sábado, 29 de octubre de 2011

Disma-Towards The Megalith

Algunos afortunados tuvieron la surte de escuchar a Incantation en los truculentos 90s, allá por el 92-94, Incantation, banda de death metal de Nueva Jersey que nos dejó dos discazos en verdad, el Onward To Golgotha y el Mortal Throne of Nazarene, dos discos de incesante riffing, baterías altamente técnicas y gruñidos vocales de muy bajo registro, en una época en que el death metal parecía seguir una ruta hacia el progresivo y bandas pioneras del genero como Death, Obituary y Morbid Angel hicieran radicales cambios en su sonido hacia una depuración y profesionalización de sus propuestas, Incantation parecía una antitesis a todo esto, con un sonido casi lo-fi para las tendencias de la época, Incantation desapareció luego de poco más de una década de brutalidad, pero el eslabón que nos lleva al día de hoy fue uno de sus vocalistas, el buen Craig Pillard.

Craig Pillard se uniría a varias bandas hasta llegar a Disma, banda formada en el 2007, con varios demos en su haber Dimsa nos trae en el 2011 su Towards The Megalith, un disco que pareciera traer un respiro de aire fresco a una escena un tanto perdida, perdida en el sentido de no tener una dirección fija y estar bastante diversificada, y que cada vez pareciera alejarse más de sus brutales orígenes en bandas como Slayer, Kreator, Celtic Frost y Venom.

Melodic death metal, technical death metal, deathcore, deathdoom, deathfusion y la lista pareciera interminable, y esa tendencia a grabar discos más y más pulidos, de sonido cada vez menos denso en los legendarios Morrissound Studios en Florida, todo ello traería reacciones en la escena como el nacimiento del grindcore y el black metal, obvias reacciones de músicos y seguidores que preferían la vieja y salvaje escuela, y que obviamente no estaban muy errados, no por nada una banda típicamente primitiva, lo-fi y pintorescamente grotesca (en todo el sentido death metal) como Cannibal Corpse se alzaría con el título de la banda de death metal que pudo vender un millón de copias, una verdadera hazaña, para una banda underground sin presencia overground, apoyo de radio o videos en horarios tradicionales.

En épocas difíciles nos apoyamos en nuestra familia, es decir en nuestras raíces, los grupos se refugian en sus raíces en busca de una dirección, en lo que de origen les apasionó de la música, como olvidar que los Beatles, Dylan, los Stones y los Kinks regresaron a sus raíces luego de los excesos de la psicodelia, pues bien, en el death metal sucede algo igual, los excesos han llevado al genero a dispersarse y perder fuerza, de ahí que bandas como Disma, busquen retomar las raíces del genero, un sonido sucio, denso, un total desden de melodía, distorsión llevada a extremos incómodos para algunos, vocales inhumanas, que me trae bastantes recuerdos de aquellas épocas “pre internet” en que los cassetes y las portadas fotocopiadas eran la orden de día.

Towards The Megalith es todo aquello que llegamos a amar del genero originalmente y que por alguna razón se perdió, progreso? No, el death metal no se trataba de progreso (y en realidad todo el genero del metal y el progreso no se llevan bien, seamos honestos), se trataba de brutalidad, sino nuevamente, pregunten a Cannibal Corpse y a porque bandas como Hellhammer y Bathory evolucionaron a otra cosa para seguir adelante.

Disma no es una banda de revival, y  su sonido en pleno 2011 es un sonido actual, si bien sus raíces están bien firmes y se alejan de las últimas tendencias del genero, este disco tiene todo para colocarse a la cabeza de las listas de lo mejor del año en el genero, una remodelación y reconsideración de dirección que no disipa, sino fortalece las características del genero.

Toward The Megalith es un recordatorio actualizado de porque muchos llegamos a amar este genero, porque muchos lo detestaron y porque en su momento tuvo la oportunidad de convertirse en una “moda”, podemos decir: “que bueno que no llegó a serlo”, pero se acercó tanto que perdió fuerza, bueno, aquí está la gran oportunidad de volver a empezar.

REVEH-Uphill EP, Martyrs Of The Modern Era Records 006!

REVEH

Uphill
Martyrs Of The Modern Age 006

Recorded In October 2011 at Shared Fortress
All music composed, executed, recorded and mixed by: RV

Instruments used for this recording: Synths, guitars, drum machines and FX.





01 Always On My Mind
02 An Inland Empire

DL http://www.mediafire.com/?f3v2d2ug5lu531q

REVEH-Turmoil EP, Martyrs Of The Modern Era Records 005!

REVEH

Turmoil
Martyrs Of The Modern Age 005

Recorded In October 2011 at Shared Fortress
All music composed, executed, recorded and mixed by: RV
Instruments used for this recording: Synths, guitars, drum machines, accordions and FX.






01 In The End You Cough Blood
02 To Live Forever In Turmoil
03 Somuan Tol Mi Not To Slip
04 Times For Trouble

DL http://www.mediafire.com/?800l13c7uh40151


viernes, 28 de octubre de 2011

The Beach Boys-The Smile Sessions

Tuvo alguna vez el  Smile de los Beach Boys, o debo decir de Brian Wilson) la oportunidad de ser el disco más importante de la historia de la música popular? Si, dos veces si, una en la mente de Brian, durante su especie de guerra fría con los Beatles, buscando crear el disco pop más avanzado de todos los tiempos (que en realidad fue una farsa, si consideramos que muchos creen que este honor pertenece al Sgt Pepper´s en lugar de al Revolver), loca carrera que me recuerda aquella canción de los Flaming Lips, del Soft Bulletin que decía eso de : “Two scientists were Racing…”, que se podría aplicar a Wilson por un lado y a Lennon-McCartney por otro, y cuyo resultado fue la llamada era “hippie” y el colapso mental de Wilson.

Dos, Wilson en primer lugar es innegablemente uno de los grandes genios de la música pop, contaba además con  un arreglista de primer nivel (Van Dyke Parks), las mejores vocales masculinas de la historia del pop de los 60s (los Beach Boys, claro) y por si fuera poco la ayuda del Wrecking Crew, grupo de músicos de sesión de Los Angeles, famosos por ejecutar la música de artistas como los Beach Boys, Love, los Byrds, entre otros.

Es Smile el disco perdido más importante de la historia? Otra vez, dos veces si, uno porque lo es porque su estatus de disco jamás terminado le a ayudado a aumentar su estatus de leyenda, dos porque el hecho de jamás ser terminado en tiempo (Wilson lo “término” cuatro décadas después, lo saca de contexto y hace imposible saber el impacto real que pudo tener.

Pudo ser el disco más importante de la historia? Probablemente no, el pop de Wilson tenía más que ver con las melodías de Gershwin, con las sinfonías de Phil Spector y con lo “cool” de Burt Bacharach, algo que lo aleja kilométricamente de la psicodelia de los Beatles, los Byrds, los Jefferson Airplanes o los Country Joe & The Fish (mi grupo psicodélico favorito), Wilson fue un chico bueno de los años 50s, su onda era el doo woop, los grupos corales de barbería, no el desenfreno nebuloso de Jimi Hendrix, o la borrachera pesada de Jim Morrison, o la psicodelia-blues-kamikaze de Janis Joplin, no, Wilson era un chico bueno que se fue por caminos muy escabrosos, Wilson no celebró, ni abrió su mente con el LSD, Wilson recibió el susto de su vida y como otros (Barrett, Erikson y Spencer) desafortunados, perdió su mente, su lucidez nunca volvió y su genio de vio fuertemente mermado por sus experimentos, que esto no signifique que el genio de Wilson desaparición, no, pero dejó de ser una constante, y convertirse en una sorpresa que en ocasiones saltaba a la superficie.

