free jazz a cappella, hip hop instrumental, folk industrial, prog punk, black metal nigeriano, tropicalia tuareg, afrobeat noruego, mariachi austrohungaro, electronica etíope, techno doom, grindcore acústico, underground pop y krautrock israeli... Reseñas Trascendentales y Lamentos Cósmicos... Te gusta el blog? Mantenlo vivo! Dale un click a los anuncios!
viernes, 31 de agosto de 2012
Bob Dylan-Duquesne Whistle (Video)
El nuevo video, de la nueva canciòn, del nuevo disco del buen Bob Dylan.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Black Pus-Pus Mortem
Sensacional golpe a todos los sentidos por parte del buen Brian Chippendale y dado que no se vislumbra material nuevo por parte de los Lightning Bolt, esta nueva entrega a cargo de su proyecto Black Pus, es más que suficiente para mantener nuestros oídos y cabeza adoloridos y contaminados con su subversivo ruido.
Recuerdo que la primera vez que escuche a los legendarios Lightning Bolt hace ya un buen tiempo pensé en dos cosas, era el único grupo occidental que podía entenderse al tu por tu con bandas como los Ruins o los Boredoms en cuanto a intensidad se refiere (ya después se agregarían otros como Hella cuando era un dueto o los Fantomas), lo segundo, era que me sonaban como una inconcebible mezcla de Slayer y de Can, si algo así pudiera alguna vez pasar por nuestras mentes.
Brian Chippendale se ha vuelto una constante en los círculos underground y vanguardistas, ya sea colaborando con los ya mencionados Boredoms o con Bjork, Chippendale se ha convertido en una figura importante en la exploración sonora y ya no solo una figura extraña, como se pudo haber pensado en un principio, y es que si bien, hace un buen tiempo que no sabemos nada de los LB, Chippendale ha sido bastante constante con su proyecto solista conocido como Black Pus, con discos propios e inquietantes trabajos de re mezcla para gentes como la ya mencionada Bjork.
Pus Mortem es el trabajo más reciente de Black Pus, y es en este trabajo dónde nuevamente Chippendale continúa refinando y diversificando el sonido que ayudó a forjar con los LB, si bien nos queda claro que el trabajo deslumbrante de los LB no se presenta al 100%, Chippendale agrega otros elementos que le dan su propia identidad al proyecto, conservando eso si, los volúmenes estridentes y su peculiar intensidad, claro, las baterías se hacen presentes en todo momento, sólo que en Lightning Bolt, el ataque de Chippendale era inquieto y voraz como si el personaje animado de Taz tomara la batería, aquí Chippendale avanza en una inquebrantable marcha frontal, sin muchos cambios, aplicando un minimalismo frenético que pudiéramos identificar con ciertas épocas del buen Philip Glass, aunque claro, llevado al extremo, Heebee Geebee es una clara muestra de este estilo minimalismo llevado a ensordecedores limites y extremos, Chippendale triunfa de singular manera no sólo aplicando músculo sino un ritmo lo suficientemente inspirado para engancharnos por completo, o que decir de Why Must It End? Que de manera particular añade toques generosos de melodía a un ritmo demoledor que expande graciosamente los alcances del proyecto, sin duda resultando en un éxito de logro digno de mencionarse.
Un elemento que se hace más presente que nunca son las vocales alucinantes de Chippendale, esas que exhibía con los LB, y que hacen más evidente la progresión de este Black Pus, de un proyecto de puro noise a algo más cercano al rock, esas vocales imposibles de descifrar y que nos traen nuevamente a un punto ya mencionado, el acercamiento de estos Black Pus a las dinámicas de los legendarios alemanes Can, específicamente hablando de las desvariadas vocales del GRAN Damo Suzuki, y ni que decir de Play God, un excelso ejercicio rítmico vocal que Chippendale nos trae y que nos deja boquiabiertos y bien metidos en el ritmo, que sin duda muestra algo de influencia del más alucinante hip hop.
Neuronic Knife regresa un poco a los vibrantes ritmos intensos de los LB, al tiempo que Chippendale se otorga más libertades creativas basadas en el crecimiento de sus seguridad propia como creador en solista, es posible que aquí se este vislumbrando el final de los LB y el verdadero despegue de Black Pus como el principal vehiculo creativo de Chippendale, demostrado de más con So Sensational que avanza como vehiculo fuera de control arrasando con el ritmo frenético y una serie de sonidos disonantes capaces de arrancar la pintura de las paredes de una simple pasada.
Supergenius es precisamente el trabajo de un genio, un Chippendale explorando otros ritmos y otros sonidos, sumándose a la escuela de un Chris Corsano o de un Jon Mueller, desafiando los limitantes de la batería y alzando el cuestionamiento de porque un baterista no puede ser compositor de música de vanguardia?
Off With His Head con su dinamismo kamikaze podría ser lo más cercano de Chippendale a su anterior proyecto, aún así Chippendale se las ingenia para no caer en la tendencia de volver a recrear su pasado, Black Pus apunta al futuro, y cierra con la poderosa y amenazante Meet Me in That Other Place un disco para celebrase a todo volumen y con la cabeza iniciando el headbanging a todo lo que da!
Nachtmystium-Silencing Machine
Prometedor regreso de esta banda de Chicago conocida con el complicado nombre de Nachtmystium, cuyo inicio con la implacable Dawn Over The Ruins Of Jerusalem (que aplicaría muy bien a cierta situación que sucede actualmente en el país) podría de inmediato conectarnos con el mundo de las nuevas generaciones del black metal, lo bonito, si, dije BONITO, del black metal es que ya ha dejado de ser un genero para convertirse en algo estético, si, nuevamente, escucharon bien, puedes tocar black metal, sin estar dentro del genero y darte la libertad de incluir otros elementos, sin sacrificar tu rudeza o tu malevolencia, créanmelo, prueba de ello este disco, muy probablemente el más interesante que ha grabado el grupo y que resulta satisfactorio de principio a fin, con baterías rabiosas, guitarras intensas que por momentos se muestran claras y vivaces ante nosotros y esos ritmos anfetamìnicos que tanto nos gustan
La magia de los Nachtmystium es su capacidad de otorgar a los temas un ritmo sobre el cual poder acomodarnos y disfrutar el viaje, disfrutar su capacidad de forjar unidos los mundos del metal extremo y el post punk, y es que esas guitarras que en ocasión saca a relucir el grupo y que en realidad forman un poderoso artilugio de fascinación, que engancha fuertemente nuestra atención a cada uno de los temas, el grupo no cae en excesos de crudeza y nos presenta un disco brillantemente ejecutado y que rockea en verdad de manera DURA.
Silencing Machine aplica caos, mucho caos en su arranque y se maneja a la perfección el dominio de los tiempos y los cambios, el sonido muchas veces satura la mezcla, pero el grupo rápidamente recupera cierta nitidez característica de su ejecución, añade toques de sintetizadores que sin duda añaden dimensión y densidad a su sonido, sin caer en el truco de suavizar la música a través de los teclados, sino usándolos más bien como una herramienta cerebral que pareciera querer dejarnos en trance o adueñarse de nuestras mentes, y ni que decir del brillante trabajo de la batería que nos lleva de un ritmo a otro de manera sublime sin distraernos con cambios abruptos, es un hecho que la banda rockea duro, y que además busca otros elementos distintos al original black metal para crear una experiencia alucinante, alejada del odio típico del genero brutal noruego, como en And I Control You, con ese brillante intro que nos deja en suspensión y que de manera progresiva se va revelando ante nosotros, para después subir el tono violento de la música, densas capaz de sonido, y atormentadas vocales, guitarras que no se desborran, sino que adquieren formas muy diversas ante nuestros ojos, pero de dirección y forma bien definida, hay que reconocer, y ni que decir de la épica y proggy The Lepers Of Destitution, un ejercicio en dramatismo y clase, en dónde la banda se define por si misma, se forja su propio lugar y alza la mano para no ser considerada solamente una banda de BM, un intenso trabajo que se brinca géneros de manera desinhibida.
