viernes, 30 de marzo de 2012

Black Breath-Sentenced To Life

 Black Breath nos trae este año una joyita de brutalidad, que si bien, no sale tan bien librada en el departamento de originalidad, en el departamento de poder sale probado y aprobado y es que Sentenced To Life, con su primer tema Feast Of The Damned y esos riffs con que abre la pieza nos transporta de inmediato a los legendarios Sunlight Studios, dónde gente como Entombed, Dismember y Tiamat grabaron discos que se convertirían en pilares del movimiento de metal escandinavo.

Guitarras como sierras que arrasan con todo a su paso, ritmos de efervescencia hardcore, nada nuevo, les repito, si estuvieron ahí cuando Entombed sacó el legendario Leith Hand Path, Feast Of The Death brilla con algunos coros muy cercanos a los que solía hacer Anthrax en sus épocas doradas, sumados a un trabajo de guitarra líder que busca destacar, Sentenced To Life, la pieza qte da nombre al disco es pura brutalidad vocal, me pregunto como sobrevivió el vocalista al primer grito inicial, y es que si bien, Lars Goran Petrov podría darle una que otra lección en pura brutalidad, podemos decir que el vocalista de esta agrupación es un alumno bastante avanzado.

Originarios de Seattle (si, como nos encanta orinar sobre la tumba del grunge) Black Breath poco a poco se demarca más y más de sus orígenes como banda de thrash, agregando a su volátil mezcla, la ya mencionada influencia del death metal brutal escandinavo y uno que otro tema más negro…, Forced Into Possession con  su guitarras en descendentes y después su furia hardcore deja pocas dudas de que estamos ante uno de los más brutales y vale madristas discos de lo que va del año, aquí de lo que se trata es de una feroz descarga como poco antes vistas, una banda del vecino país del norte, que adopta (legado escandinavo) el famoso pedal Boss HM-2 Heavy Metal, para darle una buena re vitalizada a su sonido, Home Of The Grave por momentos se acerca a esos ritmos lentos y densos que unidos a la furia y a los blast beats, creaban una especie de vacío que generaba un extraño efecto en el escucha (un tipo de cambio de presión, un efecto casi psicodélico y alucinante) y si a ello le agregamos unas guitarras proactivas que no cesan de moverse inquietantemente a través de las pieza tenemos sin duda una bestia apocalíptica bien manejada por estos chicos.

Endless Corpse arranca con una intro épica en proporciones, no todo es energía desbocada y poderío desproporcionado, también hay esa magia capaz de crear tensión y cambiar estados de animo, alterarnos y jalar poderosamente nuestra atención, para después lanzarnos en un salto suicida al vacío, si a ese gran vacío, el extraño efecto de correr en contra de una multitud pareciera plasmarse en la música de estos Black Breath, frustración, ira, y un sin fin de malos sentimientos se traducen en estos desalmados ataques sónicos, sin duda una de las piezas más destacables y que nos hace agradecer a esta banda por expandir sus parámetros y agregar una mayor variedad a su prodigiosa mezcla, que tal esa hermosa incursión de fuertes dosis de melodía en las guitarras de Mother Abyss?

Sentenced To Life es un recordatorio de cuan rabiosa puede ser la música, de cuan adelantados a su época estaban esos guerreros suecos y de cuanta vida posee el genero sin necesidad de adentrarse en territorios técnicos que le quitan vitalidad, con este disco Black Breath se ponen en línea con el fabuloso disco del año pasado de los Trap Them para formar un frente común de Death Metal brutal y salvaje, que nada le pide al grindcore y al black metal, con discos como este, el de Napalm Death, Liberteer y Cannibal Corpse, podemos sin duda afirmar que este año esta PESADO.!


jueves, 29 de marzo de 2012

Julia Holter-Ekstasis

Para beneplácito de más de uno (cuéntenme por favor), este mundo, se está convirtiendo en un mundo de mujeres, algo que inició con gente como Yoko Ono, Nico, Betty Davis, Patty Waters (todas ellas detestadas, ignoradas por las masas) allá en los 60s, y siguió en los 70s-80s, con  gente como Annette Peacock, Patti Smith, Kate Bush, y más recientemente Bjork, Tori Amos, PJ Harver, Joanna Newsom y que ahora se nos presenta con gente como María Minerva, Laurel Halo Hanne Hukkelberg y Julia Holter.

Holter nos había traído el año pasado una joya del ambient pop, la electrónica  y la psicodelia de los 60s llamada Tragedy, que no solamente combinaba el pop etéreo con ciertas reminiscencias a la chanson francesa, con una delicada electrónica, muy al estilo de bandas electrónicas de los 60s (si, electrónica de los 60s!), sino que además en un extraño y bizarro giro, la fusionaba con la mitológica griego-romana (dos grandes discos del año pasado, Tragedy y el Ancient Romans, de Sun Araw,otro al que le gusta romper con todos los moldes y esquemas, curiosamente usaban la influencia de las mitologías griego-romanas para basar en ellas sus creaciones).

Este año, Holter, trabajadora incansable y destructora del pop (contemporánea de gente como John Maus, Nite Jewel y Ariel Pink), la electrónica y la psicodelia por igual regresa con Ekstasis, un trabajo que continúa con su obsesión con la mitológica y el pop etéreo, Marienbad pereciera ser extraída directamente de un sueño plácido, delicado en extremo, con esa maraña de voces grabadas en capas por Julia y acompañadas de manera minimal por sonidos generados electrónicamente, pero no todo es placida calma, ya que a mitad de la pieza, Holter incluye generosas dosis de turbulencia, un tema de ensueño, que nos vuelve imposible no pensar en Kate Bush, Syd Barret y Rita Lee de Os Mutantes.

Our Sorrows inicia en un plano más electrónico, electrónica arcaica claro, cercana a esa que nos traían los United States of America o 50 Foot Hose, sólo que más oscura y nostálgica, las voces grabadas en capas por Julia forman un torbellino de nubes que parecieran acompañarnos en un viaje al mismísimo paraíso (con percusión minimalista), la música es poseedora nuevamente de una calidad onírica que nos lleva a un punto sublime de escucha, mientras que In The Same Room, con sus arreglos pareciera ser una pieza escapada de los 80s, que Holter rescata y nos trae de vuelta, algunos toques de la new wave, y algunos toques del pop “sagrado” de los 60s (recuerdan ese organo de iglesia que usaron los Procul Harum en Whiter Shade of Pale?) algunas partes cercanas a esas hermosas voces que conocimos por primera vez gracias a los Cocteau Twins, la Holter es definitivamente una firma candidata a una de las voces más hermosas de este año sin duda alguna.

Ekstasis es un disco difícil, capaz de poner a más de un en aprietos por su aparente inaccesibilidad, falta de “ritmos”, pero esto es algo que sucede sólo en la superficie, ya que Holter construye una densa nube de melodías oníricas que rompen cualquier esquema del pop, pero a la vez, no se embarca en un titánico viaje hermético que aleje a cualquiera, gente interesada en vocalistas y compositoras antes mencionadas, como Bjork, o Hanne Hukkelberg, sin duda alguna encontraran sumamente atractiva la propuesta de Julia Holter, definitivamente es un disco más “pulido” y elaborado que Tragedy, (no mucho, no se desmayen) y seguramente le ayudará a seguir avanzando en su carrera, Fur Felix es puro barroquismo pop, acaso la Holter quisiera convertirse en la heredera de esas piezas de pop barroco de gente como Brian Wilson o Van Dyke Parks? En verdad no está muy lejana, una prodigiosa mezcla de accesibilidad e inquietud artística que nos ha traído en esta ocasión Julia.


domingo, 25 de marzo de 2012

Ministry-Relapse

Todos necesitamos nuestra Némesis para existir, esa fuerza opositora que nos mantiene en equilibrio y que justifica de alguna manera nuestra existencia, en los 70s, gracias a Thatcher tuvimos el punk en el Reino Hundido, en los 80s, gracias a Ronald Reagan tuvimos el fabuloso hardcore en los Estamos Hundidos de Amnésica, la familia Bush se convirtió en la inspiración y razón de ser de Al Jourgensen, líder de la banda de metal industrial Ministry, que durante los 90s protagonizó una encarnizada lucha contra la familia Bush y el “Nuevo Orden”, en lo personal siempre vi a Ministry como la banda que dio una patada en el trasero al supuesto “heavy metal” de los 90s, ese genero tan conservador y ridículo que suele preciarse de ser muy rudo (y que ha sido desmentido por el punk, por el hardcore, por el techno, por el funk, por el free jazz, etc.), con poderosos ritmos entre hardcore y bailables y rasgueos de guitarra dignos del más duro metal (como ya no hacía Metallica, por ejemplo).

