Peter Hammill- …all that might have been…(2014)



Peter Hammill- …all that might have been…(2014)

“Sigo creyendo, contrario a lo que es sabido, que es más interesante tener un disco, o un tema individual, que tenga más variedad en lugar de más homogeneidad.”
Peter Hammill

…todo lo que pudo ser…nos dice Peter Hammill, tal vez refiriéndose a todas estas piezas que de un inicio parecieran no embonar y que poco a poco nos van presentando un paisaje inesperado, uno que más vale por la travesía que por el destino final, un nuevo disco de Peter Hammill siempre será bienvenido, Hammill es uno de esos individuos que no se sujetan en ningún momento a modas o temporalidades, su trabajo sólo se compromete con su propia visión, sorprendiéndonos por lo regular de muy grata manera, con discos que requieren de esfuerzo y paciencia para digerirse, pero que una vez analizados, las sorpresas se van revelando y vamos viendo como su genio se va poniendo de manifiesto una vez más.

...all that might have been... es el título de estas nuevas grabaciones a cargo de Hammill, una intrincada serie de piezas casi esqueléticas en las que principalmente somos confrontados por la sorprendente voz de Hammill y una oscura guitarra que se coloca como su principal compañera en este sombrío viaje, irradiando algo de luz en medio de la oscuridad de una pieza como In Overview, primera pieza de este largo disco, las guitarras poco a poco se van desgajando, se van abriendo revelando inquietantes ritmos y líneas de guitarras y sintetizadores que nos sirven como introducción a este suerte de pesadilla sonora que Hammill presenta aquí, colocándose a sí mismo y a su prodigiosa voz en lo que pareciera la parte más alta de una colina para dominar el paisaje y expulsar esos demonios que parecieran hablar mil lenguas en mil estilos al salir de él.

...all that might have been...asemeja un laberinto de ideas arrojadas por Hammill sin una línea muy clara, aunque es muy probablemente que esa sea la intención aquí de Peter, crear una pieza mayor a base de piezas sin mucha conexión, un rompecabezas denso y casi imposible de armar cuyas piezas danzan a nuestro alrededor como en un extraño, desesperante y bizarro sueño, en The Last Time me recuerda un poco esas tétricas atmósferas del soundtrack de Fight Club, aunque es un universo al que Hammill solo se acerca tangencialmente, ya que rápidamente se desvía por otros parajes, con intrincadas y sorpresivas estructuras delineadas por la guitarra y con un sin fin de trucos sonoros aguardándonos, esto a la par que si magia vocal va adquiriendo fuerza y confianza, explotando de manera controlada hasta este punto y permitiéndose ausentarse y dejar que la música haga su magia de manera contundente, surrealista, extraída de manera soberbia de una pesadilla, pasando de esta pieza a una llamada Never Wanted en dónde su voz se encarga de llevar a cabo la melodía.

El disco presenta momentos verdaderamente etéreos, sin mucha intervención de una sección rítmica, y cuando los presenta, como en As for Him, es Un ritmo tribal se asoma tímidamente, un intrincado y hermoso trabajo, perfectamente reforzado por el trabajo instrumental que pareciera crear todo un nebuloso universo alrededor de la voz de Hammill que pareciera flotar en el ambiente, Hammill se muestra ambicioso y osado a lo largo del disco, incomodo en algunas secciones, pero revelando mucho de sí en otros momentos, como en como en la estupenda Inklings, Darling con disonantes y contorsionadas guitarras y un ritmo apenas sugerente, que sin duda evoca lo mejor del sonido de Hammill, enigmático y punzocortante en su mejor condición, el cual se pone de manifiesto nuevamente en piezas como Be Careful que parecieran el resultado del trabajo de un individuo bastante afectado de sus facultades mentales, mientras que el drama abrasivo se hace presente en Alien Clock, una estupenda pieza con un Hammill poderoso y guitarras estridentes.
  
La forma libre se convierte en la principal guía de este ...all thet might have been..., un disco disparatado y difícil, pero con un Hammill poderoso y arriesgándose en todo momentos, atreviéndose a dejarse llevar por las oscuras atmosferas aquí creadas por él, impuestas por sí mismo, Hammill va desplegando un universo en dónde nuestra lógica resulta impedida de operar en dónde las "canciones" como muchos la conocen no existen y en dónde el sonido es su principal aliado, sumando su atormentada y dramática voz, y dejándose llevar por la corriente que tema tras tema se va creando, flotando libre impelente en temas como Rumpled Sheets, otras, dejándose torturar por latigazos eléctricos como en Fool proof, otras ajustándose a destartalados ritmos, como en Washed Away, y otras simplemente escondiéndose tras su peculiar guitarra como en Hooks.

...all that might have been...es un disco muy inusual, pero sería difícil considerar que Hammill nos haya entregado antes algo usual, el universo Hammill está lleno de sucesos inesperados y este disco es uno más de ellos, piezas que niegan a revelar su mensaje real, que parecieran ilógicas, pero como un todo funcionando a manera de música de compañía para una estrujante pesadilla, Hammill se atreve a mucho y se encierra en sus propia sombras, expone su mundo, más no se expone a sí mismo, conserva el misterio de sus composiciones, sin caer de lleno en lo abstracto, usando el misterio y el enigma como su mejor arma.
   

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