lunes, noviembre 09, 2009

Trabajo


A mis 15 años fui sacudido por esta canciòn, del clàsico Songs For Drella, Lou Reed y John Cale, por incrìble que parezca se reunìan para hacer un disco en honor a su mentor durante los años de los Velvet, Andy Warhol, guitarras a cargo de Lou Reed, viola y teclados a cargo de John Cale, voz a cargo de ambos, sabes lo que significa decirle a un joven de 15 años la importancia del trabajo y la disciplina? si, a veces suena ridìculo que haya aprendido màs de la letras Lou que de otras personas, recuerdo haber comprado este cassette ansioso por escuchar la reuniòn de dos de mis idolos y despùes ser sorprendido por un disco que no sonaba a los Velvets, pero sonaba a algo màs, y el bajo? y la baterìa? la verdad, no hacìan falta aqui.

Alguna vez tuvimos una banda que se llamaba Andy Warhead, durò poco pero fue un pequeño tributo.

WORK
Lou Reed

Andy was a Catholic
the ethic ran through his bones
He lived alone with his mother
collecting gossip and toys
Every Sunday when he went to Church
He'd kneel in his pew and say
"It's work, all that matters is work."
He was a lot of things
what I remember most he'd say
"I've got to bring home the bacon
someone's got to bring home the roast."
He'd get to the factory early
If you'd ask him he'd tell you straight out
It's work
No matter what I did it never seemed enough
he said I was lazy, I said I was young
He said, "How many songs did you write ?"
I'd written zero, I'd lied and said, "Ten."
"You won't be young forever
You should have written fifteen"
It's work
"You ought to make things big
people like it that way
And the songs with the dirty words
make sure your record them that way"
Andy liked to stir up trouble
he was funny that way
He said, "It's just work
Andy sat down to talk one day
he said decide what you want
Do you want to expand your parameters
or play museums like some dilettante
I fired him on the spot
he got red and called me a rat
It was the worst word that he could think of
And I've never seen him like that
It's work, I thought he said it's just work
Andy said a lot of things
I stored them all away in my head
Sometimes when I can't decide what I should do
I think what would Andy have said
He'd probably say you think too much
That's 'cause there's work that
you don't want to do
It's work, the most important thing is work
It's work, the most important thing is work

domingo, noviembre 08, 2009

Prendamos Fuego A La Ciudad


Una de las mejores bandas que han salido de este bonito rancho, reflejo del bello deseo de rockear y nada más, admiradores de bandas como Velvet Underground, Joy Division, Wire y los Fall, la estética que corre a través de las venas de los Llamarada parece ser la misma, canciones pop cubiertas por lodo, belleza en medio de turbulencia, una banda cuyo progreso de aquellos primeros días en que les empecé a escuchar y maravillarme con aquel sonido a medio terminar y que molestaba al cantante de la banda para que llevara sus cd-r de manufactura casera, para comprarlos en una pequeña tienda de discos al poniente de la ciudad, es impresionante, en esos primeros discos parecían desesperados por darle forma al caos musical en que se solían sumergir, lo cual hacían de una manera valiente e impresionante como ninguna otra había escuchado en esos tiempos en esta ciudad, no, no eran los mejores músicos, puedo decirles que era obvio que estaban aprendiendo a tocar sus instrumentos, pero no me había tocado escuchar que alguien hiciera esta música con tanto convencimiento de que estaban haciendo lo correcto, verdaderos parias en la ciudad, totalmente aislados del sonido de las bandas de la escena local y espiritualmente ligados a la osadía sónica de las bandas de la ya legendaria Nene Records (con sus Margaritos, XYX y demás bandas muy recomendables, aunque aparentemente en estado de hibernación), los Llamarada terminaron convirtiéndose amos y señores del caos, manejan esa repetición, repetición de la que hablaba Mark E Smith como nadie, como una versión “lo-fi” del post punk perfecto de los Wire.

The Very Next Moment inicia con una invocación al caos, una invitación al espacio donde todo puede suceder, después nos abofetea con su ritmo casi cardiaco, sacado los desvaríos de un Bo Diddley traducidos por Moe Tucker, la batería nunca se desvía, mantiene su marcha firme casi marcial, mientras la guitarra pareciera liberar una buena dosis de ectoplasma, de una forma vil y despiadada, los teclados entran tímidamente y me hacen pensar en lo que podría suceder si los Munster (si la familia de aquella serie de televisión en blanco y negro) se pusieran a hacer covers de los B-52´s, Rock Lobster? No, aquí es Fuck Lobster, The Very Next Moment continua fluyendo cual soundtrack de película de espías de bajo presupuesto.

Después somos bombardeados espiritualmente por un casi crudo cover del clásico Im Sorry de Brenda Lee, con vocales importadas de Trrransilvania, que me remite a la época en que los Husker Du empezaban a tomar temas clásicos y a transformarlos de manera soberbia en una nueva y completamente distinta realidad, alguien pude nombrarme alguna banda de esta ciudad que tenga este nivel de descaro y seguridad a la misma vez? Alguien recuerda Brenda Lee? Yo sí, de hecho cuando me case y me fui de viaje con mi esposa compre un recopilación de temas de Brenda, aplausos a los Llamarada por haber rescatado tan soberbia música y traérnosla transformada en algo nuevo.

La mejor banda de la ciudad, lo hermosamente imperfecto.

