Stryper y el Trono de Espinas. Siguen Mientras los Demás son sólo Sombras.

   


Stryper me gustaba mucho en los 80s y ahora me gusta más. En su momento rivalizaban con Ratt, Motley Crue, Poison y Cinderella. Ninguna de esas bandas pudo seguirles el paso. Los Dokken de Don Dokken y George Lynch fueron lo más cercano en sonido. Throne of Thorns es el disco número 18 de la banda. Ninguna de las otras se acerca a esa cantidad de producciones. Tal vez ni entre todas juntas. Sí, Stryper produce música en serie. Cada dos años, de forma religiosa, publica un disco nuevo. A veces el nuevo suena como el anterior, pero eso nunca fue problema para AC/DC, los Ramones o Motorhead. El nombre del disco bien pudo ser el de un álbum de death metal o black metal. Esa ha sido la intención de Michael Sweet y su banda en los últimos años. Sus letras siguen hablando de una visión cristiana, pero la música es heavy metal contemporáneo que no toma prisioneros. No sería raro imaginarlos compartiendo cartel con el Queen más rabioso, con el Black Sabbath de Heaven and Hell y con Judas Priest. Es menos raro que Lou Reed con Metallica o Scott Walker con Sunn O))). En los 80s, la banda incluso estaba dispuesta a hacer una gira con W.A.S.P., algo que escandalizó a muchos. El líder de W.A.S.P., Blackie Lawless no sabía que podía pasar cuando se mezclaron los fans de su banda y los fans de Stryper. Stryper no le temía a nada. Y aún siguen así. 


El título refleja una realidad dolorosa. Durante las grabaciones la banda se caía a pedazos. Beautifully Broken, cómo lo describe Michael. Problemas de salud dejaron fuera del estudio al guitarrista Oz Fox. Fox ha sido clave del aguerrido sonido de la banda, aunque Michael cada vez ha integrado más su guitarra. Michael Sweet tuvo que aplicar al máximo lo que ha mantenido a flote a la banda en estos años recientes: asumir el liderazgo total y absoluto. Compuso casi todas las canciones y después grabó todas las guitarras y las voces. Las operáticas vocales de Sweet se mantienen intactas. Su estilo de tocar guitarra es feroz. Sweet es mejor guitarrista de lo que muchos creen. El bajo y la batería se sumaron en sesiones posteriores. Algo que parece dar mucho poder a las recientes grabaciones de Stryper es la austeridad. Suenan intensas y urgentes. Atemporales. ¿Cómo olvidar el Open Your Eyes del 2005? ¿O el Take It To The Cross del 2018? Los problemas de salud también golpearon a Michael Sweet. Su misión ahora es contra reloj. Grabar tres discos más. Cerrar el catálogo en 21 y dejar descansar a Stryper para siempre. Así suena Throne of Thorns. Es curioso que en su reflexión sobre la mortalidad Michael Sweet se hermane con Justin K. Broadrick de Godflesh, que acaba de publicar Decay, el penúltimo disco de la banda. La salud de Broadrick también le ha puesto fecha de caducidad al proyecto.


Throne of Thorns es un ataque furioso y aguerrido de puro heavy metal melódico. Robert Sweet es un baterista poderoso y Michael agrega guitarras feroces y vocales que nos meten de lleno en el universo de Queen y Judas Priest. I’m Alright (I’m OK) es Michael siguiendo adelante a pesar de la condición de sus compañeros y de la suya, un tema que no suena lejos de los Iron Maiden de los ochenta. Carry the Flame es esa promesa de completar tres discos más hasta darlo todo. Un tema cuyos rabiosos riffs los pudo haber compuesto Glenn Danzig en un bien día. Al final Shadowbreaker habla de las sombras, de lo oscuro que puede ser el momento, pero también del deseo de seguir hasta encontrar la luz. Es un tema feroz con guitarras como sierras eléctricas y un trabajo de batería en el que Robert no tendría nada que envidiarle a alguien como Scott Travis. Parece irónico, pero la ausencia de Fox hizo que el sonido de la banda se volviera más concentrado, más urgente y más contundente. La visión de túnel de Michael Sweet se ha intensificado. Para los hermanos Sweet este disco es de lo mejor que han hecho en más de cuarenta años de carrera.


Los contemporáneos de Stryper han desaparecido en su gran mayoría. En los 80s muchas bandas consideraban a Stryper una parodia del hard rock y el heavy metal, irónicamente, a los W.A.S.P. los consideraban igual. Los que siguen haciendo giras, no son otra cosa que una parodia de lo que eran. Stryper han potenciado su sonido y fortalecido su visión. No cabe duda de que la fe de la banda mueve montañas. Tal vez Stryper tenía más derecho a llamar a uno de sus discos Keep the Faith o Defenders of the Faith. Michael Sweet y Stryper están en una misión y están decididos a cumplirla a cualquier costo. 

Comments

Popular Posts