Larga Vida A Godflesh
Godflesh naci贸 casi al mismo tiempo en que mis gustos musicales comenzaron a volverse m谩s peculiares y diversos. Yo era ese chico raro que enloquec铆a con los casetes del sello Earache Records. Cuando los dem谩s los escuchaban, la pregunta siempre era la misma: "¿Qu茅 es ese ruido?". Yo no ten铆a respuesta. Solo sab铆a que necesitaba escuchar m谩s.
Me obsesion茅 con el grindcore. Entre m谩s extremo, mejor. Y cuando digo grindcore no hablo de la brutal hiperproductividad que hoy muchos asocian con esa palabra. Hablo del grindcore que ven铆a de Inglaterra y de otros rincones del mundo. Ruido, velocidad, caos y energ铆a pura. Ah铆 estaban Napalm Death, Carcass, Entombed, Morbid Angel y Bolt Thrower. Cada banda ten铆a un sonido propio. Cada banda habitaba su propio universo. Exist铆a una escena, s铆, pero dentro de ella cada grupo constru铆a un territorio distinto. Y aun dentro de esa escena salvaje, Godflesh era probablemente la banda m谩s iconoclasta de todas. Usaban una m谩quina de ritmos. Usaban viejos sintetizadores. Eran solo dos m煤sicos.
Escuchar el brutal Streetcleaner en 1989 debi贸 sentirse como escuchar a los legendarios Silver Apples a finales de los sesenta o a los alucinantes Suicide a mediados de los setenta. Era como abrir una ventana hacia el futuro. Algo tan extra帽o que, incluso con la mente abierta, cuesta trabajo procesarlo por completo. El inquieto Justin K. Broadrick hab铆a dejado Napalm Death, pero su huella con ellos qued贸 grabada para siempre en el lado uno del legendario Scum. Yo am茅 ese disco con locura. Am茅 tambi茅n los primeros discos de Napalm Death. Incluso el trabajo de Broadrick con los Head of David me atrapaba. Pero Godflesh era otra cosa. Era algo monumental.
Broadrick y G.C. Green llevaron la m煤sica industrial hasta un extremo que pocos imaginaron. El bajo de Green era una pieza central del sonido de la banda. Un motor tit谩nico que rug铆a con toda su fuerza y empujaba cada canci贸n hacia adelante. A eso se sumaban los ritmos electr贸nicos que Broadrick tom贸 de su amor por el hip hop. Por incre铆ble que parezca, las brutales guitarras de Broadrick y su voz apenas funcionaban como un aderezo dentro de ese mecanismo sonoro que ya era devastador por s铆 mismo. Broadrick ya era una figura enorme dentro de la m煤sica extrema cuando comenz贸 Godflesh. Se hab铆a cansado de la velocidad absurda de Napalm Death y quer铆a hacer algo distinto. Y lo hizo. Godflesh lo hizo todo diferente.
Si tuviera que mencionar una referencia cercana, tal vez pensar铆a en los Swans de Michael Gira. Pero incluso ah铆 surge la duda inevitable. Ni Gira se atrevi贸 a tanto. Alguien como Ben Frost es quiz谩s quien mejor ha sabido progresar a partir del legado de Godflesh, aunque bandas como Nine Inch Nails y Fear Factory han tenido mayor reconocimiento. Broadrick mezcl贸 m煤sica industrial, electr贸nica, hip hop y heavy metal de una manera que nadie hab铆a intentado antes. Todo eso convert铆a a Godflesh en una m谩quina monstruosa, poderosa y extra帽amente sofisticada. Dos hombres operando lo que parec铆a la m谩quina de guerra m谩s avanzada dentro del mundo de la m煤sica pesada, con David Lynch como piloto.
Para m铆, la conexi贸n con Broadrick se volvi贸 todav铆a m谩s personal por algo inesperado. 脡l escrib铆a en un blog. Yo tambi茅n ten铆a un blog. Ambos escrib铆amos. Ambos hac铆amos m煤sica con nuestras guitarras acompa帽adas de una m谩quina de ritmos. Ambos arm谩bamos proyectos distintos seg煤n c贸mo nos sent铆amos, y al d铆a siguiente cambi谩bamos de sonido y de estado mental. Esa forma de existir en la m煤sica, sin plan fijo, sin formato obligado, era algo que yo reconoc铆a como propio.
Ayer le铆 que Broadrick hab铆a puesto fin a Godflesh. Y luego le铆 algo m谩s. Seg煤n sus propias palabras, el m茅dico que le practic贸 una cirug铆a fue quien realmente le puso fin a Godflesh. Qu茅 manera tan po茅tica de mirar la vida. La fragilidad del cuerpo cerrando lo que ninguna crisis, ning煤n contrato y ning煤n fracaso comercial pudo cerrar antes. No puedo explicar con precisi贸n la admiraci贸n y el respeto que siento por Broadrick. Godflesh ya lo hab铆a hecho todo.
Larga vida a Godflesh.
Espero que Broadrick se recupere. Espero que siga mejor y que contin煤e con nosotros muchos a帽os m谩s. 脡l mismo ha dicho que la fragilidad de su cuerpo ya no le permitir谩 soportar la brutalidad f铆sica que exige Godflesh. Si escuchara esas palabras de cualquier otra persona pensar铆a que se trata de una tragedia. Pero cuando vienen de alguien con tantos recursos creativos, uno entiende otra cosa. Ya hay dos discos terminados, los finales de Godflesh, y tal vez seguir谩n Final, White Static Demon, Pale Sketcher, Jesu y JK Flesh. Todos proyectos extraordinarios y peculiares que llevan su marca.
No suena a final. Suena al comienzo de algo que todav铆a no imaginamos.



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