Mi Club de la Pelea
Mi Club de la Pelea
Por: Erreh Svaia
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La primera regla de este club de la pelea es: "no
pienses en nada" ¿Parece sencillo no? No lo es, y menos en nuestro d铆a a d铆a lleno de ajetreo
y con flujos enormes de informaci贸n que nos van invadiendo, incluso cuando nos
vamos a dormir, nuestra mente sigue agitada e inquieta, tratando de digerir
todo lo sucedido en el d铆a e intentando darnos repuestas a algunos temas que
nos quedaron pendientes; de ah铆 que surja la imperiosa necesidad de desconectar
este aparato fabuloso llamado mente, que prefer铆a permanecer funcionando las 24
horas, los 7 d铆as de las semana, los 365 d铆as del a帽o, ¿Suena a una pelea? Si,
una entre nuestro consciente y nuestro inconsciente, una entre nuestra fuerza
de voluntad y disciplina para permanecer en el hoy y el ahora y poder desechar
por un momento nuestro pasado y nuestro futuro.
De la meditaci贸n escuch茅 muchas cosas en bastantes ocasiones,
para algunos es poner m煤sica con toques orientales, tal vez m煤sica que refleje
sonidos de la naturaleza como corrientes de agua o incluso cantos de ballena,
tal vez para otros sea escuchar a Erik Sati茅, encender incienso y recostarse en
la cama con una tenue luz, nada m谩s alejado de la realidad, la primera vez que
aprend铆 algo realmente serio sobre la meditaci贸n, fue a trav茅s de un libro que
se titulaba algo as铆 como "aprender meditaci贸n en 5 minutos", y el
libro no ment铆a, era un libro de unas 200 p谩ginas, una lectura para un par de
d铆as, pero que apenas en las primeras hojas explicaba r谩pidamente lo b谩sico,
sentarse c贸modo, espalda recta, brazos cayendo a los lados y ojos cerrados,
siempre importante la respiraci贸n, y despu茅s lo m谩s dif铆cil, no pensar en nada,
dejar la mente completamente vac铆a, ni siquiera ese "dejar la mente en
blanco", y listo ¿Era un timo ese libro? Por supuesto que no.
La meditaci贸n es en cierta forma como el levantamiento de
pesas, hay movimientos b谩sicos (no es rocket science, como suele decirse), como
la sentadilla, el peso muerto y la prensa de pecho, una vez que los dominas en
un par de semanas, ya no hay mucho m谩s que aprender, de ah铆 en adelante es
cuesti贸n de disciplina, dedicaci贸n y coraje para mantenerse constantemente
progresando con pesos cada vez m谩s grandes, vigilando en el proceso que nos
volvamos m谩s y m谩s fuertes, ya no hay mucho m谩s que aprender de un instructor,
de un maestro, del 煤nico que sigue aprender, es de nosotros mismos y de nuestra
capacidad de luchar contra nuestro inconsciente, de pelear contra 茅l y
dominarlo, de enfrentarnos al vac铆o y a nuestro cuerpo completamente a oscuras,
es una pelea, y una muy dura, una que muchos no se atreven ni siquiera a iniciar,
una que puede empezar con apenas unos cuantos minutos y que cuesta trabajo ir
extendiendo, aprender a que nuestro consciente domine nuestro inconsciente no
es cosa f谩cil, es una lucha brutal y exhaustiva.
Recuerdo que en una de esas empresas transnacionales de costumbres
“vanguardistas”, sol铆an correr un ejercicio llamado “centramiento” antes de
iniciar una junta, era un intento muy burdo y con p茅sima instrucci贸n con el fin
de alejar pensamientos ajenos y lograr la concentraci贸n, desgraciadamente, la instrucci贸n
b谩sica era p茅sima y llevada a cabo por gente que no sab铆a nada sobre la
meditaci贸n, lo que terminaba convirtiendo al ejercicio en una total perdida de
tiempo, recuerdo tambi茅n a alguien dici茅ndome que “el ruido, no lo dejaba meditar”,
error, si sabes meditar, sabes ignorar al ruido, los verdaderos guerreros
pueden meditar si quieren, en medio de un concierto de Slayer (¡Qu茅 dif铆cil,
considerando que me encanta Slayer!), o incluso mientras se escucha el Metal
Machine Music de Lou Reed como m煤sica de fondo, la meditaci贸n es la desconexi贸n
de la mente y la lucha interna para dominarla en un ejercicio en el cual se
establece de forma brutal el triunfo del consciente, d谩ndonos como resultado un
mejor conocimiento de nosotros mismos y una mejor manera de conducir nuestros
pensamientos, sin duda una manera efectiva de poner “en forma” nuestra mente
para enfrentar a 茅ste bullicioso y altamente distractor mundo.
La segunda regla de este club de la pelea es: “No pienses en
nada”.



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