jueves, 20 de junio de 2013

Deafheaven-Sunbather (2013)

Deafheaven-Sunbather (2013)

Deafheaven muy posiblemente no sean una banda de black metal promedio, es más, dudo mucho que ellos mismos se auto denominen de esta manera, aún y que algunos elementos típicos del genero sean fácilmente localizados en su música, la irreprimibles guitarras como sierras, los ritmos a todo galope y las vocales gritonas y chillantes, pero Deafheaven nos ofrecen mucho más adicional a lo que pudieran ser los típicos clichés del genero.

Sunbather es un disco destinado a poner muy en alto el nombre de los Deafheaven, casi podría asegurar que los pone en al nivel de los Liturgy, en su lucha por sacar un genero maldito del sub suelo de una manera digna, muy probablemente los Deafheaven alegaran que su música no es black metal, es casi predecible, lo que nos es predecible es la capacidad de maravillarnos que la banda posee, con una sólida sección rítmica que ofrece una multitud de opciones alas guitarras y voces, la banda no se rinde en ningún momento y expone a plenitud su complejo laberinto de sonidos que va de lo típicamente desgarrador a lo sublime.  

Dream House es muy probablemente el tema de black metal más accesible que habremos de escuchar en nuestras vidas sin traicionar al género, la banda pone sobre la mesa a la perfección sus cartas y nos muestra ese punto de encuentro entre los mundos del black metal y el shoegaze, ese del que tantas veces hemos hablado y que aquí se materializa de una manera clara y obvia, la banda no deja de ser brutal pero adopta de manera admirable esos sonidos alucinantes y etéreos tan características de las bandas del genero, eso si, sin perder sus reconocidos gruñidos vocales.

Podría decir muchas cosas, podría decir que Burzum nos debe un disco así, como una lógica evolución del Filosofem, con un sonido que estremece y a la vez acaricia, es así como los Deafheaven indiscutiblemente producen un disco esquizofrénico, con momentos en verdad inspiradores en medio del horror sonoro, con un trabajo brillante de su baterista, con pasajes de guitarra en verdad arrebatadores y sin perder esa repulsiva cualidad de sus vocales.

Irresistible asoma en sus inicios una belleza que los emparienta por momentos con el más soleado post rock, con guitarras que repiquetean con singular entusiasmo, nos da un inesperado giro en la desgarradora senda emprendida en un inicio por la banda, Sun bather posee potentes guitarras que no resultan de todo abrasivas, pero si densas y feroces, al tiempo que la sección rítmica teje cual arañas una compleja tela que sirve de lecho perfecto a las incursiones sonoras de la banda, permitiéndole una flexibilidad instrumental difícilmente escuchada en discos de este tipo.

La banda pareciera empecinada en encontrar un equilibrio entre lo extremo y lo sutil y delicado, algunos guiños a la grandilocuencia de unos Pink Floyd tal vez, en Please Remember eso me viene a la mente al tiempo que la banda trata de jugar o francamente de joder nuestra mente con sonidos alucinantes, algo que muy posiblemente pudieron aprenderle a Waters o a Gilmour, y definitivamente las placidas guitarras de la segunda parte del tema nos remiten a la banda del marrano rosa volador.

La tremenda ambición de la banda se manifiesta en temas como Vertigo, en dónde la banda comienza a tejer delicadamente y con gran lujo de detalle nuevamente una tremenda telaraña de sonidos, guitarras que nos elevan por las alturas y tormentosas baterías que anuncian una tempestad que esta por venir, hasta aquí la banda se desprende con singular habilidad del black metal, va construyendo una infranqueable barrera sònica basada en intensas guitarras que van entretejiéndose de manera brillante, ganando altura para después lanzarse ferozmente al vacío y a retomar esa esencia oscura del black, pro por momentos cambiando el giro por completo y de seguro desconcertando a más de uno con esta habilidad camaleónica de ir de lo brutal a lo delicado.   

Sunbather es seguramente un disco que reta al escucha, que vuelve la labor de apreciarlo compleja, posiblemente muy elaborado y ligero para los escuchas de black metal y muy pesado y extremo para los que gusten del shoegaze y del post rock, aunque eso si, sumamente disfrutable para los que simplemente gozan con la música de grandes ambiciones y tremendos alcances. 





