Napalm Death: Nacimiento Definitivo del Grindcore

 


Birmingham. La misma ciudad que le dio al mundo a Black Sabbath y a Judas Priest. Mediados de los 80. Thatcher en el poder y una generaci贸n entera de j贸venes sin futuro, m谩s furiosos de lo que nadie hab铆a visto antes. El hardcore punk ya no alcanzaba para contener tanta rabia. El anarcho punk se volv铆a cada vez m谩s salvaje, m谩s crudo, m谩s desesperado.


Fue en ese caldo de cultivo donde naci贸 algo que nadie ten铆a nombre para describir todav铆a. Se dice que la palabra Grindcore surgi贸 de la obsesi贸n del baterista Mick Harris por los experimentos sonoros extremos de los Swans. Pero antes de que esa palabra existiera, su banda, Napalm Death, ya estaba entrando al estudio en 1987 para grabar un disco con canciones tan pesadas que sus notas pod铆an aplastar cucarachas.


Scum es el primer cap铆tulo de la trilog铆a m谩s pesada de la historia. El pu帽etazo que rompi贸 el espejo de la m煤sica tal como la conoc铆amos. La banda sonora perfecta para el fin del mundo.


Y lo que hace a Scum tan fascinante no es solo lo que suena, sino c贸mo fue construido. Es un disco dividido en dos partes grabadas con casi un a帽o de diferencia, cada una por una alineaci贸n distinta. Dos bandas dentro de la misma banda. En la primera parte est谩 un tr铆o que hoy es leyenda: el guitarrista Justin Broadrick, el baterista Mick Harris, apodado "el tornado humano", y el bajista y vocalista Nick Bullen. En la segunda parte Harris permanece, pero aparecen caras nuevas: el vocalista Lee Dorrian, el guitarrista Bill Steer y el bajista Jim Whitely. Harris es el eslab贸n entre ambas sesiones, el 煤nico hilo que conecta esas dos mitades tan distintas y tan brutales.


La primera parte ni siquiera fue pensada como un disco oficial. Era un demo que sali贸 demasiado bien, grabado por una banda que viv铆a en la pobreza, en edificios abandonados, y que nadie tomaba en serio. La segunda parte fue el resultado de una banda decidida a todo, con un solo d铆a para lograrlo, y con una alineaci贸n que hoy se considera un dream team en la historia de la m煤sica extrema.


28 canciones. 33 minutos. Blast beats, guitarras que rugen como bestias, vocales inhumanas y solos que suenan c贸mo si fueran ejecutados al rev茅s. Casi toda la escena original del Grindcore est谩 ah铆, concentrada en ese disco como energ铆a nuclear esperando explotar. Broadrick se ir铆a a formar Godflesh. Bullen y Harris formar铆an Scorn. Lee Dorrian fundar铆a Cathedral. Bill Steer construir铆a Carcass junto a Jeff Walker, quien adem谩s dise帽贸 la portada del disco. La canci贸n You Suffer dura poco m谩s de un segundo. R茅cord Guinness. No es un chiste. Es una declaraci贸n de principios.


Recuerdo que en esa 茅poca yo escuchaba el Appetite for Destruction de Guns N' Roses y el Scum al mismo tiempo. Parec铆a imposible que dos discos tan distintos compartieran el mismo planeta. El Appetite romp铆a con el sonido del hair metal. El Scum romp铆a con el thrash y el death metal. Pero los dos hac铆an exactamente lo mismo: abrir una puerta hacia algo que nadie hab铆a visto antes. El Scum era algo m谩s. Era la nueva gran frontera sonora. Cada vez que lo escuchaba era c贸mo presenciar un gran experimento in茅dito. 


Napalm Death se convirti贸 en una de mis bandas favoritas desde ese momento. Y gracias a Scum, Earache Records se convertir铆a en la gran disquera del movimiento. Nadie hubiera apostado un centavo por una banda cuyas influencias iban de Crass y Discharge, pasando por Siege y Repulsion, hasta llegar a Throbbing Gristle y los propios Swans. Nadie, excepto quienes los escucharon.


Un a帽o despu茅s, la alineaci贸n de la segunda parte (Sin Whitely, ahora con Shane Embury) regresa al estudio con todo. Esta vez el disco entero es de ellos. From Enslavement to Obliteration es una obra maestra sin discusi贸n. La banda hab铆a madurado sin perder un gramo de rabia. El sonido que antes provocaba risas inc贸modas ahora era imposible de ignorar. Segu铆an siendo ruido, pero m谩s contundentes que nunca. El Grindcore hab铆a dejado de ser una curiosidad. Era una fuerza. Algunos consideran ese disco entre los mejores de toda la m煤sica extrema en la historia. Y tienen raz贸n.


Pero la intensidad sostenida tiene un precio. La banda avanz贸 a la velocidad de la luz hasta que comenz贸 a desintegrarse. 1989 trajo Mentally Murdered, un EP de seis canciones que lo termin贸 todo. El 煤ltimo acto de la alineaci贸n cl谩sica. Un adi贸s que no sonaba a despedida sino a explosi贸n. La evoluci贸n que mostraron en tan poco tiempo era algo que muy pocos pod铆an haber imaginado. Solo dos a帽os. Saltos cu谩nticos de disco en disco, incorporando ahora sonidos cercanos al death metal, con Celtic Frost como una nueva obsesi贸n que empezaba a filtrarse en su ADN. Pero hasta aqu铆 llegaba la alienaci贸n cl谩sica y la banda entrar铆a en una nueva etapa. 


Sin Scum no existir铆an Carcass, Godflesh, Scorn, Bolt Thrower, Entombed, Brutal Truth ni Pig Destroyer. Sin Scum, una parte enorme de la m煤sica extrema tal como la conocemos hoy simplemente no habr铆a ocurrido. Ese disco grabado por una banda que no ten铆a nada que perder, que viv铆a entre ruinas y rabia, termin贸 siendo uno de los documentos sonoros m谩s importantes del siglo veinte.



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