Rick Ross-Rich Forever

El llamado “Teflon Don”, Rick Ross, ese “hip hoperoestadohundidense que tanto esfuerzo tuve que hacer para cubrir su pasado como guardia carcelario, y enaltecer su pasado como “gangsta”, con el fin de no perder sus “tablas” callejeras en ese mundo cada vez más “hipócrita” del hip hop, si ya saben, de repente todo es cadenas de oro, empresarios salidos de las calles, mujeres al por mayor y bravucones armados, (quisiera que alguno de ellos en verdad se fuera a de paseo a ciudades de México o Colombia en donde no durarían vivos mucho tiempo) pero no estamos aquí para hablar de que hace Rick Ross o que no hace fuera de los escenarios, ya que ante un micrófono, con la producción de Lex Luger y con la colaboración en ocasiones de Waka Flock Flame o de Kanye West ha  hecho música bastante interesante, prueba de ello su disco pasado, precisamente titulado Teflon Don, en dónde piezas aplastantes (sin hacer alusión al peso de más de 100 kilos de Ross) como Blowin Money Fast y MC Hammer (ambas caracterizadas por la impresionante producción de Luger) catapultaron a Ross a los niveles de estrellato que el ya mencionado West o Jay-Z han alcanzado, sin ponerlo en una situación tan incómoda como la de West o Z, convertidos en verdaderos “ricachones” y que ya difícilmente les puede uno creer su contacto con las calles.

Y es que en verdad estos últimos años el hip hop ha estado dominado por dos grandes corrientes emergidas del “undergound”, por un lado, Luger, con ese sonido pesado y amenazante mezcla de los “crujidos sureños” y herencias del violento “grime” inglés, que ha valido para dar una verdadera sacudida al hip hop y volverlo peligroso otra vez, y por otro lado el iconoclasta hip hop del cual gente como Lil B, o los Main Atrakionz, que buscan a toda costa romper con los moldes y paradigmas del hip hop, poco a poco el alguna vez efectivo “gangsta rap”, comienza a ceder paso, a enterar en una etapa de madurez y declinación, la cual era de esperarse, ya que mucho a terminado convirtiéndose en una parodia de si mismo.

Ross se alinea con Luger y el track producido por él, le sirve de templete para el resto del disco, si Ross canta o no sobre sus “riquezas y su fortuna” es algo que puede tomarse y hacerse a un lado, pero su voz como de oso grizzly enojado en Holy Ghost (alguna referencia a Albert Ayler? Claro que no…) ya es señal de que este viaje no es un viaje cualquiera, es una experiencia extraña que vale la pena conocer, que si el rollo de Ross es el mismo rollo de West y Jay-Z, lo pongo en duda, aunque Ross goce de popularidad, su música es demasiado hardcore para llegar a lo pop.

Mmg Untouchable y Fuck Em son piezas extraidas directamente de la  escuela de Luger con siniestros sintetizadores, omnipresentes bajos y un tornado de percusiones a velocidades meta humanas, que ponen a Ross en una posición en la que el hip hoppero en verdad debe esforzarse para no ser sobrepasado por el peso de la música (otra vez, sin referencia alguna al peso de Ross), Rich Forever, que cuenta con la aparición de John Legend podría ser lo único cercano al pop presente en este disco, aunque la pieza parece más un tema de connotaciones fúnebres que un brillante tema comercial, agréguenle los bajos ultra bajos y teclados de los 80s y seguimos con un disco extraño de inicio a fin.

Keys To The Crib pareciera ser el único que tema que podría tener cierto atractivo popular, pero nuevamente la voz de Ross y su gruñido la pone en un nivel callejero y la aleja de gente con gustos demasiado refinados, mientras que Last Breath, en la que se hace acompañar por otros hip hopperos nuevamente pone a Ross a prueba y es que resulta bastante entretenido escuchar a Ross al tope de su garganta y su voz, en un entorno intenso que exige bastante de si mismo y que el “Don” ponga gran parte de si mismo para no hundirse.

King Of Diamond bien podría ser “MC Hammer”, con esa producción estilo Luger, los teclados amenazantes y las percusiones avasalladores, Ross puede jactarse sin duda de ser uno de los hip hopers más amenazantes de estos tiempos (junto a Waka Flocka) ya que su voz junto a este estilo de producciones en realidad se convierten en un arma de destrucción masiva, queremos que Rick se olvide de querer ser un “ricachón”, que se siga haciendo acompañar de la artillería pesada de Luger, siga siendo de la calle y que se olvide de refinamientos superfluos y como dicen en el ámbito del hip hop, que diga las cosas como son.

Comments

  1. uno de mis discos favoritos en este momento, a todo le quiero agregar esas vocecillas aclarando que es "maybach music"

    ReplyDelete
  2. si claro, el "wu wu wuuuu" es contagioso...

    ReplyDelete

Post a Comment

Popular Posts