Yves Saint Laurent Ya No Viste Pel铆culas. Las Produce.
Alta costura y cine de autor. Combinaci贸n que no es nueva, pero que ejecutada con convicci贸n produce obras asombrosas y perturbadoras. No hablo sobre las pel铆culas t铆picas de Hollywood como El Diablo Viste a la Moda. Hablo de cine m谩s arriesgado. Hablo de David Lynch y su relaci贸n cercana con creativos de la alta costura como Raf Simons, Rei Kawakubo y Miuccia Prada, visible en la atm贸sfera y el estilo visual de Twin Peaks y Blue Velvet. Hablo de Tom Ford y sus dos extraordinarias pel铆culas: A Single Man y Nocturnal Animals. Hablo de Miuccia Prada y sus colaboraciones con el genial Wes Anderson. La moda siempre estuvo presente en el vestuario de Hollywood, s铆, pero eso era otra cosa.
El contexto ahora es distinto: la moda est谩 financiando cine de autor, el m谩s arriesgado e inc贸modo, el que pocos se atreven a tocar. Antes, casas de alta costura como YSL vest铆an a personajes como el de Catherine Deneuve en la legendaria pel铆cula Belle Du Jour de Luis Bu帽uel. Ahora Saint Laurent Productions produce cintas para autores como Pedro Almod贸var, David Cronenberg y Jim Jarmusch. El salto no es est茅tico. Es estructural. B谩sicamente Saint Laurent Productions se ha convertido en el poder financiero detr谩s de 茅stas osadas producciones.
Las grandes casas de moda ya no quieren dominar solamente las pasarelas. Quieren conquistar la pantalla grande y controlar las imagen hasta el m铆nimo detalle. El primer movimiento de Demna Gvasalia como nuevo director creativo de Gucci no fue una colecci贸n de ropa sino un cortometraje llamado The Tiger, protagonizado por Demi Moore, reci茅n resucitada tras su exitoso regreso en The Substance, la pel铆cula de body horror. Una declaraci贸n de intenciones que lo dice todo: para estas marcas, producir cine significa acercarse a fen贸menos culturales de primer orden como Cannes y Venecia, y construir desde ah铆 una autoridad que ninguna campa帽a publicitaria puede comprar.
Nadie apost贸 m谩s fuerte en esa direcci贸n que Anthony Vaccarello, director creativo de Yves Saint Laurent y de su productora Saint Laurent Productions. Sus primeros pasos en el mundo del arte los dio fascinado por la combinaci贸n de m煤sica e imagen de Madonna y Bj枚rk, y desde ah铆 lleg贸 a la moda con una sensibilidad visual que nunca abandon贸. Esa misma sensibilidad es la que hoy define cada decisi贸n cinematogr谩fica que toma.
Su primera gran carta fue la muy pol茅mica pel铆cula Emilia P茅rez, de Jacques Audiard. Una cinta dif铆cil de etiquetar y deliberadamente inc贸moda, un h铆brido poco convencional de thriller, musical y drama donde las obsesiones art铆sticas de Vaccarello se hicieron visibles en cada escena: el erotismo oscuro, el poder, la fragilidad, la ambig眉edad y la transformaci贸n. Porque Emilia P茅rez tocaba uno de los temas m谩s profundos del universo Saint Laurent: la transformaci贸n radical de la imagen y del ser humano.
Pero Vaccarello no se detuvo ah铆. Sigui贸 subiendo la apuesta con The Shrouds, del director canadiense David Cronenberg, otra cinta pol茅mica de un autor inc贸modo por definici贸n. Y nuevamente las visiones de ambos se encontraron con una precisi贸n que no parece casual: la silueta extrema, el cuero como segunda piel, el erotismo oscuro, la fragilidad envuelta en poder. Mientras Vaccarello busca estilizar el cuerpo humano, Cronenberg lo disecciona. Pero ambos comparten una obsesi贸n que ninguno podr铆a negar: la piel, el cuerpo, lo que se oculta y lo que se expone. Para Cronenberg, todo debe ser visible, incluso lo m谩s 铆ntimo. Y no es tan distinto lo que busca la alta costura m谩s vanguardista.
Producir una pel铆cula de Cronenberg no es un negocio rentable. Nadie lo pensar铆a jam谩s. Pero la apuesta va mucho m谩s all谩 del retorno comercial: se trata de construir prestigio cultural real, del tipo que no se fabrica con campa帽as de marketing sino con decisiones que tienen consecuencias art铆sticas verdaderas. Saint Laurent Productions ha ido a煤n m谩s lejos produciendo Extra帽a Forma de Vida, la segunda pel铆cula en ingl茅s del legendario Pedro Almod贸var y Father Mother Sister Brother, del maestro del cine independiente Jim Jarmusch.
Y la l贸gica contin煤a. La productora de Vaccarello replica esa misma apuesta con el director italiano Paolo Sorrentino y su cinta Parthenope, cuya est茅tica vuelve a encontrar puntos de contacto con el universo de Yves Saint Laurent: la obsesi贸n por la belleza, la decadencia, las emociones en carne viva, el poder y hasta la espiritualidad como materia prima.
Yves Saint Laurent est谩 tomando riesgos que ninguna otra casa de alta moda est谩 dispuesta a asumir en este momento. La visi贸n de Vaccarello es la m谩s interesante del sector y va en la direcci贸n correcta para convertir a Yves Saint Laurent en un actor central no solo en la moda sino en la cultura. Vaccarello est谩 al mando por completo de YSL y la est谩 transformando no en una casa de alta costura, sino en una casa generadora de cultura contempor谩nea.



Comments
Post a Comment