La Deconstrucci贸n del PRI
La Deconstrucci贸n del PRI
HYPEDRIVE
Por: Erreh Svaia
“El que quiera la silla presidencial, que se forme”
Plutarco El铆as Calles
Dec铆a el genial Carlos Castillo Peraza (mentor del hoy mucho
menos celebre Germ谩n Mart铆nez): “Todos llevamos un peque帽o PRIista dentro…”, palabras
duras, que nos condenan como pa铆s, ciertas, y que ahora m谩s que nunca pareciera
que la frase cobra m谩s relevancia, el sistema pol铆tico como lo hemos alcanzado
a conocer los que llevamos ya varias d茅cadas de vida, est谩 montado sobre las
mismas bases del PRI铆smo instaurado como hoy lo conocemos en los 50s, por L谩zaro
C谩rdenas, con una oposici贸n como el PAN, que naci贸 para contrarrestar las pol铆ticas
estalinistas de C谩rdenas, que m谩s tarde acceder铆a al poder encontrando puntos
comunes con el PRI (cuando el ala “tecn贸crata” del PRI, desplaz贸 al ala
caudillista), o un PRD que naci贸 de la primer gran divisi贸n del PRI (precisamente
de esa ala caudillista, en 1988), o podr铆amos hablar de partidos sat茅lites de
茅ste como los desaparecidos PARM y PPS (y otros que escapan a mi mente), el
Partido Verde Ecologista de M茅xico, el Partido Encuentro Social o el Partido
del Trabajo, ¿Movimiento Ciudadano? Su l铆der Dante Delgado fue miembro del PRI
por 30 a帽os, ¿Los “independientes”? El m谩s conocido de todos, Jaime Rodr铆guez,
fue miembro del PRI por casi 30 a帽os, ¿Morena?, el presidente Andr茅s L贸pez, Porfirio
Mu帽oz Ledo, Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Manuel Bartlett, Olga S谩nchez
Cordero, Esteban Moctezuma, y un gran etc茅tera, salieron de las mismas filas
del PRI (el mismo ascenso de L贸pez se explica mediante su cercan铆a al PRI en 茅pocas
de Ernesto Zedillo), por lo tanto, ser铆a dif铆cil entender la pol铆tica nacional
sin este partido cuya influencia por un momento parec铆a dej谩bamos atr谩s, sin
embargo, ha vuelto transformado.
El partido pol铆tico hoy en el poder (Morena), recuerda el
estatismo autoritario del viejo PRI-Sistema, en un momento en que el PRI m谩s
que partido era un conglomerado de intereses buscando obtener su tajada del
pastel (caudillos revolucionarios, sindicatos, empresarios, etc), o del poder,
intentando mantener fuerzas aparentemente disimiles en equilibrio (Tal y c贸mo
lo hac铆a el PRI), la gran diferencia entre el viejo PRI y Morena, era la institucionalidad
del viejo partido hegem贸nico, en el que como se帽alaba Calles, se pod铆a llegar
al poder mostrando disciplina y sumisi贸n, y las tensiones por el presidencialismo
“imperial” y el autoritarismo se pod铆an aliviar con un cambio de poderes cada
seis a帽os, en Morena, al d铆a de hoy no existe eso, ya que el nuevo hiper
presidencialismo se construye a partir de una persona, sin poderse advertir
liderazgos mayores al del presidente L贸pez, o que se pudieran vislumbrar
alejados de su influencia, Morena a pesar de mostrar esos rasgos del PRI铆smo,
el principal tal vez el pragmatismo electoral, no ha podido construir algo que
pudiera trascender la figura de L贸pez, y por si fuera poco, sus personajes m谩s
conocidos pertenecieron al PRI (o al PRD)
Hoy en d铆a tenemos a un presidente emergido alguna vez de
las filas del PRI (que incluso cuando pas贸 al PRD busc贸 pactar con el PRI de
Zedillo, de la misma forma en que el PAN hab铆a pactado con Salinas despu茅s de 1988),
tr谩gicamente hist贸rico; una mayor铆a en las c谩maras de senadores y diputados por
parte de un partido, algo no visto desde 茅pocas previas a la derrota presidencial
del PRI en el 2000, los partidos pol铆ticos que hoy en d铆a acompa帽an a Morena,
el Partido del Trabajo, el Partido Encuentro Social y el Partido Verde
Ecologista de M茅xico, todos ellos, en alg煤n momento han sido comparsas del PRI
(el PVEM documentado, el PT formado por el Salinismo y el PES cercano al PRI
del estado de Hidalgo).