  

 

miércoles, 19 de junio de 2013

Kanye West-Yeezus (2013)

Kanye West-Yeezus (2013)

Este disco va a ser seguramente un shock para muchos de los seguidores del buen Kanye West, o para el escucha adicional que espera el siguiente “hit” de Kanye, West en este Yeezus ha decidido tomar un camino MUY DISTINTO al de su anterior My Twisted Dark Fantasy, dónde el buen Kanye alcanzaba niveles inéditos de ambición y de belleza, desplegando melodías admirables y conjuntando un buen número de colaboradores bastante reconocidos en el mainstream, en este Yeezus, West nos trae un alcance completamente encontrado, en el cual West pareciera adentrarse en los mundos de la música subterránea, para extraer lo mejor y desorientar a màs de uno trayendo ese alcance a niveles cercanos al mainstream, no se desmaye nadie aquí, ya que hablar de West en este, su humilde blog, obedece a la tremenda ambición de West y su incomoda (para muchos) necesidad de atreverse a experimentar y a introducir elementos completamente extraños en su obra musical.

Yeezus bien podría convertirse en el primer disco de “noise hop” y es que West suena enamorado de las inquietudes sonoras del mundo de la música subterránea, tomando elementos del synth noise de artistas como Carlos Giffoni, Daniel Lopatin (Oneotrhrix Point Never, el nuevo underground rap (trap o drill si quieren llamarle) de gente como Chief Keef, Gunplay, nueva y atrevida música asociada al hip hop, como los Death Grips, Waka Flocka Flame y el  bizarro Lil B, así como los ya acostumbrados coqueteos con el mundo del rock, del techno y del ambient, aquí nuevamente hay para todos, de hecho Yeezus, podríamos decir que se asemeja mucho a lo que podría ser el tan prometido disco de Lil B con una disquera mayor.       

Desde un inicio, con On Sight (en la que se apoya nuevamente en los Daft Punk) nos queda bien claro a todos que este no es un disco común y corriente de hip hop, West, como sucederá a lo largo de todo este disco, deja bien demostrada su sorpréndete habilidad para crear ritmos inesperados, no el típico abuso de la caja de ritmos, sino una aventurada inmersión en el mundo de los sintetizadores distorsionados, líneas acidas de sintetizador a màs no poder, y los sampleos totalmente increíbles e inesperados, West podrá haber salido el mundo del hip hop (de una manera inusual ya que el tipo no viene de las calles), pero difícilmente se dejará catalogar como un artista más de hip hop, de hecho su fuerte no serán las rimas, las cuales le dan un carácter amateur, pero a la vez fresco como el de Lil B, pero en el tema de ritmos y creación de melodías, o en este caso de ruidos, sonidos y atmósferas, West derrocha talento a más no poder, este es un disco FEO a propósito, duro, brutal, primitivo y sin educación, y West lo hace a propósito, reacciona de manera contraria a su anterior gran creación, decido no repetirse y corre el riesgo y lo mejor, sale bastante bien librado, quisiera ver cuantos hipsters, o seguidores ocasionales vayan a abrazar con cariño esta obra, seguramente le saldrán huyendo.

Sólo West pudo llegar a un título como Black Skinhead, provocador nato en grande, West hace uso de esos ritmos casi marciales de temas como Rock N Roll de Gary Glitter o el The Beautiful People de Marilyn Manson, en un despiadado desfile con sendas percusiones cuasi industriales (cercanas a las grabaciones que hizo Saul Williams con Trent Reznor), y nuevamente los ásperos sintetizadores, mientras que en I Am God, West se pone al tu por tu con el otro “god” Lil B, en un tema que sin duda adopta los alucines de B, así como su total desafío de las leyes de lógica estructural, creando un tema ruidoso, inmenso, latente, desafiante, que emite una energía peligrosa y destructiva, West se vuelve peligroso y su sonido es un ataque directo a los sentidos, manteniendo un curioso ritmo enorme y obliterante.