A estas alturas el que hubiese querido escuchar aquel legendario disco perdido ya lo ha hecho, el que no quiso buscar tuvo un acercamiento hace un par de años gracias a Wilson y los Wondermints que trataron de armar las piezas del legendario rompecabezas, Wilson había tratado de expander sus experimentos realizados con el legendario sencillo Good Vibrations, secciones grabadas de manera separadas y después ensambladas para formar un ciclo, todo ello bajo un contexto pop, tan exitoso fue el experimento de Wilson, que Good Vibrations se convertiría en el sencillo más grande de la historia, pero estamos hablando de una época en que los Beatles presionaban fuertemente para dejar atrás la época del sencillo, y buscaban consolidar el disco como la obra de arte principal, es decir, un disco como concepto, como una obra completa, como 10 o 12 canciones como un todo y no piezas separadas, por ello Wilson decidió llevar el concepto de aquel legendario sencillo y llevarlo a su máxima expresión, el disco.
Si bien, el genio comercial de Wilson se había ido a pique con el Pet Sounds, su credibilidad como visionario se había ido a las nubes, el Pet Sounds es considerado como uno de los discos más grandes de la historia, una señal, en aquellas épocas inconcebible, de madurez en la música pop, junto con Revolver habían llevado al pop a una cima antes no pensada en la música popular (tal vez con Dylan y la Velvet Underground como posible una excepción.), y ambos conjuntos buscaban férreamente superarse y quedarse con la corona, mientras que los de Liverpool tenían fama de “reventados” y auspiciadores de la contra cultura, los Beach Boys eran vistos como un grupo de la vieja ola, lejanos a ser la next big thing, pero Pet Sounds con su radical uso de orquestación y temáticas les habían puesto en el juego, según cuentan algunos, la música que Wilson preparaba para el Smile era de lo más atrevida e innovadora para la época, un ciclo musical completo llevado a la extensión de un disco, una atrevida propuesta para un grupo comercial, y obviamente esto le trajo fuerte resistencia por parte de sus colegas, el colapso estaba cerca.

Cuenta la historia que McCartney tenía a Lennon, ambos tenían a Harrison y estos tres tenían a George Martin (la verdad el input creativo de ringo no era mucho), era un “equipo”, mientras que Wilson estaba solo, Smile había sido construido bajo mucha resistencia del resto del grupo, quienes veían una obra maestra, si, pero muy lejos de un “bombazo comercial”, Wilson recibió dos fuertes golpes que hundieron su proyecto, uno, el abandono ante tanta resistencia de Van Dyke Parks, quien prefirió alejarse de las pugnas internas del grupo, y por otro lado la llegada del tremendo Strawberry Fields Forever de los Beatles, que anticipaba lo que estaba por venir, y que desanimó por completo a Wilson, ya que los Fab Four, le habían  ganado la carrera.

Smile no es una obra cúspide en la carrera de Wilson, no al nivel del Pet Sounds, Smile no es una obra cúspide del rock popular al nivel del Sgt Peppers (que considero más famoso por la publicidad  y el impulso del momento que por mérito propio), el público no perdonaría a Wilson y a los Beach Boys su pasado de chicos buenos, Hendrix en Inglaterra daría su aprobación al Sgt Pepper´s, y desconocería la obra de Wilson, curiosamente la obra de Wilson se aleja mucho de la obra de los Beach Boys y de la inocencia y majestuosidad del Pet Sounds, es un disco lleno de melancolía, ambición y barroquismo, tal vez Wilson aspiró a mucho y se fijó una meta muy alta que no pudo materializar, pero en su lugar nos dejó una hermosa obra de arte, el trabajo de un hombre solitario, en condiciones adversas, una biografía de su colapso, de todo lo bueno y lo malo a la vez de su genialidad y sentido de experimentación, una obra osada y atrevida para la época y un bonito recuerdo de lo que pudo ser y no fue.

Ben Frost & Daniel Bjarnason-Sólaris

Vamos por partes, Ben Frost (pobre del que se haya perdido los ya clásicos Theory Of Machines y By The Throat) , Daniel Bjarnason (que nos trajo un discazo de nombre Processions en el 2010), la producción de  Valgeir Sigurosson (alguna vez productor de Bjork, Bonnie “Prince” Billy, CocoRosie, Ben Frost, Sam Amidon y Nico Muhle, entre otros) o sea, estamos hablando de la cúpula mayor de la llamada Bedroom Community, una disquera de peso en verdad de compositores islandeses o adoptados por aquella pequeña isla, una especie de oasis musical de ensueño en medio de un paisaje desolador y hostil.

Por si esto fuera poco, como carta “as”, Frost y Bjarnason nos traen a Brian Eno, quien ha servido como tutor en varios proyectos a Frost y que nos trae su llamada “Enossificación” o procesamiento (como sólo él sabe hacerlo) a los sonidos de este arriesgado proyecto musical, y le digo arriesgado porque se trata de trabajar sobre algo ya hecho, de alguna manera…Sólaris no la película pero si el soundtrack de aquel clásico visual de Andrei Tarkovsky, y miren que ya hablar de Trakovsky son palabras mayores, mayores en serio.

Que como surgió todo esto?, bueno en parte la asociación ya existente de Frost, Bjarnason y Sigurosson, a través de la Bedroom Community (que también incluye al genial Muhly), su fuerte interacción que llevó a Frost a solicitar la colaboración de Bjarnason en este proyecto, en parte incitado por el Festival Unsound, dónde músicos son invitados a crear en vivo nuevos soundtracks para películas ( sea, ponte una película en tu casa y ponte a hacerle un nuevo soundtrack, suena bien no?), en este caso Frost que fue invitado a brindar una nueva musicalización a este film.

Bjarnason a través de su experiencia con  las cuerdas predomina en esta grabación, con los tratamientos digitales proporcionados por Frost que sirven como atmósfera, y esto es algo que Frost de sobra nos ha demostrado que sabe hacer, sino, basta con darle una nueva repasada a el clínico Theory Of Machines, o al salvaje By The Throat para darnos una idea de la magnitud de su rollo, en algo que se caracteriza principalmente por la influencia clásica de la música de Bjarnason, sometida en momentos a un tratamiento que amarra de alguna manera el modernismo y melodías bastante etéreas, por otro lado, uno muy oscuro, el expertisé de Frost para crear escenarios post industriales, y ese insano y perverso paseo, al que nos tiene acostumbrados que va de la más desnuda belleza a la más salvaje explosión de sonido altamente abrasivos, como claro ejemplo nos brinda Reyja.

Música de naturaleza angustiante, claustrofóbica, que nos transporta por pasajes incómodos, que nos trae imágenes, si, eso es lo más importante de esta obra, las imágenes que Frost y Bjarnason son capacees de traernos, esa pequeña semilla que germina en nuestras mentes, We Dont Need Other Worlds, We Need Mirrors es un remolino de emociones que fácilmente nos absorbe y nos hace llegar a este mundo, inhóspito y lleno de angustia, puro cinema auditivo, mientras que Simulacra I y II se situa en un territorio obviamente de Eno y el ambient, piezas minimalistas de mucha introspección, con algunas referencias a Satie.

Otra clara muestra del arte de Frost sería Cruel Miracles (una seña a su arte propio?), dónde la melodía empieza con un solitario piano, y una atmósfera que se va volviendo poco a poco más y más inhóspita, una sección de cuerdas congelante, que poco a poco nos va erizando la piel, para llegar a un intenso clímax sonoro, y que en el último momento, en que se vuelve más asfixiante pareciera darnos un respiro (de hidrógeno, por cierto), Unbreakable Silence es muy cercana al trabajo de Bjarnason, obviamente intensificado por los tratamientos digitales de Frost, y finalmente Saccades, pieza épica de sonido ambient, que es de total dominio de Frost, una pieza tan mecánica como salvaje, la cruza perfecta entre lo animal y lo mecánico.

Un viaje de ida y vuelta, como decían los Amboy Dukes, al centro de la mente, al espacio interior, me queda la duda a que nuevos mundos nos pueda llevar esta música sumada a las poderosas imágenes del buen Tarkovsky, un trabajo estelar!

Prurient-Time´s Arrow

Como una aplanadora inicia este Ep Time´s Arrow a cargo de Dominick Fernow aka Prurient, su voz, se esconde cada vez menos en esas tremendas cascadas de distorsión en que solía envolverse, el foco de atención cambia un poco, la melodía se posiciona al frente, Fernow ahora se preocupa más por como suena su voz y menos por los pedales de distorsión, y eso es bueno, ya que nos deja entre ver una nueva cara de su proyecto Prurient, que si bien, molestara a algunos puristas del noise (pero que no el noise es libre?), nos deja clara su calidad como creador, como escultor de sonidos, como compositor y realizador, hablar de músico, considero que dejaría insatisfecho a Fernow, ni el mismo se etiquetaría de esa manera, pero si nos permite situarlo al lado de otros grandes escultores de sonidos como Brian Eno o más recientemente Ben Frost.

