Encinas, ¿Gober panista?
Encinas, ¿Gober panista?
Por:
Germán Martínez Cázares
Tomado
de: El Norte
¡Arriba, parias de la Tierra! ¡En pie, famélica
legión!
Con el puño izquierdo en alto -como cantaban los
comunistas "La Internacional"- Alejandro Encinas encabezó el 15 de
septiembre de 2006, la tradicional ceremonia del "grito" en el Zócalo
de la Ciudad de México. Fox estaba en Guanajuato. Eran días aciagos incitados
por la protesta lopezobradorista contra el triunfo de Felipe Calderón.
Del pasado hay que hacer añicos... Los nada de hoy,
todo han de ser.
En esas fechas Encinas y sus compañeros de partido
reclamaron, con la mohína de Andrés Manuel como prueba fundamental, la
Presidencia de México. Bloquearon Paseo de la Reforma y acusaron a las
instituciones del País de organizar un fraude electoral.
Cayó más rápido el embustero que el cojo, porque dos
años después, Jesús Ortega y Encinas se acusaron mutuamente de tramposos
electorales. Los encinistas con la táctica aprendida, "tomaron" las
oficinas del PRD, exigieron limpiar el "chuchinero", y fueron a
reclamar la victoria de su presidente legítimo perredista ¡al Tribunal Electoral!,
institución que, según dijeron, impuso por consigna a Calderón.
Agrupémonos todos en la lucha final... (Coro).
Ahora, algunos panistas buscan agrupar a todos en el
Estado de México con Alejandro Encinas como candidato común, y además abrazados
del PRD, el partido denunciado por Encinas de "vender candidaturas",
"postular delincuentes" y "olvidar Ayotzinapa". ¿Volverá a
su repudiado instituto?
Ni en dios, en reyes, ni tribunos, está el supremo
salvador...
Como el PAN no tiene confianza en sí mismo, y algunos
de sus liderazgos son impresentables por sus tratos y contratos con Peña, y
tampoco existe un ex priista resentido y valiente para cruzar las aguas del Río
Lerma a encabezar una coalición opositora, pues la solución es conocida: el
palacio de gobierno de Toluca bien vale otra alianza PAN-PRD.
La ley nos burla y el Estado oprime y sangra al
productor...
Preso por el determinismo histórico de las coaliciones
y cautivado su politburó por el antipriismo, el PAN no tiene otra cara que
Encinas. Sin embargo, propongo una sencilla condición programática para
apoyarlo: que en su doble calidad de presidente de la Asamblea Constituyente de
la Ciudad de México y precandidato a Gobernador, firme un compromiso serio de
defensa de la propiedad privada.
El proyecto de Constitución de la Ciudad de México,
suscrito por Encinas, tiene la misma música cubana de la Constitución heredada
por Fidel Castro. Por ejemplo, el preámbulo del proyecto constitucional
capitalino habla de "derechos conquistados", exacta copia del
Artículo 43 de la ley suprema castrista.
Pero la peligrosa similitud, lesiva del "esfuerzo
individual" y expansiva del Estado burocrático, está en los llamados
"fundamentos económicos", donde la Constitución cubana materializa la
propiedad socialista de los medios de producción y la distribución estatista de
los bienes (artículo 14 cubano); esos mismos conceptos de "distribución
equitativa del ingreso", "redistribución de la riqueza",
"equidad y justicia social" y más cuentos de igualdad, están en los
artículos 4 y 15 del proyecto izquierdista de la Ciudad de México. ¿Con esos
tics zurdos el PAN hará candidato a Encinas?
Si el ex perredista y redactor del proyecto
atentatorio de la propiedad privada en la CDMX, quiere ir cobijado con el logo
del PAN a gobernar el Estado de México, debe acabar de "matar"
cualquier intento de expropiar el valor de los inmuebles. El impuesto a la
plusvalía del suelo, casas o edificios capitalinos, propuesto por Encinas y
otros comunistas tardíos, es una verdadera confiscación injusta. Abolirlo debe
ser un anticipo al PAN por esa candidatura.
Atruena la razón en marcha: es el fin de la opresión.
En aquel "grito" de 2006 estuvieron al lado
de Encinas dos respetables adversarios, la candidata presidencial Rosario
Ibarra y el Secretario de Gobernación foxista Carlos Abascal. ¿Otra foto igual?
Sí, pero con garantías de aprecio a la propiedad, la libertad y de desprecio al
populismo. Entonces cantaron, todos, el Himno Nacional. Hoy el PAN, con tal de
ganar, parece dispuesto a entonar "La Internacional" en un mitin en
Zacazonapan.
Agrupémonos todos en la lucha final... (Coro, se
repite).



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