Borrowed Hope And Broken Dreams posee un fluido trabajo de guitarra y ritmo muy metido en el rollo del post punk la banda se sacude cualquier etiqueta con singular talento y nos trae un a curiosa y accesible muestra de música bien hecha, que no hace concesiones y que permanece bastante lejos del mainstream, por fortuna.
I Wait In Hell es un pulverizante ejercicio en el que la banda se acerca más al clásico Thrash que el BM, convirtiendo el disco en un autentico espectáculo de influencias bien conectadas y conjugadas de manera bastante coherente, con un trabajo de guitarra sólido y relevante minuto a minuto, para después dejarnos con la boca abierta con algo que pareciera salir directo del catálogo de los The Fall de Mark E Smith, de no ser porque la torturada voz de Blake Judd hace su aparición en cierto momento.
Silencing Machine es un disco estelar de enorme calidad y que derrocha el talento de esta oscura agrupación que avanza a paso firme, refinando su propuesta, nutriéndola sin discriminar géneros, manteniendo la originalidad y la brutalidad siempre al frente.
martes, 28 de agosto de 2012
Dinosaur Jr.-I Bet On Sky
Dicen que todas las bandas tienen una cierta “vida musical” latente, que si estas se desintegran antes de su tiempo, esa vida musical sigue ahí esperándoles, supongo que eso sucedió con los Dinosaur Jr. de J Mascis, quienes luego de arreglar sus diferencias y regresar triunfalmente con dos discos estelares, que NADIE nos esperábamos la verdad, el Beyond y el Farm, discos muy buenos en su propio derecho y que dejaron bien claro que el regreso de los Dinosaur Jr., como el de los Swans de Michael Gira, no era, como muchos otros, buscar explotar la nostalgia o ganar unos cuantos pesos rápidos y salir corriendo, sino una continuación de un proyecto revitalizado y basado en las raíces reales del grupo, que mejor época para que estos Dinosaur Jr. regresaran, el triunfo (incomprensible y aborrecible) de Nirvana, la consolidación e lo “alternativo” como el nuevo mainstream, el reconocimiento del shoegaze, movimiento de origen inglés que debe en mucho su creación a la primer gira que hizo Mascis y compañía a el reino hundido, las estrellas y los planetas simplemente se alinearon para que Mascis, Barloy y Murph hicieran lo suyo, una vez más desde el corazón.
Y así llegamos a I Bet On Sky, nuevo disco de los Dinosaur Jr., en el que Mascis y compañía parecieran cambiar de velocidad, Dont Pretend You Didnt Know, me sorprende, me saca de base, la banda funcionando como algo externo al trío que estamos acostumbrados con un apoyo adicional de teclados, Murph con un ritmo bastante ligero, en una pieza que no acaba de cuajar como abridora de un disco de un grupo legendario, pero que de alguna manera capta la apatía tan característica de Mascis, tal vez el punto aquí es como nos la presentan, que nos deja un poco confundidos.
Watch The Corners nos pone ante la misma disyuntiva, el sonido lo fi está más presente que en los discos anteriores, de hecho no me sorprendería que me dijeran que todo esto se grabó en la habitación de Mascis, y que Mascis se saque ese riff directo del saco de riffs de los Melvins no ayuda a aliviar la confusión, en Almost Fare, los Dinosaur le apuestan al pop por completo, sólo que es su propia versión del pop, una fracturada y áspera versión de esta, Mascis instalado, tal vez más que nunca en ese Neil Young más agridulce que nunca, la banda suena maltratada, tal vez no cansada, pero si bastante maltratada, aunque nuevamente me asalta la duda, será esta la verdadera intención?
El tono oscuro, pero laxo de Stick a Toe In la hace olvidable casi de inmediato, mientras que Rode recupera un poco de terreno para el grupo, lo extraño de este grupo de canciones es que la banda pareciera con prisa de grabar algo, sin tener necesariamente algo valioso y de peso para inmortalizarlo, la banda suena poco convencida y aunque aún puede ponernos de pie con temas como este, creo que es labor imposible convencer si no estén bien convencidos ellos primero, como en I Know It Oh So Well, dònde ni el mismo Mascis da crédito a su ejercicio de acercamiento a los legendarios Funkadelic, de quienes Mascis se nota a estado tomando algo de inspiración para el sonido de su guitarra.
Es sólo hasta Piercing The Morning Rain que la banda pareciera despertar y entregarnos lo esperado, melodías dinámicas e intensas que se salen de foco mediante la guitarra siniestra de Mascis y su actitud “echada para atrás y desganada”, aquí bien inspirado y dejando bien claro que si bandas como los tan “inflados” Foo Fighters existen, es gracias a él y su banda, aunque la miopía de las audiencias hace 25 años no lo hayan podido ver.
El disco no es tan malo como pareciera pero carece por completo de enfoque o dirección, tanto que temas como Recognition que se acercan a America, no se alcanzan a apreciar a pesar de lo buenos que son, este es un extraño y carismático desastre que nos deja un tanto confundidos, tanto que a podríamos hacer como que nunca sucedió.
The Darkness-Hot Cakes
Cuando me preguntan que como hizo The Darkness para conseguir tener éxito en un mercado que estaba asqueado del glam metal, que repudiaba a bandas como Poison, Ratt o Warrant, y que parecía fascinado por la dominante dupla del “alternativo y el grunge”? La verdad, la respuesta la considero más sencilla de lo que se pudieran imaginar, mientras las bandas de Los Angeles se dedicaban a explotar a manos llenas las influencias de dos bandas clásicas de hard rock estadohundidense, como Kiss y Aerosmith (que curiosamente las primeras bandas de lo que llamarían grunge, como Green River o Soundgarden les adoraban), estos muchachos del Reino Hundido no se fueron por la vía fácil, explotando aún más esas hiper plagiadas leyendas del vecino país del norte, ya que en realidad los pilares del sonido que estos The Darkness usaran estarían más cercanos a su natal patria, y hacen bastante honor a ella, con grupos como Queen y los australianos adoptados por los ingleses, llamados AC/DC, en menor escala podríamos apreciar cosas de los Sweet o de los irlandeses Thin Lizzy, una razón más por la cual gente como Def Leppard continua con algo de éxito, a pesar de ser parte de la época dorada del glam metal, y esto es porque son más cercanos a los T Rex del buen Marc Bolan o los ya mencionados Thin Lizzy que a Aerosmith o a Kiss.
The Darkness, luego de un par de discos exitosos, excesos, drogas y bastantes problemas internos regresan con un nuevo disco y diferencias parchadas, una nueva descarga de furiosas guitarras inspiradas en la legendaria banda australiano-inglesa de Angus Young, el eterno schoolboy, como Chabelo, y melodías inspiradas y dignas de la gran reina.