Pero bueno, Ministry siempre fue la visión de Jourgensen, tal vez por ello, cuando Jourgensen se cansó, mandó el grupo al traste, claro, los Bush desapreciaron, y Al probablemente se quedó en su casa en el desierto de Arizona a seguir escuchando a Buck Owens, Obama en realidad no representa una verdadera amenaza, el país vecino del norte se desmorona sólo y las “protestas” de los 99% ers, parecen más una dulce velada en el parque, al lado de la fogata y cantando canciones, que una protesta o que un tumulto real (quieren verdadera turbulencia, volteen ahora a Europa).

Ghouldiggers es la típica queja del artista hacia sus manejadores, si que triste no, que siendo artistas, sean “manejados” por alguien más, como producto, bueno, que podríamos decir, el artista mismo se pone el yugo al cuello, nadie se los impone, el caso es que el malestar de Jourgensen contra sus managers, abogados y representantes en nada se compara al odio que este sentía por la familia Bush, suena más a una queja de un niño malcriado, que el rugido rebelde del pasado, en verdad Jourgensen requiere un reto mayor para crecerse ante él.

Invitados de primer nivel aparecen en este Relapse, por un lado el espectacular guitarrista Tommy Víctor, que estuviese al frente de los Prong y que ahora apoya a Glenn Danzig, o Tony Campos en el bajo, con experiencia previa en los Static X (una banda decente, sino buenísima, que manejaba un rollo similar a los Ministry), Brujería, etc, mientras que sus músicos, de rigor (Rigor Mortis, claro) Mike Scaccia y Casey Orr vuelven a las andadas como siempre.

Ministry sigue siendo una banda intensa, con riffs de guitarra que cualquier banda de heavy metal envidiaría, podría entablar mil discusiones sobre si esto es industrial o no, el caso es que los ritmos bailables y los extensos sampleos están siempre presentes, mientras bandas como NIN exploraron territorios similares, Jourgensen siempre se fue a la yugular, a ser el más “heavy” e intenso, tal vez evolutivamente eso lo ha dejado un poco a tras en la gran carrera ante Trent Reznor, no debiésemos contar a Ministry fuera del todo, Jourgensen,  la verdad, quien siempre suena molesto en las vocales, carece de cierta rabia del pasado, si claro, siempre será el más adelantado de los alumnos de Alice Cooper, muy por encima de Marilyn Manson o Rob Zombie.

Double Tap y Free Fall son pura energía desatada, esta última como un tren descarrilado que avanza sin misericordia hacia su destino, tal vez son esas carreras desbocadas que Ministry manejan tan bien, son las mismas que los relegan de un abanico de influencia más alto, si claro, manejan estas velocidades como nadie, pero que más pueden hacer? Ninguna de ellas es Thieves o Stigmata, o New World Order, ya que carecen en realidad de un fondo, en Kleptocracy, tratan de cobrar algo de congruencia, pero el mensaje suena redundante ante los miles de alegatos políticos que hemos escuchado últimamente, la verdad prefiero los furiosos gruñidos de Barney Greenway de los Napalm Death, que ese corito que usan los Ministry en este tema, que me recordó un tema muy similar a cargo de los The Damned.

Unirse al actual estado de “protestas” que hay en el vecino país del norte no me parece muy adecuado, para una banda de líderes y no de seguidores, pero en este caso, Al salta descaradamente al vagón y se une a toda la parafernalia del movimiento Ocuppy y del 99% que en realidad cada vez pierde más valor y se convierte en un mero tema publicitario y superficial, como todo lo que surge por allá.

No dudo ni tantito que al término del periodo de Obama, surja una fuerte reacción a su política, y que llegue alguien con ideas tiranas y mano de hierro a dirigir al vecino país del norte, el momento esta cerca, es bueno saber que Ministry sigue vivo y que Jourgensen está en buena forma, solo habrá que esperar a que llegue un rival digno de Jourgensen para poder disfrutar de esta banda al tope de su intensidad, como debe ser, por lo pronto Relapse es un buen entre mes, sólo eso.


sábado, 24 de marzo de 2012

Emptyset-Medium

La nueva música siempre se agradece, siempre y cuando esta sea bien hecha y atemporal, si claro, atemporal, que no sea producto del hoy, y para hoy, porque ya mañana será parte del pasado, por ello es necesario ponernos un poco más exigentes en cuanto a lo que escuchamos o lo que quisiéramos escuchar, y es que la oferta musical cada vez es mayor, se vuelve más complejo tratar de analizar y filtrar todo lo nuevo que sale y en esta nueva era digital en que tenemos afortunadamente acceso a cada vez una mayor de música, el criterio y el sentido común (el menos común de los sentidos) se hacen cada vez más relevantes e indispensables.

En su tercer disco Medium, este dúo de productores ingleses Emptyset, nos trae más de su dura electrónica, esta vez James Ginzburg y Paul Purgas nos traen un nuevo coctel explosivo de electrónica que resulta difícil de sacar de la mente luego de escucharlo y es que esas atmósferas oscuras con que inicia la primera pieza (y que da título al disco), que a más de uno nos recordara esas bárbaras composiciones del australiano adoptado islandés Ben Frost,  Emptyset hacen prodigioso uso de los silencios, las ondas sonoras elípticas y la distorsión para crear una escultura sónica sobresaliente, que algunas veces se acerca de manera peligrosa y adictiva a el trabajo abrasivo de los Pan Sonic y de los practicantes del llamado isolationism, una especie de cruza entre el ambient y la música industrial, un sub mundo o dimensión alterna en la cual el sonido toma extrañas dimensiones y volúmenes.

Interstice nos lleva directo a la original música industrial, con flirteos a monstruos industriales como Throbbing Gristle o los Cabaret Voltaire, esa parte del pasado que no debemos olvidar, pero lejos de relajarse y simplemente copiar temas del pasado los Emptyset lo llevan más allá, hacia el futuro, filtrándolo a través del crisol del techno (en su vertiente más minimalista, saludos Detroit y saludos Chicago!) una percusión que nos golpea, un instrumento de golpeo que no cesa, con un ritmo avasallador, que se escurre de técnicas dub para perpetuar su presencia, Emptyset nos tortura con el avance de una bestia megalítica que sabemos que viene, pero no sabemos en que momento nos alcanzara, para hacernos conocer el terror de lo inminente, más no inmediato

Other es aislacionismo (o isolationism) en su más pura expresión, ambient gélido y cristalino que crispa la piel y los sentidos, y después esas ondas elásticas de sonido que parecieran reventar frente a nosotros, para después curtirse en distorsión pura, una onda áspera que lastima la piel que se clava en ella y que nos recuerda esas tortuosas y dolorosas experiencias que conocimos con el industrial más rugoso, mientras Divide es un ejercicio de capas de sonido metálicos y bajos bastante graves, amenazadores y glaciales.