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Buffet Electronico de Himnos


Cuando Perez Prado, el llamado rey del mambo (de quien conocí su música gracias a una maestra en la secundaria) expresó su idea de hacer una versión mambo del himno nacional mexicano, las fracciones conservadoras del país se desmayaron y de inmediato levantaron la mano señalando y acusando a Perez Prado de “ingrato, traidor, etc”, un punto en su contra, probablemente, no era mexicano, pero me preguntó, si de serlo, se lo hubiesen permitido o hubiera habido menos polémica? Jimi Hendrix hizo una bella versión cósmica de el himno estadounidense( o búsquense este mismo himno en iutub (si ya se, se escribe youtube…que tal u2b?), interpretado en bajo, si en bajo por Flea de los RHCP), los Beatles usaron parte de la Marsellesa como intro para All You Need is Love, y Nico, se encargaría de hacer lo propio con Deutschland Uber Alles, lástima por los conservadores mexicanos, que se sintieron pisoteados en su orgullo nacional y se dejaron cegaron por estúpidos y falsos patriotismos, negaron la oportunidad a un director y compositor de orquesta de rendir tributo a uno de los símbolos nacionales, símbolo que muchos “mexicanos” ni siquiera conocen su letra (cubano, si, pero murió en México, puedes hasta cierto punto escoger en dónde morirás, algunas veces , no siempre, jamás podrás escoger dónde nacer).

Steve Stapleton es un conocido músico inglés, que se convirtiera en protagonista de los reconocidos en el ambiente subterráneo, Nurse With Wound, grupo que mezcla música electrónica, con sonidos industriales y rock, en un concepto con mucha influencia del krautrock, de hecho podríamos hablar de Stapleton como uno de los músicos actuales con más raíces en este movimiento, curiosamente en alguna entrevista por ahí leía que Stapleton consideraba a Perez Prado como su músico favorito de todos los tiempos, dedicando incluso un disco suyo a manera de homenaje por la muerte del director de orquesta...


Himnos nacionales y Krautrock? Que podrían tener en relación? Para mi mente mucha, me viene de inmediato al pensamiento el genio alemán de nombre Karlheinz Stockhausen (y al decir Karlheinz me viene a la mente la Salsa de Tomate Heinz, no sé por qué?), Stockhausen hizo lo que muchos, y leyeron bien, muchos quisieran hacer, tomar lo mejor de los himnos nacionales a nivel mundial, transformarlos, alterarlos en su mente y reinventarlos como un todo, como un himno a los himnos, reinventarlos y exponerlos a las nuevas generaciones, como él lo llamo un “himnos para sonidos electrónicos y concretos”, presentado en 4 (aunque se grabaron más…) movimientos (o regiones) con dedicación especial a algunos de los compositores contemporáneos con quienes Stockhausen tenía amistad o profesaba admiración como. Luciano Berio (pionero de la música electrónica), John Cage (pionero del ruidismo, de la música de azar y de el uso de instrumentos poco convencionales) y Pierre Boulez (compositor francés que alguna vez colaboró con Frank Zappa).

Stockhausen nombrado por muchos el más grande compositor del siglo 20-21, y por muchos otros como el más controversial también, se ganó el odio de los conservadores, si hubiese estado en Brasil probablemente hubiera sacado viaje directo a prisión, pero no, Stockhausen puso los sonidos del himno alemán, en las nueva s generaciones que habían sido robados de su pasado musical por el gobierno nazi y después por la ocupación estadounidense, les mostró nuevas formas de hacer música de una manera arriesgada, inventiva e innovadora, e incluso conectó con generaciones de nuevos entusiastas extranjeros que sintieron el llamado cósmico de Stockhausen, sin Stockhausen no habría Krautrock, sin Stockhausen mucha de la música que conocemos sería monótona y uní dimensional, no habría viajes espaciales sónicos, no habría unos Can, unos Kraftwterk, no habría genios como Anthony Braxton, Cecil Taylor, no habría Revolution No. 9 de los Beatles o tal vez una de sus mejores composiciones, A Day In Life, no habría rock espacial o un Teo Macero o Miles Davis haciendo experimentos, no habría terroristas sonoros de la talla de los Wolf Eyes, o los Black Dice y la música en general sería bastante aburrida.

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sábado, noviembre 07, 2009

Un Verdadero Transformer de la Mùsica

Lou Reed es tan inexplicable como su música misma, Lou Reed es uno de mis verdaderos héroes, sería entrar en redundancia si les vuelvo a platicar el tema de cuan avanzada su música es, así que ahora platiquemos de que tan incómoda puede llegar a ser... para algunos...

Por ejemplo que tal si hablamos del primer disco, para los fans de su trabajo con los Velvet, de seguro un buen golpe en el estomago, te deja sin aire y te quedas pensando: Que quiso hacer Lou? Un disco de rock progresivo? Usó lo que tuvo a su alcance? (músicos de rock progresivo?) es una pegunta difícil de contestar, pero después de todo no es un disco malo, es interesante, pero sumamente desconcertante cuando este es seguido por el estelar Transformer, si entendemos la escena inglesa en esos años, podemos darnos cuenta de porque el hijo pródigo fue de su primer disco al segundo, explicándose esto del salto que muchas bandas dieron del rock más complejo, a las raíces con el glam rock, Bowie, el alumno de Reed, lo hizo, siguiendo los pasos de otro de sus ídolos, Marc Bolan.