Every Inch Of You es la primera canción de este Hot Cakes, iniciando con un tema cauteloso que poco a poco va revelando la ya conocida identidad del grupo, la acertada vocalización del cantante y esos riffs mala leche que le salen tan bien a esos Ac/Dc y que los The Darkness usan aquí, acertadamente para poco a poco ir creando esos himnos que se antoja cantar al tiempo que uno alza su cerveza, para después complementar este 1-2 con Nothing`s Gonna Stop Us, dónde los The Darkness entran de lleno en el territorio de los himnos con un tema que haría orgullosos a Freddie Mercury y compañía, eso si conseguimos sobrevivir a los falsetes de Justin Hawkins que definitivamente dividen audiencias, dan una fuerte identidad al grupo, pero a más de uno lo harán arañar la madera de la silla (y a otros como los compatriotas de Moderatto los harán copiarles desde el outfit, el make up y demás cosillas sin mucha importancia, claro, después de todo, que es la originalidad?).
With a Woman regresa con los riffs dignos de un verdadero rufián, que terminan enganchando y una línea vocal brillantemente llevada por Hawkins, quine por mucho se convierte en el punto más importante de la banda con su pirotecnia vocal y esos añadidos de guitarra destacables, para después continuar con las guitarras enormes y grandes ritmos de Keep Me Hangin` On, un buen tema, nuevamente para mover los pies y agitar la cerveza en alto, mientras que Everybody Have A Good Time funcionaria perfectamente en vivo para conseguir una interacción entre grupo y audiencia, efecto replicable en She Just a Girl, Eddie, dónde la banda comienza a dejar bien en claro ese ya conocido de antes noviazgo entre duros riffs y melodías exquisitamente pop, lo cual nos revela de inmediato algo que en lo personal no había concluido respecto a estos The Darkness y que probablemente ni ellos lo sepan y es su cercanía a otra legendaria banda que mezcla el pop sin sacrificar su lado de rock duro, los Cheap Trick, lo que me genera otra idea, en este disco, el legendario productor Bob Ezrin se hace cargo de la mezcla, se nota su sabia mano en parte, pero que tal si estos The Darkness se buscaran a alguien como Steve Albini, super fan de los Cheap Trick y que les ha hecho buenas mezclas, podría funcionar bastante bien y darnos una buena sorpresa, eso claro, si estos The Darkness deciden dárnosla algún día, y si el gruñón de Albini acepta, un tema como Forbidden Love o el alucinante cover de Street Spirit (Fade Out), dónde parecen mezclar a Radiohead con el Over The Mountain de Ozzy Osbourne (con esos riffs ala Randy Rhoads), podría en verdad sonar enormes y enganchar aún a más audiencia de la que ya deben tener, parece que estos The Darkness se han enrolado otra vez en la senda de los buenos discos, ojala y les dure, si no se arañan y rasgan los vestidos, o se vuelven a desintegrar antes....lunes, 27 de agosto de 2012
Bob Mould-Silver Age
Para este humilde servidor que tienen ustedes aquí, Husker Du inventó mucha de la música que actualmente se escucha, para bien o para mal, supieron como meter el acelerador hasta el fondo y conservar la dirección melódica en todo momento, Husker Du supo cuando el hardcore ya no tenía salida e ideo una salida bastante lógica, que marcó el banderazo a uno de los más grandes y excitantes movimientos del rock estadohundidense, y sobre todo, Husker Du nunca se equivocó, nunca hicieron un disco malo, evolucionaron como ellos quisieron sin comprometer sus ideales a las grandes compañías disqueras, entre las cuales se mezclaron y salieron con su dignidad completa.
Ahora vayamos con Bob Mould, uno de sus principales miembros y que tampoco nunca ha hecho un disco malo, sus discos con Sugar, hace un buen número de años, profundizaban el matrimonio entre el pop refinado y las guitarras disonantes, su voz nasal y una dinámica musical diga de admirarse, claro, Bob Mould nunca tuvo un disco exitoso comercialmente al nivel del Nevermind de los…nevermind…, pero es obvio que Mould y los Husker Du fueron una de sus influencias principales, sino es que la más importante, en el sonido de Krud Bobain y compañía.
Podemos hablar de los disco solistas de Mould y podemos decir que Mould sigue aún sin equivocarse, si bien, jamás llegara a empatar el material visionario que grabo junto a los Husker Du, si puedo asegurarles que la música solista de Mould hace más sentido que mucha de la música que se escucha actualmente, y que mucha de ella son malas imitaciones del trabajo que hizo Mould hace ya casi más de 20 años.
Pues bien para beneplácito de muchos, Mould hace a un lado sus recientes incursiones en el mundo de los DJ`s, desempolva su guitarra eléctrica, le sube al volumen y nos trae de vuelta su voz exageradamente nasal, con esos cambios de tiempo y velocidades supersónicas, Silver Age es el nuevo agregado a su discografía y que resulta un nuevo acierto en su carrera, una muestra más del enorme e incesante talento de Mould, Star Machine nos remite de inmediato a su época con Sugar, época con la que Mould empata actualmente mediante la re edición de esos discos que grabó hace ya un buen tiempo, pareciera que Mould retoma directamente de su época con Sugar y de ahí parte para traernos un nuevo capitulo en su brillante carrera junto a la guitarra eléctrica y las geniales melodías pop que salen de su cabeza, Star Machine puede arrancar lenta al principio pero de inmediato se ajusta a la dinámica Mould que podría sacudirnos la cabeza con furia y después arrancárnosla si quisiera, los riffs de Silver Age brillan con la vitalidad de los años más refinados de los Husker Du y una claridad y vitalidad no vista desde los Sugar, el elemento punk de los Husker Du comenzó a menguar cuando el grupo firmó con la Warner , agregaron elementos más melódicos, pero no comprometieron la fuerza y la dureza de su música, y aquí esto se manifiesta, Mould podrá estar haciendo pop, pero sus guitarras poseen la suficiente fuerza para derribar paredes y sus guitarras poseen el filo suficiente para partirnos en dos, después con The Descent recupera esa genialidad para construir melodías memorables y que de alguna manera, a pesar del poder de su música, nos mueven firmar internas, esa capacidad de Mould de intercalar brillantes toques melódicos en su brutal estilo de tocar la guitarra sigue maravillándonos.
Briefest Moment rockea con la misma furia con la que Mould rockeaba en los 80s, Mould se siente inusualmente rejuvenecido y más vital que nunca, y en verdad no nos equivocamos al afirmar que este es el mejor disco que Mould ha hecho desde su época con los HD, y ni que decir de la densa Steam Of Hercules, más pesada que el plomo, más densa que el aceite y con un Mould alucinante en una vocal psicodélica impresionante, Round The City Square es ese rock melódico que prendió fuego de manera intensa en los 80s, ese rock que trajo de vuelta la guitarra eléctrica y que supo sumar la furia irreprensible del hardcore a las tradiciones pop estadohundidense, y si bandas como los Wire (obvia influencia para Mould y los HD) siguen más vigentes que nunca, por que Mould no habría de sonar así, recuperando el espacio que muy por derecho se ganó y nunca se le reconoció.
Minneapolis debe estar de fiesta, un estelar regreso de los Soul Asylum y de Mould el mismo año, acaso el regreso de los Replacements estará a la vuelta de la esquina?
Animal Collective-Centipede Hz
En la anterior reseña del disco America del buen Dan Deacon, me atreví a señalar que Deacon muy probablemente había arrancado su carrera siguiendo la huella de los Animal Collective (también de Baltimore, la tierra del gran John Waters!) y que al paso de los años, ahora era Deacon quien daba una patada en el trasero a los Animal Collective al editar América, un disco que rockea más duro, desde el lado de la electrónica, que los actuales discos de rock, lo cual resulta irónico, si recordamos que los Red hot Chilli Peppers, por ejemplo, se declaraban enemigos de las maquinas de ritmo y secuenciadores, y que ahora por ejemplo, vemos que Flea hace un disco en dónde se apoya en la electrónica, esto nos dará una señal de cuanto ha cambiado la música en la última década y la mentalidad de los músicos, claro, lo que alguna vez vimos como música artificial y fría, ahora es nuestro principal instrumento musical, la revolución de la máquinas acaso? Probablemente así es, ahora ellas rockean más duro que nosotros.
