viernes, 30 de septiembre de 2011

Bjork-Biophilia

Aplicaciones tecnológicas aparte, Bjork llega con un nuevo disco, su más reciente desde el tremendo Volta editado en el 2007, Biophilia pareciera un enorme acertijo, un laberinto de grandes dimensiones, impenetrable hasta cierto punto, inaudible para muchos, una decepción para los que sigue añorando a la Bjork que les hacía bailar, el “Smile” de Bjork, un enorme concepto imposible de realizar por otro artista, si, tal vez, pero no para Bjork, este podría ser un disco que buscar ir más allá de la simple música, y porque no? Si es un terreno difícil, pero que alguien lo tiene que caminar, romper aquel paradigma de lo que es música común y corriente y lo que es arte, muchas veces escucho gente preguntarse Porque es Bjork tan extraña? Porque su música es extraña? Y esa misma gente se maravilla de libros como Cien Años de Soledad, O Rayuela, y vitorea películas de David Lynch o de Alejandro Jodorowsky, sin darse cuenta que hablamos del mismo fenómeno dentro de distinto campo, trascender los límites del genero y crear en lo posible algo nuevo, difícil? Si, porque la música es un género más popular que la literatura y el cine, las masas difícilmente quieren perder su zona de confort y rechazan las propuestas más extravagantes u osadas siempre, ámenla u édienla, pero eso no la va a cambiar, Bjork no entra en ningún genero más que el de ella misma, esta es música Bjork y punto, nuevamente llevandome a remitir a ese mito, muy válido para mi, en el que los verdaderos grandes artistas crean su propio universo, con sus propias leyes y reglas, con su propia lógica.

Biophilia podría llegar a ser conceptual, conceptual en un a forma libre, como lo fue el Medúlla, cuyo tema central era la voz humana, o el Volta, cuyo tema central era la música universal, Biophilia tiene un concepto cosmogónico, indagando en los mismos orígenes del universo y del ser humano, viéndolo como un ente físico y metafísico, por ahí tenemos Moon, que abre el disco y reafirma ese concepto de ciclos musicales que nos había traído alguna vez Brian Wilson y que se quedaran como una promesa en su disco Smile que nunca se editó, Bjork hace una evocación de los ciclos lunares a través de los ciclos que se repiten dentro de la canción, Thunderbolt evoca un fenómeno curioso que siempre me llamó la atención de niño, ese espacio de tiempo, durante una tormenta, en que el relámpago antecede el trueno, esto creado con un transformador resonante o bobina de Tesla, si esa que crea descargas eléctricas (supongo que Bjork está próxima a empatar a Harry Partch en eso de inventar o mutar instrumentos) y que termina con una sorprendente sección de breakcore, si ese genero que construye piezas musicales tomando puros brakes o cortes de la canciones.

La naturaleza humana, su estructura vital, los virus, el DNA, son temas abordados por Bjork en varias piezas, y no estamos hablando de que Carcass se ha vuelto su interés más reciente (aunque estos últimos le agregaron música a una versión de Isobel), la luna, el cosmos, los planetas, constelaciones, desplazamientos de las placas continentales y el ciclo de las estaciones también son temas englobados en el concepto del disco, nada nuevo si recordamos aquel Tales From Topographic Oceans de los Yes, aunque probablemente este referente sea desconocido para las nuevas generaciones.

Ambicioso? Si hasta cierto punto, aunque el acompañamiento es complejo en su concepción, en su estructura el disco suena falto de densidad, un drástico giro al fenomenal Volta que sonaba denso, con capas múltiples de sonido, esta vez, tenemos sólo la estructura escencial de un disco de Bjork, su voz, el instrumento más extraordinario con el que cuenta Bjork, una aparente austeridad, tal vez una manera de equilibrar el groso ancho de concepto que Biophilia abarca, siniestro, si, muy probablemente Bjork está poniendo en manos de otros la aceptación del disco, abundarán mezclas hechas con estas piezas de naturaleza esquelética, no por nada gente como Omar Souleyman y Matthew Herbert fueron de inmediato comisionados para crear nuevas mezclas, faltará escuchar la mezcla definitiva a cargo de la muy amiga de Bjork, Leila Arab para poder tener la última palabra.

Un regalo para los que nos gusta eso de las nuevas mezclas, Bjork nos ha traido un fenomenal libro para colorear.

martes, 27 de septiembre de 2011

Oren Ambarchi, Jim ORourke, Keiji Haino-In a Flash Everything Comes Together As One…

Y luego de que pasará casi un año de aquel formidable Tima Formosa, las tres fuerzas de la naturaleza, conocidos como Oren Ambarchi, Keiji Haino y Jim ORourke, se vuelven a unir, cual reunión anual de “camaradas”, estos tres cuates deshacen la formula y la vuelven a configurar, y es que si en Tima Formosa, Ambarchi se había hecho cargo de las guitarras (tal cual nos tiene acostumbrados), ORourke en las teclas y Haino erizándonos la piel con sus vocalizaciones, esta vez en el In A Flash Everything Comes Together As One…, cual juego de sillas, cada uno cambia su instrumento, y no sólo nos da un nuevo trio, sino que nos lo trae "recargado", Ambarchi se arma con la batería (la cual de hecho fue su primer instrumento con el que anduvo en varios grupos de free jazz), ORourke se arma con un bajo y las seis cuerdas quedan a cargo de Haino, en una tradicional formación para un power trio, que créanme, de tradicional no tiene nada.

Luego de años de seguir la carrera de estos tres innovadores, el resultado no es nada inesperado y lo mismo debe sucederles y es que bien sabemos que estos tres cuates por lo general les gusta colocarse en situaciones complicadas, les gusta resolverlas y de camino aprender algo nuevo y de pasada sacudirnos con el proceso, Ambarchi con sus trabajos de guitarra procesada y tonos ultra bajos, ORourke con sus investigaciones sonoras mediante guitarra o mediante música concreta, cintas, etc, y Haino, pues como ya sabemos, desafiando los extremos musicales en todo sentido, ya sea en la guitarra, en la batería o con su voz.

Más que un disco con canciones y un formato tradicional, estamos ante un ritual sónico de primer nivel, con Haino como siempre robándose el show, al frente con la guitarra y su voz, una guitarra que nuevamente se enarbola con la bandera del noise, y emitiendo sonidos en extremo punzantes, no extraídos de la causalidad, el que aún piense que Haino sólo hace ruido al azar con su guitarra que le de una escuchada al disco que hizo con Merzbow para que se quedé boquiabierto de lo que es capaz de hacer Haino con la guitarra.

ORoruke es quizá quien en el bajo se pierde un poco, o tal vez se amalgama demasiado bien con Haino y le apoya en formar una casi impenetrable muralla sónica capaz de arrancar los tornillos de la tarima dónde se pongan y arrancar el polvo del piso con todo y tablas, porque esto no es una mera exploración sónica, este es un ritual musical, una invocación de sonidos y atmósferas de otro mundo, a cargo de un médium de primer nivel (aka Haino), pero no por ello haremos menos el papel de ORoruke, ya que cuando la guitarra de Haino nos da un respiro, el bajo de ORourke se encarga de llevarnos a través de pasajes misteriosos, no tan abrasivos, pero igual de estrafalarios.

La voz de Haino es prácticamente un instrumento, como decían los minimalistas, el más primitivo de todos los instrumentos, pero también uno al que Haino le sabe sacar provecho a la perfección, mediante el cual nos lleva a través d intensas emociones, Haino es capaz de sonar como una ave de la mañana, como un ángel de la muerte, como un anciano en su lecho de muerte y como o un bebé al nacer, todo eso y más en espacio de segundos.