Luego del “colorido” Transformer, vendría el sombrío Berlin, una bofetada nuevamente para los fans glam del Transformer, Lou Reed hizo música depresiva, en plena era de la música “colorida”, sólo Reed se pudo adelantar musicalmente a la música sombría de fin de siglo, y después (ja,ja,ja, lean esto con humor y se darán cuenta de cómo Lou musicalmente ha hecho lo que ha querido) vendría el Sally Cant Dance, “una porquería” en palabras del propio Reed, su peor disco, y a la vez uno de sus discos más exitosos comercialmente, “entre peor soy, más vendo” diría Reed, de lo cual podemos deducir que su Metal Machine Music es lo mejor de Lou Reed, su disco más detestado por el público, incluso hubo gente que lo compró y solicitó la devolución de su dinero, pensando que este estaba defectuoso, ilusos que probablemente 35 años más tarde quedarían boquiabiertos cuando Reed retoma nuevamente este concepto y miles de bandas de noise rock lo toman como su biblia.

Coney Island Baby y Rock N Roll Heart son discos intensamente personales, la música es intima y parece que Reed quisiera dar algo de paz a su alma, los discos vuelven a llevar a Lou a la cima de canta autores de rock, Reed nuevamente toma con interés la guitarra, aunque lejos ha quedado la distorsión de los años pasados, Street Hassle es Lou Reed recordándole a la escena proto punk de Nueva York, quien les dio la base para su despegue y The Bells es nuevamente Lou Reed haciendo música temeraria, uniéndose en una pieza con uno de sus ídolos, Don Cherry (responsable de introducir el free jazz a México, a través de sus presentaciones como musicalizador de las cintas de Jodorwsky).

Para los 80s la influencia de la música de Lou empezaría a sentirse no sólo en la música punk, también bandas como los Modern Lovers, los Cars, entre otros que enarbolaban la llamada New Wave, es en esta época en que Lou tiene un extraño resurgimiento y es acogido por la naciente MTV, Lou, el compositor de rock, edita discos soberbios de rock duro, rock urbano, que lo ponen al frente de la New Wave, The Blue Mask (uno de sus mejores discos) lo une con el guitarrista Robert Quine (ex guitarra de los Voidods de Richard Hell), Legendary Hearts y el clásico en vivo Live In Italy, nos da la oportunidad de escuchar al dueto de Reed y Quine intercambiando poderosas descargas de guitarra eléctrica durante la ejecución de temas clásico de los Velvet, pero Lou entraría en un período más intimista, discos como New York, Magic and Loss y Set The Twilight Reeling no pierden fuerza, pero nos dan una nueva visión de Lou, quien por primera vez toca temas muy personales (la muerte de dos de sus amigos) y algunos temas sociales (el racismo y la pobreza), para los 90s, un nuevo despertar parece iniciarse en Lou, la guitarra vuelve a tomar una intensidad notable, Ecstasy y The Raven cuentan con rock duro, similar al de The Blue Mask, aunque sin llegar a su nivel, en particular The Raven muestra una faceta experimental nuevamente en Lou, temas grabados con otros artistas (como Bowie, Antony Hagerty y Ornette Coleman), así como arriesgados experimentos al estilo de su Metal Machine Music (Fire Music)

Recientemente Lou nos dio un nuevo giro a la tuerca (y en los últimos años, aún más), editando este Hudson River Wind Meditations, disco de naturaleza ambient que sin duda se convierte en el antagonista del sonido noise del Metal Machine Music, un disco lo suficientemente desconcertante para poner a cualquiera de sus inadvertidos fans colérico, un disco sin letras y sin vocales (una dirección que Lou seguirá buscando más adelante con su Metal Machine Trio) enigmático, como los trabajos más experimentales de Reed, lo irónico aquí es que haciendo completamente lo contrario al Metal Machine Music, muy probablemente Lou haya logrado molestar a más de uno de sus escuchas, logrando un efecto similar al del MMM, un osado movimiento hacia la música ambient de Brian Eno, que muestra que Reed es uno de los artistas menos temerosos de tomar riesgos o de poner disco tras disco su leyenda en juego, a pesar de ello, Lou logra un disco disfrutable, si no al nivel de sus mejores discos, nos muestra una faceta más del artista a estas alturas (tomando en cuenta su recreación en vivo del clásico Berlin, su incursión en la música de libe improvisación con el Metal Machine Trio y su reciente reunión en vivo con Metallica) no teme a nada.

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viernes, noviembre 06, 2009

Los Salvajes Inicios de Una Maquina


Rompan algunos tabús conmigo ok? Seguido escucho esas palabras sobre Kraftwerk declarándolos los padres de la electrónica, pero bueno, creo que si esa fuera la noción tendríamos que hablar de gente como el genio alemán Stockhausen o en Estados Unidos el compositor vanguardista Morton Feldman, por un lado Stockhausen usando filtros y efectos para dar forma a nuevos sonidos y Feldman, colega de John Cage, usando sonidos generados electrónicamente para sus composiciones , y es que si uno escucha con atención las primeras grabaciones podemos darnos cuenta que una de las principales aportaciones de Kraftwerk a la música fue su total negación a los clásicos ritmos ¾ y 4/4 , la búsqueda de nuevos ritmos, algunos de ellos que recuerdan sonidos mecánicos o robóticos, y probablemente una de las principales e inusuales aportaciones de Kraftwerk, la eliminación casi total de la característica connotación sexual del rock, que si Kraftwerk removió el ritmo sexual del rock? Muy probablemente así haya sido, al día de hoy, los estadounidenses hacen mofa de cómo Kraftwerk estaba más interesado en las carreteras que en los autos rápidos o el sexo, pero cuantas de esas bandas estadounidenses que cantaba de chicas y velocidad siguen vigentes al día de hoy?.