El caso es que este año podemos presumir felizmente que los Animal Collective le aceptan el reto a Deacon (y a otros post modernos como los Black Dice) y editan este Centipede Hz, disco en el que después del muy celebrado Merriweather Post Pavilion (disco que la verdad no me gustó mucho y que en cierta forma aborrecí) los AC regresan al rock, o por lo menos a su muy personal versión del rock, del lado de la electrónica, para volver al mundo de la disonancia y los volúmenes estridentes de discos como el Here Comes The Indian (mi favorito de ellos), que hicieron una época de oro dentro del underground estadohundidense, aquí los Animal Collective sacan nuevamente su parte animal y verdaderamente rockean duro, olvidándose de ser monedita de oro y buscar agradar a todo mundo, se nota que los AC buscan hacer un disco que principalmente, les guste a ellos y eso es muy notorio, en gran parte de este disco, que más que disco pareciera una fiesta, una muy divertida y a todo volumen, como debe ser (bueno, eso si no eres el vecino que vive al lado de dónde se lleva a cabo al fiesta, y no estas invitado).
Moonjock abre este disco y resulta ser el equivalente a una puerta derribada con el pie de manera estruendosa y poco ceremoniosa, esas vocales tan celebradas siempre se hacen presentes, pero esta vez, la “belleza” se les ha acabado, pareciera que los Animal Collective hayan decidido cubrir la belleza de sus vocales en densas capaz de distorsión, reverb y feedback, baterías y guitarras (aunque bastante procesadas) han regresado a la mezcla del grupo, dando pie en ocasiones a episodios que bien podrían colarse en un buen disco de prog rock, siendo muy honestos con nosotros mismos, que tan alejados están los Animal Collective del prog de los legendarios Yes?
Today`s Supernatural pareciera uno de esos temas psicodélicos de los 60s tocado en teclado, pero con el control de la velocidad al máximo, vuelven esos ritmos absurdos y surrealistas al ceno de esta banda, por lo menos en este tema desaparecen los coros “bonitos” y nos encontramos con una vocal al tope de la garganta por parte de Avey Tare, quien siempre ha parecido representar la parte más salvaje o “punk” de la banda, opuestos a las tendencias “preciosistas” de Panda Bear, quien debido a su éxito como solista pareciese haber tomado más fuerza en las decisiones del grupo en los discos más recientes, pero definitivamente el buen Avey Tare toma el protagonismo en gran parte de las canciones aquí, y eso se nota de inmediato, tenemos aplastantes baterías y guitarras penetrantes, la banda suena hambrienta y más viva que en muchos años anteriores, aspecto que habrá que agradecerlo a la producción, trabajo de un grupo que concibió los temas en vivo, a diferencia del disco anterior que fue hecho con melodías que los miembros del grupo se intercambiaban por correo electrónico, Rosie Oh se caracteriza por un peculiar trabajo de guitarra y esa electrónica subversiva que sólo estos AC saben manejar, combinado sensibilidad pop a flor de piel con rebeldía digital, la combinación, sigue funcionando, aunque muchos ya los dieran por olvidados, me incluyo la verdad, aún y que Applesauce me decepcione un poco, ya que me parece un momentáneo retroceso al aborrecible Merryweather Post Pavilion.
Wide Eyed continúa por la senda ganadora, se nota en los arreglos y en las densamente pobladas construcciones musicales del grupo, en dónde infinidad de sonidos son empleados y usados de manera inteligente, acercándose al pop, pero a la vez manteniendo una saludable distancia, que en verdad se agradece, difícilmente tendremos a unos AC exactamente al mismo nivel que sus primeros discos, pero lo que nos presentan en este disco rescata y de buen manera su credibilidad, la extraña Father Time nos permite reconocer que el grupo ha tomado buenas decisiones y en un momento de difícil incertidumbre, han atinado a tomar el camino correcto, uno que reconecta con su antigua audiencia, pero que no abandona por completo a los seguidores de sus discos más recientes, New Town Burnout es otro punto alto que me confirma mi disparatada teoría anterior, que tan alejados estamos de gente como Jon Anderson en temas como este?, yo creo que no mucho, y no erramos al decir que los AC han logrado consolidar una muy, muy peculiar versión del prog rock, no se asusten si las guitarras de Steve Howe suenan por aquí un día de estos.
Mercury Man se presenta casi al final del disco y se queda a poca distancia de captar la locura de los años pasados y añorados, Pulleys y en especial Amanita se encargan de cerrar en un buen nivel este disco y a pesar de la extraña influencia de oriente en este último el disco sale bien librado y pasa la prueba, recuperando ante los humildes odios de un servidor, algo del brillo musical que tuvieron los primeros días de este grupo.
viernes, 24 de agosto de 2012
Steve Vai-The Story Of Light
Empecé a seguirle la huella a Steve Vai cuando entro a aquella agrupación que respaldaba a David Lee Roth, en la cual compartía escenarios con Billy Sheehan, en una alineación de ensueño que no sólo empataba, sino que superaba la alineación clásica de los Van Halen, Vai le pedía poco o nada a Eddie Van Halen, y obviamente Sheehan era muy superior en su ejecución que Michael Anthony (a quienes los Van Halen recientemente sustituyeron por el hijo adolescente de Eddie, Wolfgang!), después de la disolución de aquella banda legendaria, Vai se reunió con Whitesnake, quienes venían de un disco muy exitoso editado en el año de 1987, Vai grabò con ellos el Slip Of The Tongue, un disco bastante decente de hard rock/pop metal en el cual el talento de Vai nuevamente brilló, después de estos dos proyectos Vai saltó a la fama como uno de los mejores guitarristas de su generación, con suficiente arrastre para editar una serie de discos solistas, inusualmente con bastante éxito iniciando con el muy valorado Passion & Warfare, y aquí es donde le empecé a perder un poco la pista.
Asì que bienvenidos a The Story Of Light, disco nuevo de Vai en el que su continua obsesión con la espiritualidad sigue manifestándose, en el primer tema del mismo nombre tenemos a Vai brillando con su hiperactivo estilo y generosos riffs de poderosa guitarra, sumados a un muy decente ejercicio de sintetizadores y baterías, aportando a Vai una colosal pared de sonido, la cual Vai incrementa a o disminuye a su voluntad para después ejecutar melódicas y avasalladoras líneas de guitarra, flanqueado a la perfección por sus músicos acompañantes, si detecto un gran acierto en los discos de Vai ( y de Satriani, su maestro, por cierto), es que a diferencia de los discos instrumentales de guitarristas del pasado, Vai y Satriani se muestran bastante seguros de sus habilidades y no están temerosos de la habilidades pirotécnicas de sus compañeros músicos, bajos, baterías y sintetizadores brillan por igual y s en este duelo, en cual termina sobresaliendo el talento de Vai.
Velorum es una clara prueba de la anterior, con poderosas baterías y un bajo que gruñe furiosamente, cediendo un poco posteriormente para que Vai haga hincapié en uno de los momentos altamente melòdicos del disco, pero ya saben, Vai no gusta de ponerse las cosas fáciles y atraviesa una y otra vez las melodías con monstruosas baterías y esos alucinantes sintetizadores, que son tan bien utilizados que no “suavizan” el sonido, sino que le dan una mayor dimensionalidad.