Mirror es quizá la pieza más afilada de este conjunto, con sus percusiones que se desmaterializan frente a nosotros y su prodigioso ataque de distorsión, es como ser golpeados por ese personaje de Spider Man, el Sandman y después querer devolver el ataque ante algo que se convierte en polvo ante nuestra vista, un ataque furtivo, ante el cual no podemos tener defensa alguna.

Medium es un disco curioso, es el ataque en estilo guerrilla de un enemigo invisible, es un golpe directo a los sentidos de algo inestable que aparece y desaparece, y a su vez es una fría caricia de algo tan frágil como un cristal y a la vez lacerante como un metal, Medium más que un disco es una prodigiosa pieza de artillería moderna, sonidos bajos convertidos en tanques de guerra y ondas de sonido invasivas que buscan entrar por los poros de la piel y travesarnos por completo, un ejercicio entrañable de electrónica moderna digno de disfrutarse de principio a fin y que apareciera durar muy poco y dejarnos con ganas de más.

Khylst-Chaos Is My Name

Sin lugar a dudas una de mis grabaciones favoritas, a cargo de dos de mis músicos favoritos, por un lado el señorón James Plotkin, multi instrumentalista y productor de alto, muy alto octanaje y por otro lado la multi facética Runhild Gammelsaeter, muchos de ustedes probablemente se preguntaran, y estos quienes son? Para los que aún no lo saben o poco estén enterado, Plotkin es uno de los grandes “magos” avanzados del sonido, músico, creador de conceptos estelares como OLD, Atomsmasher, Phantomsmasher y Khanate, colaborador de gente como Stephen O Malley, John Zorn, Aaron Turner, Bill Laswell, Ikue Mori y Mick Harris, por otro lado, Gammelsaeter, además de bióloga reconocida en su natal noruega, es una de las vocalistas más brutales del metal extremo de avanzada, con colaboraciones con otros músicos como los Sunn O))), Thorr´s Hammer y con discos propios bajo su haber.

Ahora, que es Khylst? En el estricto sentido de la palabra, Khylst es látigo, y a la vez es el nombre de una secta rusa antigua de monjes que se auto flagelaban, así que ya se podrán imaginar lo que sigue…Y porque llamaron los Khylst a este joyita subterránea Chaos Is My Name?, bueno pues basta escuchar los primero instantes del tema I, para entender ante el caótico universo de sonido al que nos han traído este par, por un lado los gritos bestiales de la  Gammelsaeter, que se alejan por mucho de lo humano y que parecieran los gritos agónicos de algún ser demoníaco, por otro lado, la guitarra robusta y barroca de Plotkin, al de por si devastador sonido de la guitarra de James y la voz de Runhild se anexan un sin fin de sonidos traídos por Plotkin, su misma guitarra distorsionada y procesada, percusiones y demás sonidos ambient que rompen un poco con la brutalidad, pero que dan un fondo más tenebroso a la música, como en esta primera pieza, que podría darnos una salvaje y muy abstracta (aunque bueno, la Waters era bastante abstracta) versión de cómo pudo sonar Patty Waters hace décadas con una furiosa banda de free jazz.

Para la segunda pieza, de inicio la calma reina, percusiones muy sutiles hacen su aparición, pareciera que luego del torbellino devastador de la primera pieza, ahora recorramos las ruinas dejadas, Runhild pasa de ser una bestial bruja a un espíritu vagabundo en pena, y Plotkin proporcionando el sabio y cauteloso acompañamiento, que por momentos nos lleva al más puro sonido ambient, la estática espiritual de los celebres maestros de Jajouka, y otras a la más pura música concreta, como si los objetos a nuestro alrededor hubiesen cobrado vida.

Para la tercer pieza las hostilidades han vuelto y y nuevamente nos encontramos con la guitarra ultra distorsionada de Plotkin haciendo todo tipo de pirotecnia demoníaca, no, no se desmayen, Plotkin no pretende ser Eddie Van Halen aquí, Plotkin está más interesado en el sonido que en la notación musical, su guitarra pareciera cobrar vida propia, rugir, chillar y retorcerse agónicamente, como si Jimi Hendrix se hubiese atrevido a tocar en llamas esa guitarra que roció de combustible y prendió fuego alguna vez, probablemente así hubiera sonado, devastadora, y buna Gammelsaeter que da todo hasta llegar a los límites humanos de su garganta, al grado de trascender lo humanamente posible en las ligadas piezas III y IV, muy probablemente sea Khylst el punto más alto de ejecución de Runhild, quien sin duda debió sentirse tan inspirada de trabajar con el maestro Plotkin, que aquí suena de manera excelentemente brutal, sin duda un referente en cuanto a ejecución vocal extrema.

El resto de las piezas siguen manteniendo un sorprendente equilibrio entre la extrema turbulencia y la calma, con Runhild al tope de sus capacidades vocales y con un  Plotkin maestro en la artesanía del sonido, creando atmósferas oscuras, aterradoras, en las cuales Runhild hace uso excelso de su brutal, aunque expresiva vocalización, si claro, aquí no hay belleza como la que muchos pretenden conocer, todo es pútrido y aterrador, pero con una capacidad de crear sonidos oscuros admirables, que en ocasiones rivalizarían con lo mejor de gente como los Sunn O))), Ben Frost o Tim Hecker, pocos lo debieron escuchar, pero les puedo asegurar que los que lo hicieron, deben amare este disco tanto como un servidor lo hace.


viernes, 16 de marzo de 2012

Lee Ranaldo-Between The Tmes & The Tides

De inicio Waiting On A Dream inicia con una secuencia un tanto onírica, y después una línea de bajo que nos transporta directamente (y descaradamente al tema de Peter Gunn), y después se desvía a otras cosas, a un ritmo más parecido al krautrock que inspiraba las primeras aventuras de R.E.M. (R.E.M.? krautrock? Si claro, porque creen que los de Atenas, Georgia tomaron a Mitch Eastern como productor de sus primeras andanzas?, Eastern entre otras cosas fue líder de Lets´s Active, banda que cultivaba el culto al kraut), con un Ranaldo sonando sospechosamente parecido a Stipe, pero no desmayen, que esperaban? Por lo general Ranaldo ha sabido cultivar una línea bastante estética y mesurada entre ritmos vanguardistas y el pop, porque no tomar a los R.E.M., como una fuerte referencia para este Between The Times & The Tides, las guitarras, de inmediato se van al jangle pop que ya le conocemos a la banda de Stipe y compañía, heredadas directamente de bandas como The byrds, mientras que el ritmo, mecánico, como latir de corazón se va directo a la otra gran influencia de los R.E.M. los Velvet Underground.

Ranaldo sufre y a la vez goza un estatus similar al que tenía George Harrison en los Beatles, por un lado es fácil ignorarlo ante la presencia de Kim Gordon y Thurston Moore, después de todo ya saben, la enorme personalidad de Gordon y la siempre existente presencia del inquieto Moore en la escena independiente, pero lo que podría ser una desgracia para muchos, para Ranaldo resulta una bendición y es que, como es de esperarse, podríamos estar deseando que este disco sonara a Sonic Youth, tenemos la certeza de que no sonará como uno de los discos de Thurston Moore o a los experimentos de Gordon con las Free Kitten.

Between The Tmes & The Tides es un disco introspectivo, que invita a la reflexión, que se aleja del torbellino sónico de los Sonic “ya no tan”Youth, y que nos transporta un poco a esa bizarra rebanada de folclore estadohundidense que ya alguna vez hemos conocido, Xtina As I Knew Her nuevamente nos remite a los R.E.M, y la voz de Ranaldo hace muy, muy poco por evitar estas comparaciones, y las guitarras parecieran seguir un equilibrio acústico-eléctrico, que no hace otra cosa que confirmar lo ya mencionado, pero ojo, no es para echar por la borda el esfuerzo de Ranaldo y mejor irnos a conseguir el más reciente disco de Stipe y compañía, Between The Tmes & The Tides no hace otra cosa que confirmarnos que Ranaldo no da paso a tras, y que producción tras producción, tema tras tema se va consolidando como un excelente compositor de pop, que sin duda alguna, siempre estará disponible a sorprendernos.