Fernow sigue en su cruzada noise, ya antes nos había recetado dosis de melodía a través de la inclusión de sintetizadores, batería, etc., si recordamos, Prurient en sus inicios comenzó como un proyecto de noise muy primitivo basado en la voz de Fernow, efectos y feedback, de ahí evolucionó a la discreta incursión de baterías y sintetizadores y un punto importante es mencionar que Fernow evolucionó al grado de llegar a grabar con Editions Mego, ese sello a cargo de Peter Rehberg dónde genios y científicos locos del sonido han hecho su hogar, curioso señalar una evolución del primitivismo al futurismo paralela a lo que vimos hace década con una banda como los Voivod de Canadá.


Si bien Bermuda Drain es posiblemente el cambio más radical en el sonido de Prurient, por darle protagonismo a las melodías, los sintetizadores y las percusiones, el ruido no es desechado, es utilizado de una manera más creativa, menos protagonista, eso si, para generar atmósferas y texturas, para arropar las composiciones de Fernow que igual se alimentan de aquellos experimentos de sintetizadores de los 80s, como en las primeros coqueteos industriales de grupos como Throbbing Gristle, Cabaret Voltaire, etc., lo que tenemos aquí es una especie de música futurista de raíces primitivas, es correcto, algo así como esas cintas minimalistas de John Carpenter, con el terror del pasado noise de Fernow y proyectadas al futuro a través de máquinas.

Una característica que siempre he valorado en Fernow es su capacidad de transmitir su rabia y enojo con el mundo a través de su música, si, se que suena peligroso o a cosa de locos, pero Fernow sabe como abrir su mente y transmitir esos insanos sentimientos de una manera artística, una furia que si bien no es odio puro, es una especie de rencor, algo bastante enfermo y que Fernow sabe traduce y transforma en arte, Lets Make A Slave y Maskless Face  son claros ejemplos de esto, Fernow regresa noise mode y nos receta fuertes dosis de feedback y de su voz distorsionada, como si nos recordara que esta dirección ya había sido sugerida en ese disco que grabó para Editions Mego, el en aquel tiempo extraño Arrowhead.

Slavery In Bahamas retoma ese tema de odio y perversión subliminal en un lugar aparentemente de esparcimiento, algo así como una película de Lynch, dónde el mal siempre esta oculto tras la aparente tranquilidad, pero llevado al extremo sónico.

Si bien Time´s Arrow no llega al nivel del Bermuda Drain, es un excelente acompañamiento, su corta duración lo hace directo y al grano, no es nada nuevo, pero le da más fuerza al concepto hacia el cual apunta ahora Fernow, redondea y apuntala de alguna manera las lecciones aprendidas con el Bermuda Drain y deja bien puesta la mira hacia dónde apuntara la siguiente flecha de Fernow

sábado, 22 de octubre de 2011

Kevin Drumm-Ghybbrish

Irónico es que Kevin se apellide Drumm (drum=tambor) y su instrumento sea la guitarra, irónico es que Kevin “no sea un guitarrista”, en un sentido estricto y que lo suyo sea crear (como decía Phil Spector) paredes de sonido acercamientos a un ambient muy abrasivo, como si La Monte Young le pidiera a Burzum que fuera su ingeniero de sonido.

Drumm inició su carrera en Chicago, en esa enraizada escuela de libre improvisión, Drumm es parte de la escuela de Keith Rowe, el iconoclasta “guitarrista de mesa” de los AMM, si ese cuate que pone su guitarra en una mesa y comienza un ritual sónico que pareciera darnos la impresión de que está jugando al “operando”, si es que recuerdan ese juego de mesa.

Drumm al igual que Rowe, usa su guitarra como un catalizador de sonidos, más que como un instrumento musical, su guitarra absorbe los sonidos que Kevin le suministra y los traduce en electricidad que el mismo Drumm va moldeando a través de pedales y diversos efectos, Drumm no sólo extrae esa parte de desden hacia las formalidades de guitarra de Rowe, otra obvia fuente de inspiración es John Cage, aquel legendario compositor estadounidense  que tirara el libro de reglas por la ventana y decidiera reinventar la composición moderna de raíz, Drumm al igual que Cage hace uso de cuantas chucherías encuentra en su camino, si bien Rowe es famoso por suministrar trasmisiones de radios de onda corta y Cage, conocido por meterle clavos, piedras, y demás artefactos a sus pianos, Drumm, no es tímido en este departamento y también se avoca a experimentar con lo que tienen a la mano para conseguir esos sonidos de otro mundo.

Ghybbrish es la más reciente grabación de Drumm, un disco doble cuya duración no es nada sorprendente, si conocemos a Drumm, sabemos que es de esa escuela de: “para que parar de tocar…”, Incus Fear abre el disco con un intermitente drone, o zumbido que va variando su intensidad y volumen, transformándose de manera casi imperceptible ante nuestros oídos, pero este es sólo el intro, Krapula (una palabra que me encanta y que he usado mil veces) sigue y Kevin ya esta en un noise mood, y nuestros oídos son atacados con una poderosa descarga sónica conformada principalmente por el ya conocido feedback, el hombre orquesta noise, para que podemos querer una banda completa, si en el feedback podemos encontrar una orquesta completa?

Goddamnerung e Incus Fear (Part 2) forman un místico puente hacia el disco dos, dónde Drumm se pone en modo introspectivo, el drone se vuelve menos agresivo, ululante avanza como un cúmulo de energía que muta frente a nosotros, imagínense por un momento en un largo pasillo a la mitad de la noche y una densa niebla se postra frente a nosotros, flota y cambia constantemente su forma, mejor descripción no podría hallar.

Embrace The Beffudlement, e Incus Fear (Part 3 y Part 4), son pura alquimia, Drumm jugando y manipulando energías, transformando algo físico como la guitarra eléctrica en una forma viva e inquieta, el instrumento toma vida, es poseído por el genio de Drumm y se manifiesta en formas y volúmenes fascinantes, Drumm sabe perfectamente como crear mutaciones, como crear sombras densas y oscuras, pero al final, en la cuarta parte de Incus Fear, incluye sonidos luminosos, partes de un amanecer electrónico, el perfecto recibimiento para un robot del futuro, un canto de aves de la mañana o una sinfonía metalica para un futuro robótico.

Un disco no tan expansivo como otros que le hemos escuchado a Drumm, esta vez el de Chicago se muestra minimalista, introspectivo y reclama al escucha pongan atención a los detalles, abandona un poco la pared de sonido y abraza por completo el drone minimalista, algunos extrañaran se arrollados por el ruido, otros agradecerán la oportunidad de analizar a detalle estas miniaturas sónicas tan llenas de detalle, Kevin Drumm ha dejado de ser una masa densa de sonido, para convertirse en un rayo de energía cósmica concentrada que taladra la piel por los poros.

viernes, 21 de octubre de 2011

Tom Waits-Bad As Me

Bad As Me, no es tan malo como Tom Waits, pero lo malo es que suena a lo que Tom Waits nos ha ido acostumbrando a lo largo de las últimas décadas, si bien el Real Gone me gustó bastante y sonó atrevido y experimental, con algunos tropiezos, pero se le agradece a Waits el atrevimiento y la intención de no repetirse, cosa que no sucuede aquí.

Con este Bad  As Me, pareciese que Waits buscara solamente actualizar su sonido, trabajar un poco en el, pero la formula sigue siendo la misma, blues acelerados, algo de piezas con influencia de jazz tradicional y baladas de esas de centro nocturno, o lounge como les llaman ahora.

Es interesante darnos cuenta que si bien Chicago (la canción) suena bastante bien, no es más que un blues vanguardista como esos que nos recetó muchas veces el Capitán Beefheart hace casi 4 décadas, es más casi podría uno jurar que escucha la guitarra de Zoot Horn Rollo (otro de mis guitarristas favoritos) colándose por ahí.

Si bien Tom Waits no es precisamente un experimentador feroz, y su fuerte a sido la composición poco ortodoxa de blues abstractos,  Chicago y Raised Right Man se salvan por contar con arreglos que nos brindan sonidos nuevos, sumados a sonidos de antaño, pero aún así no son lo suficientemente relevantes para sacar a Waits de una zona de confort que parece haber encontrado, no es “Lou Reed haciendo heavy metal con Metallica”, sino un Tom Waits ensayando lo mejor de su repertorio en un estudio moderno y con músicos más jóvenes, nada más que eso (en verdad quisiera ver a Waits haciendo algo parecido a lo que hizo Lee Scratch Perry con Andrew WK, en el cual Lee hacía algo así como dub de laptop) .