Si bien en la primera pieza In A Flash Everything Comes To Together As One..., el trio empuja nuestros oídos hasta extremos un tanto incómodos, literalmente trayendo al frente la iglesia del drone y el feedback, bañándonos en una especie de energía irreprensible, un bautizo sónico, una bienvenida eléctrica no apta para los no iniciados en estos ritos.

Para la segunda, The Time I Was Given And The Time You Were...., el trío vuelve a la vida aquella atmosfera sónica de Hendrix interpretando el himno estadounidense, y es que sufrimos un fuerte ataque de feedback a cargo de Haino y ORourke, acentuado por el trabajo rítmico de Ambarchi, una muestra más aquí, por parte de Haino de una guitarra sucia, experimental y desafiante de cualquier armonía tradicional y que nos remite al Hendrix más atonal.

Con Blues for Putting a Fuzz Beforehand nos dan una tregua y escuchamos a Haino en la guitarra con sus ejercicios casi fantasmales y atonales a la vez, acentuados en ocasiones por el bajo de Jim y la batería de Ambarchi, el espectáculo nuevamente se lo lleva Haino con esas vocales viscerales que nos traen a la mente de inmediato aquellas películas de Kurosawa con épicas batallas entre guerreros samuráis.

Once Again You Are Reading It Wrong What Is Written Is to Live es el cierre del ritual, Ambarchi, que nos ha acostumbrado a brillantes y extraños discos en la guitarra, suena amo y señor de la batería, arrasa, demuele, aporrea y abofetea los tambores, mientras ORourke pone a girar nuestras cabezas con esas líneas de bajo distorsionadas, si bien es malo perdernos de Ambarchi en la guitarra, no todo esta perdido, ya que su trabajo en la batería da laa base perfecta para un disco largo, que se pasa como algo en realidad corto, un espectáculo sumamente disfrutable para los amantes del noise, de la música experimental y de los extremos, no apto para gente de gustos delicados o muy sensibles.

Todo un ataque frontal a los sentidos, pero que manera de disfrutar este ataque!

sábado, 24 de septiembre de 2011

Evangelista-In Animal Tongue

Carla Bozulich es todo un caso, y una cantante-compositora de primera línea, cada vez más cercana a encontrarse con su verdadero yo musical y literario, el cual se revela como un ente intrincado y abstracto, reconocida por sus abrumadoras y brillantes letras, así como esa música anárquica y de forma libre que suele acompañarle, en épocas recientes a través de su grupo Evangelista, un grupo tan perturbador como duro, con fuertes ritmos, y abrasivos arreglos, que recientemente han entrado en un extraño estado de evolución.

A la Bozulich la recuerdo de los 80s con un grupete de nombre Ethyl Meatplow, cuya cinta me encontré sorpresivamente en una revistería que aún frecuento (ya no tanto como antes) y que alguna vez inesperadamente manejo cintas, discos como los de Tin Machine y Tom Verlaine fueron adquiridos por un servidor ahi, los Meatplow tenían un sonido industrial muy al estilo de los legendarios Nitzer Ebb (con quienes incluso salió de gira) y un concepto un tanto grotesco, para mis gusto, de cabaret dark, nada especial, en mi humilde opinión hasta de mal gusto, un sonido bastante derivativo del ya mencionado grupo pilar del industrial, quizás por ello no tuvieron mucha resonancia, desconozco que papel tuvo alguna vez la Bozulich en esta banda, y quiero pensar que en estos días, ni siquiera ella quiere acordarse de ello.

La Bozulich ha evolucionado exponencialmente con su música, se ha convertido en toda una compositora e interprete de música tan llena de alma, vida y corazón, neoyorkina, alguna vez formó parte, aunque tangencialmente, del la escena, codeándose con gente como Thurston Moore, Marc Ribot, Nels Cline y Mike Watt (si, el de los californianos Minutemen), también grabó algunas cosas con Lidia Lonches (si, también conocida como Lydia Lunch) de quien obviamente adquirió parte de su estilo vocal y musical, yendo de una base de rock abrasivo mezclado con una fuerte explosión de emociones a manera de catarsis.

El vehiculo principal en los últimos años de la visión de Carla Bozulich ha sido Evangelista, proyecto/grupo en el que el liderazgo obviamente lo lleva Carla, y que es escaparate total de un torrente de emociones expresadas sobre un templete musical de forma libre y mucha improvisación, en el que también juegan (o jugaban) un importante papel las participaciones de los demás miembros del grupo, poco a poco el grupo a evolucionado hacia una más fuerte introspección, al grado que la visión original de la Bozulich comienza a eclipsar poco a poco la dirección del grupo, al grado de irse convirtiendo poco a poco en una especie de proyecto casi al servicio de Carla.

Por más irónico que parezca, Carla a dejado a un lado la furia sónica y avanzado un poco más en sus letras, en buscar una mayor introspección, transformando esa furia sónica en una furia emotiva, y cambiando una referencia anterior a la “reina del noise”, Lydia Lunch a la “Poetiza del punk”, Patti Smith y evolucionando su sonido a una base más reflexiva, menos ortodoxa, acercándose a la visión de un Lou Reed, Tom Waits, David Sylvain o Scott Walker, dónde la visión literaria y expresiva predomina por encima de la música, cabe mencionar incluso que Bozulich esta vez le apuesta a una propuesta minimalista en su música.

In Animal Tongue es sólo un proyecto bajo el nombre de Evangelista en apariencia únicamente, aquellos atronadores pasajes de guitarra y batería han quedado atrás, este es un disco de atmósferas, muy al estilo de esos personalísimos discos que hizo Scott Walker en fechas más o menos recientes, como el Tilt o The Drift, dónde las canciones de una manera orgánica van evolucionando con una línea musical muy minima y todo queda en función de la voz de su creador.

In Animal Tongue es un disco abstracto que no se abre al oyente a la primer escucha, requiere análisis y paciencia, tiempo para desentrañar la trama emocional que se carga esta vez la Bozulich, tiempo de asimilar la belleza de su voz, lo árido y espectral de sus arreglos, los cuales han dejado la brutalidad, para transformarse en una especie de de cinta de terror psicológico y catarsis emocional a la vez, esta vez haciendo una ligera comparación, el terror viene de adentro, y ese es el más escabroso.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Bjork Remixed

Cave-Neverendless

Krautrock, uno de mis géneros musicales favoritos, y bien que es el krautrock? Literalmente, significa rock de col, entendiendo a la col como una verdura originaria de aquellas tierras germanas, un término peyorativo que de alguna manera buscaba hacer menos a la música alemana experimental, si claro, no por ser alemanes los Scorpions tocaban krautrock, el kraut implicaba una cierta identificación con los músicos más experimentales de los Estamos Hundidos de América, sus practicantes estaban enamorados de bandas como los Velvet Underground, los Stooges y Frank Zappa, y a su vez se identificaban principalmente con la electrónica naciente, eran malos para manejar los ritmos rock estadounidenses, y les encantaba el rock reprtitivo de los Stooges, de los Velvet y amaban con igual pasión a Stockhausen y a John Cage; Entonces que es el krautrock?