Es dif铆cil separar al PRI de la historia de M茅xico durante
(casi) los 煤ltimos 100 a帽os, posteriores a la Revoluci贸n Mexicana, un PRI
inspirado en el Partido Comunista de la Uni贸n Sovi茅tica, por lo menos en su
esencia hegem贸nica, en su b煤squeda por la sumisi贸n total, la unanimidad (o
disciplina c贸mplice) y la intolerancia hacia la oposici贸n, que en su oferta
para el pa铆s, se parece m谩s a los partidos fascistas de Italia o a su
descendiente, el Peronismo Argentino, en su populismo, su clientelismo y su
patrimonialismo que h谩bilmente escapa del culto de la personalidad (aunque sea
en la superficie) a partir de L谩zaro C谩rdenas, con el fin de aliviar tensiones
(cada seis a帽os) y consolidar lo que el escritor y Premio Nobel de Literatura,
Mario Vargas Llosa describir铆a como “La Dictadura Perfecta”.
Pues bien, esa “dictadura perfecta” parece no haberse
acabado, como muchos pudieron pensar a partir del 2000, por el contrario, sigue
lo que pareciera un inevitable curso de transformaci贸n que le ha caracterizado
desde su concepci贸n en 茅poca de caudillos, “hombres fuertes”, y populistas de
culto como Plutarco El铆as Calles y L谩zaro C谩rdenas, as铆 vimos a un PRI con su
“nacionalismo revolucionario” (casi una religi贸n de estado que tiene sus
or铆genes en el Leninismo), agotado y con el pa铆s en quiebra, luego de su
per铆odo m谩s irresponsable, llamado la “docena tr谩gica”, a finales y principios
de los 80s, entregarse a una especie de “liberalismo” cuando L贸pez Portillo
entreg贸 el poder a un egresado de Harvard, Miguel de la Madrid, con el fin de
rescatarse como partido y rescatar al pa铆s de las ruinas, luego de los excesos
estatistas y populistas de los 70s.
Carlos Salinas lo llamar铆a “liberalismo social” (vaya
incongruencia), para evitar que la ruptura fuera tan notoria, pero 茅sta ya se
hab铆a gestado meses atr谩s, cuando parte del PRI se rebel贸 a su designaci贸n como
candidato y al cambio de direcci贸n caudillista, esa facci贸n se conocer铆a m谩s
tarde como el PRD (lo m谩s cercano que la izquierda tuvo a construir una
socialdemocracia real), estableciendo una alianza con lo que quedaba de los
viejos partidos comunistas y socialistas que poco a poco se extingu铆an a
finales de la Guerra Fr铆a, as铆 tendr铆a el pa铆s ya dos versiones del PRI, una
supuestamente “liberal” con Salinas (quien en su b煤squeda por rescatar al pa铆s
se aliaba al PAN y a su liberalismo con mirada global), y una estatista y
populista dentro del PRD, con Cuauht茅moc C谩rdenas, hijo de L谩zaro C谩rdenas,
como su figura principal.
