La Paranoia Tiene Un Nuevo Nombre: One Battle After Another

 


Paul Thomas Anderson acaba de hacer lo que nadie esperaba: tomar la novela más infilmable de Thomas Pynchon y convertirla en la película que define esta década. Mientras Tarantino sigue declarando que él y Fincher son los reyes del cine contemporáneo, PTA le cierra la boca sin decir una palabra. Tres horas de vértigo que se parecen treinta minutos. Leonardo DiCaprio y Sean Penn frente a frente, con Jonny Greenwood destrozando cualquier noción de lo que debe sonar una banda sonora. Y si necesitas más razones: Dirty Work de Steely Dan aparece en la película, y cierran con American Girl de Tom Petty, esa canción que los Strokes nunca admitirán que robaron.


La pregunta de mi hija antes de que comenzara la cinta resume el problema: ¿de qué es la película? Drama, acción, comedia negra, sátira política, thriller, película de guerra, crítica social. Todo al mismo tiempo. One Battle After Another no es una película, es un organismo vivo que muta cada diez minutos y te obliga a reconfigurar lo que creías saber sobre narrativa cinematográfica. PTA toma Vineland y la traduce no como adaptación reverencial sino como profecía actualizada. La paranoia que Pynchon escribió pensando en Nixon ahora respira con los pulmones de nuestra era: ciudades santuario, supremacistas blancos, ultraderecha que ya no se esconde, fascismo disfrazado de patriotismo.


DiCaprio lleva décadas asesinando sistemáticamente al galán de Titanic. The Beach, Gangs of New York, Catch Me if You Can, The Aviator, Shutter Island, Inception, Django Unchained, The Wolf of Wall Street, The Revenant, Once Upon a Time in Hollywood, Don't Look Up. Muéstrenme una filmografía más brutal y les prometo reconocer mi error. Pero aquí, enfrentado a Sean Penn, otro titán de la actuación, DiCaprio alcanza una dimensión que no habíamos visto. Dos dioses del método intercambiando golpes en una película que funciona como ring de boxeo existencial.


Los nombres de los personajes ya te dicen que entraste a territorio Pynchon: "Ghetto" Pat Calhoun, Perfidia Beverly Hills, Steven Lockjaw, Sergio St. Carlos, Junglepussy, Virgil Throckmorton, 1776 James. Sociedades secretas proliferan como hongos: los French 75, The Christmas Adventurers Club, The Sisters of the Brave Beaver. Cada nombre es una declaración de guerra contra el realismo plano. PTA entiende que la paranoia no es enfermedad sino lucidez en tiempos donde las conspiraciones dejaron de ser teoría para volverse manual de operaciones del poder. "Sólo el paranóico sobrevive". 


Esta es la película más política de PTA, pero también su narrativa más vulnerable. Donde Inherent Vice se refugiaba en la nostalgia narcotizada de los setenta, One Battle After Another te arrastra por las tripas del presente sin anestesia. Narrativa no lineal que salta entre décadas, géneros que colapsan unos sobre otros, psicologías de personajes exploradas hasta el hueso. La tensión nunca cede. Ni un solo plano desperdiciado en tres horas que funcionan como espiral obsesiva hacia algún centro que tal vez no existe.


Audacia artística: esa frase que ya perdió significado por sobreuso. Pero aquí aplica. La misma audacia de Magnolia, There Will Be Blood, The Master, Licorice Pizza. PTA es de los pocos directores que aún creen que el cine puede ser arte sin pedir perdón por ello. Mientras otros buscan la fórmula que garantice likes y taquilla, él construye monstruos narrativos que te exigen presencia total. No puedes parpadear. No puedes revisar el teléfono. O estás dentro o estás fuera.


One Battle After Another es cine para ver varias veces no por pretensión intelectual sino por necesidad básica de supervivencia. Hay demasiado sucediendo, demasiadas capas superpuestas, demasiados detalles que solo captas en la segunda o tercera inmersión. Es una película que te obliga a regresar porque sabe que la primera vez apenas alcanzaste a respirar. Y cuando vuelvas, cuando la veas de nuevo, descubrirás que lo que creíste entender era apenas el prólogo. La batalla continúa. Una tras otra. Así funciona la vida. Así funciona el cine de verdad.

Comments

Popular Posts