Angles se acerca bastante a aquellos ritmos inquietos y adictivos del Goo, cuando los SY aprendían a convivir con el mainstream, unas guitarras que brillan y rechinan con peculiar gusto (a cargo del mismo Ranaldo y de Nels Cline!!!) y esa batería que suena más como un latido que como un marca pasos (cortesía de su camarada en SY Steve Shelley), y después nos lleva en una desviación inaudita directo a las tripas del corazón de los Estamos Hundidos de América con Hammer Blows, que puede tomar nuestro corazón y tratar de hacerlo tiritas con estas melodía desnuda e intima, acercándose a Neil Young o a los Byrds (escuchen Tomorrow Never Comes, que referencia fuertemente lo mismo a los Beatles que a los Byrds de una manera sobresaliente), para después al más puro estilo Young meter un cuchillo filoso, vía sus seis cuerdas a través de nuestra piel, Fire Island sigue la misma línea de Neil Young, sólo que esta vez en su fase eléctrica, cuanto debió disfrutar y aprender Ranadlo en esas giras de los SY con Neil Young, pues bien, aquí se ponen de manifiesto, con unos pasajes increíbles, lentos y encantadores que lo acercan inclusive a la sutil belleza de unos CSNY, todo un viaje desde la escena noise al folk rock, si señor, Ranaldo va enterrando su pasado anárquico eléctrico y empieza a sacar el corazón, y para no abandonar tanto a los fans de SY, la termina en un plan demoledor.

Lost (Plane T Nice) es precisamente el Ranaldo que rockea duro con los SY, cuidosamente esta pieza es la que menos me resulta sorprendente del disco, ahí la desgracia de ser Ranaldo de SY, y que provoca que cuando es el mismo, no nos cause sorpresa.

Un disco para disfrutarse en una noche oscura y fresca, pasada la lluvia, para sentirnos nostálgicos, pero sin querer tirarnos al piso, sólo para dolernos un poquito del día, Ranaldo se convierte en un bastante agradecido bálsamo, nada de aquí nos hará estremecernos con una descarga eléctrica, pero si nos dará un pequeño buen apretón de corazón.

The Melvins-The Bulls And The Bees

Acéptenlo, los Melvins son inmortales, han sobrevivido a más adversidades que las mismas cucarachas, sobrevivieron a una época en que ser de Seattle era lo más bajo en este mundo, sobrevivieron al grunge, cuando ser de Seattle era lo más KUL, pero te garantizaba una corta vida, sobrevivieron al sludge, un sub género más real que el grunge, que se termino llevando el huracán Katrina, sobrevivieron a Atlantic, y han sobrevivido al papanatas de Phil Anselmo y al buen Mike Patton.

Los Melvins son incansables, casi, casi, me atrevería a asegurar que existe la certeza de que cada años tendremos nuevo material de ellos, algo que poco sucede en otras bandas, The Bulls and The Bees es un disco de corta duración que los Melvins, si claro, pero tomen en cuenta que apenas el año pasado sacaron un disco en vivo y ya preparan un disco nuevo con una formación “alternativa”, volviendo momentáneamente a ser un trio, con el Mr Bungle, Trevor Dunn, por si fuera poco, han lanzado este disco sin costo alguno, en formato digital de libre descarga, se podría pedir más? Si claro, que al resto de los “músicos” se los lleve el tren, a los Melvins nunca les ha importado que su proyecto se comparta, se difunda y se disemine, muy al estilo del metal extremo underground, su popularidad ha crecido gracias a la diseminación casi virulenta de su música, los Melvins son todo menos un grupo de atractivo comercial, y ese periodo con ellos trabajando con Atlantic, es prueba de su muy extraña carrera.

The War On Wisdom inicia los trámites con un ritmo potente y las venenosas vocales del enorme e imparable Buzzo, el verdadero “God Of Thunder” y no estupideces, un ritmo bastante cochambroso, denso, sucio, parte del legado que ya es habitual en los Melvins, algunos de ustedes recordaran que alguna vez los Melvins tenían UN solo baterista, bueno pues ambos bateristas actuales resultan una máquina suprema de devolución, un tanque de guerra imparable, sobre el cual Buzzo se encarga de repartir sus poderosas vocales y esos RIFFS capaces de irritar la piel más áspera, y es que antes que cualquier cosa, los Melvins son una banda de riffs, si riffs de tamaño colosal, sólo dios sabrá de dónde se saca tanto riff devastador Buzzo, pero este cuate nunca nos defraudara cuando se trata de poder.

We Are Doomed, suena precisamente a lo que muchos le han dado por llamar doom, o stoner, el primero y segundo obviamente endeudadísimos con Black Sabbath y este segundo, en deuda, también en gran parte con los Melvins, Crover y Coady Willis se encargan de construir los cimientos y pilares por los cuales se cuela la guitarra de Buzzo, Crover, soberbio como siempre, dejando respirar sus ataques percutivos y Willis siguiéndolo muy de cerca, aquí también hay que destacar la labor del bajista Jared Warren, quien se encarga no sólo de llevar el tormentoso ritmo, sino de agregar fuertes dosis de sonidos graves que sumados  al dúo de baterías dan a la pieza una naturaleza atronadora, en la que conviven de una manera inexplicable pero real, los excesos del rock de los 70s, desde el hard rock de los Mountain, hasta el heavy metal de los Sabbath, llegando al hardcore punk de vanguardia de bandas como Flipper o los Black Flag.

Friends Before Larry es dónde la banda nos deja percibir su verdadera esencia bizarra, recordarán esa pieza en el primer disco de los Stooges, We Will Fall, que sonaba lenta, siniestra y apocalíptica y que solía desentonar con el resto de las canciones?, bueno, muy probablemente una de las razones musicales por las cuales existen los Melvins, esa psicodelia pútrida, ese viaje de naturaleza maligna, esa sensación de malestar, contraria al sueño “hippie”, que nos trajeron los Velvet Underground, los MC5 y claro los Melvins se manifiesta en todo su esplendor aquí, en un titánico y épico canto fúnebre.

A Really Long Wait confunde, con un sonido más cercano a los Beach Boys de Brian Wilson, que de un grupo punk, y es que la banda crea una atmósfera onírica, que Buzzo aumenta con una sutil ejecución vocal, más cercana a una oración que a la furia a la que nos tiene acostumbrados, y que reafirma a los Melvins como una banda experimental que busca siempre terrenos difíciles y sonidos poco comunes, Buzzo hace que su guitarra le de el suficiente respaldo sónico, para sacar adelante el tema, un artefacto alucinante más que destructor, los Melvins en ambient mode? Puede ser, si Lou Reed lo ha hecho, porque los Melvins no?

Y National Hamster nos regresa a la corrosiva realidad de los oxidados riffs de Buzzo y a las duras baterías de Crover y Willis, para cerrar un disco que si bien, no descubre la rueda, si hace un uso malévolo de ella, nos da la oportunidad de disfrutar una banda para la cual el tiempo pareciera no existir y que lo único que le interesa es dar rienda suelta a su musa creativa.


jueves, 15 de marzo de 2012

Kiss-Unmasked (Portada)

Unmasked fue probablemente el primer disco de rock que llamó poderosamente mi atención por su portada, si claro, para 1980 el mundo estaba harto de Kiss, recopilaciones, discos en vivo, los cuatro discos solistas de cada uno de los miembros del grupo, probablemente demasiado para cualquier fan, en particular, yo no era fan de Kiss en aquel entonces, claro, cualquiera a mi edad se hallaba fascinado con el mito, con aquellos personajes como de historieta, y como no, el país aún estaba en bastante efervescencia con Kiss, recuerdo chicos en la calle con el rostro pintado como el grupo, o el muy particular recuerdo que jamás se irá de la mente, de visitar una colonia bastante marginada en las orillas de la ciudad con mi padre, acompañándolo en una de sus visitas de trabajo y ver en una de las paredes de la casa, el rostro de tamaño enorme de Peter Criss dibujado con singular aptitud.