Más que una categoría es una manera de diferenciarlos del resto de la música hecha en Alemania en los 70s, ya fuese Can, con su profeso amor por los VU, James Brown y Frank Zappa, practicantes de ritmos eclécticos, caracterizados por el funk, ritmos robóticos, la apropiación de ritmos étnicos y las peripecias vocales de su cantante Damo Suzuki, está Neu! Con sus osadas experimentaciones con ritmos motorik, o muy mecánicos, que poco o nada cambiaban y se mantenían firmes toda la melodía, agregados ambient por parte de la guitarra y una cierta  esquizofrenia que a veces los llevaban a terrenos proto punk, y como olvidar a los tal vez, más conocidos de la época, los Kraftwerk, confesos amantes del primitivismo y cacofonía de los VU y los Stooges, de las armonías luminosas de los Beach Boys y con una osada propuesta, tal vez la más osada de todo el krautrock, que terminaría cambiando la historia musical para siempre, a Kraftwerk le debemos el origen de mucha de la buena música electrónica que hay hoy en día, tristemente también mucha de la mala.

Cave es un cuarteto de Chicago que se especializa en una versión moderna del krautrock, sin tanta parafernalia, desnuda hasta los huesos, como nos han acostumbrado otros proyectos de esta ciudad (por ejemplo Tortoise), Cave ha hecho su carrera entre ritmos mecánicos, o motorik, sin aportar nada nuevo al sistema, pero si manteniéndolo vivo, si bien piezas como OJ se van hacia la versión más libre de la escuela alemana, como esa que manejaban los Hawkwind, dónde militaba el buen Lemmy Kilmister en sus inicios (Que quien es Lemmy? Dense una checada de cerebro, o dense de alta en la clínica del doctor Carmelo para terapia con electro choques, si no lo saben!) y que manejaban una versión del rock alemán, muy metidos en la música psicodélica y el rock más tradicional, en su vertiente más brutal de la época, con peculiares resultados (el súper punk de Johnny Rotten era súper fan de la canción Silver Machine del grupo.)

WUJ nos lleva a esas piezas minimales que nos recetaba Neu!, con instrumentación dispersa, una batería mecánica y líneas de guitarra rígidas, que si bien carecen por completo la inventiva y colorido de los Neu!, si conservan su sentido de movilidad, para después apuntalar con riffs tradicionales, dándonos a entender que si bien Cave viaja por la Autobahn, lo hacen a bordo de una Harley Davidson, como en soundtrack de película hippie de los 60s.

This Is The Beat resulta hasta cierto punto surrealista, como si los primeros Kraftwerk (si esos que hasta metían flautas) hicieran un jam bien alucinado con los Deep Purple, Come On, Lets Go Spacer Truckin!, (y con un final que me recordó Fire de el alucinante Arthur Brown) si algo así, pero bueno, a fin de cuentas en eso tiende a quedarse Cave, en un híbrido interesante, en un experimento, sobre bases ya probadas y con resultados ya conocidos.

Sin fin podríamos traducir el título del disco, y en cierta forma alude a la filosofía y concepto de la banda, algo entendible, esa interminable cacofonía que tanto nos gusta, pero como suele suceder, cuando empiezan a repetirse demasiado exitosas formulas, terminan desgastándose, convirtiéndose en una muy buena broma, pero repetida hasta el cansancio.

martes, 20 de septiembre de 2011

AfroNekro-Noise Purifies, Martyrs Of the Modern Era Records 003!!!

AfroNekro
Noise Purifies

Martyrs Of The Modern Era Records 003
Recorded June-August 2011
Hell´s Kitchen Studios
Mixed August 2011
Mixed By RV
All Music Composed, Performed and Produced By RV
Instruments Used: Voice, Microphone, Percussion, Effects

1.- AfroNekro 1
2.- AfroNekro 2
3.- AfroNekro 3
4.- AfroNekro 4

http://www.mediafire.com/?8q16nwmc51ypzio

Martyrs Of The Modern Era...

RV-The Eye Of The Storm, Martyrs Of The Modern Era Records 002!!!

RV
Eye Of The Storm
August 2011
Martyrs of The Modern Era Records 002
Composed, Performed and Recorded and Mixed By: RV
Recorded And Mixed In Hells Kitchen
Instruments: Guitars and Keyboards

1 - The Eye Of The Storm
2 - The Bells & The Cathedral Of Sound
3 - Out There In The Killing Fields
4 - Possessed By The Spirit of Ferrari
5 - A Small Light To Tear The Darkness Apart
http://www.mediafire.com/?aytb0lhk2435d0z

Martyrs of The Modern Era...

RV-Manos Rotas, Martyrs Of The Modern Era Records 001!!!

RV
Manos Rotas
July 2011
Martyrs Of The Modern Era Records 001
Composed, Performed, Recorded and Mixed By: RV
Recorded And Mixed In Hells Kitchen
Instruments: Synthesizers

1 - Despertar En El Nuevo Mundo
2 - Tras Los Pasos Del Fantasma
3 - Interpuesto Entre Dimensiones
4 - Entonces Así Comienza Una Guerra...
5 - En Los Reinos Bajo El Agua Salada
6 - Atravesado En Un Mundo Bipolar
http://www.mediafire.com/?nu5yyxsdru8sc7e

Martyrs Of The Modern Era Records...

Martyrs Of The Modern Era!!!

martes, 13 de septiembre de 2011

Bill Orcutt-How the Thing Sings

Fahey en su etapa más alucinante? Si, hubiese sido genial que Fahey ahondara más en esa etapa disonante que tuvo en los discos de City Of Refuge y Womblife, muy probablemente el resultado hubiese sido muy similar; Conlon Nancarrow creando máquinas que tocan la guitarra a toda velocidad cual pianolas? Si, y si no me equivoco ya ha habido músicos que lo han hecho y han conectado algunos dispositivos que rasgan de manera mecánica la guitarra y ponen varias para crear extrañas armonías, pero bueno, no, Nancarrow, uno de mis compositores favoritos no llegó a esos extremos; Lo cual nos hace llegar a una conveniente resolución, Bill Orcutt el “destripador de guitarras acústicas” (y alguna vez eléctricas…) ha vuelto!

Orcutt hizo una interesante, aunque breve carrera en los 90s, en la escena Noise de Miami, como mitad de los duros practicantes del Noise, Harry Pussy; Orcutt y su compañera Adris Hoyos (y esposa…) se caracterizaron por una obra completamente abrasiva y atonal que igual se referenciada en el hardcore más extremo, como en el free jazz más atonal (con ciertos acercamientos al minimalismo) y como olvidar el disco doble Lets Build A Pussy que Orcutt produjera extendiendo al máximo un segundo grabado de uno de esos gritos desgarradores de Hoyos por la duración de dos discos, dando así pie a uno de los ejemplos más extremos del minimalismo (uno de esos discos con bandera de fuck you a todos, como el Metal Machine Music de Lou Reed).

Harry Pussy tuvo una carrera corta, poca aceptación (o debieramos decir, mucho rechazo) y apoyo hacia la banda en su momento, pocas presentaciones fuera de su natal Miami, aunque con mucho apoyo de la crítica y bandas afines, los relegaron a estatus de culto, disolviendo la banda y dejando ver a Orcutt y a Hoyos envolviéndose en otros proyectos.

Orcutt tuvo un sorpresivo regreso con bombo y platillo con su A New Way To Pay Old Debts, con ese estilo tan particular de traducir la tormenta sónica de los Harry Pussy a un sonido acústico, parte primitivo parte sofisticado y bajo un concepto bastante innovador con una bizarra base de blues.

Orcutt no es un bluesista tal cual, es un guitarrista de música extrema que ha decidido estudiar las raíces del género, una investigación adentrándose al blues estadounidense, pero no al blues sofisticado, sino al más primitivo y crudo, cruzándolo inteligentemente con el estilo de verdaderos transgresores del instrumento, como Derek Bailey, Sonny Sharrock o Fred Frith, y agregando dosis de intensidad compositiva de  Cecil Taylor o el ya mencionado Nancarrow.