Y después viene una de las grandes sorpresas del disco, John The Revelator, para la cual Vai obtiene un sample (como ha hecho en otras ocasiones) del tema original de Blind Willie Johnson e invita a la cantante Beverly McClelland, quien le mete verdadera furia al tema, el cual Vai dota de poderosas guitarras en un tema que serìa difícil buscarle una definición ya que igual navega por los mundos del heavy metal, el blues y el gospel, sin duda inspirado por la originalidad bizarra de un Tom Waits, que después es llevada al extremo nuevamente por la influencia del gospel en Book Of The Seven Seals (que originalmente era una sola pieza con John The Revelador y que en la mezcla fueron separadas).
Gravity Storm es una pieza más con rabiosas guitarras, que suenan hambrientas, llenas de furia, que Vai va canalizando y modelando a su entero deseo, formulando un intrincado y frenético riff que después pareciera aullar ante la luna, de lo mejor del disco sin temor a equivocarme, para después pasar a Weeping China Doll, una especie de lamento, trasformado en plegaria con resultados muy, muy pesados y oscuros, y casi para cerrar Vai nos tiene una sorpresa más, un dueto con la cantante-compositora Aimee Mann en No More Ámsterdam, en dónde podemos escuchar la voz de Vai y preguntarnos este es el loco guitarrista virtuoso que destripaba guitarras en los 90s?, o es un verdadero artista, compositor, arreglista y guitarrista fuera de serie? Creo que Vai deja muy clara la respuesta en este disco que se disfruta y mucho de principio a fin.
jueves, 23 de agosto de 2012
Alanis Morissette-Havoc and Bright Lights
De entrada Guardian es un tema enorme en la mejor tradición expresiva de Alanis Morissette, con una melodía variada, llena de momentos íntimos y explosivos coros, es de esta manera que Morissette nos muestra su regreso a los escenarios, con un este nuevo disco Havoc and Bright Lights, mucho más animado que su anterior trabajo, pareciera que la Morissette la ha estado pasando bien en su vida personal y su música, a pesar de contener esos pasajes depresivos y nostálgicos, está más radiante que nada, y no, no es que una de las alumnas de Lou Reed este traicionando sus raíces, también Lou Reed ha hecho canciones animados, a poco no? Además Guardian es un tema bien hecho que denota poder y convicción en todo momento y que sirve de punta de lanza en el lanzamiento de esta grabación.
Woman Down posee un ritmo electrónico, posible resultado del trabajo de Morissette con la gente que ha estado tras la producción de algunos discos de Madonna y Bjork, y en esta un urgente coro que se dispara al cielo y regresa justo a tiempo para la siguiente ronda de palabras, estableciendo una atractiva interacción entre ritmos, aún así dudo que Morissette tenga las pistas de baile en mente, por lo que su música busca un equilibrio para no caer en tendencias de modo, subiéndole al volumen de manera generosa y manteniendo la intensidad siempre a tope.
Til You hace en verdad muy poco por mí, un tema que pareciera inspirarse en las dulces melodías soleadas de un Brian Wilson, sin caer en una parodia de ellas, para después cambiar de ambientes con la oscura Celebrity, la cual sin duda pudo haberse convertido en una maravilla con un Trent Reznor en la producción, pero aún así, con la producción de Guy Sigsworth, quien ha trabajado con gente como Bjork, Goldie y David Sylvian, es suficiente para destrozar un buen número de bocinas en el proceso y dejar claro que en su retorno la Morissette no está haciendo muchas concesiones.
Spiral contiene atmósferas oníricas, a la Morissette ululando la letra y un ritmo bastante acelerado que sienta de maravilla al tema, y que para el siguiente tema Numb, bastante más orgánicos que los demás, se hacen más poderosos y prominentes, con una Morissette predadora, buscando el ritmo y la melodía en todo momento y saltando de uno a la otra con sobresaliente talento, la producción es brillante, cristalina y vivaz, con unos tremendos saltos de edición que le añaden inusual tensión y fuerza, la balada Havoc se vale de la voz de Alanis y el acompañamiento de piano y sintetizadores para crear un tema memorable que después se impulsa por el coro para alcanzar altura.
Receive es otro tema que se vale de un coro ENORME, que nos dice que Alanis se ha convertido en una sobresaliente compositora pop que sabe como enganchar a su público, que sabe como transmitir y hacerlos cantar sus temas, pero también discos como este nos muestra que la Morissette sabe tomar riesgos y a pesar de ser una cantante pop, sus composiciones y producción suenan vanguardistas, como en la llamativa producción de Edge Of Evolution que se encarga de cerrar este discos y si bien, la Morissette no alcanza en este disco a construir su propio “Berlin”, si le alcanza para poder presumir un buen y potente retorno a los escenarios.
The Botanist-III-Doom In Bloom
Alguno de ustedes recordará al personaje Poison Ivy de los comics de Batman, esa súper villana y eco terrorista, cuyo objetivo principal es la propagación de la vida vegetal, pues bien, regocijemos nuestros espíritus, porque el creador de uno de los más enigmáticos discos del año pasado está de regreso, y no estamos hablando precisamente de que Poison Ivy haya formado un grupo, estamos hablando de The Botanist, proyecto musical de un solo miembro con ciertos acercamientos al black metal, bendito black metal, gracias por abrir los ojos, las mentes y los odios a tantos y tantos músicos!
The Botanist nos trae este año su disco III-Doom In Bloom, donde el desconocido músico agrega ahora su propia versión del doom, a su ya de por si muy personal versión del black metal, no es necesario quebrarnos la cabeza pensando en la identidad de The Botanist, tal vez ni es humano, tal vez es una planta humanoide como el célebre personaje, también de comics The Swamp Thing, que el gran Alan Moore hiciera famoso a través de sus historias, lo que tenemos aquí es una mutación bastante interesante que añade algunos elementos adicionales de ambient y de shoegaze, con un The Botanist valiéndose únicamente de su batería y de algunos teclados, Quoth Azalea, The Demon, el primer tema de inmediato nos toma con la guardia baja, The Botanist introduce una elevada dosis de melodía a su proyecto, se aleja un tanto de los extremos y su desgarradora voz se torna en apenas un suspiro, su trabajo en el piano es emotivo y su omnipresente batería (y como no, el tipo es baterista) retumba en todo momento.
Deathcap nuevamente es un tema expansivo/minimalista y que difícil poder definir esta música de esta manera, por un lado tenemos el paso fúnebre tan característico del doom, por otro lado el inusual acompañamiento del piano, la ambición propagada del shoegaze y por si fuera poco las torturadas vocales que esta vez se explayan al máximo, el paso lento y esas líneas de piano construyen una delicada, dramática y épica trama que de inmediato nos atrapa, pone las cartas sobre la mesa y echa de la habitación al escucha casual, ciertamente The Botanist no es para todos los gustos, los puristas del black metal serán los primeros en huir despavoridos, pero los pocos que se queden serán recompensados con el tremendo viaje musical que nos brinda este proyecto.
Ganoderma Lucidum continúa la misma línea de ritmos lentos y atmósferas lúgubres, si no deprimentes, con un The Botanist golpeando duro sus tambores y marcando el paso, con esos golpes de tecla punteando la melodía, deteniendo el avance repentinamente y conteniendo el paso, agrega un paso militar al inicio de Vriesea y regresa a las voces susurradas para añadir una atmósfera fantasmal, la melodía nuevamente es bien llevada y pareciera una dilución de las feroces guitarras del black metal traducidas aquí de una forma completamente nueva, la música ha mutado y evolucionado de una manera tan impresionante que muchos amantes del shoegaze sin duda podrán aceptarla, pero en si todo el concepto de The Botanist veo difícil pueda trascender más allá del underground y aunque el resto del disco es rescatable y en ningún momento pierde la dirección, si podemos destacar, negativamente, que este disco pierde algo de fuerza e intensidad al final, tal vez son esas detestables restricciones inherentes en el doom, un genero que reniega de la evolución en cierta manera, y que a diferencia del black metal, prefiere no evolucionar y mantenerse en su caparazón.