Y es que Kraftwerk era una creatura extraña en sus inicios, parecían por completo evitar cualquier tipo de ritmo convencional, su sonido, a pesar de ser ejecutado por un baterista (aún no tenían su percusión sintética) se movía de manera mecánica y robótica, si, los inicios del motorik alemán (ritmo achacado a Klaus Dinger, quien irónicamente además de ser el baterista original de los Kraftwerk, decía que su inspiración eran los ritmos de la música de los indios Apache estadounidenses).

Kraftwerk comúnmente situaban dos poderosas influencias del rock estadounidense, perversamente serían esas dos bandas verdaderos rebeldes en medio del mundo de mediocridad del rock estadounidense, dos bandas aisladas y despreciadas por el comodino público de la época, referentes poco comunes, se movían en ritmos por demás inusuales para grupos de rock, esto con el fin de romper con el cliché prevaleciente del blues y el r & b, hablamos de los Velvet Underground y de los Stooges, si consideramos que la baterista de los VU estaba más inspirada por gente como Babatunde Olatunji o Bo Diddley (quien introdujo ritmos latinos al rock) y que incluso se consideraba más una percusionista (como los baterista del free jazz) que una baterista común y corriente, más orientada a darle un ritmo casi cardiaco a la música más que un ritmo bailable, y por otro lado los Stooges que deseaban igual imprimir el primitivismo del free jazz al grado de en ocasiones usar cajas de cartón para llevar el ritmo, tenemos dos espíritus, afines entre sí, pero totalmente ajenos al rock de los 60s en Estados Unidos, que ayudaron a forjar una identidad aparte den los jóvenes alemanes.

En sus inicios Kraftwerk creo que incluso ni siquiera eran un grupo común, eran una unidad de sonido, inspirados igual pro aquel rebelde rock estadounidense, y las investigaciones sónicas de Stockhausen, si, nuevamente menciono al genio alemán, que dio el banderazo de salida a los Kraftwerk, bastaría recordar como ejemplo la pieza más simbólica de los inicios de la carrera de los Kraftwerk, Ruckzuck, una monstruosa combinación de las enseñanzas de Stockhausen, usando técnicas que van desde la retroalimentación de sonido, inserciones poco usales de mùsica concreta, manipulación de la cinta acelerando y desacelerando la velocidad (algo que por cierto los Neu!,utilizarìan más tarde en su Neu!2), el entonces lìder de la banda Florian Schneider destacaba, no por ser un as de los sintetizadores, sino por su destreza con la flauta, si, la flauta, y el violìn, los cuales eran tratados a travès de un sin fin de efectos para distorisonar y alterar su sonido hasta casi volverlos irreconocibles, aunque cabe mencionar que poco a poco la banda irìa dejando a un lado el uso de instrumentos acùsticos u ordinarios.

Kratfwerk es una leyenda objeto de veneración en nuestros días, por mucho que el resto de sus miembros originales (uno a la fecha) deseen olvidar su pasado más orgánico, hay que pasar por alto que la máquina alguna vez tuvo corazón, y fue creadora de tremendas piezas de ritmos mecánicos y alucinantes, dejar eso de lado sería un gran error.

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Carnicierìa Folklorica y Otras Rarezas


Les acabo de escribir hace poco sobres las canciones folk que Marc Bolan solía escribir para la primera versión de sus T. Rex, y de la prevaleciente mitología medieval un tanto bizarra que imperaba en los grupos de esa escena.

Bolan hacía lo suyo con los T Rex, se tiraba sobre una alfombra, piernas cruzadas y guitarra acústica, acompañándose por una sencilla percusión, entonando canciones de hadas, dragones, etc, Bowie hacia lo suyo, siguiendo los pasos de Bolan, su ídolo, Bowie se tiraba igual, sobre una alfombra, piernas cruzadas, su cabello aún largo y rubio, entonando canciones sobre el espacio y el Mayor Tom, por aquellos años, los originales Floyd entrarían en conflicto y su líder Syd Barrett dejaría la banda, Barrett grabaría un conjunto de canciones, igual de surrealistas, pero en una dirección más acústica, tendría poco éxito, pero más tarde despertarían mucho interés.

Una escena “subterránea” nacía, de alguna manera los ingleses trataban de escapar del rock progresivo y de la psicodelia hippie, era un tiempo de fantasía, ciencia ficción y música folk, por aquellos años, bandas eléctricas como King Crimson y Soft Machine destrozaban por igual sus instrumentos que los oídos de sus fans, en medio de estas dos escenas antes descritas, una singular banda surgiría, tomando el nombre de uno de los libros de John Milton. (Como miles de grupos los harían después, ahí está Paradise Lost de prueba).

Comus nacería con la difícil meta de tratar de mezclar el sonido intrincado de los King Crimson, pero sin perder sus raíces de folk medieval que habían tomado de conocidas bandas de folk inglés como Pentangle o los Fairport Convention, una tarea nada fácil, pero allá por el inicio de los 70s, Comus se convertiría en todo un suceso en la escena folk inglesa.

A pesar de su instrumentación acústica, Comus suena tan potente como unos Crimson, pegándole duro a las percusiones, rasgando duro sus guitarras, soplando fuertemente sus flautas y sangrándose los dedos tocando sus violines, una banda progresiva que desechaba por completo la electricidad y que se sumergía en su propia mitología no apta para cardiacos.

