Manson y La Familia: El Culto Que Hollywood Cre贸
Ed Sanders lleg贸 a Los 脕ngeles en 1969 cuando el Verano del Amor ya apestaba a cad谩ver bajo el est茅 sol californiano. El poeta que fund贸 The Fugs, la primera banda de rock underground, abandon贸 Greenwich Village para documentar lo que nadie quer铆a nombrar: la revoluci贸n psicod茅lica no termin贸 en flores sino en cuchillos ensangrentados. "The Family" se public贸 en 1971, dos a帽os despu茅s de que la sangre se secara en Cielo Drive, y sigue siendo el relato m谩s peligroso sobre Manson porque Sanders cometi贸 herej铆a: investigar sin agenda. A un beatnik le toc贸 hacer la autopsia del hippismo y descubri贸 que el paciente ya estaba podrido antes de morir.
Mientras Vincent Bugliosi inventaba el g茅nero true crime vendiendo Helter Skelter, esa guerra racial profetizada por los Beatles que nunca tuvo l贸gica, Sanders reptaba por el Los 脕ngeles que Hollywood borraba de sus mapas. Misas negras en Topanga Canyon donde se sacrificaba m谩s que cabras. C铆rculos sadomasoquistas donde los apellidos cotizaban m谩s que los l铆mites. Rumores de snuff films pasando de mano en mano en fiestas de Mulholland Drive. ¿D贸nde estabas, David Lynch? Sanders no escribi贸 sobre hippies extraviados sino sobre una red de depravaci贸n que conectaba los canyons con las mansiones donde se decid铆an los Oscars. Su libro no presenta a Manson como monstruo solitario sino como franquicia de algo sist茅mico.
Evan Dando encontr贸 "The Family" en la biblioteca de su padre, coleccionista obsesivo de The Fugs. En "Rumors of My Demise" confiesa su fascinaci贸n por Manson, esa mezcla imposible de Morrison con Garc铆a, la misma gravedad que atrap贸 a Dennis Wilson, quien hosped贸 a la Familia y grab贸 canciones de Charlie con los Beach Boys en 1968. Neil Young casi lo firma con Reprise, llamando incre铆ble su m煤sica. Waters lo declar贸 el mejor artista conceptual de Am茅rica. Errol Morris lo entrevist贸 como quien estudia un mecanismo de relojer铆a. Los Ramones lo mencionaban en sus letras. Rollins mantuvo correspondencia con 茅l en prisi贸n, llam贸 a los tours de Black Flag "creepy crawls" por la Familia y le produjo un disco. Axl Rose, Phil Anselmo y Trent Reznor, quien vivi贸 en la casa Tate antes de saber, citaron a Manson no por shock adolescente sino por reconocimiento profesional: Charlie hab铆a crackeado el c贸digo del culto rockstar y lo ejecut贸 hasta sus 煤ltimas consecuencias. Marilyn Manson construy贸 su nombre art铆stico a partir de Charles.
Lo que Sanders captura y Bugliosi enterr贸 es brutal en su simplicidad: Manson no era sobrenatural sino inevitable. Un performer de tercera que ley贸 su momento con precisi贸n quir煤rgica y aplic贸 showbusiness al control mental. Manson afirmaba haber aprendido todo leyendo "How To Win Friends and Influence People" de Dale Carnegie en prisi贸n, aunque la verdad excavaba m谩s hondo. La l铆nea entre gur煤 y asesino serial se evapora cuando dominas la narrativa correcta para la audiencia exacta. Sanders documenta c贸mo Hollywood coquete贸 con esa oscuridad durante a帽os, c贸mo la contracultura romantiz贸 lo apocal铆ptico sin calcular el costo. Cielo Drive no fue accidente c贸smico, como Tarantino intent贸 reescribir en "Once Upon a Time in Hollywood", sino conclusi贸n l贸gica de una d茅cada que confundi贸 transgresi贸n con libertad. Tarantino hab铆a usado a Susan Atkins de la Familia como inspiraci贸n para el personaje de Daisy Domergue en "The Hateful Eight", John Waters hab铆a dedicado su pel铆cula Female Trouble de los 70s a Tex Watson, otro miembro de la Familia.
"The Family" incomoda porque propone 1969 como consecuencia, no como aberraci贸n. Cuando mezclas fama hueca, juventud desechable, LSD industrial y nihilismo empaquetado como enlightenment, no produces Woodstock sino matadero en Bel Air. Sanders public贸 esto con los cuerpos tibios y nadie quiso escuchar. Era m谩s c贸modo comprar la versi贸n Bugliosi: un lun谩tico marginal obsesionado con el 脕lbum Blanco.
Cincuenta y cinco a帽os despu茅s seguimos evadiendo lo que Sanders grit贸 en cada p谩gina. La cultura "celebrity" opera como culto: venera carisma sin cuestionar trayectoria. Manson reclut贸 usando t茅cnicas id茅nticas a cualquier influencer contempor谩neo: validaci贸n instant谩nea, identidad tribal, promesas de trascendencia. La diferencia es de escala, no de esencia. Reemplaza Spahn Ranch con cualquier retiro wellness de Instagram y los mecanismos son intercambiables.
Sanders no ofrece salidas limpias. Te fuerza a reconocer que el magnetismo de Manson no es algo extra帽o sino dolorosamente familiar. Cada generaci贸n fabrica sus mes铆as desechables y sus devotos fam茅licos. La pregunta que "The Family" clava como hoja no es por qu茅 sucedi贸 en 1969 sino por qu茅 seguimos fingiendo inmunidad. Sanders entendi贸 lo que preferimos olvidar: lo oscuro nunca se fue, solo perfeccion贸 su producci贸n. Ahora tiene mejor iluminaci贸n y millones de seguidores.



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