Días en el Paraíso





Días en el Paraíso

Por: Erreh Svaia

El Craneoscopio

En 1989, el vocalista y baterista Phil Collins editó el disco …But Seriously, el título ya nos decía algo sobre lo que ocurría en la mente del brillante Phil, un músico de primer nivel, extraordinario baterista con los Genesis, más tarde, sucesor en el micrófono (aunque a regañadientes) del monumental Peter Gabriel, colaborador de gente como Brian Eno y Eric Clapton, entre otros, y posterior “estrella pop”; en 1989, Collins tuvo un súbito giro en su mente y quiso demostrar “madurez”, luego de la curiosa inmadurez en que había caído su carrera musical, ya muy alejada de su disco debut, el oscuro y hasta amenazador Face Value, más inclinada hacia lo bailable y a mantener un tono ligero, pero en …But Seriously, Collins adquiría un tono serio y una conciencia social que lo acercaba de alguna forma al ya mencionado Gabriel, o a los U2, algo muy en boga a finales de los 80s, incluso en algún tema del disco, Collins ya abrazaba la globalización, siguiendo los pases de Gabriel y haciendo algunas críticas en sus letras contra el Apartheid en África.
   
Recuerdo constantemente uno de los temas del disco, la balada Another Day in Paradise, que supongo serviría de inspiración para nombrar una de las cintas olvidables del escandaloso fotógrafo convertido en cineasta Larry Clark Jr, que nombraría así una de sus películas en 1998, pero la canción de Collins nada tenía que ver con los hampones de poca monta de Clark, Another Day in Paradise reflejaba las memorias de Collins sobre una visita a la capital de los EEUU, en que el alguna vez estupendo baterista encontró en varios puntos de la ciudad a gente viviendo en las calles, los llamados “homeless”, o “sin casa”, llamaron la atención de Collins al grado que lo llevó a concebir éste tema, un tanto sombrío que coadyuvaría a ese “tono serio” que pretendía dar al disco, en aquellas épocas, los castigos de mis padres eran sacar la televisión de mi cuarto, quitarme mis discos y meterlos en la cajuela del auto de mi papá, tirar mis comics a la basura, todo aquello para que me “enfocara” en mis estudios y dejará de distraerme, al grado que mi cuarto se llegó a convertir en una celda en la cual mi colchón descansaba directamente sobre el piso y únicamente contaba con un pequeño radio de baterías.

Pasé noches verdaderamente calurosas, bajo la luz de la luna, sobre aquel colchón al pie de una ventana, las canciones de la radio eran mi única compañía, recuerdo cambiar mi manera de pensar, y empezar a aceptar todas aquellas cosas que había perdido, a disfrutar mucho lo poco que me quedaba, dormir cerca del suelo siempre me pareció atractivo, en varias ocasiones he dormido muy plácidamente directamente sobre el suelo, la hermosa luz pálida de la luna dando un matiz peculiar a mi habitación, y las canciones de la radio, que poco a poco iban adquiriendo un tono más deprimente a medida que se acercaba la media noche, cuando por lo general programaban Another Day in Paradise, más que sentirme un vagabundo durmiendo en el piso, empecé a verme como un monje budista en sus celda, meditando para no volverme loco, cada vez entendiendo que la verdadera riqueza era no necesitar ninguna de esas cosas que me había  quitado.

Hoy cuando me preguntan si me ha sido difícil dejar de fumar, tomar o alejarme de las redes sociales, puedo decir fácilmente que no, disfruto el reto de perder la dependencia hacia algo, disfruto el no depender de las cosas y mucha de esta forma de pensar se formó en aquellos años, un poco de budismo sin religión, y un poco de estoicismo sin tanta filosofía, preguntándome en ocasiones, como pudo Phil Collins ir de ser un baterista extraordinario (el legendario John Bonham de los Led Zeppelin, era un admirador de Collins con los Genesis), que sirvió de inspiración a otros grandes como Neil Peart de los Rush, por ejemplo, y después de sonar más “Peter Gabriel” que el mismo Peter Gabriel, mientras cantaba con Genesis, sus colaboraciones en discos como el monumental Another Green Day con Brian Eno, inventando un peculiar sonido de baterías que sería base para la música de gente como los Public Image Limited y Kate Bush, y después lanzándose como solista con un tema brutal como In The Air Tonight, que narra la aparente historia de Collins observando inconmovible a un hombre mientras se ahoga (¿O podríamos decir, extasiado mientras el hombre muere?), ¿Cómo pudo éste extraño y fabuloso personaje, terminar cantando temas tan hipócritas como Another Day in Paradise? Bueno, tendríamos que hablar del divorcio de Phil, que lo alejó de Genesis y que lo llevó a la soledad y las oscuras y brutales conclusiones de Face Value, lo siguiente, quizá haya sido parte del proceso de sanación, su gusto por la música de gente como los Earth, Wind & Fire y los Jackson Five, que devino en un enfoque un tanto frívolo, el cual trató de transformar con …But Seriously, ¿Pero quién podría creerle a un multi millonario cantando canciones de compasión hacia los vagabundos?    



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