Talking At The Same Time ya de plano mete freno en cualquier ligera evolución que nos pudiese querer ofrecer Waits, es Tom Waits repitiéndose espantosamente en sonidos y melodías, mientras que Get Lost se estrella aún de peor manera, en un arrebato de blues pantanoso que bien nos pudo traer el buen Screamin´ Jay Hawkins hace casi 5 décadas, acaso Waits panea convertirse en un acto de revival? En los nuevos Stray Cats?

El disco luego de la mitad pareciera darnos un respiro esperanzador con piezas como Pay Me, balada en verdad memorable dentro del disco, rescatable, aunque no al nivel de Jersey Gril o de Downtown Train, verdaderas piezas de artillería compositiva del Waits más repleto de alma que de cualquier otra cosa, esas piezas que te rompen el corazón y que el pianista nos receta antes de cerrar el bar, bien entrada la madrugada, o Back In The Crowd con sus arreglos “latinos” en verdad llenos de nostalgia, o Bad As Me que es puro Capitán Beefheart directo del corazón con Waits en verdad dando lo mejor de si y guardándose casi hasta el final del disco, pura rumba oscura y “Waits-iana”.

Satisfied es blues puro con Waits evocando el espíritu de Howlin´ Wolf y de Jay Hawkins al mismo tiempo, una bestia, alguna vez humana, interpretando ese blues escabroso que solía espantar a las buenas morales en los 40s, no por nada se decía en esas épocas que el blues era la música del diablo, y pensar que ahora cualquiera que escuchara blues exclusivamente sería considerando, nada más que un simple conservador y anticuado, el diablo también se actualiza, dejándole el pasado a otros.

Last Leaf es quizás la pieza “clave” en el disco, grabada con Keith Richards, si Waits estuviera en México, esta canción sería una “ranchera” a dueto con Vicente Fernández, esas piezas desgarradoras, que cantan los perdedores con el cuerpo y el alma adolorida, pero que en ese dolor encuentran la sublimación de sus dolencias.

Que esperaba de Bas As Me? O de las siguientes grabaciones de Waits, lo que nos da en Hell Broke Luce, blues psicótico en infernal, y pareciera que Waits se resistiera durante a todo el disco a complacer, ya que hasta el final da rienda suelta a sus ideas verdaderamente de peso.

Un Tom Waits que en momentos decepciona, desconciértate que un veterano se muestre tan indeciso a darlo todo, que se restrinja tanto a momentos, que regrese una y otra vez a lo que de sobra sabemos que sabe hacer y que haga tan poco uso de su experiencia para ir más allá, una segunda mitad de disco, llena de ideas buenas, pero que caen arrastradas por el peso de un inicio muy flojo, y es que repito: “Tom Waits no es malo, lo malo es que quiera seguir sonando a lo que ya hizo.”

Tendríamos que considerar el juego de palabras que nos presenta Waits: "Bad As Me, tan malo como yo", si es así, el disco no es tan malo, o que Waits nos haya tratado de decir "Badass Me, malvado de mi", si es así, Waits lejos de volverse malvado, se está ablandeciendo.

jueves, 20 de octubre de 2011

Lou Reed & Metallica-Lulu

Iniciemos con Lou Reed, el “gran maestro supremo”, ese hombre, que siguiendo las enseñanzas de Allan Poe, Burroughs, Brel, Dylan, Cohen y Schwarz, nos llevó por el lado oscuro, por el lado salvaje en los 70s, si bien Lou Reed tenía los pies más firmes dentro del rock que Dylan o que Cohen, Lou nunca se consideró en si un “rocanrolero”, siempre se consideró más cercano a la literatura que al rock, un poeta, si, en su mente, Lou siempre quiso ser un poeta, pero en segundo lugar, el máximo renegado del rock, no conforme con cambiar por completo las reglas del juego, en pleno escenario “hippie”, con el disco de debut de la Velvet, Lou subió la dosis de voltaje y nos “recetó  un festín de ruido blanco y rock influenciado por el free jazz para el clásico White Light/White Heat, que si el mundo es justo, debería ser considerado la “piedra angular” del rock extremo, punk, hardcore, metal y lo que gusten.

Lou Reed (olvídense de Bowie) el original camaleón del rock ha sido poeta, rockero de avanzada, estrella pop, glam rocker, proto punker, ejecutante de noise, ejecutante de música ambient, música electrónica, libre improvisador y….ahora en esta nueva etapa se hace acompañar de posiblemente la banda más famosa de metal pesado de la historia.

Metallica, una banda que empezó desde un humilde origen underground, que nos cambió la jugada con su sorprendentemente maduro Ride The Lightning y que nos apabulló con el soberbio Master Of Puppets (en mi humilde opinión, el “mejor disco de rock pesado de la historia”, y que después llevó esa madurez a los extremos con el …And Justice For All…, para después caer en territorios poco decorosos y desviados con sus podetriores acercamientos al mainstream, que culminaron con el severo daño a la reputación de la banda, nos sorprendió a muchos con un disco en plan de “reivindicación” con su pasado, el Death Magnetic, que si bien, no es un “Master of Puppets”, rockea más duro que muchas de las bandas que Metallica inspiró en sus inicios, un agradecido regreso, si no al thrash del pasado, si es un honroso retorno al heavy metal.

Ahora, la parte difícil de la ecuación, Lou Reed + Metallica = ? Dificil de resolver verdad?, no tanto, Lou siempre ha sabido actualizarse, a diferencia de muchos llamados “camaleones”, rara vez se ha subido a modas y ha sabido hacer una carrera sólida, siempre firme y en ascenso que no pasa de moda y cuyas ideas, no sólo suenan modernas, sino muy adelantadas a la época.

De inicio pensé inmediatamente en el The Blue Mask y en The Raven, discos anteriores de su discografía, en el caso de The Blue Mask, Reed contó con su mejor colaborador, desde John Cale, Robert Quine, con quien trabajo abrasivos arreglos para el disco, piezas densas y llenas de tensión, que me dieron ideas para como podía sonar esta colaboración, lejos de pensar en el Berlín me vino a la mente The Raven, un disco más reciente de Reed, hecho como acompañamiento de una pieza teatral honrando la memoria de una de las inspiraciones de Reed, Edgar Allan Poe.

Metallica es una banda herida, su orgullo resulto severamente dañado por malas decisiones y un mal direccionamiento, pero sorprendieron a propios y extraños con el Death Magnetic, un disco que fácilmente se coloca al lado de sus mejores trabajos, pero una colaboración con el maestro Reed?

De inicio lo que suena descabellado, se convierte en un fuerte acento muscular a las incursiones dramáticas de Reed, Lulu es una pieza que nuevamente se inspira en los escritos de del alemán Frank Wedekind, Branderburg Gate, la pieza que da inicio al disco es soberbia, no suena ajena ni a Lou, quien inicia la pieza con un relato que evoca los nombres de Boris Karloff, Klaus Kinski y Nosferatu (una nueva lección literaria extrema de Lou, Boris y Kisnki ambos interpretes de ese celebre personaje), para después ser apabullados por la entrada del grupo, la voz de Hetfield mezclándose con la de Lou Reed, algo que para muchos fue inconcebible se materializa finalmente para lograr un grandioso efecto dramático, la bestia en verdad ruge!

Lou Reed sale avante en Lulu, ya que el efecto “Metallica” agrega músculo a sus dramáticas composiciones, un músculo que se extrañaba y que es completamente bienvenido, y que por extraño que pudiese parecer funciona, funciona e inyecta de vida a Lou.

The View, fue el primer tema que nos dieron a escuchar, Lou como profeta en un mundo apocalíptico, escenificado por los duros riffs de guitarra, un 1-2 prometedor, que sirve de manera épica para eliminar dudas de si este proyecto funciona, y es que Hetfield jamás sonó tan convencido y tan lleno de vida en los últimos años.

