miércoles, 7 de marzo de 2012

Oren Ambarchi & Thomas Brinkmann-The Mortimer Trap

Oren Ambarchi siempre sorprende, como guitarrista, transforma el sonido de su guitarra en algo abstracto, en una “nube” abstracta que se va expandiendo, que nos rodea y nos subyuga, esa habilidad expansiva lo ha llevado a ser un colaborar fundamental de los Sunn O))) a quienes ha ayudado precisamente a conseguir un sonido expansivo, por otro lado, Ambarchi gusta de los sonidos de muy bajo registro, usando preferentemente amplificadores de bajo para transmitir su música.

Recientemente Ambarchi pareció dejar a un lado su faceta de guitarrista e inclinarse por una más completa, como compositor moderno, en Audience Of One, Ambarchi cedió espacio a su instrumento y dio preferencia a voces y otra instrumentación, que tal vez si, dio un elemento más accesible a su música, pero no la hizo menos interesante.

Ahora el australiano Ambarchi, nos trae rápidamente una nueva obra sónica, grabada esta vez en conjunto con el alemán Thomas Brinkmann, una obra que retorna a Ambarchi a sus orígenes abstractos, dónde en primer plano parecería no suceder nada, pero en el fondo, cosas interesantes pasan, The Mortimer Trap es precisamente esta obra, de extensión épica, 77 minutos que para los no iniciados en esto podría parecer poco más de una hora de pura estática, pero es precisamente ahí, dónde habita el ingenio de Ambarchi, transformando masas irreprensibles de sonido en pura magia, como si Ambarchi tomara energía y la dominara, jugara con ella y le diera la forma que el decide, The Mortimer Trap es un ejercicio de poder y de control, y también de insistencia, con un Ambarchi produciendo un sonido constante, que poco a poco se va expandiendo, moviéndose aleatoriamente, con Ambarchi controlando los decibles, evitando que estos se salgan de su control, con un Brinkmann proporcionando respaldo a la estática con sonidos ocasionales, lo que parecieran ser bajos que se desintegran en ecos.

Tal vez The Mortimer Trap pareciera un “regreso” a territorio conocido para Ambarchi, para los que le conocemos de tiempo atrás, es un regreso que se agradece, se disfruta, se vive, para las audiencias que llegaron con el Audience Of One, pudiese ser desconcertante, después de todo, Ambarchi se aleja de la lógica común, persigue sus propios objetivos y puede que aleje a más de uno a través de tan crípticos medios, pero la magia sónica de Ambarchi está siempre presente, para hacernos preguntar a nosotros mismos, como hace eso, como maneja esas masas de sonido y les da forma a su razonar.

The Mortimer Trap muta a mitad de la pieza, en el minuto 40 para ser más exactos, en dónde las raíces techno de Brinkmann llegan a la superficie, un ritmo tangible se hace presente, Ambarchi pareciera no ceder espacio y su “drone”, se vuelve más intenso, llegando a sonidos de registro más alto, con un espectro de sonidos que en realidad se abre en momentos y otras se contrae vertiginosamente, con un volumen que en momentos pareciera volverse ensordecedor y otras tímido, mientras Brinkmann mantiene el ritmo constante, mecánico que amenaza con convertir la pieza en algo más fácil de comprender, pero que decide al final dar paso a la “nube” sónica creada por Ambarchi.

The Mortimer Trap es un soberbio ejercicio de concertación, el trabajo de dos maestros que no requieren fuerza bruta, sino un tremendo poder mental para la ejecución, un ejercicio hecho a larga distancia con un Ambarchi en Australia y un Brinkmann en Alemania, y con la sorprendente suma de ambos, dándonos un interesante ejercicio musical semejante a un mantra, algo que pareciera querer repetirse hasta el infinito, expandirse hasta proporciones cósmicas, regresa finalmente a su punto de partida, con un Ambarchi imponiendo su sonido al final, un duelo de caballeros que resulta emocionante y alucinante, si bien el resultado nos deja un tanto insatisfechos pensando que algo más pudo haber sucedido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada