Lou Reed, Debut, 1972, Una Reseña





Lou Reed, Debut, 1972, Una Reseña

Por: Erreh Svaia

El Craneoscopio

El inusitado interés que habían despertado los últimos dos discos de Lou Reed con los legendarios Velvet Underground, encendió la idea de que había un futuro como solista para Reed, Loaded el último disco de Lou con la banda, ya sonaba como el camino que seguiría el compositor neoyorquino, en definitiva, la mayor repuesta que había tenido la banda había sido en el viejo mundo, principalmente en el Reino Unido en dónde gente como David Bowie y los Mott the Hoople ya manifestaban abiertamente la enorme influencia de la oscura banda que lideraba Reed y el ambiente parecía más propicio en Londres para un relanzamiento de la carrera musical de Reed, si consideramos que en el 2011, una grabación en conjunto de Lou Reed con los músicos de Metallica, sonó como una idea casi demencial, tendríamos que pensar en lo que pasaba por la mente de Reed y su productor Richard Robinson cuando decidieron tomar a Steve Howe y a Rick Wakeman como miembros de la banda de estudio de Reed para la grabación de su disco debut, esto considerando que tanto Howe como Wakeman pertenecían a la banda progresiva Yes, que por aquél entonces ya habían grabado uno de sus discos más notorios, el Fragil en 1971.

Lou Reed, el disco de debut, vio la luz en 1972, sería un documento distante de la grandeza que se esperaba de Reed, considerando el éxito subterráneo que se asomaba luego del Loaded, muchas de las canciones de éste disco, en realidad distaban mucho de ser una poderosa manifestación del poder musical de Reed, de hecho, para el ávido seguidor de Reed, resultaban un tanto decepcionantes, dado que muchos de los temas ya habían sido grabados y en ocasiones incluidos en los discos finales de los Velvet Underground, apuntando más a una revisión del pasado, que una vista al futuro, por lo que se quedaría más como una reflexión un tanto dudosa de lo que Reed tenía en mente en ese entonces tal vez la respuesta le vendría de sus fans David Bowie y Mick Ronson, unos meses después, gracias al trabajo de producción del dueto que apoyarían a Reed en el fabuloso Transformer.

El disco abre de forma estridente con la voluntariosa I Cant Stand It Anymore, tema ya conocido anteriormente y que aquí suena un tanto ligero y carente de la mística que los Velvet underground eran capaces de imprimirle a un tema, las baterías de Clem Cattini, aunque llenas de energía, sonaban bastante frágiles en la mezcla, y las guitarras de Howe apenas se salvan durante los prominentes solos que ejecuta en la pieza, mientras que Wakeman suena irreconocible en Going Down, definitivamente un tema relativamente menor, pero que ya da muestras del nivel de dramatismo que Reed empezaría a acopiar en camino a Berlín (otro disco hecho por Reed con músicos poco afines a su visión, como Jack Bruce, Aynsley Dunbar, Steve Winwood y Tony Levin), disco aún meses por delante y en el que Bob Ezrin se encargaría de apoyarle y que sin duda tiene grandes raíces en éste disco debut.



Una cosa estaba clara, Lou Reed seguía siendo un fiero exponente del rock n roll más primitivo, y así lo deja patente Walk and Talk It, otro tema resucitado, con dinámicas guitarras y brutales baterías que consiguen salvar el tema, mientras que Lisa Says, tema ya conocido de Reed no aporta nada nuevo ni relevante, a pesar de la importancia del tema en el catálogo clásico de Reed, Berlín es un tema inusual, suena a una gran idea aún no bien aterrizada y que conecta éste debut con el disco de 1973, en dónde por fin Reed podría aterrizar sus dramáticas inquietudes y que al parecer aquí le atormentaban de manera incesante en una época en que Reed todavía no alcanzaba la forma de expresarse de una forma efectiva.

Lou Reed es una enigmática colección de una intrigante figura musical a punto de encontrarse a si mismo y de definir un rumbo musical para los próximos años, hay mucho del letargo de la última etapa de los Velvet, hay algo de experimentación en busca de un mayor dramatismo urbano, que sin duda encantaría a gente como David Bowie, que tomaría notas de temas como I Love You o en Love Makes You Feel, que serían palpables durante la etapa de Bowie como Ziggy Stardust, hay rock n roll sucio sin concesiones, como en Wild Child, o en Ride Into the Sun, dirección que Reed siempre perseguiría de una u otra forma, y los obvios destellos de art rock, que tomarían muchas formas en la futura carrera de Reed, Lou Reed es un debut un tanto errático, pero que como documento de estudio es interesante, ya que nos da un pase directo a la entonces confusa mente de Reed, con miles de ideas colisionando en su estado embrionario, una oportunidad de escuchar a Reed en su momento más vulnerable y embrionario.  


       

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