El arreglo de cuerdas de Pumping Blood es suficiente para sacar de balance a cualquiera, pero nuevamente los densos y pesados riffs de guitarra nos recuerdan que esto es heavy metal, mientras que la voz y letras de Lou Reed nos recuerdan que esta es una nueva experiencia, de músculo, si, pero con cerebro incluido, una máquina de batalla perfecta, ecos del Master of Puppets? Si, algo me dice que aún queda algo de ese espíritu en esta banda, tal y como lo señalé anteriormente, Metallica nuevamente explora territorios nuevos, nuevamente es una banda pionera, si hay “inteligent dance music” que exime este disco de ser “cerebral heavy metal”? Quien nos diría que Lou Reed se escuchara tan a gusto con un acompañamiento como este? Vivimos tiempos extraños, que bendición! Y si todavía les queda alguna duda, escuchar a Lou Reed al frente del torbellino de speed metal que es Mistress Dread,  les servirá de manera definitiva, Que gusto escuchar a Lou al frente de un tanque de guerra! Y que gusto saber que Metallica aún sabe como hacer música atronadora.

Iced Honey es lo más cercano que este proyecto se acerca a Lou Reed, y probablemente algo que podría funcionar en radio, si, también espero ese día en que Lou Reed y Metallica invadan el radio, Iced Honey podría ser el como, tan sólo imaginen a lou Reed y a Metallica en un jam haciendo canciones de los Stones wow!

Lulu es un disco de heavy metal? Si y no, si porque de sólo escuchar el inicio de Frustration (lo más cercano a poder escuchar una imaginaria colaboración entre Lou Reed y Tony Iommi!) queda claro que hay ritmos contundentes y riffs infernales, de ensueño imaginar a Lou y Metallica en un escenario recetándonos estas piezas poderosas de artillería.

En resumen podemos decir que ambos artistas salen bien librados de este arriesgado proyecto, Lulu es un DISCO DE LOU REED, una pieza notable en su discografía cuya leyenda y mística creada antes, no queda grande, sino que es justa, las expectativas se cubren y podemos decir en ciertos puntos se rebasan, la meta queda muy alta para Metallica, que sigue para ellos? Será interesante, una vez que nos han demostrado que son UNA BANDA DE HEVAY METAL que no tiene miedo a experimentar, y esperar que la lección de unirse a un verdadero titán de la música contemporánea sea bien aprendida.

Lulu es un triunfo compartido, tanto de Reed por saber acoplarse a los tiempos, por despertar el hambre en músicos de sobra reconocidos por sus capacidades y por como haberlos dirigidos en un arriesgado proyecto, y de Metallica por la apertura, madurez y humildad mostrada para afrontar, si no el mejor disco de sus carreras, un disco con muy pocos defectos, una medalla de honor y un reconocimiento que cualquiera quisiera tener, grabar un disco con Lou Reed.

martes, 18 de octubre de 2011

Jane´s Addiction-The Great Escape Artist

Antes que nada, enfrentemos esto, la juventud no va a volver nunca, uno se cansa más rápido que antes, es difícil desvelarse y recuperarse como antes, y los huesos duelen, los nuevos artistas nos sorprenden retomando formas del pasado (como acabamos de ver con Oneothrix Point Never), mientras que a los de antaño les pedimos nos lleven al futuro y que no vivan del pasado, algo irónico no?

En el caso de una banda veterana ya de décadas (quien lo pensaría...) como los Jane´s Addiction, luego de una monumental carrera (acéptenlo, Ritual de lo Habitual fue más pivote para la revolución “alternativa” que el Nevermind de “Crud Bobain”, fue a la “adicción de Juana”, como les llamaba mi papá, a los que les tocó introducir el punk y el funk en el llamado genero “alternativo” (etiqueta espantosa que siempre he odiado),antes reconocido por la  psicodelia y el jangle pop de R.E.M. o los bostezos de Morrissey en sus canciones, que "Crud Bobain" haya funcionado mejor como "poster boy" que Farrell, no lo niego, pero Nirvana fue follower, nunca leader, como dirían los Napalm Death, Jane´s Addcition fue leader!

Jane´s Addiction hizo dos discos tremendos en los 90s, El Nothing´s Shocking y el Ritual de lo Habitual, discos dónde convivía el espíritu por post punk de The Cure, el eclecticismo de los Bad Brains, el funk de los Funkadelic, el alma revolucionaria de The Doors, el vanguardismo rock de la Velvet Underground, la escena hardcore punk de los Black Flag, los Germs, el hard rock de Led Zeppelin y la psicodelia de los Grateful Dead, una combinación explosiva, tanto que la banda dejó rápidamente de existir bajo los reflectores, su legado lo seguirían muchos otros después, tal vez por ello se les olvidó pronto a las masas, miles de grupos hicieron y deshicieron con ese sonido que inventó Farrell y compañía, hasta los Red Hot Chilli Peppers hicieron su disco “juanesco”, los Flaming Lips de alguna manera basaron el inicio de su carrera “en las grandes ligas” en el sonido de los Jane´s, no por nada la antigua disquera de Jane´s Addiction les fichó y hasta Marilyn Manson se aprovechó de esa escuela moderna del shock rock que nos enseñó Farrell.

El problema con el regreso de la banda, cuando sacaron el Strays, fue tal vez que las nuevas generaciones esperaban algo más, Strays fue un discos espectacular de hard rock, si, de hard rock, quien haya olvidado que Jane´s Addcition era y es una banda de hard rock, no tiene mucho que hacer aquí, la banda más extraña de hard rock de la historia tal vez, pero de hard rock, y por si fuera poco, el hecho de que Farrell y Navarro andaban un poco extraviados, Farrell como empresario de rock y dj y Navarro como socialité y como amigocho de Marilyn Manson, hicieron fuerte mella en una de las fortalezas de Jane´s, su mística, Farrell dejó de ser un Frankenstein bizarro y andrógino, y Navarro dejó de ser una especie de máquina de p-funk rastafari, aceptémoslo, esos viejos y buenos tiempos jamás regresaran, pero la madurez tiene sus ventajas no?

Jane´s Addiction se enfrentó a un proceso de madurez con el Strays, salieron avantes aunque mal trechos, Bob Ezrin, pudo haber hecho milagros con el hard rock de Kiss o de Alice Cooper, pero al parecer no pudo encontrar esa chispa en Jane´s, y la sobriedad prevaleció sobre la antigua exhuberancia de la banda, algo que de sobra nos dice que la química no funcionó (Bob Ezrin haciendo un disco sobrio?) posiblemente la opción correcta debió ser alguien como Chris Thomas (uno de mis productores favoritos), que ha trabajado con gente como los Beatles, Pink Floyd, Roxy Music, los Sex Pistols (que tal esa curricula?)

Bob Ezrin parecería haber sido una buena opción para la producción de The Great Escapist Artist, el nuevo disco de la banda, y es que Farrell y compañía parecieran adoptar un nuevo sentido de madurez y de direccionamiento, atrás la exhuberancia que caracterizaba a la banda, atrás su idiosincrasia, y un nuevo sentido de sobriedad, esta vez, no tan asfixiante como en el Strays,  nuevamente mi comentario acostumbrado “si hubiera sido un disco nombre de otro, hubiera sido un buen disco”, pero esta vez lo hago retorcido: “si otro grupo hubiera hecho este disco, de seguro se hubiera hundido”, y esto es porque Jane´s sacó la experiencia, e hizo un buen trabajo, que cualquier otro hubiera fracasado, ahora Jane´s es una banda experimentada, no hecha todo el combustible al fuego a la primera, la exuberante psicodelia se ha convertido en una oscura introspección espacial, Farrell sigue siendo espectacular en las vocales, pero ahora pareciera el espíritu de un fantasma guerrero, en lugar del guerrero de antaño y Navarro intercambia su florido trabajo anterior por un riffing más muscular y menos espectacular, una banda de hard rock que suena oscura, siniestra y experimentada, suficientemente adaptada a los tiempos para no sonar anticuada, ni fuera de tiempo.

Jane´s Addiction ofrece poco o nada de la relevancia de sus discos anteriores a Strays, de hecho nos ofrece una propuesta mejor que Strays si, que probablemente funcionará mejor antes sus viejos seguidores, pero se queda muy lejos de poder alcanzar la majestuosidad de esos primeros discos clásicos a que nos tuvo acostumbrados, ni Farrell ofrece nada nuevo, ni Navarro, por el contrario, lejos de comportarse como los renegados musicales que solían ser ahora se comportan como músicos profesionales, si, si bien cumplen, no rebasan expectativas o nos sorprenden, pero si a mi me preguntan, prefiero a Jane´s que a Coldplay o a Muse, recordemos que estamos en un mundo que poco a poco pierde el poder de maravillarse o sorprenderse, después de la telefonía celular, de Internet y las revoluciones instigadas vía Facebook, que más nos puede sorprender (si, tal vez otra portada tipo Ritual de lo Habitual).

