El triunfo secreto del capitalismo en la Corea del Norte de Kim Jong-un
El triunfo secreto
del capitalismo en la Corea del Norte de Kim Jong-un
Por Atahualpa Amerise
Taken From: Sin Embargo
Emprendedores ocultos bajo el paraguas del Estado,
omnipresentes “mercados negros” y un imparable flujo de dólares, euros, yuanes
y yenes. Así se mueve la Corea del Norte de Kim Jong-un, un reducto estalinista
donde el capitalismo se ha abierto paso de forma discreta pero irreversible.
“Un ejemplo muy ilustrativo es el de los zapatos. Todo el
mundo necesita zapatos, ¿verdad?”, comenta a Efe en Seúl el director de
estrategia e investigación de la organización Liberty in North Korea (LINK),
Sokeel Park, para explicar el origen de este fenómeno.
“Antes del desplome de la economía socialista en los 90, los
zapatos se hacían en las fábricas del Estado. Cuando éstas dejaron de funcionar
y los trabajadores de recibir sus raciones, algunos aprovecharon su conocimiento
y los materiales abandonados para hacer los zapatos en su casa y venderlos en
el mercado”, explica Park.
Desde entonces Corea del Norte ha mostrado signos de
revitalización. Kim Jong-un, que asumió el poder en 2011, ha construido barrios
enteros con torres de apartamentos, muchas de las fábricas funcionan de nuevo y
hasta hay atascos en hora punta en las otrora vacías calles de Pyongyang.
Andrei Lankov, profesor de la universidad Kookmin en Seúl y
uno de los mayores expertos internacionales en Corea del Norte, atribuye estos
avances a la mano invisible del capitalismo en un reciente artículo para el
diario británico The Guardian.
Lankov relata la historia del “Sr. X”, un particular que, a
cambio de generosas donaciones a altos funcionarios del régimen, recibió la
autorización para gestionar unas minas de carbón abandonadas durante la “ardua
marcha”.
Este emprendedor contrata, despide, paga salarios, extrae el
mineral, lo exporta a China y obtiene beneficios, tal y como sucedería en
cualquier país capitalista. ¿La diferencia? Que su empresa no existe y, sobre
el papel, es el Estado quien explota las minas.
El ejemplo más visible de la penetración del capitalismo en
Corea del Norte es, sin duda, la proliferación de los mercados negros o
“jangmadang”, que se han convertido en la principal fuente de provisiones en
reemplazo del fallido sistema de distribución estatal.
Además, debido a la volatilidad de la moneda local (el won)
la compraventa en los mercados negros se realiza cada vez más en divisas, principalmente
el yuan chino y el dólar y en menor medida el euro y el yen japonés, según
expertos.
El capitalismo incipiente y encubierto en el país más
hermético del mundo también ha llamado la atención de inversores extranjeros
como el suizo Féliz Abt, autor del libro “Un capitalista en Corea del Norte”
(2014) en el que relata sus siete años (2002-2009) invertidos allí para
promover la iniciativa privada.
“Espero en Corea del Norte el mismo proceso experimentado
por China y Vietnam, es decir, que el sector privado crezca sustancialmente y
coexista oficialmente con el estatal”, indica a Efe el cofundador de la primera
escuela de negocios y la primera Cámara de Comercio Exterior norcoreanas.
Abt es crítico con las sanciones internacionales a Pyongyang
y partidario de la cooperación económica y comercial del mundo capitalista con
el régimen deKim Jong-un, ya que “cambiaría las cosas a mejor, mientras
aislarlo solo sirve para perpetuar el status quo y el sufrimiento”.
Por su parte, Sokeel Park de “Liberty in North Korea”
predice que “en el futuro miraremos hacia atrás y observaremos el capitalismo
encubierto como el factor clave que detonó los cambios sociales y económicos en
Corea del Norte y permitió al país ponerse al día con el resto de la humanidad
en el siglo XXI”.



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