Un trabajo que si bien termina cansando un poco al final, Panax, tema que hace una curiosa conexión con los Earth de Dylan Carlson, tarda eternidades en llegar y salvar el final de este disco, aún así es una clara muestra del deseo de crecer y evolucionar de un genero altamente volátil e inestable, que un día masacra animales y se baña en sangre y al otro busca salvar al mundo.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Robert Hood-Motor: Nightime World 3
Por supuesto que aquí nos encanta el buen techno minimal Detroit-style, ese que sale directo una de las ciudades más olvidadas del vecino país del norte, una ciudad que amenaza con desaparecer y que lentamente se ha convertido en un fantasma de lo que alguna vez fue, curiosamente es en esta ciudad dónde en décadas pasadas, surgiría la enrome Motown, el rock más duro del vecino país del norte y obviamente su industria automotriz, todas ellas piezas claves para el gran movimiento que estaría por venir, y es que sonidos como el funk siempre fueron bienvenidos en esta ciudad, donde lo comercial fue rechazado a favor de la rudeza, dónde los chicos se enamoraron de la música electrónica de los Kraftwerk, pero jamás olvidaron a Parliament, a Marvin Gaye o a Stevie Wonder, la GRAN colisión con la frialdad electrónica, si señores, así nació este fenómeno conocido como techno, en manos de magos como Juan Atkins, Derrick May y Kevin Saunders, los tres “grandes” de Detroit.
Salido de una segunda generación de artesanos del techno, Robert Hood junto a Jeff Mills y el legendario Mike Banks, anduvieron junto a los Underground Resistance y después se lanzaron en carreras en solitario, cada quien por su propio rumbo, Banks como principal propulsor de la escena, Jeff Mills convirtiéndose en un virtuoso de la mesa de mezclas y con un Robert Hood poniéndose al frente de todo un movimiento de techno minimal, como si Philip Glass hubiese nacido con Detroit (aunque años más tarde, curiosamente, Hood dejaría también Detroit y se iría al sur.
Motor: Nightime World 3 es el siguiente capítulo en una serie creada por Hood, un capítulo que de inmediato muestra las viejas raíces de Hood, la nostalgia por un lugar que poco a poco va muriendo, The Exodus, pieza inicial relata a su propia manera, como Hood observa su antiguo hogar quedándose sólo, como las calles se van vaciando y como Detroit se vuelve un gran desierto de asfalto, lentamente devorado por la naturaleza, un regreso al origen.
Motor City ofrece una atmósfera menos densa que la pieza anterior, con un ritmo más relajado, Hood va liberando esas líneas de sintetizador que parecieran bailar en la oscuridad de los minimalistas arreglos de Hood, claro, como en el mejor techno, Hood nos pone de inmediato en movimiento, pero es un movimiento parco, uno que no requiere demasiado ornato, frío y oscuro a la vez, después Better Life va construyendo nuevos ambientes sonoros, Hood a pesar de su inclinación hacia el minimalismo sabe como llenar el espacio, sin saturarlo, como construir estructuras sonoras de brillante manera.
The Wheel arranca con un supremo ejemplo del minimalismo de Hood, su música no desperdicia ni un segundo en nada superfluo, la línea de teclado es justa, y las voces apenas y asoman algo humano en la mezcla, la nostalgia y un dejo de desesperación siguen asomándose fuertemente en el trabajo de Hood, el cual en Black Technician brilla por su contundencia y su solidez, la magia de Hood para tejer pequeñas y detalladas estructuras salta frente a nosotros, después aplica sendos sintetizadores para añadir un nocturno brillo a las acciones, nos expone al drama extremo en Learning, pone a girar nuestras cabezas con Drive (The Age Of Automation) y después pone nuestro cuerpo a vibrar con la estupenda Torque One.
El enorme talento de Hood se pone en evidencia durante este relevante disco, una carta de amor al viejo terruño caído en desgracia, Hood termina al final con Show Motion Katrina, haciendo una analogía tristemente interesante sobre la destrucción, “en camara lenta”, de la legendaria meca del auto y después termina con la esperanzadora Time To Rebuild, “un llamado a las armas”, solicitando el rescate de Detroit, con un disco brillantemente concebido y ejecutado, con un concepto desolador, realista y a la vez propositivo.
La Vida Sin Géneros, Según Alan Moore (O con exceso de estos)
Algo de sabiduría a cargo del buen Alan Moore
“La vida no se divide en géneros. Es una horripilante, romántica y trágica novela de ciencia ficción sobre vaqueros y detectives, y con un poco de pornografía, si tienes suerte...”
Rod (Alguna Vez The Mod)
Si, por supuesto, Rod Stewart vino a Monterrey y parece que a la gente le gustó bastante, hay que agradecerle a Rod que haya iniciado la segunda gran ola de conciertos aquí en el norte del país, allá por el año de 1989, luego de varios insípidos y poco inspirados conciertos a principios de los 80s, con leyendas, que ya estaban lejos de sus mejores momentos, como Queen o Alice Cooper, Rod, viendo ya muy mermada su carrera a finales de los 80s, supo como capitalizar la nostalgia por sus éxitos de años atrás, con un mercado mexicano hambriento y deseos de espectáculos de primer mundo, y que eran casi inexistentes en aquella época, por lo menos aquí en Monterrey, no olvidemos que gente como los Ramones, Napalm Death, Sepultura, Deicide y Lou Reed entre otros tocaron por esas épocas, solamente en el DF.
Muchas veces señalé que en mi muy humilde opinión, Rod había sido en su mejor momento el mejor vocalista del mundo, había sembrado junto a Jeff Beck las raíces del heavy metal, meses antes del disco de debut de Led Zeppelin, y después las raíces del punk rock con los Faces, ¿Cuántos artistas pueden vanagloriarse de esto? Muy pocos creo yo, pero finalmente Rod sucumbió a los encantos del jet set, la fama y los excesos nublaron su talento y Stewart cometió probablemente uno de los crímenes artísticos, más grandes dentro de la música popular al traicionar su ENORME talento vocal, por buscar la fama y la fortuna, o díganme ustedes: ¿Aparte de Bob Dylan y Rod Stewart a cuantos vocalistas pueden reconocer en el preciso instante de escuchar su voz?