Unmasked llegó a lo más profundo de mi, porque? Pues en aquel entonces eran los comics los que llamaban poderosamente mi atención, y recuerdo muy en particular la portada del Unmasked llevaba un diseño que de alguna manera llevaba a los Kiss al mundo de los comics, un diseño colorido y a la vez oscuro, un diseño que pude apreciar en todo su esplendor, ya que en aquel entonces no veíamos portadas, las “admirábamos” ya que el tamaño de los elepés nos daba oportunidad de ver la portada en todo su esplendor como si fueran un cuadro artístico, claro “arte” ya saben.

Cuando vi la portada del Unmasked a mis escasos 5 años quede admirado del estilo cercano al comic, poco me importaba la música, o en particular que el Unmasked no fuera precisamente uno de los mejores discos de Kiss, o que jamás hubiera yo escuchado al grupo, bueno claro, el  Dynasty, disco anterior, era muy famoso por esa aproximación a la música discos que era I Was Made For Lovin You, pero no podría decir que era una de mis canciones favoritas, insistí con mis padres para que me lo compraran, y aunque no recuerdo sus palabras exactas supongo que debió negarse pensando que era un capricho, que de hecho lo era y mi madre debió asustarse bastante con los personajes, por alguna extraña razón, en México siempre se relacionaban los grupos de rock en aquella época con el satanismo, supongo que para no discutir me dijeron si claro, pero por alguna “extraña” razón, ese disco nunca llegó a mi casa, pero la portada nunca se saldrá de mi mente, muy probablemente una de las primeras que empezaron a despertar mi fascinación por la música, en general.

Demdike Stare-Elemental

Hace tiempo que le seguimos la pista a Demdike Stare, ese dúo inglés de productores que extraen lo mejor de varios géneros, ya sea el techno, el ambient, el dub, y los sampleos de música bastan te inusual, Mephisto´s Lament (vaya título) nos muestra el germinado de un drone bastante espeluznante, la referencia siempre presente a todo lo que horror y ocultismo se refiere (si lo dudan, averígüense el origen del nombre del proyecto) y un ritmo que pareciera mostrarnos una infame mezcla entre el techno y el dub, un bajo que pareciera ilustrar un cielo nublándose y que amenaza con lanzar una tormenta y después el inclemente golpeteo de las percusiones, que parecieran anunciar una oscura ceremonia y un recio final en el cual pareciera liberarse una portentosa cantidad de energía contenida.

Kommunion es épica de inicio, como si nos encontráramos ante una batalla mortal inminente, un coro bien enfundado en el drama y una cascada de oscuros pianos, en una pieza que fluye de manera apreciable y que pareciera querer envolvernos en una espesa atmósfera de misterio, para después remover nuestros adentros con un ritmo fantasmal y cascado que nos trae a la mente por momentos a Burial y que definitivamente lleva la pieza a otro nivel, sacándonos por un momento del pesado ambiente que el dúo ha creado.

Unction inicia con lo que pareciera uno de esos sonares que se encuentran en los submarinos, la presión va en aumento y bajos ultra graves y distorsionados se hacen presentes, estamos en un cuarto de máquinas de un submarino? Demdike Stare nos lleva a través de un paseo paranormal por el sonido, como si el fantasma de Pierre Schaeffer, padre de la música concreta, se hiciera presente y nos trajera su tratado de los objetos musicales, pero en un plano más de ultra tumba, y es que con los Demdike Stare no hay de otra, todos los objetos inanimados a nuestro alrededor parecieran cobrar vida y por un momento pareciera que el sonido de los relojes se volviera más intenso, o será el de nuestro propio corazón (cálmate Allan Poe…)

Untitled Loop es precisamente eso, un bucle de banjo que se repite y se repite una y otra vez, que sin duda haría que un Steve Reich se pusiera orgulloso, mientras Mnemosyne se acerca vigorosamente a esos manejos rítmicos que nos ha traído Shackleton, entre otros, precisamente es Mnemosyne la pieza con el ritmo más inquieto hasta este momento y claro, como nos ha acostumbrado Demdike Stare, hay una buena dosis de Africa del Norte en esta pieza en una por demás extraordinaria colisión de sonidos, música del futuro? Sería una apuesta segura, claro que si, con estas sublimes mezclas de bajos poderosos, texturas ambient y samples extremadamente variados, no es de extrañarse que los Demdike Stare cada vez se conviertan en un referente obligado en la música electrónica.

In The Wake Of Chronos arranca en plan ambient, con un sonido bastante desperdigado, diseminado, el sonido de algo que se ha dispersado por cuarto y que se nos escapa de las manos, como algo en estado gaseoso que poco a poco va llenado la habitación, después el sonido de percusiones metálicas, transformándose en algo cada vez más inquietante, en alusión a Bukowski, esto es música de cañerías, se percibe la humedad, lo vaporoso y un extraño referente metálico a dichas tuberías, la magia del dub manifestándose a través de sobrecogedores ecos.

Habiendo escuchado los anteriores discos de Demdike Stare, podemos inferir que este es su disco más variado, con elementos musicales provenientes de variados lugares del planeta y traducidos al curioso idioma horripilante del proyecto, el techno, el dub y el ambient manejados de manera sabia y experta por este dúo de productores que han sabido mutar y dar una nueva y escalofriante vida a lo que creíamos conocer y que se presenta ahora ante nuestra escucha, como un Frankenstein sónico, una bestia reconstruida, difícil de detener.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Andrea Belfi-Wege

Andrea Belfi es una compositora italiana de vanguardia, su fuerte es el rollo electro-acústico, perteneciente a esa interesantísima escena italiana de la cual es también parte importante el brillante Giuseppe Ielasi (Pepe para los amigos…), Wege es su más reciente producción editada y que contiene 4 temas, podríamos decir que las fortaleza principales de las composiciones de Belfi son las percusiones y el “drone”, los cuales crea a través del manejo de feedback, creando una suerte de música mística y minimalista a la vez, curiosamente los discos más recientes que he escuchado, tienden a recordarme mucho la música de Alice Coltrane, aquella mujer, esposa del ENORME John Coltrane, que creo música tan mística, como relevante y que ha servido de influencia a un sin fin de bandas insospechadas, como los mismos Sunn O))).

Andrea no se complica mucho la existencia, nombrando cada uno de los temas con las primeras 4 letras del abecedario, así que A inicia el disco (que novedad, primero la A) con una mezcla de feedback y las percusiones entrelazándose, cual disco solista de Chris Corsano, me recordó bastante el The Young Cricketer (ya ven que Corsano usaba sus tambores para crear todo tipo de sonidos estirándolos o raspándolos), o en momentos a Jon Muller (quien suele hacer cosas verdaderamente extrañas con la batería), y es que precisamente, Belfi es una baterista, que busca nuevas posibilidades expresivas, a través de su instrumento y a través de sus recursos disponibles, otro punto importante aquí, a demás de la percusión oriental, es el uso del sintetizador, con esos interminables bucles, que de seguro a una velocidad más rápida nos darían un resultado cercano a los que hemos escuchado en discos de Omar Souleyman.