West continua su transformación a lo largo de este extraño disco, de estrella pop ególatra en un creador con una visión muy propia, que sabe poner en riesgo su carrera, al colocar en primer lugar su creación artística, de esta manera repite el atrevimiento del 808 & Heartbreak, para colocarse a la par de gente como Bjork, Tricky o Beck, que se olvidaron de las etiquetas y de complacer a las masas años atrás, West se libera de todo lo que se “esperaba” de él, se adueña de algunas de las alucinantes exploraciones sonoras de gente como los Death Grips, sin convertirse en una mera copia, New Wave aborda estas y otras texturas en un tema que adquiere un final casi épico, con la colaboración del GRAN Frank Ocean, mientras que en Hold My Liquor, West nos trae una de las más INUSUALES colaboraciones que escucharemos este año, Juston Vernon de los Bon Iver, hombro con hombro con el letal Chief Keef, en una pesadilla de sonido, alucinante y adictiva, una suerte de maquinaria casi industrial que resulta tan atractiva como destructiva.

Im In It es un tema de esos terroríficos más pesadillas sonoras provenientes del sucio mundo de West, con un inesperado giro de tuerca en el cual el tema va transformándose en una brutal versión del dancehall, nuevamente haciendo gala de las habilidades rítmicas de Kanye y su falta de reconocimiento a las fronteras del sonido. 

El auto tune, en algún momento tan  característico del sonido de West hace su aparición en Blood On The Leaves, así como un sorprendente sample de la GRAN Nina Simone, otra de las grandes inspiraciones actuales de West.

Yeezus es en resumen un disco increíble, un muy extraño viaje a cargo de West, quien nos lleva de manera sumamente dinámica de los mundos del noise, al soul, del uso salvaje del sintetizador a los bizarros sampleos y a las inusuales colaboraciones, como sucede en Bound 2, un tema que tiene que escucharse para creerse y que cierra de una manera formidable este atrevido disco,el primer gran disco de la segunda mitad del año.

martes, 18 de junio de 2013

The Fall-Re-Mit (2013)

The Fall-Re-Mit (2013)

Se dice, en el caso de The Fall que estos son “siempre diferentes, siempre iguales”, pero la verdad es que algo extraño sucede con este Re-Mit, en dónde las estructuras se aflojan de más y esa característica tensión que suele mostrar el grupo se pierde a lo largo de casi todo el disco, se puede salvar No Respect por su dinamismo y preciso alcance, pero después de ese tema que nos sirve de introducción al disco, las cosas se ponen extrañas en verdad, como en Sir William Wray, dónde el resto de los instrumentos empiezan a perder su preponderancia y nos enfrentamos a un curioso duelo de voz y sintetizadores, lo cual resulta por demás extraño, dado que Mark E. Smith siempre se ha mostrado como un dictador en esta banda, ¿Será que Smith empieza a creer en la democracia? ¿Será que Smith ahora escucha a bandas que ha inspirado como los locales Los Llamarada, ya que este Re-Mit se acerca mucho a ese alcance de formas libres que el mismo Smith inspiró en esta banda local primeramente.

Kinder Of Spine nos da la típica lluvia de palabras retorcidas que Smith suele escupir, aquí The Fall usa una estructura muy al estilo de la de esas grandes bandas de “garaje” de los sesentas, como los Monks o los Sonics, mientras que en noise somos nuevamente recibidos por duros sintetizadores y una estructura completamente libres, la banda haciendo a un lado sus a veces rígidas estructuras a favor de un verdaderamente desconcertante caos, tanto y tan extraño que por momentos hasta lo que escupe Smith me parece bastante bizarro.

Hitite Man posee cierto encanto con sus guitarras twang, y una sección rítmica sacado de uno de los primeros discos de los Red Hot Chilli Peppers, Smith y compañía construyen aquí una pieza oscura y llamativa a la vez, con sendas guitarras que se presentan de manera intermitente en forma de cascada y otra como araña deslizándose en su tela.     

Pareciera que los Fall estuvieran finalmente abrazando la era de los sintetizadores y pareciera que hubiesen decidido olvidarse de toda estructura reconocible, en ocasiones, incluso como en Pre.MDMA Years, lo único que tenemos es la voz de Smith y…adivinaron, descargas de un sintetizador, mientras que unos minutos después, el sonido se va de regreso al rock de garaje y surf en temas como No Respects Rev., y no es que The Fall suene desastroso aquí, pero simplemente suenan flojos, faltos de esa tensión que nos han transmitido en otros discos como el muy brillante Your Future, Our Clutter o el rescatable Erzats G.B., Victrola Time recobra algo de magia con un ritmo motorik bien remarcado por los sintetizadores y la batería, con ritmos que podrían hipnotizarnos y dejarnos en un trance eterno hasta la muerte, como lo describiría David Foster Wallace en su genial Broma Infinita.