Oneothrix Point Never-Replica

El término réplica es común cuando se habla de movimientos telúricos, cuando tiembla la tierra, posteriormente se producen réplicas de este movimiento, cada vez de menor intensidad, hasta llegar a un punto imperceptibe, de ahi nos resulta comprensible el título en un proyecto musical que genera fuertes movimientos y despúes busca tratar de controlar y dar formas a las réplicas.

Si algo en verdad me llenó de tristeza, fue no haber podido, por razones personales darle continuidad este blog el año pasado, y tener que suspender está actividad por poco más de un año, perder la oportunidad de poder reseñar nueva música que sale a mi paso, nuevas propuestas, poder comentarlas, analizarlas, etc. En verdad representó algo difícil para mí.

Una de esas propuestas, Oneothrix Point Never, a cargo de Daniel Lopatin, representó horas invertidas en un proyecto que en verdad resulta sorprendente e innovador, en pláticas de Lopatin y Carlos Giffoni, ambos coincidieron que este nuevo giro en la escena noise, hacia el manejo del drone, y después integrando influencias tan diversas como la new age, el pop de los 80s y el hip hop “rebajado” del Dj Screw, entre otras, significaba la creación de música “naciente” o “birth music”, contraria a las posibles connotaciones negativas que el noise podría traer consigo.

Discos como Rifts (en la disquera de noise No Fun y Returnal (con la legendaria disquera de avanzada electrónica Editions Mego) nos han dado buenísimos momentos y  puntos clave de inflexión en una nueva música, una da pasos agigantados al futuro, que retoma claves del pasado y que sorprendentemente se basa en zonas poco exploradas o menospreciadas por otros artistas (recordemos como Lopatin “sampleó” a frases de Lady In Red (un clásico del pop ultra pulido de los 80s) de Chris de Burgh, si esto no es suficiente para poner la cabeza de cualquiera a hacer giros y tratar de buscarle una lógica a esto, nada lo es, como Lopatin rescata sonidos o los reproduce, de una época que muchos quisieran olvidar, los trabaja y los lanza reproduciéndoles y haciéndolos repetirse una y otra vez, creando mantras extraterrestres, es en verdad admirable, y nos pone de frente a valorar la obra de un científico loco del sonido.

Si bien muchos medios especializados le otorgaron la categoría de mejor artista del año a Lopatin en el 2009 y en el 2010, que haremos ahora en el 2011 que nos “arroja una bomba” como Replica? Dónde Lopatin no sólo reproduce sus luminosos sonidos sin fin, sino que ahora agrega a la ecuación claustrofóbicos arreglos, repeticiones y saltos abruptos de secuencias? Lopatin como artista del 2011? No sería del todo descabellado.

Podría resultar inconcebible para muchos, que un artista underground como Lopatin ahora integre de forma tan “en apariencia, sencilla” el hip hop rebajado del fallecido y alguna vez oriundo de Tejas, Dj Screw, sonidos tan poco recurridos en la era moderna (en el overground, porque lo que es en el underground parecieran ser cada día más utilizados…) como los de la new age (por ahí algunos ecos al maestro Kitaro), y esos extraños mash ups y ediciones sónicas telúricas que nos han traído desde Chicago gente como el DJ Nate y que algunos llaman “Juke”.

Tanta mezcla de influencias inesperada podría caer en dos categorías, un compendio muy aburrido de lo que ha estado escuchando Lopatin últimamente, o un inconcebible menú de opciones disparatadas, ahí el genio de Lopatin para dar coherencia a su propuesta musical, dándole forma y sentido a una música que pareciera tener acceso ahora a una estructura ósea que choca y vibra, ya no estamos ante el desarrollo intrauterino ” de las ideas de Lopatin, que escuchamos en el Rifts,  o el nacimiento de estas en el Returnal, la creatura ahora posee un esqueleto y pareciera que el proyecto de Lopatin tomara más y más fuerza y ya no sólo nos maravillara con su movilidad, sino que ahora nos sorprenda con su densidad y agilidad.

Lopatin se ha superado una vez más, no sólo con un disco lleno de ecos luminosos, sino que ahora la mezcla adquiere una mayor complejidad, nos sacude con sus cambios abruptos y pone a Lopatin a la cabeza de un juego nuevo que deja atrás sus de por si avanzadas teorías musicales.

domingo, 16 de octubre de 2011

Daños Colaterales (Opinión)

Desde hace varios meses en la revista The Wire, algúnos editorialistas invitados han expresado sus opiniones con respecto a la propagación de las decsrgas digitales de música y de como este fenómeno ha afectado fuertemente a la industria discográfica, algunos puntos de vista muy acertados y radicales han surgido así como otros que encuetro de verdad absurdos, incomprensibles e hipócritas.

Por un lado estoy de acuerdo en que las decsrgas no legales han afectado fuertemente a la industria, si, a una industria miope que jamás vislumbró venir todo esto, una industria que por mucho tiempo monopolizó el acceso a la música y dictó que escucha el pueblo y que no, sólo los artistas internacionales gozaban de la oportunidad de tener un dsico editado aqui en el país, recuerdo de niño ver las portadas de los discos de iron Maiden, Kiss o Ac/Dc, todo un sueño para un infante y despúes progresar a los cassettes y escuchar música de Metallica, Slayer, Anthrax o Megadeth, pero yo también quería escuchar a Exodus, Death Angel o a Dark Angel, talentos similares cuya difusión era escasa o nula, tuve que aprovechar los continuos viajes de unos vecinos para entregarles listas enormes de discos que ellos me hacían favor de conseguir, me hubiera gustado ver la cara del dependiente de la tienda de discos cuando la señora de 40 años le preguntara por un disco de Death Angel, gracioso no?

Posteriormente llegaron épocas más radicales, quería escuchar a Carcass, a Morbid Angel o a Deicide e incluso en las tiendas grandes de discos, el material de estos grupos era dificil de conseguir, despúes comienzas a indagar más, tus gustos se vuelven más refinados, pero discos de Jacques Brel, de Tim Hardin o de Love, dónde los puedes encontrar.

En verdad, extraño el encanto de ir a una tienda de discos y dedicarle horas a estar viendo en los estantes, y la sorpresa, ese shock que se recibe cuando encontramos un disco en especial, es como una recompensa, como encontrar un pequeño tesoro, lo siento por las futuras generaciones, que ni sabrán de que hablo, que no conoceran las lugubres tiendas de discos de antes, que no disfrutarán de esas épicas portadas, de esos estantes interminables de cassettes o de la sorpresa de las re ediciones de discos compactos que no podrán disfrutar, bienvenido el futuro.

Descargo música por necesidad, porque nunca tuve la oportunidad de tener frente a mi discos de Big Star, de Repulsion, de Discharge o de Sun Araw, porque las disqueras no hicieron su trabajo, o porque ellos quieren controlar lo que escuchamos, porque en las tiendas de discos no encuentro lo que quiero escuchar, no hay discos de Ornette Coleman o de Peter Brotzmann y porque los dos otres discos compactos que puedan encontrarse de free jazz en la ciudad, fue porque yo los pedi y el encargado pidió una copia adicional, porque cuando pregunté al especialista en música porque no tenía discos de Sleep, me conetstó que porque "a esos no los conoce nadie", descargo música, porque yo soy ese nadie, y pago por las decargas, cuando una pequeña disquera se atreve, y pone disponible música para las minorías, música libre, porque me molesta que por años la industria discográfica nos explotó, abusó y nos hizo pagar costos exagerados por un disco que no lo valía, y que usó estrategias sucias para vender, rellenando estantes de discos que no se vendían y que despúes los remataba, todo una bofetada para el fan dedicado que lo compró desesperadamente y que meses despúes encontró su inversión a mitad de precio, y si sigo pensando en todo esto más coraje me da, y más reclamo el que exista una industria discográfica.