La mitología de Comus era poco común canciones que hablaban de la violencia de la manera más cruda posible, relatos de violaciones y tratamientos psiquiátricos barbáricos, Comus estaban bien metidos en una mazmorra de la edad media, presenciando como testigos mudos ejecución tras ejecución, sus voces reflejan esa intensidad, sus arreglos una cierta incomodidad que no puede ser evitada, tal vez por ello, comercialmente serían casi ignorados, tal vez porque nunca quisieron ser estrellas, tal vez porque no quisieron cambiar como Bolan y Bowie hacia el glam rock, usar guitarras eléctricas y maquillaje, o tal vez porque no quisieron viajar por el espacio interior como los Pink Floyd, cualquiera que haya sido el motivo, los Comus estuvieron en un momento histórico, algunas bandas cambiaron para sobrevivir y algunas de ellas alcanzaron el estrellato, otras como los Comus se convirtieron en objeto de culto, tanto que al día de hoy la banda ha sido resucitada a petición de bandas, fervientes admiradores del grupo, como los suecos Opeth y los ingleses de Current 93.

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Estrellas, Campanas y el Cosmos


Mientras Memphis volteaba su cara hacia el mundo del soul, un joven entusiasta del rock inglés comenzaba su carrera Chris Bell había reunido un grupo de músicos afines para llevar a cabo su visión, su música poseía la sensibilidad de la música inglesa (los Beatles principalmente) y pronto se hallaba en el estudio, con una disquera nerviosa de apoyar a jóvenes que poco o nada tenían que ver con el momento musical que vivía el país, Alex Chilton, ex vocalista de los Box Tops sería el último en unirse, Chilton había tenido unas bizarras sesiones musicales en Nueva York, su visión iba del rock inglés, al nuevo sonido de bandas como los Byrds, que habían despegado tanto que ya implicaban una influencia sobre los mismos Beatles, Chilton quería hacer música con aquellas voces ensoñadoras y ritmos de rock duro, una extraña combinación de pop y rock poderoso, Bell y los demás músicos aceptaron a Chilton y comenzaron a grabar música bajo el nombre de Big Star.

Luego de un primer y soberbio disco, la banda conocía la indiferencia del público estadounidense, más entusiasmado con el rock progresivo que por el rock más tradicional de Big Star, la disquera preocupada por el grupo, invirtió poco en promover a la banda, el disco estuvo en pocas tiendas a nivel local, lo que ocasionó que la banda fuese muy poco conocida a nivel nacional, y está se colapsó ante tales eventos, Chilton quería lanzarse en giras para buscar darse a conocer, Bell prefería mantener el grupo como una banda de estudio y dedicarse a otros proyectos, sin entregarse de lleno a ella, finalmente el deseo de Chilton de convertir el proyecto en una banda en vivo terminó ganado y Bell se quedo sin banda y Chilton y Cía continuaron grabando y haciendo giras, aunque con muy poca repercusión comercial, Bell terminó hundiéndose en una profunda depresión y dejando la banda.

Podría decirse que el disco que más repercusión tuvo fue el último de los Big Star, aunque Bell ya los había dejado desde la terminación del primero, y el disco era por demás considerado “demasiado crudo” para editarse cuando fue terminado, el disco estuvo “enlatado” hasta el 78, cuando el nombre de Chilton y Big Star empezaba a resonar en grupos de pop subterráneo, lo cual provocó que una pequeña disquera sacará demos de Bell a la luz, el material había sido grabado en Europa, Bell apoyado por uno de sus hermanos, había confeccionado varias canciones, algunas de ellas incluso mezcladas por importantes ingenieros de sonido ingleses, algunos de los cuales habían participado en sesiones con los mismos Beatles, el resultado es sorprendente y muestran a un Bell tan melódico como duro, casi poniéndose a par con el mejor material de los Big Star, el sonido, es cercano a los momentos más efusivos de los Beatles, y la voz de Bell nos trae fuertes momentos de nostalgia.

I Am The Cosmos es el resultado de todos aquellos demos grabados por Bell, apoyado por su familia para lograrlo sacar de la depresión, Bell deja claro su notoria habilidad para escribir canciones que van de lo melódico a lo intenso, impregnadas por aquel sonido que hiciera de los Big Star una banda tan adorada a nivel de culto, en lo personal considero que las canciones de Bell con los Big Star eran las más blancas, las que más los acercaban al folk y me inclinaba más por las que escribió Chilton, pero en I Am The Cosmos, sin Chilton (bueno, sin Chilton liderando, porque si, Chilton aparece en algunos racks apoyando a Bell) Bell consigue un admirable equilibrio y nos deja deseando que no hubiese dejado los Big Star, ya que de haber solucionado sus propios problemas y sus situaciones con Chilton, sin duda la banda tarde o temprano hubiese encontrado la luz.

No puedo decir que la química entre Chilton y Bell era cercana a la de Lennon y McCartney era parecida, pero si implicaba un sentido similar de confusión, es decir, se pensaba que McCartney era el chico “amable” del grupo, y que Lennon era el rudo, sin embargo, McCartney era el más feroz experimentador de los Beatles, profesando su profunda admiración por gente como Stockhausen, Sun Ra, Ornette Coleman y Albert Ayler entre otros, aún así, podemos ver que Lennon escribió probablemente las canciones más alucinantes de los Beatles, con ideas obviamente planteadas en un principio por McCartney, Tomorrow Never Knows y Revolution No.9 (la primera basada en los “bucles” o loops de sonido que tanto obsesionaban a McCartney, y la segunda, un ejercicio de sonido inspirado en Stockhausen), de lo que podemos deducir que si McCartney tenía un brillante lado como productor y Lennon era mejor como músico.
Regresemos a Big Star o a Bell, Bell posee una sorprendente similitud con algunas de las canciones más crudas de Lennon, su voz frágil se asemeja en momentos a la de John, sin ser una copia total, la música en momentos cruda, podría recordarnos aquel primer disco de Lennon con la Plastic Ono Band, aunque los momentos más suaves del disco podrían recordarnos a los Byrds.

