El Fin de la Globalización Comenzó Ayer
Donald Trump lo llamó el “Día de la Liberación”. Un buen eslogan, diseñado para resonar con su base, pero más estridente que real. Suena a título de película de Hollywood, como aquella donde Will Smith salva al mundo en Día de la Independencia. Pero aquí no hay alienígenas ni explosiones, solo tarifas arancelarias y una fractura inminente del orden económico global. Lo de ayer no fue una liberación, sino un disparo directo al corazón de la globalización. Con la entrada en vigor de las nuevas tarifas impuestas por Estados Unidos, presenciamos quizá el principio del fin de un sistema que ha definido la economía en las últimas cuatro décadas. Esto no es frenar el colapso; es darse un balazo en el pie. Para algunos, como Vladimir Putin, es motivo de celebración. La globalización se construyó sobre las ruinas de la Unión Soviética, dejando a Rusia en desventaja en los mercados abiertos. Mientras el mundo se integraba, Moscú apostaba por la fuerza y la geopolítica. El neoliberalismo se convi...