Porque Chris Cutler de mis admirados Henry Cow se queja de que las descargas ilegales le afectan, pues que se entere que los dos discos que he comprado de los Henry Cow, fue porque los conocí a través de las descargas digitales, que los discos que compré de Magma, fue porque los conocí mediante las descargas digitales, porque los discos que compré de Big Star fue gracias a las descargas digitales, y que si no hubiera sucedido eso, no les conocería, y no arriesgaría mi dinero, cada vez más dificil de ganar y que cada vez vale menos en algo que no conozco.

sábado, 15 de octubre de 2011

Lou Reed- Metallica -The View (single)

La verdad extraño esas guitarras destripadoras que metía Lou reed en la Velvet Underground, por cierto me gusta llamar a la vieja banda de Lou "La Velvet Underground", su antigua mujer, su vieja musa, la guitarra de Lou sonó brillante en el White light/White heat, una biblia a la experimentación sónica, y aunque muchos no lo reconozcan y se sientan ofendidos, una piedra angular en la música extrema, existiría el thrash, o el speed metal sin el White light/ White heat, mi apuesta es que no, no de la manera como lo conocemos ahora, no habría nacido el proto punk, el punk o el hardcore, piedras angulares del thrash, de ahi que el hecho de que Lou se halla reunido con Metallica nunca me sonó descabellado, debo reconocer que escucharlos en vivo alguna vez me resultó incómodo, Sweet Jane o Rock N Roll no son canciones que requieran mucho músculo, son piezas de rocck clásico, de una etapa en la que Lou entraba en una madurez como compositor, para la situación, White Light/White heat o Heard Her Call My Name debieron ser más apropiadas, pero hubieran sido bastante extremas, que tal algo del The Blue Mask? les hubiera caído como anillo al dedo, y de hecho durante estos meses he pesnado que el resultado de la conjunción de ambos artistas debe sonar parecido, despúes de todo es de lo más heavy que ha hecho Lou en su carrera.

Metallica...Metallica es ahora una gran duda, Kill Em All, Ride the lightning o el Master of Puppets son para mi de lo mejor que se ha hecho en el heavy metal moderno, pero en que gran bache cayeron despúes del ...And Justice For All..., perdieron la dirección por completo, grabaron con Bob Rock!!!, un maestro, si, pero del hard rock (la producción del Dr Feelgood de Motley Crue es soberbia!), no del heavy metal, y lo peor es que cual insecto contra un cirstal se dieron de topes con esa situación varias veces, definitivamente ciegos y guaidos por Bob Rock, Metallica perdió parte de su alma y espiritu, él cual a más fuerza de coraje por tal humillación recuperaron en parte con el Death Magnetic, un escupitajo sónico a todos esos trendies, que habían conquistado con sus discos "alternativos", bien, pero nos preguntaremos y ahora que?

El heavy metal era música adolescente, pero ahora afrontemos que nadie menor de 30 años lo escucha, a nadie de menos le interesa, es un genero que se acerca a la peligrosa etiqueta de "clasico" y del cual la naturaleza rebelde se aleja cada vez más, "rebeldes" son generos "nuevos" como el punk, el stoner, la música electrónica, que surgieron unos años despúes, y probablemente ahora Metallica busque encontrar una nueva escencia o dirección en su carrera, dando algo de madurez a ella, y que mejor que encontrar al hombre que dió peso a la música rock, (al pop, lo hizo madurar Dylan, ok!) al rock lo hizo madurar Lou Reed.

Luego de escuchar mucho a The View, primer sencillo del disco Lulu, me doy cuenta de que Lou suena más poderoso que nunca, ccomo ese profeta armado con una biblia y una pistola que describía Johnny Cash en una canción de U2, que Metallica le inyecta juventud y le da músculo, se convierten en su esqueleto indestructible, y el viejo guerrero adquiere nueva fuerza, si bien, no es "el disco de Metallica", si les confiere bastante respeto y los pone como punta de lanza en un territorio nuevo, son pioneros otra vez, serán los encargados de llevar al heavy metal a su consolidación definitiva y a su estatus de genero consolidado y maduro a sus ya casi 40 años de existencia? eso no lo sé...pero no veo que sus contemporáneos como Slayer, Exodus, Anthrax o Megadeth lo vayan a hacer, aunque muy probablemente les sigan, y por otro lado, hacia muccho, mucho tiempño que no escuchaba a Hetfield cantar tan encabronado, el cínico dirá: "canta así porque es una mierda la canción", en ese caso que siga cantando las canciones de Lou Reed, sólo así lo veo recuperando su tan golpeteada credibilidad.

Y por otro lado, que mejor que escuchar las brutales letras de Lou Reed, acompañadas de un brutal grupo musical.

http://www.youtube.com/watch?v=8LWtb621DRg

Los Llamarada-Heaven of Glass (single)

Decía la canción: “The Winners Takes It All”, o “el ganador se lo lleva todo”, pensemos en que los ganadores rara vez son pioneros, los ganadores son “adaptadores de” y a la vez “adaptables a”, los pioneros, innovadores o iconoclastas rara vez se llevan el crédito, son menospreciados, despreciados, poco valorados e ignorados por una o dos generaciones, hasta que una tercera o cuarta generación con valores encontrados a las primeras encuentra en ellos un alma gemela, una voz para su descontento con las generaciones anteriores, como despreciaron los hippies a bandas como la Velvet Underground, Black Sabbath, los Stooges, los Silver Apples, los Godz, los Fugs o los Blue Cheer, y cuanto aprecio mostraron por ellos los futuros “metaleros, punks y músicos electrónicos”, que tal vez no encontraron vivos a estos innovadores y se tuvieron, en ocasiones que conformar con seguidores, más adaptables y moldeables a los nuevos tiempos, para mi representó un triunfo el día que las masas abrazaron a grupos como los Strokes, porque significó el reconocimiento masivo al sonido que Lou Reed y John Cale y otros como Tom Verlaine e Iggy Pop habían desarrollado a principios de los 70s, si bien los Strokes no eran ni un 1% de lo trascendentales que fueron estos artistas ya mencionados, si representaban una estética de sonido bastante despreciada décadas atrás y que ahora se presentaba ante las masas y era muy aceptada, subliminalmente fue un triunfo de Lou y compañía, aunque el dinero se lo hayan llevado otros, también el tiempo se los llevaría a ellos y no perdurarían como sus fuentes de inspiración.

Igual de maldecidos podrían resultar los Llamaradas, banda local de Monterrey, México, poco reconocidos o valorados en su tierra natal, muy apreciados en el extranjero, iconoclastas, poco apegados a la industria musical, habilitadores de formas extrañas de hacer música, entusiastas de métodos poco ortodoxos de grabación, forjadores de sonidos, domadores de estática, ajenos a esas estructuras paleolíticas de verso-verso-coro-verso-verso-coro-solo.

Si bien la carrera de los Llamarada está poco documentada o de plano pasó desapercibida para las masas de cu ciudad local, fue apreciada por audiencias en América del Norte y en Europa, que orgullo haberlos podido escuchar, haber podido estar ahí, y poder escuchar el futuro, el futuro que muchos no supieron escuchar.

Bien la banda casi disuelta ha anunciado su última grabación, fieles al lo-fi, Gone Gone Cold se convertirá en la última grabación de la banda, Heaven of Glass se convierte en la punta de lanza de este último suspiro de cisne, de esta crónica de una muerte anunciada.

El blues fantasmal de Jandek, con el que alguna vez les compare, pareciera hacerse más presente que nunca, las vocales tipo rompecabezas, con ecos a Mark E Smith de los The Fall, y ese total desprecio a la modernidad, un blues destartalado, fantasmal, no tan arrítmico como los del Capitán Beefheart y no tan etéreo como los de Jandek, con una identidad propia pero si informado en lo anterior y por último esa armónica para poner los pelos de punta a cualquiera, esto es saber despedirse.


viernes, 14 de octubre de 2011

James Ferraro-Far Virtual Side

El chico inquieto y extraño del pop adormilado ha vuelto, James Ferraro, como otros ejecutantes de Noise,  ha dado un radical giro a su carrera, lo veíamos venir desde hace tiempo, como el noise se transformó en drone, como el drone pasó al new age, como del new age pasó a una especie de pop ochentero brumoso, que a muchos que han escuchado a Ariel Pink en nada les espantará, lo hermosamente sorprendente de esto es la evolución de Ferraro y este disco que podría significar su merecida llegada al overground, una especie de triunfo ya anunciado, claro, hablamos de niveles, nadie consideraría Far Virtual Side el próximo Nevermind, y creo que Ferraro se aseguró de esto, aunque el disco resuena con lo mejor de esos arreglos plásticos de los 80s, es una música poco comercial, que llega tarde, de manufactura casera, aunque alejándose del lo-fi, que en nada interesara al las masas pero que nos hará cuestionarnos a mucho en que época se hizo esta música?