A nos lleva de sonidos bastante minimales a momentos en verdad sublimes, que en verdad resultan sorprendentes, sabiendo que gran parte de él origen de ellos es la batería de Belfi, también cabe señalar que Belfi añade enquistas vocales, apenas audibles a la mezcla, dándonos un resultado que alcanza lo etéreo y se pierde en lo espectral, mientras que B es una pieza un tanto más vigorosa, iniciando con el bombo de la batería de Belfi y demás percusiones exóticas, un vibráfono y lo que parecieran palmadas, B es definitivamente más fluida y menos abstracta que A, pareciera que Belfi quisiera abrirse por completo y dejarnos sentir todo el sonido, pero ejerce la auto restricción y crea en su lugar una interesante rigidez, que en momentos rompe un poco incluyendo la rugosa textura del violín, y algo de guitarra slide.

C es un fatuo ejercicio de textura, en el cual podemos sentir lo granuloso del sonido, Belfi dando un mayor peso a las percusiones e incluyendo voces poco expresivas, para dar un extraño equilibrio a la pieza, a la vez que podemos escuchar un sonido como de serrucho, muy probablemente proveniente de su batería.

Andrea nos pone las cosas más sencillas para D, el final del disco, que pareciera arrancar con una grabación de campo o field recording, al que gradualmente va sumándose la batería de Andrea, un ritmo que por un momento pareciera simple va desdoblándose y haciéndose acompañar de otros instrumentos y de la guitarra del siempre prolífico Machinefabriek aka Rutger Zuydervelt, para quien no le conozcan, un reconocido músico de vanguardia.

D es disfrutable de principio a fin, con sus ecos y estructuras dimensionales que parecieran danzar frente a nosotros, cerrando de manera notable este disco, dejándonos bien en claro que Andrea Belfi ha sabido superarse a si misma y “romper” de alguna manera el cascarón y presentarse ante nosotros como algo mucho más que una percusionista, sino como una compositora de vanguardia en todo su derecho.


viernes, 9 de marzo de 2012

The Melvins-The War On Wisdom

Con todo lo que sucede en este mundo parecieramos estar en una verdadera guerra contra el conocimiento, la sabíduria y la memoria...lo más nuevo de los extraordinarios Melvins

Napalm Death-Analysis Paralysis (Video Youtube)

Video de Analysis Paralysis de los Napalm Death y su nuevo disco Utilitarian

DVA-Pretty Ugly

Los primeros sonidos que salen de este disco lo resumen todo, sonidos que rayan en lo hermoso, rodeados de abrasivo ruido, así es el debut de Leon Smart, productor y músico inglés, que debuta en el legendario sello Hyperdub, bajo su ya conocido alias de DVA.

Pretty Ugly, el título es sólo una reafirmación de lo anteriormente dicho, y Reach The Sun nos muestra un ritmo poderoso, aunado al repetitivo sampleo de voces, en la superficie encontraremos las voces, cristalina como el agua de las vocalista, y en fondo encontraremos los ritmos más rugosos que podamos imaginar, todo esto, siendo constantemente interrumpido por un sin fin de sonidos electrónicos en esta caleidoscópica pieza.

DVA consigue en este Pretty Ugly una admirable fusión de géneros, desde el hip hop-soul de sus vocalistas femeninas que aparecen en cada una de las piezas, hasta la electrónica avanzada, el latir del techno y la resonancia del dub, si claro, el pop se hace muy presente, son piezas accesibles, que engañan al escucha de inicio, con esos ritmos facturados y esos robustos sintetizadores que amenazan con reventar los oíos.

Just Vybe cuenta con la ejecución vocal de Fatima, quien agrega un predominante toque de R&B, que DVA consigue “sacudir” las cosas a través de ritmos que bastante ágiles que se detienen y continua a paso vertiginoso sin aviso alguno, Polyphonic Dremas puede resultar simple de entrada, con sus típicos ritmos enfatizados por aplausos, pero esto queda rápidamente atrás ante el ulular de los sintetizadores, que parecieran emular luces neón bailando frente a nosotros, Pretty Ugly es un disco curioso dentro del canon de Hyperdub, ya que se encuentra bastante lejos del espectro del dubstep y sus oscuras y agresivas producciones, más cercano tal vez en esencia al grime de Wiley o de Dizzee Rascal y a un techno bastante florido, estamos más ante una energía creativa que destructiva, una soberbia explosión de energía que DVA mantiene firme a través de ritmos concretos y ajustados.

En Bare Buzz, DVA sigue la ruta del dub, con un bajo poderos que repta bajo nuestros pies, el ulular de sintetizadores, percusiones tribales y ecos que aparecen y desaparecen frente a nosotros, la siguiente pieza, Madness pareciera ser un descarado acercamiento de DVA al R&B más comercial, pero estará listo el radio para estos incesantes gusanos funkies que aparecen en todo momento? La verdad lo dudo, y Firefly, con la participación vocal de Zaki Ibrahim, nuevamente pone al frente la belleza de la voz de la cantante ante un ritmo desquebrajado que a pesar de sus limitados elementos se abre con una interesante paleta de posibilidades.

The Big 5ive me resulta interesante, con su mezcla de sintetizadores, llenos de luz nocturna, repletos de una fuerte carga emocional y sus ritmos intermitentes que parecieran querer frenar el avance de la música, y a la vez nos dan un elemento rítmico duro, Where I Belong cierra el disco, una pieza que pareciera querer usar los sintetizadores como plataforma para lograr una pieza mezcla de orquestación épica y lamento nocturno, curioso que un disco con tanta luz, termine con una pieza un tanto oscura, un tanto fúnebre, pero que agrega un interesante contraste dentro del contenido del disco, DVA y este Pretty Ugly muy posiblemente no son precisamente el tipo de artistas que suele cobijar Hyperdub, y en lo particular es una interesante desviación del dubstep del sello, a algo más vanguardista electrónicamente y en espíritu más inclinado a congeniar con el grime, pero hay que admitir que la visión de DVA sale bien librada con esta saludable mezcla de belleza y fealdad.

Richard Youngs-Amaranthine

En ocasiones pareciera que Lil B y Richard Youngs estuvieran en feroz competencia por ser el artista más prolífico en los años más recientes, por un lado, el hip hop bizarro de Lil B, mutando del cloud rap, al spoken word y después acercándose a lo que pudiera ser una versión lo fi de Prince, y por otro lado, Youngs, al igual que su casí tocayo de apellido (Neil Young) experimentando radicalmente con cada disco, yendo del noise, a la electrónica, al jazz, al folk, etc.

Amaranthine es la más reciente obra producida por Youngs, un disco difícil, si, hermético como Youngs acostumbra hacer, pero que poco a poco va descubriendo su interior, su compleja enramada de sonidos, y un Youngs en las vocales que pareciera ocultarlas, distorsionarlas, transformándolas en algo más parecido a un quejido, que a una voz humana, Youngs es un estilista vocal, da enfoques distintos e interesantes a su voz en cada disco, asumiendo el legado de un Robert Wyatt, y llevándolo más allá en sus intenciones, consiguiendo transformar su voz en un instrumento interesantísimo y siempre cambiante.

Amaranthine es un disco sucio, con una suciedad añejada que empaña la superficie y le da características únicas, la ya mencionada distorsión de voz de Youngs, suficiente para que más de uno se pregunte si estamos ante el trabajo de una persona en un estado de dolor, en Warriors agreguen a eso una batería inquieta, que se olvida de ritmos y de compases y que añade un sin fin de colores a la mezcla, en algo que se asemeja a los poliritmos de los cuales nos hablaban los free jazzistas de los 60s, una batería que sueña tan dañada, como la salud mental del vocalista, una batería incesante que no nos da ni un segundo de silencio, que no nos da ni un ritmo consistente, nos taca en todo momento y nos hace llegar un sin fin de posibilidades sónicas, si Cecil Taylor, ese maestro del piano, nos hablaba de cómo veía su instrumento más que como un piano, como una batería, aquí tenemos una batería que pareciera tomar el papel de un piano, versátil, con una escala de sonidos que va de arriba a debajo de manera incansable, y por si fuera una guitarra que ruge, saturando la pieza con un incesante ruido de feedback, dándonos una buena idea de cómo sonaría Jackson Pollock si hubiese sido músico.