Bell pudo haber sido una estrella al nivel de John Lennon o Neil Young y sus composiciones de carácter personal lo demuestran, creador de un pop de envidiable belleza y poseedor de un don para evocar nostalgia a través en sus letras, este disco despertaría el interés nuevamente en Bell y en Chilton, Chilton se mudaría a Nueva York nuevamente a continuar su carrera como rebelde profesional, mientras que Bell arrancaría con nuevas sesiones para poner en marcha una nueva banda, lo cual quedaría truncado ante su muerte en un accidente automovilístico, dejándonos solamente un cosmos como testamento.

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jueves, noviembre 05, 2009

El Hombre del Siglo 30

Scott

miércoles, noviembre 04, 2009

Dinosaurio Acùstico


Un disco que no habíamos escuchado de Devendra Banhart? No, la verdad no, uno de esos discos primeros que sacó Marc Bolan como Tyrannosaurious Rex y que en realidad consistían en un dúo de percusión es y Bolan en guitarra acústica, y es que el “underground” inglés de finales de los 60s estaba más metido en la onda de la fantasía y el espacio, el folk se había vuelto verdaderamente “freakie” (no freak para “pubertos” como el de Devendra) y en esos espacios se movía Bolan, Bowie y los Comus.

My People Were Fair… es un disco impresionante, que nos lleva por completo a una época diferente, las tradiciones folk medieval europeas, Bolan usando toda aquella imaginería de Tolkien, años antes que los metaleros densos la usaran, en una especie de “heavy folk” y es que la verdad los T. Rex (como abreviarían más adelante) ya parecían obvios candidatos a electrificar su sonido, pegándole duro a las percusiones y Bolan “destripando“ su guitarra de madera, las imágenes de Bolan sentado cruzado de piernas con su guitarra en medio de la sala se configuran en mi mente, fue una escena que obviamente inspiraría a Bowie, no por nada Bowie daría sus primeros pasos como “folkie” siguiendo los pasos de Bolan.

Bolan es uno de los grandes héroes poco reconocidos a nivel mundial, desde sus orígenes folk, después su electrificación y su consagración como icono del glam rock, a su posterior deificación como iniciador de la música punk (sería un importante impulsor llevando a los primeros Damned de gira), el papel principal de Bolan sería el de traducir el rock de los 60s a los chicos ingleses de los 70s, como nadie, salvándolos de los complicados laberintos del prog, Bolan hizo que muchos chicos ingleses volvieran a tener fe en la guitarra y en el rock, si bien la electricidad puso trabas a Bob Dylan, en el caso de Bolan, la electricidad catapulto su obra y lo llevó de ícono subterráneo (estatus que compartía con los Pink Floyd y David Bowie) a súper estrella (compartiendo este estatus nuevamente con los dos grupos antes mencionados) la T-Rex manía inundaría el Reino Unido, Bolan haría brillar nuevamente el poder de la guitarra eléctrica y en su nueva faceta como músico eléctrico, Bolan aportaría algo más, su imagen, Bolan haría algo que ningún otro músico había hecho en esas épocas, se “embellecería” si aunque sueno un tanto incómodo, usando maquillaje y ropas brillosas y llamativas, creando un estilo peculiar que impondría una fuerte moda en Europa, Bowie, le seguiría, llevando el concepto aún más lejos a nivel comercial, pronto otras bandas como Slade,Mott The Hopple, Roxy Music y demás adoptarían el estilo, convirtiendo el glam rock en todo un suceso inglés, si bien en los Estados Unidos esta tendencia no sería bien vista (ya saben los persignados vecinos del sur no podían concebir como unos chicos podían andar por ahí con ropas llamativas y el maquillajes de sus hermanas, no por nada los NY Dolls fueron tan despreciados, ah! Pero los vecinos del norte aman la violencia y la sangre, por lo que la versión bizarra del glam, renombrada “shock rock” por los Alice Cooper serían tan bien aceptada) y Bolan poco o nada de éxito tendría en con sus primos estadounidenses, Bowie por su parte habría de matar a Ziggy Stardust y adoptar otras estrategias para entrar a los EU.

La música de Bolan es reflejo de una época peculiar en el Reino Unido, una juventud abatida por la pobreza que buscaba a su manera expresarse y liberarse, una nueva manera de ver la vida, un rechazo de los viejos valores y la adopción de nuevos, la música de Bolan gritaba “libertad” no por nada fue usada extensamente en esa joyita de nombre Billy Elliot, tristemente la estrella de Bolan se apagó pronto y falleció relativamente joven y en vísperas de un regreso al estrellato, dejando tras de sí un legado de música increíble, si bien su obra eléctrica no pierde brillo con los años y al contrario se vuelve más y más importante y reconocida, su época acústica pareciera haber sido olvidada y no porque carezca relevancia, la prueba está ahí, en todos aquellos que ven a Banhart como el mesías folk, y la apuesta va a que Banhart pronto electrificara su sonido y la Warner se encargará de vender sus discos hasta en los puestos de tacos de cada esquina, en ese aspecto Bolan, será profético.


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Maldita Sea!


Nací en una vecindad al sur de la ciudad, no alcance a llegar al hospital porque según me dijo mi padre que ese día un camión urbano transformó su Volkswagen blanco en un gigantesco acordeón (desde ahí iniciaría mi afición por la música?), mientras este estaba estacionado afuera, la dueña de la vecindad una señora ya grande se encargó de recibirme, por eso fui bautizado en su pueblo natal y ella fue mi madrina, lejos, en la sierra, algo a lo que aún no le encuentro mucho sentido, pero que me sirvió para realizar un hermoso viaje hace 2 años, y el viaje aún no termina.

