Deep Purple: ¡La Máquina Original de Música Metal ha Regresado!

 


No lo dejaré de decir. Bob Ezrin debió producir Lulu, el disco que Lou Reed publicó en 2011. Ezrin ya había trabajado con Reed en 1973 en Berlin, uno de los mejores trabajos de su carrera. Para Lulu, Reed se acompañó de Metallica. Nadie mejor que Ezrin para capturar ese sonido épico mientras Reed se adentraba en la literatura, la poesía, la escultura, la pintura, el cine, la danza y la psicología. Nadie mejor que él, que había colaborado antes con los Deftones, para canalizar el impacto brutal de esa máquina musical de metal llamada Metallica. Lo siento, Hal Willner. 


Bob Ezrin inventó el sonido del rock moderno. Sus producciones incluyen discos legendarios cómo los de Alice Cooper, Peter Gabriel, Kiss y Pink Floyd. Ezrin también produjo discos de Jane's Addiction, una de las bandas más importantes del metal alternativo los 90s. Tocar rock hoy en día de forma durante y relevante, implica tener a Ezrin en la mesa de controles. 


El Heavy Lifting de los MC5 fue un disco con buenos temas, pero fallido en su conjunto (ya sólo estaba Wayne Kramer de la bands original). Deep Purple, esa poderosa máquina de hard rock y heavy metal, se convirtió en los últimos años en el vehículo de batalla favorito de Ezrin. Seis discos en los que recuperó y amplificó el poder de la etapa clásica de la banda. 3 miembros de la alienación clásica, más dos veteranos de lujo: Don Airey y Steve Morse.


Creo que hay una razón para todo. SPLAT! es un gran disco. Lo escucho porque Ezrin está ahí como sexto miembro de la banda. Lo escucho porque el trabajo de Ian Gillan en las voces me parece fabuloso. Solo él ha logrado ser vocalista en dos de las bandas más supremas del heavy metal: Deep Purple y Black Sabbath.


Olvídate de los Rolling Stones y su último disco grabado con Andrew Watt, el productor oficial del hospital geriátrico. SPLAT! es rock de verdad, rock contundente. Mientras los Stones siguen resucitando viejas grabaciones del difunto Charlie Watts y sobrantes del mediocre Hackney Diamonds, Deep Purple sumaron a sus filas al guitarrista Simon McBride. Un jovenzuelo de apenas 47 años (el resto de la banda promedia 79 años de edad) con influencias de Gary Moore, Eddie Van Halen y Steve Vai. En Arrogant Boy hace sonar furiosos a los Deep Purple con un trabajo de guitarra espectacular, enmarcado por el feroz bajo de Roger Glover y la batería implacable de Ian Paice.


¿No es suficiente? Sumen los teclados de Don Airey. Diablo es una pieza perfecta para el headbanging, con una evocación extraordinaria del sonido clásico de la banda. The Lunatic es metal furioso. Esta es una banda que en absoluto suena cerca de su fin. Todo lo contrario. Ni Led Zeppelin ni Black Sabbath se atrevieron a tanto en su momento.


The Only Horse in Town es otra pieza extraordinaria, pero nada te prepara para la poderosa descarga de Guilt Trippin. Ian Gillan deja claro por qué es uno de los mejores vocalistas en la historia del hard rock y el heavy metal, con la distinción de haber estado también en el fabuloso Born Again de Black Sabbath. SPLAT! sigue sorprendiendo. Sigue siendo la prueba de que la bolsa de trucos no se ha agotado para esta increíble banda.


Los reflectores seguramente apuntarán a los Stones y su infinito reciclaje musical y su horrenda portada (más que la del Born Again). Sigan equivocados. Las verdaderas piedras rodantes del rock duro son de Inglaterra, pero se llaman Deep Purple, una de las piedras fundacionales del heavy metal que sigue relevante en SPLAT!



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