The State I´m In (California) nos deja escuchar de inicio un instrumento de metal, es acaso Amaranthine un guiño de Youngs al free jazz?, tal vez si, pero no sólo eso, es una destrucción masiva de las reglas del pop, el rock y el folk, la asimilación de sonidos poco usuales, el uso continuo e insistente de loops que podrían reverenciarnos la música concreta en momentos, Youngs nos reitera su maestría en crear paisajes de movimientos sin fin, un conjunto de engranes que giran en mil direcciones distintas, pero cuya maestría en el ensamblaje hacen que al final funcione la máquina.

En Core To The Brave, Youngs parecía acercarse a los Lightning Bolt, en Amaranthine, pareciera que Youngs se acerca a los Residents, el nivel de destrucción musical, de desensamblar todas las piezas de algo que pudiera ser pop, y reacomodarlas de una manera osada, poco usual y creativa.

Needs A Sword arranca combinado un poderoso drone y percusiones tribales, el espíritu, o el “fantasma” si prefieren llamarle del free jazz se hace presente, una atmósfera densa y hóstil, como esa que plagaba los discos de Albert Ayler o de Ornette Coleman, dónde no sólo se tocaba música, se convocaba a los espíritus para que sonaran através de los instrumentos, , “todos necesitamos una espada”, escuchamos ahora claramente la voz de Youngs recitando este mantra que pareciera adquirir características mágicas, através de Amaranthine, Youngs se reafirma como un outsider, como un creador de sus propio mundo, como un destructor de realidades, alguien que fractura “lo que creíamos existía” y lo materializa en algo más, Amaranthine es un disco para “apagar” nuestros sentidos y dejarnos guiar por el puro instinto, maravillémonos por dos cosas, primero por este maravilloso disco y segundo por la prolífica carrera de Youngs que continuamente nos trae música de calidad superior, dejemos de cuestionarnos si esto es música como la conocemos o no, tal vez no lo es, o tal vez esto es lo que debiéramos llamar MUSICA.

jueves, 8 de marzo de 2012

Hanne Hukkelberg-Featherbrain

Al escuchar Featherbrain de la noruega (una poderosa escena musical que cada vez cobra más relevancia en un amplio rango de géneros, desde el pop, el free jazz, el metal extremo y la electrónica) Hanne Hukkelberg, me vienen de inmediato a la mente los sonidos esqueléticos y minimales que Bjork usó en su ambiciosísimo y nada comercial Biophilia, aunque la comparación es válida sólo en los arreglos, y en el vanguardismo de sus composiciones, no así en la voz, la fragilidad de la voz de Hukkelberg aunque cercana en ocasiones, carece la potencia y el amplio rango de la islandesa, pero su capacidad de transmitir emociones, es equiparable,  Featherbrain parecería hacer eco con los parcos arreglos, Hukkelberg alguna vez se dedicó a cantar para bandas de jazz y free jazz, lo cual, me hubiera bastante haber escuchado, y por azares del destino terminó al frente de una banda de doom metal local conocida como Funeral, en su disco In A Field Of Pestilent Grief, así que esta chica rubia, de ninguna manera es ajena a la intensidad, la pieza poco a poco crece en intensidad, los coros arremeten con fuerza, con una guitarra que aparece de la nada, robusta y contundente y acompaña la voz de la Hukkelberg en esta suerte de folk cósmico bastante bizarro, que pareciera haberse grabado en una cocina con un desfile de utensilios usados como percusiones.

Noah es una pieza sumamente emotiva, inicia con la voz desnuda de Hanne y una guitarra que suena fantasmal y titubeante en ocasiones, la intensidad de la pieza poco a poco comienza a subir de grado, la sangre de las venas comienza a circular a gran velocidad, Noah es una pieza con un coro poderoso, y una Hanne que hace uso de todos sus recursos posibles, doblándose ella misma en la voz, y alcanzando un clímax casi de ensueño, que nos eriza la piel de solo pensar en lo que sucedería si Bjork y Hukkelberg estuvieran juntas en una grabación.

I Sing You posee una singular violencia intrínseca, mientras Hanne entona las palabras, instrumentos de cuerda “serruchan” ásperamente a su lado, dándole a la pieza, un grado poderosos de tensión, y un contenido pesado, denso hasta cierto punto, como de atmósfera de película de terror, por si fuera poco esas percusiones casi tribales añaden con más fuerza, esa sensación de un peligro inminente, el black metal es maligno? A mi me dejan más intranquilo Hukkelberg y sus composiciones.

The Bigger Me es una curiosa pieza, con percusiones incidentales e inusuales, que la verdad poco hace por mí, pero en la cual es importante resaltar la inclinación de Hanne por sonidos poco comunes, pero si hay que destacar My Devisl, una pieza que abre con una sólida percusión, que me recuerda definitivamente los mejores momentos del Hounds Of Love de Kate Bush, nuevamente Hukkelberg doblando las voces, consiguiendo interesantes y complejos resultados, que la ponen muy cercana en verdad a las que nos trajo Karin Dreijer Andersson de los The Knife y Fever Ray, con el mismo efecto místico que nuevamente nos ponen todos los sentidos en alerta.

Too Good To Be Good arranca con un curioso sample de percusión, una celesta que brinda un interesante contraste, dándonos una muy extraña pieza de naturaleza (irónicamente) robótica.

The Time And I And What We Make inicia de manera épica, no muy lejanas a esas impactantes tradiciones nórdicas, con sus respectivas notas disonantes y lo que pareciera ser el momento más cercano de Featherbrain a un pop accesible, sin sacrificar lo vanguardista, una pieza que sin duda Bjork mataría por interpretar en cualquiera de sus discos, o que se beneficiaría bastante por la participación en ella de una banda de metal extremo, free jazz? Para nada, pero si una extraña manera de acomodar los arreglos en comunión con ese libre genero, con un You Gonna siguiendo la misma línea, esta vez con una Hukkelberg en actitud bastante imponente, su voz a cambiado de la fragilidad de las primeras piezas y se ha vuelto poderosa, y un acompañamiento que no sonaría nada extraño en un disco del buen Tom Waits.

Hanne Hukkelberg nos trae un curioso disco que llama poderosamente mi atención por su distribución, con piezas bastante minimalistas y etéreas de inicio y que van adquiriendo una fuerza descomunal e intensidad con cada tema, adicional a esto es todo un viaje a través de una visión sónica muy peculiar, una artista con capacidad de llevarnos a su propio mundo, trayéndonos sonidos como de otra dimensión, en un disco semi conceptual disfrutable de principio a fin.


The Men-Open Your Heart

Turn I Around me recuerda fuertemente a los Damned, con esa música minimalista, intensa y de alta velocidad, Open Your Heart es la continuación musical de la gran entrega que ya nos habían hecho el año pasado The Men con su Leave Home, guitarras intensas que parecieran correr a toda velocidad, y ritmos inquietos que les acompañan y que repentinamente se frenan, se reagrupan y continúan con sus feroces velocidades, debo admitir que soy de los primeros en quejarse ante la sobre saturación de “punk desechable” de los últimos años, desde Nirvana hasta Avril Lavinge y todo lo que haya en medio, música que se la da la etiqueta de “punk”, para darle algo de creatividad, pero que en realidad es pop con guitarras aceleradas, The Men, no son punks y creo que no pretenden serlo, más cercanos al típico chico listo de barrio, como los Replacements (sólo basta darle una escuchada a Open Your Heart o a Please Dont Go Away) para darse un viaje a la época en que Let It Be o el Tim fueron editados), si esos genios auto destructivos de los 80s que nos llevaron de la rebeldía poética a la autodestrucción miserable, difícil de olvidarse, también la música de Paul Westerberg y compañía debe hallarse muy cerca del corazón de estos The Men.