Resulta extraordinario, fascinante y enigmático escuchar a Orcutt produciendo su disco Editions Mego, la disquera asentada en Viena por Peter Rehberg y que ha sacado a la luz lo mejor de transgresores sónicos muy centrados en dar un fuerte toque de agresividad y experimentación a la electrónica como: Fennez, Kevin Drumm, Prurient, Hecker, Cindytalk, Pita o Russell Haswell; todo esto dado que Orcutt no trabaja en un ambiente electrónico, lo suyo es sacarle astillas al por mayor a su guitarra acústica, pero es precisamente a través de su innovación técnica que Orcutt consigue trascender el genero de blues, folk, improv, o cualquier etiqueta que se le pudiera querer colocar al grado de crear un sonido tan único que sabe mezclar lo primitivo del instrumento con la sofisticación del sonido, dotándolo fuertemente de un respaldo agresivo, una nueva clase de Noise sin duda, el acústico, basado en el blues.

No True Vine nos remite a esas pianolas irreprensibles que solía recetarnos Conlon Nancarrow, una verdadera “cascada” de sonido, seguida por las líneas de guitarra libre en The Visible Bosom (me pregunto si Orcutt en lugar de cuerdas de guitarra usa alambre de púas?) y esos rasgueos que literalmente destripan su guitarra y que no le piden nada al más fiero de los guitarristas de metal extremo.

Lost They Book podría fácilmente recordarnos esos maratones de batería que en ocasiones nos concede Brian Chippendale de los Lightning Bolt traducidos a guitarra acústica, pura resistencia y pura cacofonía, brillantemente ejecutada claro está, para después ponernos en una peligrosa calma, folk kamikaze, le podríamos llamar, aunque sería limitar mucho el sonido de Orcutt.

Si, Bill hace cantar su guitarra en how The Thing Sings, pero su guitarra no podría ser comparada con la voz de Mariah Carey o la de Whitney Houston, para lograr una adecuada connotación tendríamos que revivir a Dead de los Mayhem o a Varg Vikernes de los Burzum, si, así de grueso canta la guitarra de Bill.

Muchas referencias al estilo de Bailey (quizá el pariente sónico más cercano que pudiese tener Orcutt), al sonido primitivo de John Fahey a la intensidad compositiva de Nancarrow y un poco a Keith Jarrett, si, a Jarrett en esa manera de tocar su instrumento y hacer fraseos vocales; abundan en este disco, sólo que Orcutt les da toda una nueva identidad, los asimila y los traduce a su idioma, el idioma de las astillas que saltan de su instrumento cuando lo toca.

Ya nos hacía falta algo así para sacudirnos el polvo, si, ah como me encanta esta cosa!

The Zombies-Breath Out, Breathe In

Lo que ha salvado, y ha dado bastante decoro a cada una de las nuevas producciones de los Zombies, es que no hay nada preconcebido, pocos les apuestan, y pocos les presionan como sucedería con un nuevo disco de Paul McCartney, Brian Wilson o David Gilmour, nadie espera de los Zombies el próximo gran disco, o algo que supere al legendario Odessey and Oracle, lo cual ayuda a estos héroes del pasado a salir bien librados cada vez que nos traen un nuevo disco, en resumen, las expectativas son pocas, por ello siempre logran superarlas.

Esto no es hacer menos a los legendarios Zombies, probablemente el grupo con mejores melodías vocales después de los Beatles en Inglaterra, claro, estaban los Stones, los Kinks y los Who, que probablemente obtuvieron un estatus de leyenda más rápido y más duradero al de los Zombies, pero pocos podrían presumir un nivel de calidad musical y vocal al nivel del famoso e infame a la vez, cuarteto de Liverpool.

No sólo la famosa historia de Wilson colapsándose mentalmente ante la inminente llegada del Sgt´s Peppers de los Beatles puede ser contada, ya que los Zombies encontraron un panorama similar al darse cuenta que una nueva era se llegaba y melodías barrocas invadían la radio, desplazando fuertemente sus delicados temas con influencia jazz, lo cual fue bajando su nivel de producción y causando que el interés en el grupo disminuyera, algo que aunque inminente, nunca sucedió del todo.

Y si hablamos de impacto duradero, los Zombies pueden ser cualquier cosa, menos un objeto musical olvidado del pasado, porque si le damos una escuchada a las “estrellas” de la actualidad, es seguro que bandas como los Dirty Proyectors, Beck, Animal Collective y los Fleet Foxes les mencionarían casi de inmediato si les preguntamos sus influencias, basta darle una buena escuchada al Midnite Vultures de Beck, para darnos cuenta de donde saca la inspiración el chico maravilla post moderno, sin grandes sorpresas.

Sería imposible pensar que un disco de McCartney o de Wilson pudiese sonar con la pureza de cualquiera de estas piezas, y es que Breath Out, Breath In suena precisamente actual, y a la vez anclada en el pasado, por dios! Los Beach Boys deberían estar haciendo algo así estos días, si no es por la lucha de egos, la inestabilidad de Wilson, los mareos de Disney, las demandas de Mike Love, y demás cosas que turban la visión de Brian y compañía (aunque ya se vislumbra nuevo material, crucemos los dedos!), sería difícil poder observar este tipo de humildad porque a pesar de su calidad, los Zombies nunca fueron las superestrellas que los Beatles o los Beach Boys si fueron.

Los pilares principales del grupo siguen presentes, Colin Blunstone en las vocales, y Rod Argent en los teclados y las vocales, lo cual mantiene la “fachada” del grupo intacta, ya que precisamente son las vocales y el teclado las fortalezas principales del grupo, ayudados por nuevos músicos, el sonido se ve fortalecido al conservar sus bases vigentes y capaces aún de producir melodías arrebatadoras, como en Any Other Way, dónde además de las voces y el teclado, las guitarras toman bastante protagonismo, McCartney es capaz de sorprendernos de vez en cuando, principalmente con su proyecto de The Fireman, pero no lo veo capaz de retomar esa mezcla de inocencia pop y malicia vanguardista que alguna vez tuvo, en su lugar quedan discos que cada vez suenan más y más cansados, no así con los Zombies y es que Play It For Real pareciera ser interpretada por un grupo de reciente creación.

Y es que esos ganchos sonoros están aún ahí, basta pensar unos segundos como temas como She´s Not There, Time of The Season y Tell Her No, son de inmediato reconocidas hasta por los no conocedores, escritores de primera y arreglistas exquisitos, Blunstone y Argent siguen con su talento intacto, sólo enmarcado por el presente que los a dejado en un grupo “del pasado”, con un presente que aunque ya no se pueda asociar con el estrellato les deja en una posición bastante respetable.

Another Day se distancia un poco del sonido Zombie, un sonido un tanto más actual y con ciertas connotaciones prog, nada para alarmarnos si tomamos en cuenta que Rod Argent formó por ahí varios grupos de prog en años recientes, y temas como I Do Believe y Let It Go cierran el disco con un aire cansado, tal vez el grupo no supo nivelar el disco, ya que el 60% del disco es de una calidad superior y después pareciera perder condición y ritmo por completo, muy probablemente falta de material aderezado con algunos temas ajenos a las sesiones principales, por ello el derivativo y poco enfocado sonido de estas piezas.

Un admirable esfuerzo de una banda que muchos quisieran pensar difunta, una muestra de que el talento no se acaba (Wilson, McCartney, pónganse las pilas!!!), un muy respetable esfuerzo y nuevamente una delicada y luminosa caricia a los sentidos!

sábado, 10 de septiembre de 2011

Billy Bao!

