Una Izquierda Política Sin Opciones Reales
Una Izquierda Política Sin Opciones Reales
Por: Erreh Svaia
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No debe resultar sorpresa el pésimo estado de la izquierda
política en Latinoamérica hoy en día, si consideramos que sus principales referencias
son la Revolución Cubana, El Peronismo y el PRIísmo, los primeros dos
encapsulados actualmente por el Socialismo del Siglo XXI, el tercero hoy supuestamente
“transformado”, renovado y llevado a sus raíces caudillistas; esas son las referencias
de nuestra izquierda política al día, una que aún usa a la dictadura cubana
como referencia de progreso, una que aún sigue fascinada con la figura del
líder carismático que desde el estado se convierte en protector todo poderoso,
y una que sigue creyendo en el mito del nacionalismo revolucionario como
herramienta de bienestar social, sin entender la desastrosa complicidad
corporativista que se ha desatado a partir de éste.
Una izquierda que no encuentra una salida cuando se le
cuestiona el uso “victimista” de los bloqueos económicos a Cuba, considerando
que el Castrismo no considera abrir su mercado desdeñando el libre comercio y
honrando sus deudas, una que “vence” al PRIísmo, votando por un partido repleto
de ex PRIístas, una que no entiende que en medio de la crisis Venezolana,
partidos meramente de izquierda o socialistas, son quienes disputan el poder,
una que venera a Lula Da Silva, pero que prefiere ocultar que éste llegó al
poder de la mano de grupos evangelistas ultra conservadores (no muy diferente al
presidente López en México), o que festeja hoy en día el “triunfo” en las elecciones
preliminares en Argentina, considerando que el compañero de fórmula del derrotado
presidente Macri (emergido del Partido Justicialista), Miguel Ángel Pichetto es
un militante del Partido Justicialista, si, el partido continuador del
Peronismo, cuya principal bandera es esa nebulosa premisa conocida como la “justicia
social”, así es que Argentina básicamente carece de opciones más allá de la
izquierda (al igual que Venezuela).
El fin de semana, el pueblo argentino votó de forma preliminar,
por el gobierno que se definirá en el mes de octubre, y la decisión tomada sin
duda resulta desconcertante, más no incomprensible, el regreso del Peronismo “duro”
de la mano de Alberto Fernández (también del Partido Justicialista), otro
Peronista, hoy fungiendo como compañero de fórmula de la ex presidenta Cristina
Fernández de Kirchner (otra Peronista, también del Partido Justicialista…),
pareciera que a la ex presidente la urge estar cerca del poder con el fin de
poner fin a la persecución legal en su contra, tanto que optó por sumar
esfuerzo con Alberto, quien luego de ser parte del gobierno de Néstor Kirchner,
renunció a éste y se convirtió en feroz crítico de los Kirchner, haciendo un
llamado a volver a las mediciones económicas, cuya eliminación, dejó fuera a
Argentina de los mercados globales, sumiendo al país en una fuerte crisis.
Lo que hoy vemos en Argentina, no es muy diferente de lo que
hoy vemos en México, una pugna por el poder entre viejos compañeros de partido,
más allá de los principios e ideologías, en Argentina, vemos a los Justicialistas
luchando por el poder y enfrentándose entre ellos mismos, en México, vemos la
batalla entre PRIístas, que al igual que los Justicialistas de Perón, han
logrado marcar con su ADN a la izquierda política, sumiendo a México y a
Argentina en una crisis política, que más parece una simulación que busca la
continuidad y el poder, más que una transformación real y el encuentro del
bienestar de cada uno de éstos países.
Si bien en Argentina vimos el voto de la sociedad, el que
parecería estar teniendo más peso es el de los mercados, que ha hundido al peso
argentino y que serán sin duda un contra peso al regreso del Peronismo más
duro, ¿Tomará Alberto Fernández la ruta del Kirchnerismo-Peronista?, ¿O dará el
fuerte viraje como sucedió en Ecuador con Lenin Moreno?



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