Pero el PRI sigui贸 sufriendo transformaciones para
sobrevivir, se alej贸 del nacionalismo revolucionario m谩s cercano a la
izquierda, y abri贸 sus puertas al mundo (de la mano del PAN, que ayud贸 a
Salinas a reafirmarse en el poder, luego de las controversiales elecciones del
88), para sobrevivir, hab铆a que ver m谩s all谩 de Pemex y del Petr贸leo, hab铆a que
ver m谩s all谩 de el Estado como ente todo poderoso del pa铆s, y esto fue como
cortarse un brazo, la entrada al primer mundo implicaba que el PRI se transformara
nuevamente, que se volviera “m谩s democr谩tico”, para Salinas no debi贸 ser un
momento f谩cil, ya que sus ambiciones iban m谩s all谩 del pa铆s cerrado al mundo,
que hab铆a heredado, su admiraci贸n juvenil por l铆deres autoritarios, pero
pragm谩ticos como Lee Kuan Yew de Singapur o Deng Xiaoping de China (que
compart铆a con su hermano Ra煤l Salinas y con su amigo Alberto Anaya, futuro
l铆der eterno del Partido del Trabajo), lo llev贸 a desarrollar su visi贸n de una
econom铆a abierta, con una presidencia autoritaria y una democracia controlada,
ello le permiti贸 concretar la firma del TLC con los EEUU y Canad谩, a la vez que
cedi贸 varios puntos de poder a la oposici贸n, con un hist贸rico triunfo del PAN
en Baja California bajo la sombra de la “concertacesi贸n”, considerando que la
libertad es contagiosa, dentro del PRI comenzaban m谩s cambios, el heredero del
trono de Salinas, Luis Donaldo Colosio era sin duda un fiel abanderado de las
ideas del “liberalismo social” de Salinas, y creyente del proyecto
“Solidaridad”, que en aquel entonces apuntaba a ser la siguiente gran
transformaci贸n del PRI, quiz谩s en la forma de un nuevo partido pol铆tico, y la
posible “muerte” del PRI, ya Luis Donaldo Colosio hablaba de que para que PRI
siguiera, posiblemente necesitar铆a sufrir una derrota (o “dejarse ganar”), la
muerte de Luis Donaldo debi贸 precipitar los planes y debi贸 dejar a Salinas, sin
la manera de continuar sus planes, los asesinatos de Colosio y de Jos茅
Francisco Ruiz Massieu (entonces presidente del PRI) y la sospecha que pend铆a
sobre Manuel Camacho Sol铆s, cortaron de tajo el proyecto Salinista a futuro y
dejaron acotado a Salinas por el momento, en su lugar, qued贸 Ernesto Zedillo,
no precisamente un alfil de Salinas, quien luego de ganar la presidencia y
luego de una disputa por la responsabilidad de la dura crisis de Diciembre del
94, romper铆a con Salinas y se volver铆a su enemigo.
En su guerra contra el Salinismo, Zedillo prepar贸 el plan
para lo que vendr铆a, probablemente tom贸 inspiraci贸n de las declaraciones de
Colosio y prepar贸 el camino para la “derrota” del PRI, el PRIismo abandonar铆a
la presidencia s贸lo por un sexenio, para “reafirmar su vocaci贸n democr谩tica”,
para despu茅s regresar fortalecidos, as铆 fue como fue poco a poco destruyendo la
“presidencia imperial” y transfiriendo el poder a los gobernadores, as铆, aunque
el presidente fuera de otro partido, habr铆a manera de mantener el poder y de
obtener recursos para el regreso, de la misma forma, fue creando una oposici贸n
a su modo (que as铆 como el PAN hab铆a apoyada a Salinas, 茅sta lo apoyara a 茅l),
primero poniendo de su lado un joven pol铆tico con arrastre local, Andr茅s L贸pez,
hoy presidente del pa铆s, el cual, “sorpresivamente” lleg贸 a la presidencia del
PRD, despu茅s llevar铆a a Cuauht茅moc C谩rdenas a la jefatura de la Cd de M茅xico, y
despu茅s tomar铆a el mismo la Jefatura de la Ciudad de M茅xico (sin poder
comprobar su residencia en la Cd. De M茅xico, pero con ayuda de Zedillo desde
las sombras), as铆, ya con el PRI y el PRD de su lado (con un l铆der de partido
de su lado, menos peligroso que Cuauht茅moc C谩rdenas, quien impugn贸 su triunfo
en el 96), m谩s los gobernadores PRI铆stas, Zedillo podr铆a maniobrar para
recuperar la presidencia para su partido en el 2006.