La vieja vecindad aún sigue ahí, es de otro color, la cochera dónde festeje mi primer año de vida (y dónde sorprendía todos pegándole a la piñata y dándole mordida al pastel, muchos niños lo hacen hasta su segundo año, antes ya los había sorprendido hablando hasta por los codos y lo haría después leyendo Spider-Man antes de entrar a la escuela)sigue ahí, aunque su tamaño me parece muy pequeño ahora, me la encontré por casualidad hace unos 5 o 6 años, cuando escape del centro de la ciudad por el espantoso tráfico.

Recuerdo que la vecindad tenía un enorme patio central y en el centro estaba un enorme árbol del que colgaba un extraño juguete, era algo así como la figura de un payaso al que le jalabas los pies o los brazos y este subía o bajaba graciosamente, al lado había una casa repleta de gallinas en el patio, las cuales era posible ver a través de la pared, cual sueño “Buñueliano” disfrutaba ver a través de los orificios de la pared y ver aquellas gallinas corriendo una tras otra, al fondo de aquel gran patio había un cuarto de “triques” chatarra, cosas que ya no se usaban, fierros viejos y oxidados a dónde no nos dejaban entrar, pero a cuyo interior se podía ver a través de una ventana, recuerdo que solíamos decir que ahí vivía un monstruo y que mi madrina lo había encerrado ahí.

Nosotros vivíamos en el segundo piso, desde dónde se podía ver el otro lado de la montaña y el mar, si un mar que solo debió existir en mi imaginación, pero por alguna razón lo mencionaba mucho de niño (hoy en día se yerguen enromes edificios en “aquel mar”.

En mi país vivir en una vecindad puede resultar incómodo para algunos, poco espacio, convivencia con otros (recuerdo que mis vecinos eran mariachis y ahí conocí las guitarras, los violines y las trompetas) bullicio, pero yo tengo bonitos recuerdos de ese lugar, las vecindades del centro del país son más grandes, tienen en la entrada su patio principal, pasillos y otro patio, más pasillos y más patios, entre más se adentraba uno, los cuartos son más humildes y las rentas más económicas, la gente de los patios delanteros pudiera pensarse que son más “pudientes” que las de los patios traseros, pero a fin de cuentas todos viven en el mismo lugar.

Inglaterra tiene sus The Specials, Argentina tiene sus Fabulosos Cadillacs, Francia su Mano Negra, hasta Estados Unidos tenían su Operation Ivy, y más recientemente a Fishbone, y en México tenemos a la Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, agrupaciones de ritmos contagiosos con influencias de Jamaica, África, de pop y de punk, serían las Maldita Vecindad los encargados de introducir verdaderas raíces nacionales al rock, no esos Bon y los Enemigos del Silencio y su rock casi anglo, o los Caifanes y su copia barata de The Cure, o Café Tacuba, salidos de bandas que pretendía tocar new wave e imitar a los Violent Femmes, la Maldita Vecindad tenía sus raíces en discos poco usuales, poco “rockeros”, y ya estaban las semillas de ese sonido en su anterior versión, de nombre Trolebús 8quienes grabaran el clàsico "En Sentido Contrario"), a diferencia de Café Tacuba o los Caifanes, Trolebús fue verdaderamente parte del movimiento de rock urbano del país, ese movimiento que tuve que irse a las afueras de la ciudad, a la clandestinidad para sobrevivir, luego de que la represión policía arreciara y el tener el pelo largo fuera una excusa suficiente para ser molestado y arrestado, Trolebus sonaba a ciudad, un grupo de rock urbano encabezado por el inolvidable Choluis, una especie de Rockdrigo Gonzalez elèctrico.

A diferencia de Café Tacuba o los Caifanes, La Maldita Vecindad no eran tan pretenciosos o tan “arty”, sus miembros no eran totalmente caucásicos y desde sus inicios ya tenía esa identidad un tanto autóctona, un tanto urbana (que después adoptarían los CT y los Caifanes y cuanta más banda quisiera ser parte del “Rock En Español”)

El rock nacional nunca despegó porque poco tenía que decir fuera de su pequeño terruño, Caifanes eran demasiado “góticos” para el sur del país y Café Tacuba demasiado “chilangos” para el norte, Maldita Vecindad se uniría en algunas giras con Mano Negra, incluso con Janes Addiction, quienes en aquella época se habían obsesionado con la parafernalia nacional (sólo vena la portada original del clásico Ritual de lo Habitual) inspirado por una gira junto a LMV.

Recuerdo que cuando amigos salían del país con sus discos de Caifanes, Café Tacuba y LMV, los vecinos del norte inmediatamente identificaban las obvias influencias de los primeros dos grupos y decían que LMV tocaba rock de mariachis, quizá porque no estaban tan acostumbrados al sonido de los metales (después de todo Operation Ivy era más punk y no tenía metales, y Fishbone aún era desconocido para poder comparar.
Bill Laswell produjo un disco, el cual por problemas legales se congeló y adquirió un cierto estatus de leyenda, su anterior disco reflejaba fielmente lo que algunas veces representa este país y sus grandes ciudades, un circo, en el conviven feroz ska punk, pop africano, danzòn y hasta una bizarra pero sensible versión de Querida, de nuestro Elthon John nacional (Juan Gabriel).