Esperando el nuevo de Billy Bao!

http://burkaforeverybody.bandcamp.com/track/buildings-from-bilbao-lp-2

Corrupted-Garten Der Unbewusstheit

En verdad que solo Earth podría darnos discos tan emotivos, pero no tan extremos o tan bizarros (tal vez en el pasado si, cuando Calrson era más extremo y usaba camisas de Morbid Angel) y es que estos japoneses de Corrupted no dejan de sorprender con cada disco, yendo con relativa facilidad de pasajes acústicos sumamente hermosos y sutiles, a verdaderas descargas de dolor y agonía, cada disco de estos amigos nipones resulta un verdadero agasajo para el escucha de gustos extremos.

Una banda extraña, anteriormente fascinada con el idioma español, que rara vez toca en vivo y que no da entrevistas, ni posa para fotografías, los Corrupted se han hecho de una reputación única, como un auténtico grupo misterioso de guerreros samuráis, basta escuchar Garten (parece que su fascinación por el castellano, a gravitado hacía el alemán…) para traer memorias a la mente de un grupo de guerreros samuráis despertando al alba y afilando sus espadas y colocándose armaduras para el combate, un tambor interrumpe la calma y la languidez de las guitarras; La batalla se aproxima, las percusiones comienzan a tomar un papel más protagónico, y unos segundos después podemos escuchar unas vocales tenebrosas, la mente del guerrero que empieza entrar el calor mientras los primeros rayos de luz rasgan la oscuridad de la fría mañana, así es, está música además de épica, posee una auténtica calidad cinematográfica, al tiempo que el sonido nos embate como sable, con esas líneas de guitarra que parten por completo la paz, la cabalgata comienza.

Poco o nada se sabe sobre los Corrupted, conocemos su lugar de origen, sabemos esa bizarra fascinación (aparentemente del pasado) por poner nombres en castellano a sus canciones y discos, El Mundo Frío fue su producción anterior, hace casi 6 años, sabemos que habitan en esa extraña dimensión del drone minimalista que ha dado hogar a grupos como Sunn O))), Earth y Barn Owl, pero lejos de dejarse etiquetar o describir fácilmente, Corrupted se mete en ondas más sucias, que por ejemplo, los Earth de Dylan Carlson, han dejado a un lado, Corruptted se mete directamente con el sludge, si esa versión horripilante del grunge, o lo que verdaderamente debió ser el grunge!, más lenta, sucia y densa, originada en la zona conocida como NOLA, New Orleans y Louisiana (just about a mile form Texarkana...) y que practicaran sin mucho éxito, pero con mucho aplomo los Eyehategod, los Exhorder o los Crowbar.

La ya mencionada característica épica podría en un momento dado llevarnos a recordar los trabajos de Ennio Morricone, compositor afamado por sus soundtracks para películas, principalmente de spaghetti western, esas que dirigía Sergio Leone en Italia con temática de vaqueros (surrealista si, pero efectivas y legendarias), Againts The Darkest Days es un claro ejemplo de esto, guitarras que hace twang!, y que a la vez suenan polvorientas, sin mucho problema nos ponen en ese contexto Morriconiano, lo cual no deja de resultar impactante viniendo de un grupo de músicos de Japón.

Garten Der Unbewusstheit es un disco redondo para los Corrupted, dónde claramente hacen galas de los alcances de su música, el ya mencionado sonido acústico, épico y  amenazante, sus inmersiones en el sludge, para finalmente cerrar el disco con sus inclinaciones hacia el doom más extremo con Gekkou No Daichi, una pieza llena de melancolía y oscuridad, como sólo estos amigos saben hacerlo, una pieza que deprime y a la vez atemoriza, un final digno de una película de terror, dónde pueda que uno o dos personajes sobrevivan, pero que sabemos que sus vidas no volverán a ser las mismas, como las nuestras después de someternos a este viaje, de nombre alemán, cortesía de unos nipones que nos llevan a través de los pasajes más oscuros y deprimentes que el sonido pueda crear en nuestras mentes.
Prepárense, ya que nubes oscuras se asoman por el horizonte.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Mark McGuire-Get Lost

Tengo que admitirlo, el trabajo de Mark McGuire (el guitarrista, no el bateador-en -esteroides de la liga de béisbol) con los Emeralds me parece fascinante, una forma de arte atemporal, si acuñada en los 70s, pero con suficiente garra y colmillo para colarse en el nuevo siglo y ponerse al tu por tu con las escuelas de sonido más abrasivas, y es que en la escena inicial dónde se gestaron, los Emeralds alguna vez compartieron cartel con los Wolf Eyes, vaya mancuerna de experimentación sónica.

Los Emeralds trajeron de vuelta esa amalgama de guitarras ambient y sintetizadores que hacen alusión a la escuela de Kosmische musik, a la parte más alucinante y atemorizante del krautrock, me parece fascinante que en ocasiones hacen alusión a Tangerine Dream, otras al Popol Vuh más electrónico, otras a esos experimentos de Fripp & Eno en los clásicos No Pussyfooting y el Evening Star, discos tan arrebatadoramente monumentales que fueron incomprendidos en sus tiempos, sólo bastaba pensar en las caras del público, cuando en los conciertor Robert Fripp y Brian Eno dejaban sus lugares en el escenario y dejaban que los delays continuaran sólos, para regresar minutos más tarde a generar más sonido, una verdadera bofetada a lo establecido, de la misma magnitud que el Metal Machine Music de Lou Reed o que el punk, más adelante.

Pero la vieja escuela alemana de electrónica no es la única alusión, ya que los Emeralds otras veces hacen uso al sonido drone, usando como referencias a gente como el gran LaMonte Young; Bueno, pues resulta que Mark McGuire tiene también una muy interesante carrera solista, probablemente pelear por el protagonismo contra el sonido de los sintetizadores de sus compañeros de grupo le dejaba algo inquieto, obvio, tanta densidad le exigía un espacio propio, le seguí la huella en sus primeras ediciones, pero después el chico resulto demasiado prolífico para seguirle el ritmo, cabe mencionar que McGuire graba para Editions Mego, un sello verdaderamente comprometido con la calidad y la innovación en sus ediciones, lo cual obviamente avala de sobremanera el trabajo de McGuire en solista y con su grupo.

Regresemos un poco a los discos solistas de McGuire, les perdí la huella hace unos meses, pero cabe mencionar que le he vuelto a escuchar con este Get Lost, de inicio, me remite a los Frippertronics, aunque de una manera más sutil, sin perderse o dejarse envolver tanto en los delays, una acercamiento más fresco y sutil a estas densidades, McGuire juguetea con los ecos, crea melodías que se contraen y expanden constantemente, para después bañarnos en distorsión y crear verdaderas cascadas de sonido, siempre que pienso en guitarras con sonido de cascadas, me viene a la mente Bob Mould de los ENORMES Husker Du, sus épocas más emotivas, menos agresivas, con los HD, o sus andanzas con los Sugar, aunque Mould no se metía mucho con  sonidos electrónicos y trabajos de guitarra solista, si con capas de sonido y mucha mucha emotividad compositiva, pero curiosamente Mould se ha dedicado estos últimos años a la música electrónica y a hacerla de deejay…un desperdicio de talento desde mi punto de vista, para un guitarrista y compositor tan increíble (aunque bueno Grant Hart se lo llevaba un poco de encuentro).