Seguramente la elecci贸n del 2006 fue una sorpresa, tanto
para las fracciones Salinistas y Zedillistas dentro del PRI tuvieron duras
confrontaciones, el mismo PAN, luego de una acotada presidencia por parte de
Vicente Fox, que fue duramente bloqueado por el PRI y el PRD como oposici贸n,
tuvo problemas para terminar bien su sexenio y acordar un candidato de su
preferencia, al final, y muy a pesar de Fox, Felipe Calder贸n se enfil贸 como el
candidato, mientras que Roberto Madrazo, de la fracci贸n Salinista del PRI, atropellaba
a todos a su paso para llegar a la candidatura, despertando resistencia (algo
parecido a lo que experimentar铆a Ricardo Anaya en el 2018), Zedillo ya pactaba
con el PRD para dar su apoyo, as铆 fue como por un escaso margen y ante la
intransigencia de Andr茅s L贸pez por lograr m谩s alianzas (como har铆a en el 2018),
Calder贸n pudo ganar la presidencia y crear un p谩nico real dentro del plan
PRI铆sta de regreso, pero Zedillo ya ten铆a otro plan, y para lograrlo,
extender铆a sus acuerdos con Andr茅s L贸pez m谩s all谩 del PRD, la creaci贸n de un
nuevo partido con el fin de incluir a su gente de confianza, y as铆 llegar a una
nueva transformaci贸n del PRI, una nueva “muerte del PRI”, el de Salinas, y la
llegada de un nuevo “viejo PRI”, Morena, en el cual Zedillo lograr铆a posicionar
a varios de sus principales actores, entre ellos, Esteban Moctezuma y Olga S谩nchez
Cordero.
Otro experimento del PRI铆smo ser铆an los llamados candidatos “independientes”,
con el ya mencionado Jaime Rodr铆guez como su principal exponente en Nuevo Le贸n,
laboratorio pol铆tico para este proyecto, de la mano de gente como Abel Guerra,
Rodriguez pudo contener y normalizar el descontento social con el fin de
trascender la mala imagen del PRI en el estado, es posible que Morena busque a
Guerra con el fin de proseguir con el experimento y poder jugar ahora por tres
rutas, el PRI铆smo deslavado, alg煤n candidato ligado a Rodr铆guez y con Morena
(en algo que algunos ya mencionan como el PRIMOR).
Para el tradicional PRI se acerca ya un momento de definici贸n, la imposibilidad
de reinventarse como protagonista pol铆tico y la posible reinvenci贸n de su papel
como comparsa del poder, el principal contendiente para la presidencia del
partido, Alejandro Moreno, no s贸lo cuenta con el apoyo de gran parte del partido,
tambi茅n cuenta con el visto bueno del Lopezobradorismo, lo que podr铆a se帽alar
dos tr谩gicos fines para la alguna vez, presencia dominante de la pol铆tica
nacional, su subordinaci贸n voluntaria a Morena, estableciendo una complicidad
para subsistir como sat茅lite del poder actual, o su rompimiento con 茅ste, su
desaparici贸n como partido, y la posible resurrecci贸n como el Partido
Solidaridad que alguna vez so帽ara Carlos Salinas, las dos vertientes m谩s predominantes
de los 煤ltimos a帽os dentro del PRI铆smo parecen enfrentarse nuevamente y en una
justa final, el Zedillismo, impulsado por el Lopezobradorismo (expuesto casi
como una suerte de redentor del partido si 茅ste muestra sumisi贸n al
oficialismo), contra lo que queda del Salinismo, que pareciera cargar con todas
las culpas hist贸ricas del partido, pronto lo sabremos.



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