En su momento no fue un disco que yo apreciara, ya que nunca fue muy de mi agrado el movimiento del rock en español, no por malinchismo, al contrario, siempre lo relacione con música española o argentina (como los Hombes G, Enanitos Verdes y Soda Stereo) que no me agradaba mucho, aunque Duncan Dhu y Soda Stereo tenían momentos rescatables, fuera de eso, la mayor parte de las bandas nacionales sonaban a copia-carbón de alguna banda extranjera, aunque los Caifanes se cansaran de mencionar el nombre de José Alfredo Jimenez o Agustín Lara (como los Aerosmith que juraban que su más grande influencia era Cream y los Stooges y decían ni siquiera haber escuchado a los Stones) lo que se ve, no se puede negar, y peor para él que lo haga, pero en medio de aquella maraña de comercialismo, un sinfín de bandas navegaban en aguas profundas, bandas como El Haragán, El Tri en su época del monumental Simplemente, antes de su decadencia musical y auge comercial, etc. Y probablemente uno de los grupos más innovadores y poco reconocidos (aunque este disco fue una bomba de ventas) tal vez el grupo no subo como continuar, no recibió apoyo suficiente para sacar su música a otros países (que yo sepa El Circo no se editó fuera del país) y ese disco legendario grabado con Laswell que pudo haberlos catapultado a un nivel más importante a nivel mundial.

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martes, noviembre 03, 2009

Estrellota


Las reuniones recientes de esta legendaria banda (con sólo dos elementos originales) han sido por demás desastrosas, las disqueras tratan de sacar provecho de Chilton y Cía, proponiéndolos como la gran banda “alternativa” que nadie conoció, ingenuos si creen que lo “alternativo” aún existe (ahora lo alternativo sería escuchar a Poison, Motley Crue o LA Guns que andan por ahí en pequeñas disqueras independientes, como da vueltas la vida!), ingenuos si creen que está es la gran banda perdida, porque ellos fueron los únicos que se lo perdieron, porque “la gran banda perdida” vive en el corazón de muchas bandas actuales, sino pregunten a los REM (quienes mejor filtraron el sonido de los Velvet Undergroudn y la influencia que tuvieron sobre Big Star en su tercer disco), Matthew Sweet (quien sin duda es un gran fan de Chilton, los Replacements (cuyo líder homenajearía a Chilton nombrando una canción con su nombre) , Evan Dando de los Lemonheads (que en mucho rescataría el espíritu de Chilton y versionaría The Ballad of El Goodo, aunque a quien no han versionado los Lemonheads?), a los Cramps (Quienes consiguieron que Chilton les produjera un disco!), a los Posies (quienes donarían miembros para que se pudiera dar la reunión de los Big Star) o a Eric Carmen, que alguna vez fuese el líder de los Raspberries y que forjaron un sonido muy parecido al de los Big Star, alzando la bandera del “Power Pop” (aunque ya Pete Townshend de los Who auto describía su música como power pop!).

Las reuniones han sido desastrosas porque Chilton se niega a tocar In The Street (popularizada por ser el tema de That 70s Show, tocada irónicamente por Cheap Trick y no por Big Star) o September Gurls, dos de sus canciones más conocidas, y las cuales probablemente son las razones básicas por las que las grandes audiencias podían ir a verlos, acusaciones a Chilton de que no toma nada en serio y de que su reprobable actitud con los medidos (sólo tres entrevistas en… como 30 años!) y su paseo por el lado salvaje durante los 70s y los 80s, bebiendo, inyectándose y fumándose lo que encontraba, no hacía otra cosa que hundir la leyenda de Big Star, irónicamente la actitud en apariencia rebelde de Chilton (inmortalizada por los Replacements en la canción de “Alex Chilton”) no es más que el reflejo de la actitud del público a su legendaria banda, y es que como pueden pedir a Chilton tomar en serio la reverencia que su banda genera ahora, cuando por 4 décadas son contados quienes le han tomado en serio, publicidad? Chilton nunca la ha necesitado, ni para su errática carrera solista, ni para las reuniones que ha tenido con el baterista de los Big Star (al bajista no le importa si la banda se reúne y Chris Bell, la contraparte original de Chilton falleció hace un buen tiempo) su leyenda se ha ido incrementando de boca en boca, a través de viejas cintas grabadas y re grabadas una y otra vez, al igual que los Velvet, su influencia ya se había permeado en la mayor parte de los grupos independientes de los 80s y sería la contraparte al crudo sonido “Velvetiano” en el rock experimental estadounidense en esa década.

La gran banda estadounidense (junto a los Velvet Undeground) responsables de mucha de la música que se ha hecho en ese país, no podía tener su leyenda más intacta, y es que Chilton, tal vez es más sensible que Lou Reed o tal vez haya sido más detestado que Reed, y prefiere pagar con la misma moneda e ignorar al público que lo ha ignorado por casi 4 décadas, los legendarios tres discos originales de Big Star están ahí, el primero con Bell, el segundo con Chilton como líder y el crudísimo tercero, editado hasta el 78, discos en vivo, discos de rareza, un extraño disco de reunión reciente, que más parece una de las elaboradas bromas de Chilton (incluye hasta un extraño disco-funk bailable) y un box set reuniendo parte de lo anterior, digerido, pasteurizado y homogenizado para un público con diarrea que lo escuchará seguramente y lo dejará por la paz en un par de semanas, enviándolo nuevamente al olvido y de vuelta inmaculado a los altares de la música verdaderamente artística, independiente y original, porque la leyenda de Big Star arrancó su maquinaria décadas atrás, háganse un favor y háganselo a Chilton, olvídense de la leyenda, disfruten de las canciones y no se tomen la mística tan en serio...

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