Prolífico en extremo, desde su época con los Skaters, Ferraro, como muchos otros visionarios ha ido creando su propio universo, uno que se basa en los sonidos sintetizados y plásticos de los 80s y que se sumerge en una extraña niebla, como esa que cubre los recuerdos muy del pasado, evocando esas sensaciones de tiempos perdidos y añorados que vivimos muchos en la infancia, podemos decir que su en exceso prolífica carrera bajó de ritmo este año, y que ello sin duda fue una señal de que Ferraro traía algo especial entre manos (el año pasado el llamado Hypnagogic Pop rompió el cascarón con el debut en la célebre disquera 4AD de Ariel Pink) si bien debo confesar que su anterior disco ep, el Condo Pets no fue de mi agrado, debo decir que este me resulta más acertado y que su visión se ha re definido, sin comprometer su integridad, el mejor disco de su carrera? Sería difícil decirlo, pero si el más accesible y mejor realizado, podemos decir sin lugar a dudas que es un excelente comienzo para una nueva etapa en la carrera de este visionario, que en ocasiones me trae a la mente a Andy Warhol, el legendario maestros del arte pop, y como Warhol, Ferraro hace gala de sonidos comunes en el pop de los 80s y nos los traduce a través de una estética nebulosa, aderezada con connotaciones del consumismo abanderado por las computadoras, las bebidas carbonatadas, los teléfonos celulares, ipods, cadenas de cafés, series de televisión, cirugías plásticas, implantes de senos,condominios y paraísos modernos, es decir, todo un soundtrack para la vida del moderno consumista.

El disco más melódico en la carrera de Ferraro si, el de sonido más depurado también, Ferraro nos da una visión global de un mundo sumergido en el consumismo, la versión barata y desechable del futurismo de los Kraftwerk podría ser, Dream On pareciera esperanzadora, animosa, como esas melodías uplifting, que nos suele dar Andrew WK (quien comparte con Ferraro esa fijación por los teclados ochenteros), Earth Minutes con sus voces robóticas reafirman esa vida moderna rodeados de artefactos automatizados que pudiesen hacernos más fácil la vida, al tiempo que nos vuelven más inútiles.

Condo Pets y Solar Panel Smile son piezas reflexivas, se hacen a un lado del resto y rechazan ese paso impetuoso de la piezas anteriores, Solar Panel Smile usa ecos de las melodías de inicio y cierre del sistema Windows, y evoca también los experimentos sonoros de otros innovadores (e investigadores de los 80s) como Oneothrix Point Never de Daniel Lopatin, música de nacimiento, como le solía llamar Carlos Giffoni (o birth music) haciendo una analogía a la llamada death music, en referencia a sus pasado en la escena noise.

Condo Pets me decepcionó, no era claro en sus intenciones, y no daba fondo a un cambio tan radical en dirección artística, Far Virtual Side fundamenta a la perfección cada una de sus propuestas en un mundo futurista con escenarios de cartón y voces robóticas, pop del futuro? Si, pero un pop futurista hecho en los 80s, una visión imaginaria de un futuro que sabemos no se materializó, pero que pudo ser.

Por cierto dicen que Ariel Pink ya está buscando a Ferraro para que le produzca su nuevo disco, wow!

jueves, 13 de octubre de 2011

Seun Kuti-From Africa With Fury: Rise

Nada en este mundo es obra de la casualidad, todo pasa por hago y me atrevería a citar a Roberto Gómez Bolaños, como el célebre Chapulín Colorado, para decir, “todos los movimientos están fríamente calculados”, y es que pareciera una jugada maestra, en los 70s Fela Kuti conjurando el afro beat en Nigeria junto a su “sideman” Tony Allen, sirviendo de poderosa influencia para otro innovador musical, este de origen inglés y de nombre Brian Eno, Eno no sólo sería pieza clave para el desarrollo de la música punk y de vanguardia, también sería pionero en géneros electrónicos y creador del llamado genero ambient (o por lo menos fue quien pudo etiquetarlo y explicarlo, ya que de alguna manera Satie sería pionero en este tema muchos años antes)

Bien podríamos identificar el papel de Brian Eno en los 70s y 80s, como algo similar a lo que hacía el chico Cobain (siempre innovando o robando?) en su época, llevar como estandarte sus influencias, si bien, Eno nunca tuvo el foro del chico Cobain, nunca pasaron desapercibidas sus innumerables referencias a grandes como los Velvet Underground ( ya ven, el acuñó esa frase que más o menos decía así: “pocos compraron discos de los Velvet, pero todos los que los compraron formaron bandas…”) a la música alemana (como el krautrock) y sobre todo al afro beat, declarando a Fela Kuti como poseedor de uno de los ritmos más importantes de los 70s, junto al motorik de Neu! Y al funk de James Brown, Eno iría aún más lejos, develando que su artista favorito era Fela Kuti y que era precisamente de Kuti del artista que más discos tenía en su posesión.

Como bien sabemos, Fela dejó este mundo, por lo menos en su forma material hace ya un buen de años, pero su legado se siguió diseminando, ya sea a través de sus discípulos, como la orquesta Antibalas, de su “mano derecha” Tony Allen (como ignorar el Teremendo Secret Agent, o más directamente aún de la mano de sus hijos, Femi y Seun Kuti, por un lado Femi más interesado en expandir el sonido, por otro Seun más interesado en profundizar aún más en lo ya recorrido por Fela, ritmos más robustos, guitarras nerviosas, capas y capas del sonido de metales, las clásicas vocales africanas de llamado y respuesta, en fin, Seun parece dominarlo todo y agregarle más músculo a la ya de por si volátil mezcla.

Pero bueno, no todo es revivir el legado de Fela, es redefinirlo, mejorarlo y hacerlo más intenso, y ahí es dónde entra uno de esos famosos estudiados en el tema de Fela, Eno, quien no olvidemos absorbiera mucha de la influencia de los ritmos de Fela en su clásico estudio de “world beat” por no darle un mejor nombre, yo diría música étnica, de nombre My Life In The Bush Of Ghosts, en dónde eno de la mano con otra autoridad en ritmos autóctonos, David Byrne, construyó todo un conglomerado de ritmos nativos de diferentes partes del mundo en un collage monumental para la época (tomemos en cuenta que no había sampleo o modernos equipos de edición digital, y que Byrne y Eno se la pasaron, literalmente copiando y pegando cinta para este trabajo).

Tomemos a Eno como referencia para este nuevo disco, ya de por si Eno había mostrado algo de ese sabor a África en el más reciente disco del Coldplay, si bien, no un disco que se encuentre entre mis favoritos de ninguna manera, si pudiera considerarse como el mejor momento musical del estéril conjunto inglés, venga, si tomamos como ejemplo a U2, nunca pudo repetir el Joshua Tree, está vez curiosamente, Eno acude a una de sus facetas menos conocidas, la de “intensificador”, ya que regularmente Eno suele producir de una manera que hace del sonido del grupo, algo expansivo, pero esta vez Eno pareciera tomar la ruta contraria (agradecemos a las estrategias oblicuas?) y concentra aún más el sonido afro beat, dándole un sonido robusto e intenso a Seun y manteniendo a deferencia de las piezas de Fela, una duración relativamente corta para las piezas, dándole a cada una de las canción un poder mayor al de la previa grabación de Seun.

Son tiempos de revuelta, el norte de África se sacude cada vez más, dicen que gracias facebook se expandió mucha de la inconformidad en el mundo árabe, será que si es verdad que el facebook fue creado por la cia, su herramienta este dando resultado? Seguirá penetrando más y más el reclamo y la inconformidad en tierras africanas, el petróleo y los diamantes siguen en juego, y si bien estos no son los tiempos de Fela, son nuevos tiempos de agitación, marco perfecto para la nueva obra de Seun, saludemos al primero de los grandes discos del año!