Stewart estaba echo para la fama, Jeff Beck de inmediato lo reconoció, y muy probablemente le ganó en esta como en otras ocasiones a Jimmy Page y compañía, quien obviamente se conformó con el gran Robert Plant, aunque secretamente hasta el Houses Of The Holy fue cuando finalmente lo aceptó por completo y dejó de considerar sustituirlo por Stewart, vayan ustedes a saber que hubiera sucedido si Rod hubiera estado con los Zeppelin ¿Interesante no? Pero bueno ahora Rod se dedica a explotar la nostalgia, a extraerla, sintetizarla, embotellarla y venderla, sus dotes vocales siguen ahí, aunque desaprovechaos, pero ya saben como somos aquí, nos encanta la nostalgia barata, fugarnos del presente y vivir en el pasado, “cuando todo era mejor…”, como decía el celebre Capitán Beefheart, como inquilinos de pecera que viven eternamente entre sus propios desechos será que la esperanza muere al último, o que mi fe en Rod no se ha terminado del todo, si Lou Reed, Bob Dylan, Patti Smith, Jeff Beck, Tom Waits, Alice Cooper o Robert Wyatt han hecho obras enormes a su edad, ¿Por qué no Rod? ¿Que le falta al gallito ingles para volvernos a deleitar con esa voz de lija y el enorme carisma? que pareciera ser lo único que lo mantiene a flote en estos días…eso y que nos encanta la nostalgia, ¿O no Scorpions?
martes, 21 de agosto de 2012
Joe Morris, William Parker y Gerald Cleaver-Altitude
Mas free jazz para los chicos de estas oscuras épocas que sólo quieren escuchar “pop desechable” o música alternativa, que a estas alturas ya no se que es alternativa, ni si en realidad lo que nos quieren vender como independiente, realmente sea independiente, razón de más para apostarle al free jazz, porque aunque puedan disfrazar y maquillar el black metal y querérselo vender a las masas, el free jazz difícilmente podrá ser domado, encasillado, esterilizado y listo para venderse, aunque David S. Ware haya conseguido firmar con una disquera mayor, ténganlo por seguro que en un par de años, desgraciadamente como suele suceder el ejecutivo que lo fichó saldrá de sello y S. Ware tendrá que buscar otro lugar en donde editar sus discos, desgraciadamente quien le apuesta al free jazz lo hace como una labor de amor, difícilmente como algo que redituará económicamente, no por nada Charles Gayle vagó por las calles sin mucho apoyo durante años, no por nada Barbieri le volteó la espalda al genero para irse a otras latitudes más “easy listening”, no por nada Joe Morris indicó que a lo mucho en este planeta una 500 personas se interesarían por un disco de free jazz, así de bajas son las expectativas comerciales en el genero, aunque en las presentaciones en vivo, que son muchas las que hace, no le debe ir tan mal.
Joe Morris parecería salido de la escuela del buen tono de Wes Montgomery, uno de los grandes guitarristas del jazz, y cuya influencia, Morris parece haber recogido y sumado a un curioso interés por la música africana para desarrollar un estilo ágil y sorprendente completamente propio, que de igual manera puede meterse en la abstracción pura, que desarrollar veloces melodías inesperadas.
Para Altitude, nombre de este disco en vivo grabado en el recinto legendario que lleva por nombre The Stone, Morris se hace acompañar por dos músicos tremendos, por un lado el legendario William Parker, quien con su bajo ha acompañado a otras leyendas de la talla del GRAN Derek Bailey y Cecil Taylor, mientras por otro lado en la batería nos encontramos al feroz Gerald Cleaver, baterista oriundo de Detroit, curtido en las duras calles de esta ciudad y con un historial admirable, dentro del cual podemos mencionar el acompañamiento de una leyenda como Roscoe Mitchell, y algunas otras grabaciones que hemos mencionado aquí.
Altitude arranca con Exosphere, pieza en donde de inmediato se muestra el inquieto carácter de Morris, cuyas increíbles líneas de guitarra deben ser escuchadas con suma atención para no perder detalle y poder creer la manera en que sus dedos danzan sobre el cuello de su guitarra, compitiendo en destreza con Cleaver, quien descarga ligero su ataque aéreo, el cual pocas veces toca tierra y se mantiene en todo momento volando casi al ras del suelo, pero fuese cual fuese este ataque de estos dos músicos, todo se vendría abajo sin una sólida base, tan sólida como el granito, y es aquí dónde Parker muestra su colmillo para el bajo, golpeando con ferocidad las cuerdas de su instrumento, el cual nos golpea como onda telúrica desatada de manera monstruosa, Parker es un gigante de su instrumento, su prontitud a lo largo del cuerpo de su instrumento es notable, al igual que el legendario Eric Dolphy, Parker es un sujeto que usa a fondo su instrumento, sube y baja a lo largo de este y lo hace con singular destreza para afianzar en todo momento los frenéticos recorridos de Morris y de Cleaver.
Thermosphere es aún más intensa, con una sublime tracción inicial creada por el veloz Cleaver y por el bajo de Parker, posteriormente escuchamos a Morris, con esas guitarras como serpientes impacientes avanzando frente a nuestros pies, recordarán a aquel legendario músicos denominado Snakefinger que solía tocar con los Residents? Pues bien, fácilmente Morris podría robarle el nombre.
Para Troposhere, Parker y Cleaver consiguen conjurar un curioso ritmo con influencias africanas, que sirvena la perfección de marco para que Morris extienda esas líneas de guitarra tan propias de él, en las cuales la influencia del estilo conocido como kora, salgan a relucir por completo, para cerrar con la espectacular Mesosphere en dónde Cleaver y Parker alcanzan un grado de conjunción inaudito, no sólo mostrándose rudos con un ritmo justo e impenetrable, sino que además mostrándose como grandes prodigios rítmicos en sus instrumentos demostrando que el free jazz no es sólo difíciles abstracciones.
El legendario The Stone y estas tres leyendas vivientes creando un juego musical que nos sorprende de principio a fin, con resultados asombrosos que cualquiera de los 500 fans del free jazz que habitamos este planeta debemos agradecer.
Antibalas-Antibalas 2012
Antibalas, eso es a veces lo que necesitamos para salir adelante del día a día, uno de esos chalecos a prueba de proyectiles, y en cierta forma, hay que decirlo, esta orquesta poderosa de músicos con influencia africana nos proporcionan por un momento, un chaleco que nos protege de la vida, encapsulando nuestros sentidos, por lo menos, durante el curso de este disco, en al cual esta poderosa banda de influencias africanas y caribeñas (influencia poderosa en el mismo Fela Kuti) descarga su rítmico contenido de manera furiosa.
Parte de lo poderoso de este disco, radica precisamente en el momento que estos Antibalas están viviendo actualmente, el renacimiento del fuerte interés por el Afro Beat, re ediciones del legendario material del GRAN Fela Kuti (de las que ya hemos escrito aquí), el musical Fela!, que ha tenido mucho éxito, y que precisamente, la música está a cargo de este singular grupo, los Antibalas, geniales impulsores de este género y que al parecer acaban de encontrar la comunión perfecta a través del musical con su gran inspiración, siempre apoyados por sus importantes “padrinos” musicales, gente como los hijos del gran Fela Kuti, Seun y Femi y el mismo director musical de Fela, el GRAN Tony Allen.
Dirty Money abre este disco del mismo nombre con un ritmo intenso, en el que la banda con una poderosa combinación que se despliega ante nuestros oídos, teclados y baterías en comunión perfecta, con una batería inquieta en el más puro estilo del legendario Tony Allen, un ritmo que rebota con singular vitalidad, apoyados en todo momento por una vibrante sección de metales (saxofones, trompetas y trombòn), es así como de esta manera los Antibalas consiguen recrear parte de ese gran encanto del genero con singular fidelidad, con los pies bien firmes en el funk, el jazz y los ritmos latinos-caribeños que sirvieron para dar poder a la combinación musical que Fela Kuti bautizó como Afro Beat, una pieza impresionante que fácilmente recrea las incendiarias entregas de Kuti, sumándole ese impresionante de ritmos latinos que estos Antibalas, originarios de Brooklyn debieron absorber en Nueva York.
