Femi Kuti-No Place For My Dream (2013)

Femi Kuti-No Place For My Dream (2013)

Hay que admitir que aunque siempre he considerado a Fela Kuti como un genio musical, sus ideas a veces tenían poco que hablar a su favor, misoginia, drogadicción, y un enorme ego, muchos de estas característica de alguna manera formaron parte de la decadencia del amo y señor del afro beat, posiblemente su declive musical (con la salida del GRAN Tony Allen, quien sin duda era pieza fundamental de su sonido) y su afición enfermiza por las mujeres, que si su muerte fue por sida pudo haber coadyuvado a esta, claro, Fela no era un santo, pero si un guerrero musical, seria difícil entender la herencia musical de Fela hacia sus dos hijos, Seun y Femi, perro tratemos de analizarlo, de alguna manera veo a Seun como la parte muscular de la herencia musical de Fela, muy cercano en el sonido de su padre, aunque sin muchas innovaciones, sin duda el heredero de la furia de Fela, bien encausado por el GRAN Brian Eno en su más reciente disco, sin duda, Seun se vio enormemente beneficiado por la experiencia de Eno y su sonido reproduce el tren a toda velocidad y sin frenos que era el sonido de Fela, por otro lado, Femi es mas cerebral, carece de ese poder desbocado de la música de Seun, pero posee una habilidad innata para la experimentación y los arreglos musicales que dejan a más de uno con la boca abierta.

Femi se ha equivocado, claro, un par de veces, el que no arriesga no gana y el que no hace nada, nunca se equivoca y Femi en este departamento es inquieto, se ha acercado al mundo del hip hop y del reggae, a diferencia de Seun quien se a mantenido firme en el afro beat, Femi a molestado a muchos seguidores conservadores del sonido de su padre quienes le han criticado la ocasiones que ha tratado de expandir su sonido, y es entendible, aunque también es admirable la inteligencia musical de Femi para desmarcarse de la sombra de su padre, nada fácil. 

No Place For My Dream es el regreso de Femi al afro beat, su anterior incursión al mundo del hip hop ha quedado atrás, Femi regresa a territorio conocido, pero esto no significa que Femi busque el camino fácil, No Place For My Dream muestra un progreso notable, un dinamismo admirable y un deseo de no recorrer viejos caminos, sino descubrir nuevos, si bien algunos temas de Femi carecen del músculo de la música de Seun, despliegan una agilidad sorprendente, una capacidad de reinventarse y transformarse en todo momento, de mantener altas las expectativas y de muchas veces rebasarlas.

La música de Femi es en cierta forma similar a la que Fela hizo después de la salida de Tony Allen de su grupo, los ritmos son intensos pero carecen de esa fuerza y contundencia, pero Femi lo compensa de maravillas con algo que Fela carecía en ese momento, una sección de metales “devastadora” como lenguas de fuego devorando todo a su paso, Femi configura de manera maravillosa los coros, esos llamados y respuestas tan característicos de la música africana, que resulta una delicia escuchar, además de esa consciencia social característica de la familia Kuti, como es rápidamente perceptible en Nothing To Show For It, dónde su grupo se comporta como un escuadrón de asesinos profesionales, exactos y letales, en The World Is Changing hay un ritmo infeccioso y nuevamente esas aguerridas secciones de metales que Femi comanda con singular bravura, ese coraje del tercer mundo levantándose y buscando nivelar el desequilibrio social, esa esperanza por el futuro de una África surgiendo desde abajo con la mira muy en alto, el gran sueño de Fela, aún muy lejano, pero a la vista, No Place For My Dream sin duda nota a un Femi sincronizado a la perfección con la visión de Fela en un discurso admirable que sin duda pone de inmediato la piel de gallina, Eno muy probablemente debería abrazar a estos dos descendentes de Fela y llevarlos a la estratosfera en lugar de perder el tiempo haciendo sonar decentes a bandas mediocres como los Coldplay.

Los caminos del mundo a veces me sorprenden, en una época en que no había tanta información, muchos no conocimos a Fela, ahora con la Internet y la gran era de la información, sería pecado no conocerle, y estar agradecidos que en lugar de una pantera de Nigeria, ahora tenemos dos fieros y aguerridos como su legendario padre.


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