Si me preguntan, desde la portada, el disco me parece una evocación a Husker Du o a Sugar, se que poco o nada tienen que ver McGuire con los de Minneapolis, pero de alguna manera mi mente los asocia, tal vez sea ese estado de melancolía en el que Mark ha decidido sumergirse y salir bañado de esas capaz de tristeza y anhelo en las que Mould nos bañaba con su guitarra en los 80s y 90s.

La segunda parte del disco se integra por una textura más oscura, menos humana, McGuire se acerca a sus anteriores trabajos y a su trabajo con los Emeralds, los Frippertronics se vuelven más amenazantes, los ecos a Tangerine Dream salen a la luz, o más bien dicho se abren paso entre las sombras, la guitarra se vuelve menos humana, la maquina se rebela y McGuire se convierte en algo más que un guitarrista, en un forjador de sonidos, en un surfer de ecos, en un personaje cuya imaginación se adentra en la guitarra, y nos hace ver constelaciones en nuestra mente que en verdad, en dónde podemos perdernos…

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Wilco-The Whole Love

Fui gratamente recibido por el sonido de Art of Almost, primera canción del nuevo disco de Wilco, una pieza que es justamente lo que uno espera de Tweedy bien cargado de energía, en dónde la banda da una interesante vuelta de tuerca una vez más a su sonido, y es que sonidos electrónicos y ruido saturan la canción (si como aquellos que hicieron tan interesante y misterioso el Yankee Hotel Foxtrot), con una estetica decididamente independiente y de sonido de poca fidelidad, como si Tweedy y compañía de inicio buscaran establecer su modus operandi, lejos de rollos comerciales, en TOTAL control de como quieren sonar, para después mágicamente ante nuestros ojos materializarse en esos ritmos motorik que nos enseñaron los Neu! en los 70s, y que Sonic Youth hizo su carrera imitándolos y adaptándolos a la no wave, y es que el krautrock y el motorik no le son desconocidos a Wilco, ya en otros de sus discos lo han aplicado, y Tweedy, líder de la banda no es tímido al hablar sobre su fascinación con los Neu!, los Can o los Faust, quizá su conexión más directa pudiéramos encontrarla en su trabajo con el buen Jim O’ Rourke (alguna vez productor de los Faust), todo esto sin dejar a un lado el fiero trabajo de guitarra de Nels Cline, un guitarrista que a mi gusto se limita mucho en Wilco, pero que a la primer oportunidad rockea muy duro.

Pero en definitiva, Wilco parece estar decidida a convertirse en la última gran banda impredecible de la era moderna, y es que mientras Radiohead pareciera estar en una batalla sin cuartel por convertirse en la banda más innovadora del pop, su estrategia les sale bien en ocasiones, pero otras cae en cosas tan aburridas, que en verdad les resta impulso, tengo una relación difícil con Radiohead, reconozco que tienen música muy buena, pero la mayor parte del tiempo me aburren, tienen un fuerte arrastre, si claro, con gente que sólo escucha lo superficial, y parecieran manejar bien su imagen de vanguardistas, aunque son basicamente imitadores y adaptadores (de muy buena música, hay que admitir), pero bueno, Wilco, es una banda vanguardista que pareciera haber nacido así y a la que no le cuesta  mucho esfuerzo (salvo las migrañas de Tweedy) navegar entre lo experimental y lo pop, si bien hay obvios referentes, rara vez sonaran a copia carbón de ellos.

En I Might pareciera que escuchamos aquellos teclados que Ray Manzarek hiciera para los Doors, haciendo una extraña mezcla entre lo moderno y lo retro (con una memorable línea de bajo bastante bien distorsionada), hasta aquí nada perceptible ese rollo de que Wilco es una banda country, lo cual me parece excelente hasta cierto punto, ya que si Neil Young, Gram Parsons y los Byrds pudieron ser vanguardistas y mantenerse en el rollo country, porque Wilco no?

Sucede algo curioso con las siguientes dos piezas, por un lado Sunloathe es como esas piezas psicodélicas que hizo Brain Wilson, como Wonderful o Til I Die, dónde Wilson sonaba frágil y se arropaba con esas densas capaz de sonido atmosférico, para después seguir con Dawned On Me, que tiene esos aires power pop perfecto de los 70s, que bien pudieran referenciar a los mismos Beach Boys, a los Beatles a Badfinger o a los Big Star! (curiosamente puras “B”, o como decían los Anthrax, The Attack of The Killer Bees!).

Dos temas que me vienen a la mente con este disco, uno es Neil Young quien pareciera ser un curioso referente que cada vez se hace más común en los Wilco, principalmente en la compartida preferencia por la experimentación, desde temas muy pop, coqueteos con el ruido, la electrónica, un pie en el rock y otro en el country, pero siempre dejando buenas canciones sin importar la dirección que tomen, por más compleja que esta sea, por otro lado hay que aclarar que Wilco o Tweedy rara vez suenan a Neil Young, o le copian directamente, más bien parecieran provenir de la misma dimensión  que Young, por otro lado Gram Parsons, aquella figura de los 70s que durante su corta carrera se dedicó a unir en matrimonio los sonidos del rock y del country, manteniendo una férrea visión musical en ocasiones apoderándose de los grupos y haciéndolos a su manera, como lo hizo con los Byrds.

Un disco que inicia de manera irreverente y variado y después afloja un ritmo a la mitad, Tweedy baja un poco el volumen y nos aborda con temas más emocionales y menos estridentes, pero no por ello menos intensos (aunque sea a nivel personal), para darnos un fuerte 1-2 para finalizar con Whole Love, puro pop perfecto, de ese al que nos ha acostumbrado en ocasiones Tweedy (es notorio que este cuate ha podido acallar a sus demonios internos) ahora sobrio y rehabilitado de sus adicciones, mientras que One Sunday Morning cierra el disco a manera de suite extendida, más una narración que una canción, en la cual se agradece esa carga emocional que sólo Tweedy sabe expresar, una pieza de música hermosa, si es pop, es en verdad poco, muy poco comercial, pero musicalmente disfrutable por completo.

Luego de varios discos plagados de genialidades, pero desbalanceados, Tweedy y compañía están de regreso con las pilas bien puestas y el deseo de remover fibras internas al por mayor.

Hella-Tripper

Música kamikaze; O de que otra forma pudiéramos definir esto? Un despiadado ataque frontal, un muy imaginativo y despiadado ataque frontal al más apreciado, pero más deteriorado de mis sentidos, el oído, y es que Hella nuevamente ha optado por subirle al volumen hasta el 11 y dejar que la forma fluya libremente (o mejor dicho, que se pierda toda forma), ya han quedado lejos sus intentos de entrar con calzador en un cierto género más comercial, de competir por la banda más intensa y psicodélica con los Mars Volta (que sería de ellos por cierto?), (que definitivamente no es lo suyo), o tratar de ser un grupo menos surrealista, si, aumentaron de peso, agregaron más miembros al grupo, que era originalmente un dueto, que llegó a ser quinteto, no les habrá resultará frustrante el poder hacer más ruido con 2 miembros que con 5?

Hella hizo la tarea se puso a dieta y redujo el lastre ( o se despacharon a 3 miembros, como quieran verlo), pero esto obviamente ayudo a concentrar más su rollo, regresaron a su formación de dos miembros, y a esos freak outs (que en realidad no son freak outs, ya que a pesar de lo que pudiésemos creer, esta banda tiene fríamente calculado, como el chapulín colorado, cada uno de sus movimientos) que finalmente han vuelto a causar mareos y emociones fuertes a más de un escucha (como esos intensos y cacofónicos sonidos que hacía Philip Glass en el Einstein On The Beach que aseguraban había causado mareos y desmayos a más de uno).