Animal me recuerda parcialmente a los Redd Kross, cuando apenas comenzaban, y cuando bandas como los Mudhoney enloquecían por ellos, en un festín de buen rock, duro y conciso, sin muchos adornitos ni concesiones, no por nada el proto punk es uno de mis géneros-épocas favoritas, ya que la bandas eran verdaderamente punks, con inteligencia y auto cuestionamiento, sin caer en los posteriores clichés que encasillaran el género (y que después servirían como mera mercadotecnia para vendérselo a los jóvenes).

El rock es un genero curiosamente ambiguo, que igual da asilo a rebeldes insanos como GG Allin o The Mentors, que a fenómenos comerciales, si “rock” es Britney Spears, cantando I Love Rock N Roll, y Alejandra Guzmán es la “reina del rock”, entenderán porque dejé de ser seguidor del género, porque en ocasiones me refugió en cosas como el free jazz, el techno, el noise, etc.

Open Your Heart es uno de esos agradecidos regresos al rock duro, al que no tiene intereses comerciales, al que pedimos a las disqueras, por favor, no lo prostituyan, que los disfrute el que quiera y no lo quieran atascar por la fuerza en nuestras gargantas, Country Song, no me suena a una pieza de música country, aunque el twang! De las guitarras no se puede negar, tal vez alguien más experimental como Neil Young se sentiría más a gusto en este territorio, me quedó con el “drone” final de esta pieza, que me recuerda el Real Good Time Together que se aventaba Lou Reed en el Street Hassle, que da paso a la bestial Oscillation que inicia con un ritmo que podría recordarnos en momentos al krautrock, pero que después de inmediato, nos lleva directamente a esa época en que los Husker Du de Bob Mould y Grant Hart se unían increíblemente al catálogo de la Warner Bros.

Sin duda la influencia de las bandas de Minneapolis está presente fuertemente en este disco, The Men debió nutrirse en demasía con esa primer oleada de grupos de verdadero rock duro, olvídense por un momento de Seattle, del grunge, porque fue en Minneapolis, dónde se gestó por primera vez la muerte del rock comercial de los 80s, la muerte del glam metal, o como le quieran llamar, a manos de verdaderos pioneros, como lo fueron los ya mencionados Replacements, Husker Du o los Soul Asylum en sus inicios.

Candy pertenece a ese canon de canciones de junkie adolorido, esas que nos enseñaron Jagger y Richards, Lou Reed o Johnny Thunders, punk de cantina si prefieren llamarle de alguna manera, mientras que Cube es intensa y cruda, una manera interesante de regresarle su salvajismo natural al rock, como regresar al primer disco de los Replacements o esas bandas que ya les mencioné, cuando eran meros punks aprendiendo a sacarle mejores sonidos a sus instrumentos y se agradece enormemente el poderoso “drone” con que casi cierran el disco (Presence) y el bendito abuso del “wah” y las referencias en sonido a Sonic Youth que hacen en Ex-Dreams.

The Men nos dio el año pasado una brutal joyita de rock duro, con Open Your Heart, ahora nos muestran un claro crecimiento como compositores, nos dan un poco de variedad (se agradece, en serio que sea poca, ya que la variedad puede perder el enfoque de muchos grupos, como los Strokes, por ejemplo), sin sacrificar esa intensidad y espontaneidad de sus grabación anterior, quiera colocarlos al lado de bandas como los Horrors, que están a pesar de su juventud, muestran una rápidamente adquirida madurez y sabiduría para ir desarrollando y afinando su sonido, sin necesidad de sacrificar su esencia, siempre ofreciendo un deseo incansable de experimentar y  ante todo de ser honestos.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Oren Ambarchi & Thomas Brinkmann-The Mortimer Trap

Oren Ambarchi siempre sorprende, como guitarrista, transforma el sonido de su guitarra en algo abstracto, en una “nube” abstracta que se va expandiendo, que nos rodea y nos subyuga, esa habilidad expansiva lo ha llevado a ser un colaborar fundamental de los Sunn O))) a quienes ha ayudado precisamente a conseguir un sonido expansivo, por otro lado, Ambarchi gusta de los sonidos de muy bajo registro, usando preferentemente amplificadores de bajo para transmitir su música.

Recientemente Ambarchi pareció dejar a un lado su faceta de guitarrista e inclinarse por una más completa, como compositor moderno, en Audience Of One, Ambarchi cedió espacio a su instrumento y dio preferencia a voces y otra instrumentación, que tal vez si, dio un elemento más accesible a su música, pero no la hizo menos interesante.

Ahora el australiano Ambarchi, nos trae rápidamente una nueva obra sónica, grabada esta vez en conjunto con el alemán Thomas Brinkmann, una obra que retorna a Ambarchi a sus orígenes abstractos, dónde en primer plano parecería no suceder nada, pero en el fondo, cosas interesantes pasan, The Mortimer Trap es precisamente esta obra, de extensión épica, 77 minutos que para los no iniciados en esto podría parecer poco más de una hora de pura estática, pero es precisamente ahí, dónde habita el ingenio de Ambarchi, transformando masas irreprensibles de sonido en pura magia, como si Ambarchi tomara energía y la dominara, jugara con ella y le diera la forma que el decide, The Mortimer Trap es un ejercicio de poder y de control, y también de insistencia, con un Ambarchi produciendo un sonido constante, que poco a poco se va expandiendo, moviéndose aleatoriamente, con Ambarchi controlando los decibles, evitando que estos se salgan de su control, con un Brinkmann proporcionando respaldo a la estática con sonidos ocasionales, lo que parecieran ser bajos que se desintegran en ecos.

Tal vez The Mortimer Trap pareciera un “regreso” a territorio conocido para Ambarchi, para los que le conocemos de tiempo atrás, es un regreso que se agradece, se disfruta, se vive, para las audiencias que llegaron con el Audience Of One, pudiese ser desconcertante, después de todo, Ambarchi se aleja de la lógica común, persigue sus propios objetivos y puede que aleje a más de uno a través de tan crípticos medios, pero la magia sónica de Ambarchi está siempre presente, para hacernos preguntar a nosotros mismos, como hace eso, como maneja esas masas de sonido y les da forma a su razonar.

The Mortimer Trap muta a mitad de la pieza, en el minuto 40 para ser más exactos, en dónde las raíces techno de Brinkmann llegan a la superficie, un ritmo tangible se hace presente, Ambarchi pareciera no ceder espacio y su “drone”, se vuelve más intenso, llegando a sonidos de registro más alto, con un espectro de sonidos que en realidad se abre en momentos y otras se contrae vertiginosamente, con un volumen que en momentos pareciera volverse ensordecedor y otras tímido, mientras Brinkmann mantiene el ritmo constante, mecánico que amenaza con convertir la pieza en algo más fácil de comprender, pero que decide al final dar paso a la “nube” sónica creada por Ambarchi.

The Mortimer Trap es un soberbio ejercicio de concertación, el trabajo de dos maestros que no requieren fuerza bruta, sino un tremendo poder mental para la ejecución, un ejercicio hecho a larga distancia con un Ambarchi en Australia y un Brinkmann en Alemania, y con la sorprendente suma de ambos, dándonos un interesante ejercicio musical semejante a un mantra, algo que pareciera querer repetirse hasta el infinito, expandirse hasta proporciones cósmicas, regresa finalmente a su punto de partida, con un Ambarchi imponiendo su sonido al final, un duelo de caballeros que resulta emocionante y alucinante, si bien el resultado nos deja un tanto insatisfechos pensando que algo más pudo haber sucedido.