Difícilmente podremos hablar en un futuro de este Re-Mit como un disco brillante de los The Fall, ni siquiera las vocales rabiosas de Smith les salvan esta vez, por primera vez en mucho tiempo escucho a la banda perdida, floja, escudándose tras de aparentes improvisaciones o formas demasiado libre, que nunca resultan malas o estén demás, con una buena interacción, que aquí no acaba de cuajar, salvo en una o dos piezas en verdad rescatables, fuera de eso, estas canciones parecen más excusas para editar algo que en realidad no tenía justificación alguna de existir, claro ejemplo Jam Song, otro tema carente de sentido y no es que queramos que todo tenga sentido, el mismo Thomas Pynchon nos hubiera pedido que nos relajáramos, pero cuando nada lo tiene, es señal de que algo anda mal.

Loadstones se encarga de cerrar el disco, no es un mal tema, pero definitivamente carece de veneno suficiente para salvar este disco, si algo ha mostrado The Fall en estos últimos años es su fuerza y determinación para seguir presentes y relevantes, y esto es buena señal, ya que podemos inferir que la banda saldrá pronto de este bache y nos traerá otra carga de explosiva dinamita muy pronto.



lunes, 17 de junio de 2013

The Orb And Lee Scratch Perry-More Tales From The Observatory (2013)

The Orb And Lee Scratch Perry-More Tales From The Observatory (2013)

Mucha hierba quemó las neuronas en la cabeza de Lee Scracth Perry, y muy probablemente eso provocó, que su vez, Perry quemara su legendario estudio The Black Ark en Jamaica.

Perry se ha vuelto una presciencia constante en los últimos años, pero su genio sonoro se ha visto limitado a un mero comparsa vocal, pareciera que muchos admiran profundamente el sonido legendario que Perry consiguió crear en los 70s y tratan por todos los medios de revivirlo, claro, Perry raramente usa su vieja magia en los estudios, pero su voz de alguna manera se vuelve el único residuo de aquella vieja magia, por ello no resulta nada sorprendente que gente Andrew WK, Adrian Sherwood y The Orb se acerquen a Perry para obtener su voz y agregarla a sus grabaciones.

More Tales Form The Observatory documenta no precisamente una nueva colaboración entre Perry y The Orb, más bien, estos temas quedaron fuera de su anterior grabación en conjunto, un disco tan extraordinario, que aún sus “sobras”, aunque no son excelentes, poseen una capacidad de entretenernos y hacernos pasar un buen rato, claro, a mi me encantaría escuchar a Perry con gente como los Massive Attack, Kode9, Pole, Shackleton o Skrillex, The Bug (o por lo menos los King Midas Sound), pero definitivamente esto sacaría a Perry de su zona de confort, a diferencia de este disco en el cual Perry se limita a arrojar algunas frases sobre un lecho musical definitivamente hecho a su medida.

Fussball es un buen tema de entrada, un ritmo bastante monótono, bajos ácidos y esos ecos dub que tanto disfruto, claro, lo digital aquí substituye la magia negra del estudio analógico en el que Perry hacia milagros, y definitivamente le resta ese efecto alucinante que producía The Black Ark y la hierba que Perry fumaba en exceso, el problema con estas grabaciones es que no son lo suficientemente densas para revivir viejas memorias dub, y tampoco poseen el dinamismo necesario para convertir a Perry en una sensación de las pistas de baile.

África nuevamente no resulta nada destacable e inclusive, hace sonar cansado a Perry o demasiado relajado o demasiado nada-le-importa-ya-a-Perry, pero a fin de cuentas, no olvidemos que estos temas muy posiblemente quedaron fuera de la primera grabación de estos dos artistas, por lo que es recalcable que de alguna manera funcionan, a pesar de que no era la intención original que salieran a la luz.

Pareciera que para Making Love in Dub, Perry y sus amigos se hallan puesto un poco más las pilas, los bajos adquirieran un aire malévolo y reptante y los ecos adquirieran una mayor resonancia, esto, sumado a un Perry más involucrado nos dan por resultado un tema bastante rescatable, coherente con el legado de Perry, dándonos una serie de sonidos sino alucinantes, por lo menos bastante interesantes.

More Tales From The Observatory resulta un grupo de temas interesantes a escuchar, sin nada en extremo sobresaliente, sería difícil juzgar si el rol de vocalista de Perry es bueno o es malo, su voz se ha convertido en su nueva carta de presentación, y bueno, cuando el acompañamiento, como en No Ice Age, es el adecuado, casi podemos sentirnos trasladados a la jungla, en medio de una espesura asfixiante, que hacen funcionar el disco, aún y que temas como Dont Rush It suenan más a una novedad que a un verdadero intento por experimentar con el sonido, lo que definitivamente me deja insatisfecho es la estrategia de volver a incluir todos estos temas en su versión instrumental para cerrar el disco, ¿Acaso los temas funcionan mejor sin Perry? ¿Perry salía sobrando realmente en ellos? Me quedo con la gran incógnita.


sábado, 15 de junio de 2013

William Basinski-Nocturnes (2013)

William Basinski-Nocturnes (2013)

Si hay alguien a quien yo pueda considerar en un canon similar al de Brian Eno en su época de rupturas radicales hacia el mundo del ambient, que no inventó él, sino Erick Satie, es sería William Basinski.

Basinski tejano de nacimiento, músico de jazz, allá a finales de los 70s, Basinski empezó a interesarse en los 80s en la música experimental minimalista propuesta por compositores como el ya mencionado Eno y Steve Reich, Basinski se fue adentrando poco a poco en estos mundo minimalistas, en la experimentación con “loop” o ciclos musicales repetitivos que el mismo Basinski iba mezclando una y otra vez para crear sus primeras obras.

A pesar de todo esto el trabajo de Basinski fue poco reconocido por las masas, no así por otros artistas que en algún momento u otro requirieron sus servicios como productor, arreglista o ingeniero de sonido y no seria hasta después del 2000, que el nombre de Basinski empezaría asonar cada vez más. y más, en parte por su insistencia, en parte por pura casualidad, casi diez años tomaría a Basinski retomar sus viejas grabaciones, en el 2011, las cuales sufrieron por el formato en que fueron grabadas por el deterioro del tiempo, lo cual Basinski supo usar a su favor, pronunciando este “daño” a la cinta final, la cual al momento de ser presentada a sus conocidos, coincidió con el ataque a las torres gemelas en septiembre del 2011, dando como resultado una inesperada, adecuada y melancólica cinta de acompañamiento para tan simbólico suceso, el momento y dicha casualidad dieron un impulso adicional a la carrera de Basinski, dándole oportunidad de ser escuchado de una manera más amplia.  

Basinski ha producido una serie de discos excepcionales, apoyándose en los sonidos minimalistas, las atmósferas ambient y el uso de sonidos que se repiten incesantemente hasta disolverse, la degradación de esos sonidos, muchos de ellos grabados inclusive en los 70s y 80s, han sido parte esencial de la magia musical de Basinski, luego de los ya mencionados The Disintegration Loops y de su éxito subterráneo, siguió el sorprendente Vivian & Ondine, pieza compuesta por Basinski para “convencer” a su sobrina no nata, cuyo procesos de gestación se estaba alargando, a finalmente salir del vientre de su madre, en la pieza Basinski nos transportaba a un mundo “amniótico” de naturaleza sorprendente, fascinante de principio a fin.

Nocturnes es el capítulo musical más reciente en la historia de Basinski, uno en dónde la oscuridad y lo fantasmal conviven de manera natural, en dónde sonidos nocturnos son invocados por la magia de Basinski, en dónde somos transportados a otro mundo o a otra dimensión, dónde el sonido se transforma, se va desintegrando ante nuestros ojos, líneas de un piano fantasma aparecen ante nosotros, pero estas se van difuminando, pierden su color y su brillo y van desapareciendo, convirtiéndose en un eterno eco, del que nada va quedando de su forma original, Basinski es un genio de las piscofonìas, consigue capturar los sonidos del pasado que se han ocultado entre los muros, y consigue transmitirnos esa añoranza hacia un pasado que ha quedado muy atrás y que no podemos recuperar.

The Trail Of Tears es la pieza que acompaña al tema central de esta grabación, en esta Basinski integra repeticiones de sonidos de una manera más evidente, jugando de manera cruel con nuestra mente, creando de esta manera incesantes deja vu`s que nos hacen cuestionarnos nuestra propia salud mental, Basinski consigue de esta manera una nueva pieza que exuda emotividad, que nos lleva por pasajes oscuros, muy alejados de nuestra realidad, nos adentra en un mundo de densa niebla en el cual, en todo momento corremos riesgo de perdernos por siempre, o de desintegrarnos al mismo tiempo que los sonidos a los que somos expuestos.     

jueves, 13 de junio de 2013

Love-Black Beauty (1973)

Love-Black Beauty (1973)

La banda que se escucha en este Black Beauty, es en realidad una banda bastante lejana a los Love que muchos hemos conocido y que alguna vez fueron la banda más representativa de Los Ángeles, para este entonces la banda ya había mutado, o en cierta forma desaparecido, y se había convertido en algo más, lejos habían quedado los experimentos folk rock del pasado, el proto punk y muchas de las influencias de los Stones, por ejemplo, Arthur Lee, el único miembro que permanecía de la versión anterior llevaba ahora a “su banda” por una dirección más brutal y directa, más negra, si bien antes resultaba irónico que Love, siendo una banda estadohundidense, con raíces negras tomara inspiración de los Stones, una banda inglesa que tomaba inspiración de la música negra estadohundidense, para esta nueva versión, Lee corregía sus aspiraciones y se alimentaba de una nueva conciencia negra, que artistas como Jimi Hendrix, Sly Stone y Miles Davis estaban resaltando, por lo que podemos decir que para esta versión, Love era una versión más “negra” que la anterior.          

Love siempre ha sido un de mis bandas favoritas de los 60s, con una suerte en verdad trágica que los dejó muchas veces fuera del juego, a pesar de la innegable calidad de la banda original, poseedores de una versatilidad que los ponía directamente entre los mundos del proto punk y el folk rock, con influencias que iban desde los Rolling Stones, Jimi Hendrix y lo Byrds, Love (que según muchos debieron llamarse Hate, por sus continuas peleas internas y demás inclinaciones criminales) consiguieron crear un concepto musical de altos vuelos, tanto que fue la banda que hizo voltear a Elektra Records al mundo del rock, para después ser desplazados por unos más amigables Doors (imagínense una banda más salvaje que los Doors!!!, con toda la supuesta rebeldía de Morrison), quienes sin duda se convirtieron en los herederos de las fortunas musicales de Love y una de las bandas que definieron Los Ángeles en los 60s, con su Forever Changes y la genialidad de Arthur Lee, su líder.

Love editó tres discos clásicos a finales de los 60s, trilogía cerrada con el ya mencionado Forever Changes, dónde la banda ya se encontraba hecha trizas, en desacuerdo con muchas de las direcciones dictadas por Lee, le banda original se desintegró y Lee decidió proseguir con discos más o menos irregulares, y de esta suerte de discos perdidos es de dónde se rescata el Black Beauty, disco concebido como un retorno para Lee, producido por Paul Rotchild (productor de cabecera de los mejores discos de los Love, y después cerebro tras los discos de los Doors), pero enclaustrado por la disquera, luego de que esta quebrara antes del lanzamiento.

Good & Evil (Young & Able) muestra ritmos duros y guitarras ásperas, es un buen corte con un ritmo machacante que definitivamente se desliga por completo de los trabajos anteriores de Love, las guitarras son desgarradoras y Lee suena al borde del colapso vocal, acercándose mucho al estilo del ya mencionado Hendrix, con quien Lee colaborara en el pasado, o anticipando en cierta forma el estilo de unos Thin Lizzy, con el inmortal Phil Lynott al frente, quien sin duda debió escuchar con detenimiento al buen Arthur, Midnight Sun me recuerda un poco ese hard rock-casi-heavy metal que practicaban los primeros Scorpions, también con una muy, muy marcada influencia de Hendrix en este tema, algo que la verdad para el 73 resultaba ya poco innovador, aunque no podemos negar la convicción con que Lee entrega estas piezas, Cant Find It posee algo de la belleza de los primeros Love, tal vez la burda ejecución le roba algo, mientras que Walk Right In y Skid dejan mucho que desear, Beep Beep es un tema asombroso que muestra a un Lee inclinándose increíblemente hacia el mundo del reggae, de una manera en verdad rescatable.
Stay Away es un tema de rock duro, con guitarras que crujen a todo volumen, con un Lee brillante y echado para atrás, en un tema que un par de años antes pudo haberlos hecho leyendas en algún viaje a Detroit, muy a la par de los trabajos de los Stooges, los MC5 o los Grand Funk, aunque con una marcada influencia de los Beatles tambièn.