Si ya de por si sabemos que la banda se puede poner al tú por tú en fiereza con los mismísimos Lightning Bolt, lo cual es mucho decir (y mira que los LB son de mis favoritos y pocos les llegan a los talones), ya que es el grupo con mejor condición física en los Estamos Hundidos de Amnésica, y puedo atreverme a afirmar que los únicos que no le piden nada a los músicos de japanoise, e incluso son muy respetados por aquellas tierras, si bien Hella difícilmente podrían tener la resistencia de los Lightning Bolt, si tienen unos picos de descarga energética similar (aunque prefieran las espirales a las rectas), pero mientras los LB son especialistas en maratones de resistencia, el encanto de los Hella radica en esos tremendos ritmos en zigzag, cambios de velocidad tan inesperados que dejan a más de uno desubicado, si algo así como los Mahavishnu Orchestra llevados a su mínima expresión grupal y a su máximo extremo de volumen e intensidad..

Tripper, vaya nombre, no deja nada en tela de duda, es un viaje y vaya viaje! A través de lo mejor que ya le conocíamos a los Hella, esas baterías que parecieran bifurcase y colisionar consigo mismas y esas incansables guitarras que consiguen al mismo tiempo memorables melodías y desgarradoras atonalidades.

Dato curioso es que en el pasado (remontándonos a su pasado como dueto) las arrebatas baterías de Zach Hill siempre consiguieron a base de violencia un lugar protagónico en las grabaciones, pero esta vez el escenario es un tanto distinto, ya que las líneas de guitarra fluyen con mayor imaginación y versatilidad a cargo de Spencer Seim, si bien no abandona el rock n noise de sus inicios, lo adereza con nuevas tonalidades que son sin duda muestra del progreso en el instrumento de seis cuerdas.

No, Hella ya no es aquella banda de tributo a William Burroughs, que parecía recortar canciones de tras, hardcore, punk y Speedy metal y después las pegara de manera aleatoria, haciendo uso de la técnica del cut and paste, o corte y pegue del autor del Naked Lunch, pero tampoco es la banda que tristemente le bajó al ritmo al grabar con loa Ipecac y a su pasó como quinteto, la banda esboza una sobresaliente madurez, y aunque el progreso mayor, como ya lo dijimos, se denota en las guitarras, Zach Hill no dejara de sorprendernos y hacernos preguntar, lo mismo que alguna vez nos vino a la mente con Neil Peart de los canadienses Rush, tendrá este hombre más de dos brazos?


martes, 6 de septiembre de 2011

Leyland Kirby - Eager to Tear Apart The Stars

Desde el título, Eagaer to Tear Apart the Stars, Leyland Kirby ya nos anuncia de que se trata este disco, un intento desesperado por alcanzar algo, una súplica a no perder la esperanza, un intento por retomar el brillo robado en nuestras vidas; Kirby consigue con elementos minimalistas llenar un gran espacio, sus simples, pero significativas melodías poseen una característica muy especial, al momento de ser liberadas estas llenan el espacio, a diferencia de los principios ambient de Eno, que dictaban que la música se sintetizara con nuestro alrededor, Kirby inunda nuestro medio con sus notas fantasmales, ejecutadas ya sean en piano y con apoyo de algunas cuerdas.

Un fuerte golpe de piano sirve para abrir este disco, nueva aportación del buen Leyland Kirby, o como también se le conoce como The Caretaker, más música amniótica para disfrutarse, podemos hablar de música ambient, de músicos como Brian Eno o Harold Budd, y podemos hablar de música de heavy ambient, o cuando el ambiente se pone bastante denso, que bueno, ya muchos le han entrado a ese rollo con el isolationism, que no es otra cosa que un ambient más denso y oscuro, sorprendentemente acercándose ya al industrial, indostrrrl, como dicen algunos.

Las piezas de música de Kirby definitivamente son amnióticas, debajo de esas escasas líneas de piano, toda esa textura y hiss, pudiera traducirse como la manera en que percibimos el mundo en el seno materno, sonidos distorsionados, que se amortiguan y que a su vez viajan a través del líquido que envuelve a los no natos.

Sunn O))), no, To Reject The World pareciera iniciar con  un guiño a los surfers de feedback y drones de capa conocidos como Sunn O))), pero son sólo un par de segundos y Kriby nos regresa a esas notas que irradian nostalgia, que nos llevan a esas épocas en que nos aterraba dormir y no saber si ya era el día siguiente, que despertábamos asustados, escuchando sonidos mezclados en la lejanía, ruido de metales, la televisión en un programa indeterminado, voces y no se que más.

No Longer Distance Than Death es poner los pies descalzos sobre el frío suelo y caminar a través de un largo, oscuro y escabroso pasillo, con una breve luz al final, el miedo y la esperanza mezclándose en nuestros corazones y mentes de niño, el anhelo de llegar a un lugar conocido con gente conocida, para encontrar a nuestros padres riendo, a veces llorando, platicando de su día.

Kirby es un artesano de la memoria, sabe como con usar esas melodías decoloradas para crear patrones en nuestras mentes, tiende líneas de rescate que traen viejas memorias ya perdidas en esa biblioteca que se llama memoria, y es que en los vals de Kirby son nuestros recuerdos, tristezas, añoranzas y viejas alegrías,

Kirby crea verdaderas sesiones espiritistas con su música en dónde vuelve a la vida de manera fantasmagórica aquellas viejas sesiones de baile en esos antiguos salones de la pre guerra, una época bastante inocente ante de que la humanidad conociera los horrores de la guerra, bombardeándonos con una fuerte añoranza de tiempos mejores, la cual se vuelve un grito desesperado del inconsciente a escapar a estos oscuros tiempos actuales.

Leyland aún no ha llegado a crear su Another Green World (con toda confianza les puedo decir, mi disco favorito de Eno), ese disco en el que Brian Eno enlazó los inicios de su carrera con su futuro, dónde rompió con todos los paradigmas de la música y empezó a dar señales de la dirección a seguir (que sería de un impacto MONUMENTAL dentro de la música); Pero hay algo muy claro, Kriby está empujando y cada vez más fuerte, para conseguir ese disco monumental, que consiga consolidar su carrera al día de hoy, que deje bien cimentada en la mente de todos su propuesta musical y que nos deje entrever, como catapultara todo eso hacia el futuro.

Pero hoy podemos estar contentos, ya que Kirby ha conseguido lo que muchos otros han intentado, embotellar la nostalgia.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Wolves in The Throne Room- Celestial Lineage

Sin duda lo que es black metal y lo que no lo es, ya es un buen motivo de discusión, y es que este genero ya ha dado bastantes bifurcaciones desde la época de los Venom, Bathory y los Hellhammer/Celtic Frost, de quienes podríamos hablar como una primera generación, como una versión extrema y oscura del heavy metal con ciertos coqueteos con el punk o el hardcore, después tendríamos que pasar por una segunda generación con los Mayhem, Emperor, Burzums, Darkthrone e Immortal, quienes dieron una buena definición del genero en si, pero que también trajeron una buena dosis de clichés que de alguna manera encasillaron el genero (y que por fortuna hicieron que los líderes evolucionaran y agregaran elementos verdaderamente interesantes a su música), una tercera generación podríamos encontrar en bandas estadounidenses como Xasthur, Agalloch, Nachtmystium, Velvet Cacoon, etc, y si quisiéramos vernos más versados en el tema podríamos hablar de las llamadas legiones del norte, o grupo de bandas francesas como Alcest, Blut Aus Nort (que sería un buen nombre para banda de corridos del norte de la república mexicana, si lo tradujéramos), Deathspell Omega o Spektr.