The Ratcatcher cambia el juego, es una pieza menos intensa, con más espacio para la interacción entre las intermitentes secciones de metales y los teclados, sumemos a esto los incontenibles ritmos de la batería, a los cuales se suman las guitarras agregando selváticas líneas musicales, un teclado que busca el liderazgo y la dirección musical en todo momento, una sección de metales bien inspirada y sin limites, un tema que la banda permite respirar y tomar fuerza como si fuera un incendio, con un saxofón que en ocasiones toma la delantera y desata una mayor furia, unos teclados bien metidos en los 70s, que emiten alucinantes secuencias, sin duda un triunfo enorme para los Antibalas al recrear tan enorme sonido sin caer en la copia barata, agregando originalidad y toques propios de cada uno de los integrantes de esta banda, sin caer nunca en la imitación o el plagio, la pesadez y la psicodelia de los teclados de Victor Axelrod, los saxofones entrelazados de Staurt D. Bogie y Martin Perna, las guitarras espagueti de Luke O Malley y de Marcos García y la siempre estelar batería de Miles Arntezen, que se conjugan de manera brillante aquí, para después dotar a Him Belly No Go Sweet de una marcada originalidad, que arranca de primera mano con la fuerte influencia latina de metales y percusiones, un tema que en verdad se convierte en algo muy propio de ellos, sin el frenético paso de los temas anteriores y con una melodía en un tono más combativo, si bien Fela cimentaba sus grandes creaciones en la batería de Tony Allen, sus teclados y sendos coros femeninos, los Antibalas despachan los coros, pero refuerzan los teclados y la sección de metales que se cruza por completo de continente y en ocasiones suma esa herencia africana y latina tan importante, como en el caos bien controlado de Ari Degbe que podría derrumbar fácilmente en minutos el local dónde se ejecute, con una precisión y una cadencia prodigiosa, la banda para algunos segundos para que las guitarras se asomen y después re inicia el ataque, con sus ágiles metales que aprovechan sabiamente cualquier espacio para introducirse, picar y huir cual abeja furiosa, al tiempo que el teclado va construyendo brillantes y melódicas líneas musicales que como gusanos barrenadores rápidamente se incrustan en el cerebro.
Antibalas hace los suyo y lo hace con una intensidad y repercusión digan de admirarse, ya que en varios certeros golpes han conseguido traer de vuelta e imponer un sonido considerado del pasado, destruyen la nostalgia y plantan firmemente la bandera del Afro Beat con renovado poder y una visión plenamente hacia el futuro.
lunes, 20 de agosto de 2012
Arrancando la Semana Nuevamente con Lluvia y Caos Vial
Iniciando semana, y esta arranca bastante movida e inquieta con tráfico y regreso de los chamacos a clases, agréguenle a eso la lluvia que no dejó de caer en toda la noche, más caos vial para una de las ciudades peor planeadas en el país, dónde el crecimiento urbano de plano se nos salió de control, y dónde menos sabemos lo que es manejar (aprendimos con el NIENTIENDO a dar para atrás y para adelante, pero manejar un coche estándar, imposible!), apenas unas gotas de lluvia y el pavimento se llena de cráteres lunares (gran negocio para los talleres de amortiguadores, suspensiones y llantas), se convierte en pista de hielo y el espíritu del célebre Crash de JG Ballard se hace presente, sólo que sin el la excitación perversa de ese clásico de la literatura, aquí el asfalto es criminalmente de baja calidad, las cuadrillas rellenan con tierra los baches, y en un giro por demás irónico del destino, las calles aledañas al enorme Río Santa Catarina, desagüe de la ciudad, son las que más se inundan, que curioso no? Por cierto ayer una de las llantas de mi auto se bajo y anduve por la noche buscando una vulcanizadota en dónde revisaran mi llanta, perdido, en una colonia bastante poco amigable, encontré un negocio de estos, apenas un tejaban de lamina con un sillón desvencijado, abierto las 24 horas, eso si.
Grave-Endless Procession Of Souls
Precisamente hace poco me preguntaba: Que pasó con el death metal? Hace cuántos meses que no escuchaba un disco decente de este genero? (Para ser exactos, creo que desde que salió el disco de los Cannibal Corpse, hace ya varios meses) Porque ha perdido el brillo últimamente este genero últimamente?, sería difícil de saberlo, mucha de su salvaje reputación se perdió cuando sus practicantes perdieron ese salvaje carisma heredado de los Venom o de los Hellhammer y comenzaron a adoptar la pomposidad y el lustre del prog rock, el death metal y su hermano incomodo el nu metal comenzaron a acercarse peligrosamente al mainstream, y bandas como Morbid Angel, Death y Deicide empezaron a aparecer en el MTV, irònias de la vida, ya que años atrás les conocimos por fanzines y por copias piratas que compras de manera ilegal, pero no todo está perdido, Deicide sigue editando discos de manera furiosa y menos sofisticada, Morbid Angel de seguro corregirán el pequeño desvarío industrial que tuvieron, Cannibal Corpse sin duda ha regresado, sólo esperemos que próximamente volvamos a tener noticias de los Entombed y de los Obituary, para que nuestro viejo corazón deathmetalero vuelva a palpitar, y aunque no se vislumbra cercano el regreso de los Entombed, tenemos el regreso de la tumba, de una de las leyendas de la legendaria escena sueca que junto a los ya mencionados Entombed, los Dismember, los Nihilist y los Unleashed en verdad, hicieron delicias brutales y monstruosas hace un buen de años, los Grave, a quienes les conocí, hace precisamente dos décadas, cuando editaron el tremendo Into the Grave, y yo llegue preguntando por bandas de death metal sueco a un viejo puesto en la calle Reforma en el centro de la ciudad, en éxodo esos viejos peregrinajes que hacia de mi casa al centro en camión, con los walkman acompañándome todo el camino.
Los Grave regresan este año, con el Endless Procession Of Souls, disco que marca el retorno de Ola Lindaren y su banda a seguir defendiendo el honor de su banda y a seguir subiéndole al volumen y a la distorsión, Dystopia comienza el disco con sendos riffs heredados de la banda madre de todas las bandas de metal extremo, Black Sabbath, pero Lindgren y compañía rápidamente meten el acelerador a fondo y esas guitarras traen de inmediato de vuelta los recuerdos de esas legendarias sierras eléctricas cuyo sonido imitaban a la perfección los guitarristas suecos, a pesar de que Lindgren es el único miembro original que sigue en la banda, Grave funciona a la perfección como grupo y rápidamente evoca el gran sonido del pasado, que termina convirtiéndose en acierto y error, ya que la banda inyecta furiosa furia deathmetalera marca Suecia, con gran talento, pero no aporta nada nuevo, lo cual de todos modos no es tan malo, ya que ese sonido que los Nihilist descubrieron, suena tan vigente como antaño, aunque dudo que le valga a los Grave nuevos fans.
La gran fortuna del death metal sueco es que se caracterizaba por ser más crudo y más hardcore punk que el death metal estadohundidense, obvia razón por la cual estas bandas siguen editando discos y siguen siendo añoradas por los amantes del género, ya que las progresiones técnicas y la producción rebuscada, nunca fue pieza clave aquí, la brutalidad, el músculo y la intensidad si, siempre fueron la esencia de este sub genero y en Disembodied Steps los Grave lo dejan muy en claro, Flesh Epistle es Grave yéndose al extremo de la brutalidad, con sólidos y monstruosos riffs al por mayor, ritmos machacantes y acelerados y bajos que nos golpean de manera despiadada, los Grave tal vez no alcanzaron el nivel de sofisticación y de talento musical de unos Entombed, pero en el departamento de furia quedaron muy cerca, es por ello que sea para agradecerse su regreso con un disco que si bien no es un gran paso hacia delante, de ninguna manera es un retroceso o un fallo, es Grave haciendo lo que mejor sabe hacer y llevando el volumen al extremo.
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