Black Beauty tiene momentos muy altos, y otros la verdad muy bajos, es un disco que no posee una genial uniformidad como los trabajos anteriores de Love, pero que deja una perfecta muestra de que la banda y Lee, de alguna manera estaban encontrándose nuevamente a si mismos, y tal vez todo parecía una cuestión de tiempo, mala suerte que el disco fue enlatado, y buen suerte para nosotros que tenemos nuevamente la oportunidad de escuchar al genial Lee, arreglándoselas para sonar convincente nuevamente, aún en tan mal estado y con tantas cosas en contra.
 

miércoles, 12 de junio de 2013

Por un puñado de árboles…

Por un puñado de árboles…

Al parecer lo que iniciara como una pacifica propuesta ante el derribo de unos árboles por parte del gobierno turco, con el fin de levantar una construcción, ha derivado en lo que podría ser una muestra de que no todo anda bien en Turquía, la gran puerta de Europa y Oceanía, el gran aliado que resistió el avance soviético durante la guerra fría, y es que ante la respuesta de las fuerzas del orden para repeler, la que pudo ser una simple manifestación minúscula de disgusto, ha puesto al descubierto un gobierno acusado de ser represor en extremo y un gobierno que denuncia la politización del suceso por parte de extremistas que buscan derrocar al gobierno.

Xi Jinping, presidente de China llegó a México, llega un poco tarde, ya que China tiene ya tiempo trabajando con países latinoamericanos como Brasil, Chile, Perú y Venezuela, por lo que esto no es indicador de algo que esta por llegar, sino de algo en lo que ya vamos muy tarde, dudo mucho que podamos encontrar un balance adecuado entre lo que importamos de China y lo que les vendemos, ya que lo que entra al país es un 10 contra lo que les vendemos que es un 1, con industrias como la juguetera, ferretera, mecánica y electrónica devastadas por las arremetidas comerciales del lejano país, si así con el camino sin pavimentar han entrado muy duro al país, ¿Imagínense si les ponemos una súper carretera? Hay que saber en que somos buenos, y en que no, definirlo bien, plantearlo bien y exaltar nuestras fuerzas y dejar bien protegidas nuestras debilidades para conseguir una relación de mutuo beneficio o prepararnos para ser devorados por el monstruo.

Por cierto, Obamarama, nuestro siempre alegre vecino, se fue a Chile y les aplaudió su crecimiento económico, lo que me da a pensar que se puso celoso con la visita de Jinping, ¿Que otra?, vamos que volamos de nuevo a un mundo con dos potencias oponiéndose y puede que lleguemos a ponernos algún día en una encrucijada, ¿Con el vecino país del norte o con los chinos?

Por otro lado, (o por todos lados) el crimen organizado llega de regresó al DF, si, recuerdo de niño que el DF era una ciudad asfixiada por el crimen organizado, con cifras alarmantes de los crímenes cometidos y un estado casi total de inseguridad, poco a poco, esto fue desapareciendo, que bueno, lo malo es que estas bandas fueron “exportadas” a otros estados, como Nuevo León, dónde delitos característicos del DF, como secuestros, robo de autos, cobro de piso y extorsiones, se convirtieron en el pan nuestro de cada día, ahora, se completa el ciclo, al parecer y el crimen organizado aprovecha la falta de claridad en estrategias del gobierno para regresar a la capital del país, el jefe de gobierno de la ciudad, el buen Mancera dirá lo contrario, dirá que son hechos dispersos, pero muchos hechos dispersos, nos da la idea que se empieza a conformar una concertación de crímenes, a fin de cuentas siendo muy claros, por el tipo de vida y calidad de esta, el DF es el blanco perfecto para las bandas de traficantes, secuestradores y extorsionadores, que triste que hallamos completado finalmente el ciclo y la delincuencia organizada regrese finalmente a la capital del país, y más triste aún, que las autoridades traten de minimizar los hecho, vaya manera de empezar, terminar la primera mitad de este engañoso año.