Pero no nos vayamos tan lejos, concentrémonos en esa extraña vertiente de black estadounidense, y digo extraña porque a pesar de conservar los elementos más significativos del genero en ocasiones las rutas tomadas son un tanto extrañas, si bien las bandas de un solo miembro no son del todo ajenas a aquella segunda generación, ahí tenemos a Burzum, en los Estamos Hundidos de Amnésica, podríamos mencionar, además de Xasthur, al menos 3 o 4 casos de ese tipo de bandas o proyectos personales, la estética lo-fi sigue presente, ya que no es muy extraño escuchar en los discos de Xasthur baterías que suenan cercanas a cajas de cartón siendo aporreadas.

Otro punto importante y a favor de estas bandas estadounidenses es la búsqueda de nuevas temáticas, ahí tenemos por ejemplo a los Wolves In The Throne Room, que a pesar de sonoramente permanecer cercanos a sus primos europeos, rara vez los veremos portando espadas, armas medievales, maquillaje de pandita o cuero y picos, y claro, no es algo relativo a ellos, o a sus antepasados, y es que a pesar de las atmósferas híper oscuras, las vocales agudas y desgarradoras, y las guitarras que suenan a sierras eléctricas, WITTR no son tus chicos black promedio.

Pero, hey! No es razón para desmayarse, sino una razón para festejar, ya que precisamente en esas diferencias es en donde estos cuates de WITTR encuentran sus mayores fortalezas, más parecidos en imagen a esa vieja y primera oleada de grupos grunge (detesto el termino, y el genero ya vuelto cliché), más cercanos a unos leñadores, que a unos rockstars ( y por cierto, también son del mismo estado, Washington), WITTR parecieran despreciar los clichés más ridículos del genero, ya que sus letras no hablan de elementos satánicos (eso si, a veces abordan una temática que referencia al Apocalipsis, pero no por causas sobrenaturales, sino por la misma acción del hombre) sino más bien parecieran acercarse a esas ondas ecológicas-metafísicas que a veces aborda la islandesa Bjork, como si buscaran ese escape del mundo moderno y el re encuentro con la naturaleza primitiva del hombre.

La banda adopta una actitud bastante irreverente dentro del género hacia su música, despreciando los lugares comunes para ejecutar su música, en ocasiones buscando lugares al aire libre como bosques, etcétera, también solicitándole a sus audiencias una participación más enfocada a la meditación que a la violencia.

Celestial Lienage representa la tercera parte de una trilogía iniciada por el grupo con Two Hunters y seguida por Black Cascade, la característica principal una vez más (y está vez, más presente) es la densidad, ya que además de las guitarras arrolladoras, los sintetizadores no se quedan atrás, dándole al disco una nueva característica, menos directa, menos agresiva, más reflectiva e introspectiva, que si bien no ha hecho blando al grupo, si le da un sonido más expansivo, más denso y con nuevos matices.

Pareciera que esta banda de hermanos, con este disco han logrado re definir su sonido, en búsqueda de algo parecido a una ópera extrema, un disco de una sola pieza, tan brutal como aquellos célebres discos de Burzum o Darkthrone, pero invadidos con una extraña corriente oscura que los podría conectar con los más oscuros Tangerine Dream o con Steve Roach (en alguna entrevista leía que mencionaban a la clásica banda alemana de krautrock Popol Vuh, como una fuerte influencia), basta dar una escuchada a Woodland Cathedral para darnos cuenta el nivel de complejidad compositiva que han alcanzado estos amigos del norte, muy norte, dónde las vocales de la invitada Jessika Kenney, quien a participado con otras bandas que coquetean con  el ambient duro y oscuro, como Sunn O))) o Asva.

Un disco que arrasa y que pulveriza, pero que a la vez avanza en direcciones no imaginadas, que no sólo crece en línea recta, sino que se expande de manera exponencial, cuyo sonido, literalmente llega al cielo, con las piezas más largas como Astral Blood y Prayer of Transformation logrando cabalmente su cometido: llevarnos a la reflexión.

50 minutos que se van rápido y que se disfrutan bastante.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Skullflower-Fucked On A Pile of Corpses

Es un nuevo mes, el noveno del año, y en un día tan pesado como hoy, recibimos la grata noticia del regreso de los Skullflower, si esos cuates ultra heavies y bien metidos en los rollos desde el drone y hasta la electrónica extrema.

Skullflower es básicamente Matthew Bower, un tipo bastante inconformista que ha llevado a este grupo o proyecto, a lugares inimaginables; desde sus inicios, salidos de los Ramleh (un grupo que combinaba el ruido, la electrónica y la psicodelia) pasando por épocas bien sumergidos en el noise con una extraña y bizarra influencia del buen Wagner, ya saben esas canciones densas y volátiles que pareciesen querer salirse por el techo; Skullflower ha crecido y se ha convertido en el vehículo personal de Bower, quien en últimas fechas juraba que lo único que escuchaba era death metal y Wagner…bonita combinación! traiganme otros disco de los Cannibal Corpse por favor que les extraño mucho!

Fucked On A Pile of Corpses es un bonito título, tal vez, too much para los que hemos andado un tanto resentidos y sensibles con los sucesos que han ocurrido en esta ciudad, pero bueno, esto es arte, una manera de escaparse de la realidad, nada se condena, ya ven que ni siquiera el ultra perverso del marqués de Sade no mató nu una mosca durante su existencia (una prueba más de que la gente que no deja salir estas cosas es en realidad la más peligrosa).

Si bien Bower es un ultra fanático de los rollos Wagnerianos, aquí lo demuestra una vez más con un sonido MASIVO que pareciera en momentos salirse de las bocinas y rebasar cualquier limite que pudiésemos ponerle, básicamente podríamos llamarle a esto un disco en tercera dimensión, una vez que lo escuchen me darán la razón, pareciera que el abrasivo sonido se escurriese por los hoyitos de las bocinas, quien dijo sludge?, esto es más extremo.

Bower abandona un poco su ya conocido minimalismo y nos da un disco hiriente, abrasivo pero que gratamente agrega un elemento de melodía, si, aunque no lo puedan creer Bower nos da el que hasta este momento pudiera ser su disco más melódico, perversamente, esas melodías se ven envueltas de baños sangrientos de maldad y distorsión.

Si alguno de ustedes es adepto al black metal, no se sentirá fuera de cancha aquí, ya que uno de los elementos, además del ya mencionado drone,  que suele manejar Bower es el sonido necro, y no precisamente que Skullflower sea un grupo de black metal, nada que ver, pero Bower y quienes en esta ocasión lo acompañen, consiguen aderezar su sonido con esa característica putrefacta y psicodélica que habita en los mejores discos de Burzum, Mayhem o Emperor, algo que ya no nos resulta extraño, después de escuchar por ejemplo a los SunnO))).

Un referente más que no podríamos dejar fuera es el que se puede detectar cuando los Skullflower se acercan por completo al freak out y simplemente dejan que el ruido fluya de manera libre, es aquí dónde pudiéramos encontrar algún paralelismo con aquellos clásicos discos de los Whitehouse, concebidos por William Bennett.

Sleipnir se queda en mi mente, esas atmósferas wagnerianas simplemente son imposibles de ignorar, y nos da un escabroso acercamiento a lo que pudo sonar aquella invasión de Polonia, perpetrado criminalmente por la Alemania Nazi, la marcha de las valkirias? Si, pero en la versión y visión tan original de Bower.

Skullflower esta de regreso y hay que festejarlo!