Matières Fécales: Alta Costura Política e Incómoda
Hay diseñadores que quieren vestirte. Y hay diseñadores que quieren perturbarte. Hanna Rose Dalton y Steven Rej Bhaskaran pertenecen al segundo grupo, sin dudarlo.
Su nueva colección, "1% (The One Percent)", llegó a la Semana de la Moda de París sin pedir permiso y sin ofrecer disculpas. No fue una pasarela. Fue una acusación brutal con costuras impecables.
El nombre de su marca lo dice todo. Matières Fécales. En francés todo suena elegante. En español significa materia fecal, algo que podría ser un nombre apropiado para una banda de hardcore punk. Esa distancia entre lo que suena y lo que significa es exactamente el nombre del juego. Llevan años jugándolo con una consistencia que pocos en la industria tienen el estómago para sostener.
"1%" no necesita mayor explicación. Apunta directo a quienes acumulan poder mientras el mundo se desintegra alrededor de ellos. A los que contratan científicos para no envejecer mientras otros no tienen acceso a medicamentos básicos. A los que tratan la inmortalidad como un problema de logística financiera.
Por eso pusieron a desfilar juntos a Michèle Lamy y a Bryan Johnson. Lamy tiene 82 años, es la esposa del diseñador Rick Owens y encarna una forma de existir en el cuerpo que no le debe nada a nadie. Johnson es el multimillonario que gasta millones al año intentando revertir su biología. Dos personas en la misma pasarela. Dos filosofías completamente opuestas sobre qué significa vivir en un cuerpo. La tensión entre ellos dos fue uno de los comentarios más inteligentes y trascendentales de toda la semana de la moda.
El espacio donde ocurrió todo esto dejó de ser un recinto de moda para convertirse en algo parecido a una ceremonia ocultista que varios asistentes conservadores claramente no esperaban. La atmósfera incomodó. Y esa incomodidad no fue un accidente, fue el objetivo.
Las piezas mezclaron body horror, subcultura gótica, elementos bondage y fetichistas heredados del punk, brutalismo, prótesis que distorsionan la silueta humana hasta llevarla a un punto casi extraterrestre. Si David Cronenberg hubiera diseñado ropa en lugar de películas, habría reconocido su propio lenguaje en cada look. John Waters, que lleva años declarando su admiración por Comme des Garçons, habría aplaudido y enloquecido sin reservas.
Matières Fécales son herederos directos de Rei Kawakubo, Alexander McQueen, Rick Owens y Demna Gvasalia. Todos incomodaron a la industria desde adentro. Pero Hanna y Steven llevan ese discurso a un territorio más visceral, más explícito, más difícil de ignorar o de reducir a estética.
Lo que separa esta colección de otras que también pretenden ser provocadoras es la ejecución. Detrás del impacto visual hay confección de altísimo nivel. La provocación no reemplaza la técnica. La sostiene y la exalta. Eso es lo que la vuelve imposible de desestimar a pesar de su capacidad para inquietar de forma poco convencional. Algunos celebrarán y otros se escandalizarán, pero el escándalo siempre fue parte del diseño original. Hanna y Steven realmente se jugaron la vida con esta colección, y dejaron huella cómo las grandes leyendas.



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